Viento y pueblo

            Viento del pueblo, tres palabras que comparten los títulos de dos obras que se separan por un océano; dos lugares de enunciación distintos que guardan una relación estrecha en cuanto a temáticas escriturales. Si bien las obras fueron escritas con años de diferencia, los temas centrales siguen siendo tan vigentes como lo fueron al momento de ser plasmado en poemas y canciones. Miguel Hernández escribió su poemario Vientos del pueblo entre 1936 y 1937, mientras que Víctor Jara compone su canción con el mismo título en el año 1973. Casi 40 años separan a las obras, y sin embargo los versos de cada una mantienen un vínculo que destaca los horrores de las vivencias experimentadas por los autores y sus pueblos. No es casual que el título de sus obras sea “Viento del pueblo”, que propone una entrada de lectura que destaca el rol del pueblo dentro del desarrollo de las historias. El viento, un elemento que describe liviandad, movimiento, lo imperecedero; aquello que sobrevive a cualquier catástrofe, pues es tan esencial como la tierra bajo nuestros pies.

            El poemario de Miguel Hernández se compone por 25 poemas, el primero, titulado “Elegía primera” es dedicado a Federico García Lorca, figura prominente de la escena de la poesía y la prosa española. Una figura simbólica de la literatura española. El poema comienza así: “Atraviesa la muerte con herrumbrosas lanzas, / y en traje de cañón, las parameras / donde cultiva el hombre raíces y esperanzas, / y llueve sal, y esparce calaveras”. La figura de la muerte es la puerta de entrada al poemario que resopla condiciones cotidianas de un pueblo español de 1936. Asimismo, Víctor Jara comienza su canción, haciendo alusión a la muerte: “De nuevo quieren manchar / mi tierra con sangre obrera / los que hablan de libertad / y tienen las manos negras”. La muerte va a ser el tópico que tiñe de sentido las historias que van a ir contando a medida que los versos avancen. Con cada estrofa se deja entrever la violencia y la injusticia.

            Miguel Hernández escribe a García Lorca, es el símbolo de la injusticia de la muerte, el llanto a una vida perdida para un pueblo que tanto lo tenía en estima: “Oigo pueblos de ayes y valles de lamentos, / veo un bosque de ojos nunca enjutos, / avenidas de lágrimas y mantos: / y en torbellinos de hojas y de vientos, / lutos tras otros lutos y otros lutos, / llantos tras otros llantos y otros llantos”. Un lamento colectivo por un narrador perdido. Termina el primer poema, la elegía a la figura de una voz colectiva, y pasamos al segundo poema “Sentados sobre los muertos” en donde el retrato de un pueblo despojado se vislumbra con cada verso: “Ayer amaneció el pueblo / desnudo y sin qué ponerse, / hambriento y sin qué comer, / el día de hoy amanece / justamente aborrascado / y sangriento justamente”. La musicalidad que se crea con los versos, la repetición del “justamente” recalca exactamente la injusticia de lo que padece el pueblo. Asimismo, Víctor Jara, continúa con su canción cantando al ritmo de la muerte: “Ya fueron miles y miles / los que entregaron su sangre / y en caudales generosos / multiplicaron los panes”. La sangre como el color que tiñen los versos de estas muertes injustas en manos violentas que no hacen sino golpear a un pueblo inocente que no tiene nada con qué defenderse más que con las palabras: la poesía.

            “Viento del pueblo”, poemario y canción de fronteras distintas y que sin embargo componen una historia sobre la resistencia a la injusticia. “Aunque le falten las armas, / pueblo de cien mil poderes, / no desfallezcan tus huesos, / castiga a quien te malhiere / mientras que te queden puños, / uñas, saliva, y te queden / corazón, entrañas, tripas, / cosas de varón y dientes” (Hernández). Pelear contra la violencia con todo lo que se pueda, con puños y uñas, o a través de una canción que represente la lucha de tantos: “Vientos del pueblo me llaman, / vientos del pueblo me llevan, / me esparcen el corazón / y me aventan la garganta” (Jara). La resistencia a través de la voz, escrita o cantada frente a la muerte y a la injusticia de verter sangre sin consentimiento; la muerte que ronda las vidas de los pueblos y que el viento de los versos sopla para mantener la esperanza de un futuro mejor.

 

Por Paulette R. Fernández

Obras citadas:

Hernández, Miguel. Viento del pueblo. Web. 4 Jun. 2020. www.infotematica.com.ar

Jara, Víctor. “Vientos del pueblo”. Web. 4 Jun. 2020. https://www.cancioneros.com/nc/1557/0/vientos-del-pueblo-victor-jara

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