{"id":974,"date":"2019-08-29T16:34:47","date_gmt":"2019-08-29T19:34:47","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=974"},"modified":"2019-08-29T16:48:40","modified_gmt":"2019-08-29T19:48:40","slug":"974","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2019\/08\/29\/974\/","title":{"rendered":"Raro t\u00fa, raro yo, raros nosotros"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">A pocos meses de su muerte, la fot\u00f3grafa estadounidense Diane Nemerov (Arbus) (1923-1971) crea esta imagen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"718\" class=\"aligncenter size-full wp-image-975\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Ignacia-Raro-tu-raro-yo-raros-nosotros.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Ignacia-Raro-tu-raro-yo-raros-nosotros.jpg 700w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/08\/Ignacia-Raro-tu-raro-yo-raros-nosotros-292x300.jpg 292w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nLa c\u00e1mara que la autora acababa de adoptar s\u00f3lo algunos a\u00f1os antes al momento de ejecutar esta fotograf\u00eda<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, reemplaza una visi\u00f3n anterior que ella misma ten\u00eda con respecto a esta, permitiendo que se hagan notables y que se tornen m\u00e1s f\u00e1cilmente reconocibles cualidades como la centralidad, la audacia, la cercan\u00eda, y un acotado encuadre; sirvi\u00e9ndose de herramientas para dejar ver la aparente naturalidad que emana de las mujeres retratadas, las que participan en\u00e9rgicamente y parecen poner tanto en juego en el resultado final de la fotograf\u00eda, como lo hace la propia fot\u00f3grafa. De esta manera, se est\u00e1 frente a una composici\u00f3n imponente que deja registro de aquel encuentro exacto, de la reuni\u00f3n aparentemente cercana entre fot\u00f3grafa y fotografiadas que impide que el espectador se fije en otra cosa.Un retrato de cuerpo completo de dos se\u00f1oritas alegremente acicaladas y c\u00f3modas frente a la c\u00e1mara, las cuales parecen evocar una especie de confianza hacia quien las observa. Asimismo, al estrechar m\u00e1s la mirada, la textura arenosa en blanco y negro de la que est\u00e1 hecha toda la fotograf\u00eda, nos hace gui\u00f1os de una puesta en escena cruda, pero extra\u00f1amente \u00edntima, otorgando una sensaci\u00f3n de humildad y cercan\u00eda que es suscitada por el gesto las mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este nuevo formato fotogr\u00e1fico, al expresarse en una simplificaci\u00f3n formal de la imagen, ofrece un espacio sim\u00e9trico y cuadrado que a trav\u00e9s del ajuste singular del encuadre y de la casi inexistente profundidad de campo, ayuda a resaltar a dichos sujetos y, de paso, a esa notoria cercan\u00eda que ya se mencion\u00f3 anteriormente, a ese halo de intimidad donde las mujeres se sit\u00faan como fuertes c\u00f3mplices de aquello que conduce a Diane Arbus a no mortificar ni generar una est\u00e9tica del horror o la monstruosidad, sino que hacer resaltar ante el mundo \u2014mediante su mirada \u00edntima e impertinentemente curiosa\u2014, la presencia de una realidad encubierta, negada y ocultada por la mayor\u00eda de las personas que, parad\u00f3jicamente, significa la realidad \u201ctotalmente pura\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto puede dar cuenta de que Arbus ya no era la <em>outsider<\/em> de los primeros a\u00f1os fuera del \u00e1mbito de la moda, sino que se la pod\u00eda reconocer como una <em>insider<\/em> privilegiada de lo que ella misma llamaba &#8220;antropolog\u00eda contempor\u00e1nea&#8221;, inmersa en la compleja postmodernidad y en un ambiente art\u00edstico que navegaba a la deriva de la experimentaci\u00f3n, focalizando un inter\u00e9s marcado hacia el <em>objeto<\/em> y el <em>concepto<\/em>, y hacia la masificaci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n y\/o nuevas tecnolog\u00edas \u2014las que precisamente se observan aqu\u00ed con el empleo de los 55 mm por ejemplo\u2014, destacando de esta manera, la competencia que tuvo la pl\u00e1stica con la fotograf\u00eda