{"id":979,"date":"2019-09-02T17:51:38","date_gmt":"2019-09-02T20:51:38","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=979"},"modified":"2019-09-02T18:03:37","modified_gmt":"2019-09-02T21:03:37","slug":"el-lanzamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2019\/09\/02\/el-lanzamiento\/","title":{"rendered":"El Lanzamiento"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Las tres obras, completamente in\u00e9ditas, hab\u00edan sido le\u00eddas por el jurado de los premios literarios 2018 y las hab\u00edan declarado ganadoras, La Editorial QR era la flamante editorial de ese a\u00f1o. Los textos eran esperados con expectaci\u00f3n absoluta; hay que entender que expectaci\u00f3n absoluta es en realidad, veinticuatro personas entre amigos y familiares, tal vez treinta si tomamos a los curiosos del azar y tal vez cincuenta si somos generosos. El ambiente de arrebol, de que pudiese existir una performance ten\u00eda a todos atentos, entre el naranja del atardecer y la noche incipiente daba la sensaci\u00f3n de que todo lo que se hab\u00eda escuchado se har\u00eda realidad, algo se hab\u00eda filtrado sobre una performance brutal realizada en la Patagonia, donde incluso, registros audiovisuales brillaban por su ausencia pero que las redes sociales compartieron como una ostentosa y fat\u00eddica fake news, pod\u00eda ser gloriosa. Me sent\u00e9 a varios metros, casi en la \u00faltima fila, mirando hacia el centro, ya asumido en pertenecer al grupo de los curiosos del azar. Cuando entraron los tres autores con bolsas en la cabeza, las mujeres con la bolsa negra y el hombre con una bolsa color marr\u00f3n, \u00fanico indicio de identidad que se nos otorg\u00f3, supimos de inmediato que todo ser\u00eda muy extra\u00f1o. Lo cierto es que se habl\u00f3 de los textos, de los poemas, del cruce que exist\u00edan entre la prosa y los versos. A esa altura llamaba poderosamente la atenci\u00f3n que las caras de los autores no se mostraran. Los directores de la editorial, un hombre y una mujer que se identificaron como el Sr. Q y la Sra. R, en honor, los ya comunes c\u00f3digos de verificaci\u00f3n QR, comentaron que su idea era plasmar libros sin autores, como si el autor fuera un adorno del texto, que lo \u00fanico importante fuese el texto que todo lo dem\u00e1s no deb\u00eda existir. Los tres libros ten\u00edan como leitmotiv el mar y el sentido del hundimiento. Los autores deb\u00edan estar postrados a tal nivel que no pudiesen respirar en la superficie, pero no hab\u00eda que matarlos, s\u00f3lo acostumbrarlos a nadar bajo, lo m\u00e1s hondo posible. Las cabezas tapadas con las bolsas asent\u00edan, sus manos ten\u00edan guantes negros y sus pies mostraban mezcla de tacones rojos, bototos y polainas, el cuerpo velado por sotanas p\u00farpuras depositaban una p\u00e1tina de silencio y quietud, es m\u00e1s, hasta ese punto varios supusimos que el Gobierno estaba involucrado porque hab\u00eda un Funcionario de Educaci\u00f3n que asent\u00eda a todo y sacaba fotos con profesionalismo y esmero, esperando que el logo del Estado brillara fuerte. Largos minutos mutaron a dos horas de introducci\u00f3n, de mucha teor\u00eda literaria, de citar bastante a Steiner, Montalbetti, Celine, Bola\u00f1o, Bioy, Arguedas y Foster Wallace, incluso se ley\u00f3 un ensayo completo de Wallace sobre las langostas. A esa altura ya no quedaba nadie, salvo un par de familiares y curiosos extremistas, las expectativas comenzaban a derretirse bajo los asientos. Se esperaba que en cualquier momento uno de los autores comenzara a defecar al costado de la mesa o de frent\u00f3n que alguien parara todo eso y bailara zamacueca con la bandera de Dubrovnik. No ocurri\u00f3. Al final los autores se fueron en un taxi que los esperaba, quedaron los directores para la venta de los textos. Continuando con la no- si-performance se vendieron los textos sellados, los tres, con una cinta numerada, el monto fue bastante irrisorio para tres libros de casi trescientas p\u00e1ginas cada uno. Todos obedecieron. Nadie ley\u00f3 p\u00e1gina alguna, muchos llenaron sus Instagram con fotos sobre los autores, el hermoso enigma que supon\u00edan esos versos, esa prosa. Yo mismo junt\u00e9 un par de billetes para adquirirlo. Me vine en el metro pensando si deb\u00eda o no abrir los libros. Las instrucciones eran claras, se deb\u00edan abrir cuando llegase un mensaje de texto al celular con un c\u00f3digo QR, algo totalmente innovador, que por supuesto nadie respet\u00f3. Muchos llegando a su casa abrieron los textos, otros en el bar de la esquina, en el metro, en el ba\u00f1o, cada uno abri\u00f3 y retir\u00f3 el hermoso list\u00f3n negro para darse cuenta de que cada una de las p\u00e1ginas estaban en blanco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>Carlos Matteoda<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las tres obras, completamente in\u00e9ditas, hab\u00edan sido le\u00eddas por el jurado de los premios literarios 2018 y las hab\u00edan declarado ganadoras, La Editorial QR era la flamante editorial de ese a\u00f1o. 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