Hace algunos años tuve un sueño que nunca podré olvidar; tampoco me lo he propuesto, pero creo que, incluso si así fuera, me resultaría imposible. En mi recuerdo cuesta pensarlo como algo disociado de la vida tangible de cada día, del transcurrir ordinario de las cosas, de las cenizas de
En el último asiento de la micro, las puertas traseras devuelven el reflejo de mi rostro cada vez que se abren. En el largo trayecto que recorre el bus desde el trabajo a la casa, todos los paraderos amenazan con mi semblante fantasmagórico flotando ante mis ojos. Tras algunas cuadras
Yo sé que ustedes no lo conocen, pero para mí Rocky siempre será el mejor comerciante que he conocido. Te prometo que no exagero, es el único que vendió un tarro con mierda. Así como escuchas, un tarro con 1200 litros de mierda putrefacta, fabricada por él, su esposa e
A la mañana habían escuchado lo de Neuquén capital, pero para el mediodía solo se hablaba de Chañar Ladeado, en la provincia de Santa Fe. Lo primero que llamó la atención, además de que pasaron los dos casi al mismo tiempo, fueron los números, enormes para un pueblo tan chico:
Doña Florentina salió al jardín, cortó unas flores del malvón más grande y juntó unas ramitas secas del pino. Tuvo que pasar por encima del diente de león. Para ella siempre había sido plaga, pero Josefa le atribuía poderes curativos. Ya que tanto le gustaba, arrancó un puñado. Entró y
Tengo una grabadora de Hello Kitty ¿Te acuerdas? En ella solíamos escuchar mi disco de Shakira los viernes por la tarde. Si algo no ha cambiado desde que tengo seis años es que esa grabadora es mi posesión más preciada, recordatorio de una vida en tonos rosas y bailes en
Tenía en su pecho un prominente agujero. Prácticamente lo atravesaba de un lado a otro. Su diámetro era de unos 10 centímetros y se hallaba, justamente, en medio de su esternón, paralelo a sus pectorales. Para cualquiera esto implicaría variados problemas; fortuitamente, su cuerpo se había adaptado a la “deformación”
Todo empezó con un splat. Una onomatopeya. Y de ahí no hubo vuelta atrás. Después de probarlo, ya no. Necesitaba más y el precio comenzó a borrar las líneas punteadas. Ahora solo importaba ver. Estaba cansada de escuchar los pasos, reconocer la voz, poder nombrar las emociones en ella, tocar
La policía tuvo que acordonar el muelle para que la Guardia Costera pudiera llegar con la lancha. Aun así casi todo el pueblo se había reunido en los alrededores, como siempre que pasaba cualquier cosa. Danilo –que como vive cerca consiguió un buen lugar desde temprano– nos hizo señas a
De lo que sucedió aún no logro entender nada y a la vista de los hechos todo se vuelve muy confuso. El domingo me levanté a eso de las diez, como siempre. Vivo solo y me gusta aprovechar el aire cálido del día si hay sol en primavera. Me gusta