como registro y relato, pero por sobre todo, resaltando de \u00e9sta \u00faltima su especial forma de narrar el mundo, siendo as\u00ed elegida para ser espejo del mismo, como en esta imagen que grita realidad, demostrando que todo se conoce mediante la fotograf\u00eda y que todo es sujeto de ser fijado en el tiempo para la posteridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese sentido, es necesario destacar que ese \u2014estar de Diane Arbus\u2014 \u201cfuera\u201d del \u00e1mbito de la moda fue s\u00f3lo en cierta medida, porque se pueden seguir intuyendo algunas caracter\u00edsticas de ese mundo en la imagen. Esto \u00faltimo porque la autora cuando trabajaba en conjunto con su marido, era m\u00e1s bien la \u201casesora de imagen\u201d de los retratados que la propia persona que disparaba (quien realmente capturaba las escenas era Allan Arbus), por ende, el acicalar a los personajes de moda que deb\u00edan retratar, le otorg\u00f3 al parecer a la jud\u00eda-estadounidense la constancia de la meticulosidad y preocupaci\u00f3n por los detalles; algo que ser\u00eda fundamental para su posterior producci\u00f3n personal y en especial para esta imagen, ya que en estas operaciones de vestuario e indumentaria es justamente donde la fotograf\u00eda adquiere tonos est\u00e9ticos y desde donde se podr\u00eda deducir que comienza a participar en la b\u00fasqueda de una especie de realismo fotogr\u00e1fico. Sin embargo, no se tratar\u00eda del realismo de las meras cosas reales, sino de las cosas que se escapan de lo que la mayor\u00eda normalmente conocer\u00eda como parte de lo puramente real, porque tal como Kant menciona en su filosof\u00eda, el ser humano puede conocer una porci\u00f3n de lo real, pero quiz\u00e1s nunca lo real en absoluto, lo puramente real en todo su estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1975, Susan Sontag en su texto <em>Sobre la fotograf\u00eda<\/em>, da cuenta de que aquello que en la modernidad no era tolerado por ser aterrador, doloroso, vergonzoso, y quedaba excluido, en la postmodernidad es \u201cdado a luz\u201d mediante la imagen fotogr\u00e1fica<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. As\u00ed, se anulan tab\u00faes previos y se da una suerte de liberaci\u00f3n de condicionamientos en la cual los l\u00edmites tem\u00e1ticos se empujan y ampl\u00edan en el \u00e1mbito art\u00edstico, permitiendo de esta manera entrever el contexto de la est\u00e9tica fotogr\u00e1fica postmoderna en el que la autora se insertar\u00eda. En esta l\u00ednea, podr\u00eda tratarse entonces de una b\u00fasqueda por parte de Arbus de ir m\u00e1s all\u00e1 de la realidad aparente y buscar aquella que se revela en la sociedad como monstruosidad, diferencia o anomal\u00eda. Retratar est\u00e9ticamente la verdad y lo real por medio de las personas que son ocultadas y que no se revelan com\u00fanmente en la sociedad, pero que al igual que nosotros y nuestros defectos, est\u00e1n; y es que la fot\u00f3grafa vuelve a los sujetos retratables; su t\u00e9cnica fotogr\u00e1fica dise\u00f1adora y modista de ambientes reales empuja a estas personas a presentar su realidad pura y natural a la luz de la interpretaci\u00f3n, mostrando finalmente una porci\u00f3n oculta de la realidad, dentro de la porci\u00f3n real que se percibe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Varias son las problem\u00e1ticas que se plantean en el campo art\u00edstico durante el per\u00edodo. El tema de la sexualidad, el g\u00e9nero y la identidad son algunos de los temas que empiezan a analizarse desde distintas perspectivas, as\u00ed como el impacto de los medios de comunicaci\u00f3n, la banalizaci\u00f3n est\u00e9tica, entre otros. Arbus, en tanto, se dedic\u00f3 a mirar y retratar al otro sin preconceptos, sin tab\u00faes, y sin pautas morales estrictas. De este modo, desde un espacio de empoderamiento y con la c\u00e1mara en mano, dispuesta y sin tapujos, entr\u00f3 en un mundo antes tapado y subsumido: el de lo marginal, pero no desde el sentimentalismo, no desde el \u201cgolpe bajo\u201d, no desde el registro del mundo \u201cfreak\u201d en el