“Al llevar comida a casa en invierno”
Camino cuesta arriba a través de la nieve
con dificultad
la bolsa de papel café con la despensa
equilibrada al borde de mi estómago,
pesada, mis brazos se estiran y
convierten en puro tendón para cargarla.
¿Necesitamos esta bolsa de papel,
amor mío, necesitamos este bulto
de pieles y corazones, necesitamos
estas botellas y raíces
y pedazos de cartón
para mantenernos a flote
como en una balsa
sobre la nieve en la que me hundo ahora?
La piel crea
islas de calor
en invierno, en verano,
islas de frío.
La boca interpreta
un engaño similar.
Me digo que transformaré
este huevo en un músculo
esta botella en un acto de amor
Se convertirá esta cebolla en un gesto
esta toronja,
en un pensamiento.
“Para arqueólogos”
Abajo, en lo remoto
corren los primero caballos
sobre piedra / búfalos, ciervos
los otros animales (extintos)
corren con lanzas en la espalda
Hechas de sangre, de tierra
colorada, de humo, no para
ser vistas, sino para permanecer
allí ocultas, fuertes
en lo oscuro, el vínculo entre
la voluntad enterrada y el mundo
superior del sol y verde que alimenta
el acecho y la caza hambrienta
esbozado por una mano
difícil incluso de imaginar
pero transmitido
a nosotros, parte de nosotros
de la estructura de los huesos
que existe aún en nosotros
como cráneos fósiles
de osos, lanzas, tazones y
esqueletos doblados dispuestos
en patrones rituales, en espera
de que el explorador paciente los encuentre
existen en las cuevas de la tierra.
“Diapositiva de un soldado desconocido”
Sobre el muro, un rostro
se pronunciaba
en luz, apartando
la oscuridad del muro;
A su alrededor, hojas, brillantes,
quizás tropicales, sin dejar
claro si el rostro
emergía de ellas, si las llevaba
como disfraz, si era coronado
por ellas o las enviaba
como rayos,
un halo resbaloso;
La ropa era invisible,
los ojos
ocultos, la nariz
escorzada: un hocico.
Vello en el labio superior.
Sobre la piel brillaba la luz, húmeda
del calor, los dientes
de una boca abierta la reflejaban
como el todo.
La boca estaba abierta
tan abierta en grito o aullido
(no había lengua)
de agonía, el último
comando o simple hambruna.
Los colmillos se alineaban
hacia la garganta y desaparecían.
La boca estaba llena de oscuridad.
La oscuridad en la boca abierta
se pronunciaba, apartando
la luz.
“Tres objetos de escritorio”
Qué soles tuvieron que salir y ponerse
qué ojos tuvieron que apagarse
qué manos y dedos
tuvieron que soltar su calor
antes de que aparecieras en mi escritorio
luz negra
portable y radiante
y tú, mi maquina de escribir eléctrica
con tu cable y enchufe hambriento
que bebe una transfusión siniestra
desde el otro lado del muro
qué historias de muerte
han dejado estas marcas en tus teclas
qué multiples muertes han soltado este reloj
las pequeñas ruedas que desgastan
sus dientes bajo su cuero metálico
Mis frías máquinas
descansan ahí tan familiares
tan rectas y perfectas
Me da miedo tocarlas
Creo que llorarán del dolor
Creo que estarán tibias, cual piel.
“Sueño: Arrendajo azul o Arqueópterix”
de rodillas sobre piedra
junto al lago, sol
en el cielo y también
en el agua, aquel otro
yo también
de rodillas sobre piedra
en las matas chamuscadas las
moras salían del fin
de los tallos a pesar de
que las agujas rojas crujían
en el suelo, la arena, entre
las raíces, secas por el fuego
mis cuatro manos reunían
en cualquier mundo, las moras
en el plato brillaban brasas
azules
un ave
posada en ambas ramas
su pico partido / su agudo
grito se partía en el aire
como advertencia, sobre mi
contra el sol vi
su ojo de lagarto
miró
abajo. perdido
en el agua
bajo mi sombra
había un perfil, un hombre
saliendo, su cuerpo envuelto
en plumas, sus dientes
brillantes cual clavos, fiero dios
cabeza coronada con flama azul
Poems by Margaret Atwood. Poetry Magazine, April 1969
Carrying Food Home in Winter
I walk uphill through the snow
hard going
brown paper bag of groceries
balanced low on my stomach,
heavy, my arms stretching
to hold it turn all tendon.
Do we need this paper bag
my love, do we need this bulk
of peels and cores, do we need
these bottles, these roots
and bits of cardboard
to keep us floating
as on a raft
above the snow I sink through?
The skin creates
islands of warmth
in winter, in summer
islands of coolness.
The mouth performs
a similar deception.
I say I will transform
this egg into a muscle
this bottle into an act of love
This onion will become a motion
this grapefruit
will become a thought.
For Archeologists
Deep under, far back
the early horses run
on rock / the buffalo, the deer
the other animals (extinct)
run with spears in their backs
Made with blood, with coloured
dirt, with smoke, not meant
to be seen but to remain
there hidden, potent
in the dark, the link between
the buried will and the upper
world of sun and green feeding,
chase and the hungry kill
drawn by a hand hard
even to imagine
but passed on
in us, part of us now
part of the structure of the bones
existing still in us
as fossil skulls
of the bear, spearheads, bowls and
folded skeletons arranged
in ritual patterns, waiting
for the patient searcher to find them
exist in caves of the earth.
Project Slide of an Unknown Soldier
Upon the wall a face
uttered itself
in light, pushing
aside the wall’s darkness;
Around it leaves, glossy,
perhaps tropical, not making
explicit whether the face was
breaking through them, wore them
as disguise, was crowned
with them or sent them
forth as rays,
a slippery halo;
The clothes were invisible,
the eyes
hidden; the nose
foreshortened: a muzzle.
Hair on the upper lip.
On the skin the light shone, wet
with heat; the teeth
of the open mouth reflected it
as absolute.
The mouth was open
stretched wide in a call or howl
(there was no tongue)
of agony, ultimate
command or simple famine.
The canine teeth ranged back
into the throat and vanished.
The mouth was filled with darkness.
The darkness in the open mouth
uttered itself, pushing
aside the light.
Three Desk Objects
What suns had to rise and set
what eyes had to blink out
what hands and fingers
had to let go of their heat
before you appeared on my desk
black light
portable and radiant
and you, my electric typewriter
with your cord and hungry plug
drinking a sinister transfusion
from the other side of the wall
what histories of slaughter
have left these scars on your keys
What multiple deaths have set loose this clock
the small wheels that grind
their teeth under the metal scalp
My cool machines
resting there so familiar
so hard and perfect
I am afraid to touch you
I think you will cry out in pain
I think you will be warm, like skin.
Dream: Bluejay or Archeopteryx
kneeling on rock
by lakeside, sun
in the sky and also in
the water, that other
self of mine also
kneeling on rock
on the seared bushes the hard
berries squeezed out from
stem ends in spite of
the red needles crackling
on the ground, the sand, among
the roots, firedry
my four hands gathering
in either world, the berries
in the dish glowed blue
embers
a bird
lit on both branches
his beak split / his tin
scream forked in the air
warning, above me
against the sun I saw
his lizard eye
looked
down. gone
in the water
under my shadow
there was an outline, man
surfacing, his body sheathed
in feathers, his teeth
glinting like nails, fierce god
head crested with blue flame
Por Margaret Atwood
Traducción de Emilio Cervantes