sentido de fotografiar con pena o verg\u00fcenza a sus sujetos, sino que entr\u00f3 \u2014nuevamente parafraseando a Sontag\u2014, desde la idea de que la humanidad no es una sola, desde la idea de que hay otro mundo m\u00e1s all\u00e1 de aquello que se nos muestra cotidianamente y m\u00e1s all\u00e1 tambi\u00e9n de lo que queremos ver o de lo que queremos que los dem\u00e1s vean de nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ver la imagen, uno puede advertir inmediatamente que trata sobre un tema disidente de la \u00e9poca y contexto de producci\u00f3n; todo aquello que anteriormente no se mostraba, mediante las fotos de Arbus nos es revelado. Motivo que pone de relieve a lo considerado \u201canormal\u201d, a los marginalizados, a los personajes que viven en las periferias de las t\u00edpicas representaciones fotogr\u00e1ficas y, que tiene en esta ocasi\u00f3n como figuras a dos mujeres con S\u00edndrome de Down en primer plano, vestidas con trajes especialmente llamativos para el s\u00f3lido contraste que poseen con la escena de fondo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ambas est\u00e1n situadas al centro de la composici\u00f3n portando un voluminoso y bastante similar sombrero de g\u00e9nero, con medias hasta antes de las rodillas y zapatos negros. La mujer de la derecha que pareciera mirar de frente a la c\u00e1mara, a diferencia de la otra, porta lentes setenteros y una cartera en su antebrazo mientras entrelaza sus dos manos tom\u00e1ndose las mu\u00f1ecas. En su brazo izquierdo est\u00e1 agarrada suavemente su compa\u00f1era, la cual sit\u00faa su mirada desprevenida hacia el \u00e1ngulo lateral izquierdo de la escena. En un segundo y \u00faltimo plano, se puede apreciar una s\u00f3lida pared de ladrillos que va a juego con la solidez y concreci\u00f3n de la imagen que le otorga el nuevo formato fotogr\u00e1fico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al detener la mirada en el aspecto de cada mujer, y al tener en cuenta el uso preponderante del flash diurno<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> que las ilumina dura y directamente pareciendo buscar nitidez y realidad materializada, es f\u00e1cil que salga a flote la pregunta de que si acaso son ellas las que llevan puesta su propia ropa (esa que ocupan de manera diaria), o de si fue justamente la fot\u00f3grafa quien intervino en sus modos de vestir habituales para as\u00ed hacer notar la normalidad de las mujeres \u2014(de)mostrando que tanto ellas como cualquiera de sus fotografiados eran parte de la realidad com\u00fan\u2014, y de hacerlas mayormente visibles dentro de aquella sociedad que hac\u00eda precisamente lo contrario; negarlas, volverlas invisibles, e irreales. Sin la presencia de sombras, podr\u00eda entonces confirmarse que aqu\u00ed se trata de exponer la normalidad no monstruosa de las mujeres enfermas; de sacar de la oscuridad lo que all\u00ed estaba, de hacer notar este tipo de realidad de manera cruda y presentar as\u00ed la marginalidad desde una no-marginalidad, sin tapujos ni convenciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella afirma que \u201cOdiaba la fotograf\u00eda de moda porque la ropa no pertenec\u00eda a quien la llevaba puesta. Cuando la ropa es de quien se la pone, transporta los fallos y las caracter\u00edsticas de la persona, y es maravillosa\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Por lo tanto, si Arbus fue s\u00f3lidamente fiel con lo que predicaba, se tratar\u00eda entonces de la propia ropa de las fotografiadas y, por lo tanto, \u2014teniendo en cuenta que en Estados Unidos es costumbre celebrar la llegada de la primavera con este tipo de trajes\u2014, ser\u00edan entonces sus propios disfraces los que estar\u00edan utilizando. De ese modo, la intenci\u00f3n y el objetivo de la autora de querer hacer notar la realidad pura de la vida y de hacer visible \u2014como parte de una misma sociedad\u2014 la completa normalidad que pose\u00edan dos individuas que padec\u00edan una enfermedad socialmente repudiada, residir\u00eda entonces no en las respuestas de las preguntas recientemente hechas, sino en las nuevas preguntas y cuestiones postmodernas que su obra plantea como \u00bfQu\u00e9 elegimos ver? \u00bfA trav\u00e9s de qu\u00e9 cristal vemos y juzgamos? \u00bfQu\u00e9 es, en s\u00ed, la diferencia? \u00bfQu\u00e9 parte de nuestra subjetividad depositamos sobre el otro? \u00bfC\u00f3mo nos vemos a nosotros mismos? \u00bfExiste la objetividad en la fotograf\u00eda? \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n se establece entre el fot\u00f3grafo y quien posa? Todas preguntas que no s\u00f3lo son interesantes para que nos las hagamos a nosotros mismos, sino que, en el espectro amplificado de la realidad, hacen a la significaci\u00f3n de la obra en s\u00ed misma y abren la mente a la interpretaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puede intuirse que las mismas retratadas se enfrentan moment\u00e1neamente con su propia singularidad, es decir, se convierten en c\u00f3mplices de sus propios retratos y, de este modo, nos desaf\u00edan a hacer lo mismo. Es as\u00ed entonces como la realidad se va superponiendo tanto en la imagen, como en sus mismos observadores, desafiando lo que aparentemente vemos, donde la indumentaria de cada una de las retratadas expresar\u00eda eso de manera impl\u00edcita, o porque no, expl\u00edcita, susurr\u00e1ndonos constantemente que no estamos acostumbrados a ver a ese tipo de personas con esa vestimenta tan poco usual en ellas, pero que sin embargo, parecen estar present\u00e1ndose de manera tan natural, particular y asombrosamente c\u00f3modas disfrutando del encuentro, celebrando con sus atractivos atuendos y lig\u00e1ndose a ellos simb\u00f3licamente mediante el tono festivo de los mismos, que logramos apreciar el don que pose\u00eda la fot\u00f3grafa de poder establecer cierto v\u00ednculo con el retratado, v\u00ednculo que la autorizaba a mostrarlo en su m\u00e1s pura condici\u00f3n humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De alguna manera, su experiencia como jud\u00eda, ni\u00f1a de familia adinerada, y fot\u00f3grafa de moda la hac\u00edan sentirse identificada con la peculiaridad, con la falla, con la diferencia, que produc\u00eda una especie de \u201creconocimiento\u201d en el acto fotogr\u00e1fico. Dicho reconocimiento es posible en t\u00e9rminos de proyecci\u00f3n de subjetividad, teniendo en cuenta que la fotograf\u00eda, as\u00ed como el arte en general, se maneja dentro de ese \u00e1mbito, el subjetivo. Asimismo, las mujeres y sus trajes supondr\u00edan una bisagra que conecta los dos mundos de la autora, abriendo la experiencia de la cercan\u00eda a\u00fan m\u00e1s, ya que nos muestra una reapropiaci\u00f3n de elementos que disruptivamente pasan del primero hacia el segundo, volvi\u00e9ndose intencionalmente \u201cimpertinentes\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es el paso de la Arbus modista de im\u00e1genes y alejada de la gente, hacia la Arbus fot\u00f3grafa aut\u00f3noma de su propia realidad y singularidad que posee una particular relaci\u00f3n con los sujetos y su identidad, pero a trav\u00e9s de su propio rechazo hacia la no-identidad e irrealidad, tanto de los mismos modelos que ella arreglaba y vest\u00eda con similares trajes que los que utilizan las fotografiadas aqu\u00ed, como de su propia vida al sentirse marginalizada de lo \u201cnormal\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se vislumbra a trav\u00e9s de una experiencia est\u00e9tica, la intenci\u00f3n metaf\u00f3rica de la autora de querer darle luz a nuestra mirada para ver aquello que en la misma invocaba sin quererlo a la oscuridad, una iluminaci\u00f3n no s\u00f3lo hacia nuestra vista, ni hacia aquellos personajes marginalizados, sino tambi\u00e9n hacia su propia persona. Con respecto a esto, el <em>objeto<\/em> ser\u00eda entonces las retratadas, y el <em>concepto<\/em> ser\u00eda pretendidamente la contracara de lo que ellas aparentan, o mejor dicho, representan, d\u00e1ndole un giro al significante-significado donde ellas ya no ser\u00edan m\u00e1s las mujeres con S\u00edndrome de Down vestidas festivamente y celebrando la ocasi\u00f3n, sino un tipo de mujeres m\u00e1s dentro de los considerados \u201craros\u201d, al igual que Arbus, y al igual que nosotros y nuestros mismos defectos que muchas veces no queremos ver o que no queremos que vean, pero que sin embargo est\u00e1n, y que con esta experiencia visual y est\u00e9tica somos capaces de reconocer al sentirnos interpelados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De este modo, los disfraces parecieran aqu\u00ed marcar un antes y un despu\u00e9s dentro de la vida de Diane Arbus, un r\u00e9gimen de transformaci\u00f3n de su mirada donde ata\u00f1e a una especie de alegor\u00eda de la falsedad, donde los disfraces denotan la no identidad de la persona, pero reflejan y sacan a brillar la verdadera identidad de las retratadas, poniendo en tensi\u00f3n y contraste los \u201cdisfraces\u201d que utilizaban las modelos que vest\u00eda Arbus, donde la ropa no les quedaba porque no era de ellas. En esta l\u00ednea, \u00bfQu\u00e9 cambia, si tanto las modelos del \u201cprimer mundo\u201d de Arbus, como las freaks del segundo, se visten con trajes que no son de ellas? Posiblemente la actitud, ya que como se ha mencionado, las mujeres de la imagen sonr\u00eden y festejan con sus disfraces, utiliz\u00e1ndolos y dej\u00e1ndole ver al espectador su comodidad, enga\u00f1\u00e1ndolo como si esas fueran sus propias ropas, esas que justamente ocupan d\u00eda a d\u00eda a\u00fan sin hacerlo. Mientras que, las modelos por su lado, deben estar serias en todo momento y lucir disfraces de manera neutra, ya que lo importante es lucir el atuendo, anulando de esa manera su propia subjetividad, y por ende, su propia identidad, algo que deja en claro que la principal diferencia entre estos dos tipos de disfrazadas residir\u00eda en que las mujeres de esta fotograf\u00eda ser\u00edan algo as\u00ed como representantes de la contracara de la moda, ya que a\u00fan al estar vestidas con ropas que no les pertenecen, expresan lo que ellas realmente son, lo que verdaderamente sienten, reflejando y reuniendo todas las dial\u00e9cticas que la artista \u2014al parecer\u2014 ten\u00eda ganas de expresar en un solo s\u00edmbolo: no-identidad\/identidad, lejan\u00eda\/cercan\u00eda, objetividad\/subjetividad, raro\/com\u00fan, y falsedad\/naturalidad de la realidad en s\u00ed misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arbus logra su cometido al encontrar coincidentemente \u2014gracias a sus diferentes modos de ver en los dos mundos\u2014 la contraposici\u00f3n de la no identidad de la indumentaria de modas: una identidad que, a pesar de que se escabulle entre la ropa de las retratadas, logra salir a la vista gracias a la \u201canomal\u00eda\u201d de estas \u00faltimas. Las im\u00e1genes en la Postmodernidad vienen a derribar la idea de objetividad pura, de extra\u00f1amiento con respecto al acontecimiento, sujeto, o lo que sea se encuentre delante del lente. Quienes vemos posando para Arbus se abren como un libro frente a ella, muchos miran directo a la c\u00e1mara, no se ocultan: virtud de ella en conseguirlo, honestidad de ellos al hacerlo. Lo interesante es la sinceridad de la imagen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, utilizando vestimentas que supuestamente no les corresponden y que hablan por s\u00ed solas a trav\u00e9s del lenguaje fotogr\u00e1fico que Arbus construye, las retratadas insin\u00faan y sacan a la luz sentimientos que resultan interpelar la situaci\u00f3n de sujetos en el mundo, y que generan que el espectador se sienta identificado con las mujeres, pero tambi\u00e9n con Arbus; produciendo emotivamente una especie de enfrentamiento con su propia singularidad a trav\u00e9s de estas tres personajes, adem\u00e1s de convertirse en c\u00f3mplice de s\u00ed misma, con sus propias fallas y la presentaci\u00f3n de estas \u00faltimas. Justamente a partir de la visi\u00f3n concreta de las dos mujeres y la \u201cvisi\u00f3n invisible\u201d de la artista convertidas en testigos de su condici\u00f3n real y contingente que se traslada al espectador y entra en \u00e9l mediante una especie de doble experiencia, mediante una presencia\/ausencia de Diane Arbus<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las operaciones de indumentaria involuntaria, t\u00e9cnica, tem\u00e1tica, procedimiento y material que propone Arbus, van poco a poco construyendo una escena donde cada detalle aporta \u2014en nuestro proceso de contemplaci\u00f3n de la imagen\u2014 a eliminar la convenci\u00f3n de que los sujetos con S\u00edndrome de Down son incapaces de ser iguales o de utilizar las mismas cosas que alguien no enfermo. En efecto, Arbus afirma que <em>\u201cHay algo de leyenda sobre los freaks. Como una persona en un cuento de hadas que te detiene y exige que le contestes una adivinanza. La mayor\u00eda de las personas van por la vida temiendo que van a tener una experiencia traum\u00e1tica. Los freaks nacieron con sus traumas. Ellos ya han pasado su prueba en la vida. Son arist\u00f3cratas.\u201c <\/em><a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, mediante esta estrategia fotogr\u00e1fica, Arbus demuestra que ellas s\u00ed son capaces realmente, que ellas s\u00ed son parte de toda realidad que pueda considerarse \u201cpura\u201d y \u201cverdadera\u201d, que ellas s\u00ed son y siempre han sido parte de la sociedad al igual que cualquier mujer. Buscando al individuo com\u00fan y corriente, lejos de la pose actuada, Diane Arbus se encuentra con la gente en su cotidianeidad, en sus h\u00e1bitos, lejos de la idealizaci\u00f3n del \u201cSue\u00f1o Americano\u201d, cerca de una suerte de submundo oculto. Y esto impacta. Atemoriza y averg\u00fcenza, genera fascinaci\u00f3n y curiosidad. A veces encanta. Es como si nos invitara a participar sin ser part\u00edcipes en s\u00ed, sin el requisito de poner el cuerpo en la situaci\u00f3n y el contexto, pero oblig\u00e1ndonos s\u00ed a comprometernos y aceptar eso que tambi\u00e9n existe.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo simple, precisa y sin grandilocuencia, la artista a trav\u00e9s de esta fotograf\u00eda nos coloca entonces frente a frente en un encuentro con \u201cel brillo\u201d en las cosas ordinarias; la felicidad vivaz de dos mujeres celebrando, pero consideradas aparentemente \u201cfuera\/<em>outsiders<\/em>\u201d de la sociedad, present\u00e1ndose ellas mismas naturalmente como parte de la realidad, como parte de una comunidad, como parte de la sociedad que las quer\u00eda ocultar negando sus capacidades. As\u00ed, la obra de Arbus apunta hacia una amplificaci\u00f3n del panorama social mostrado por la fotograf\u00eda moderna que, atravesado por la postmodernidad y sus cuestionamientos, nos hace reflexionar directamente acerca de aquello a lo que se tiende a no querer ver pero que tambi\u00e9n, en cierta medida, forma parte de cada uno: lo diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto tambi\u00e9n podr\u00eda interpretarse y entenderse con respecto a la infancia que tuvo Arbus donde ella misma dice que \u201cNo sab\u00eda que era jud\u00eda cuando era una cr\u00eda. \u00a1No sab\u00eda que era desafortunado serlo! Como me cri\u00e9 en una ciudad jud\u00eda y en una familia jud\u00eda, y como mi padre era un jud\u00edo rico y yo iba a un colegio jud\u00edo, adquir\u00ed un firme sentido de irrealidad.\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Por lo tanto, la respuesta que debe haber hallado m\u00e1s a la mano al darse cuenta de esa permanente irrealidad en la que ella hab\u00eda vivido, fue mirar hacia el mundo de los marginados tan lejano al suyo; o quiz\u00e1s no tan lejano, tal vez ella misma se sent\u00eda una marginada m\u00e1s al ser jud\u00eda y, a la vez, venir de una familia adinerada que no le dejaba paso para ojear lo que pasaba realmente en los dem\u00e1s lugares fuera del suyo, ni tampoco paso, por ejemplo, para ver lo que realmente ella era, d\u00e1ndose cuenta progresivamente de que entonces, tanto ella como sus retratadas, por muy diferentes que parecieran entre s\u00ed, eran parte de la misma supuesta validez social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ende, su ant\u00eddoto infalible fue buscar y buscar hasta encontrar la desnuda, rigurosa, y propia verdad, deseando reventar esa burbuja de irrealidad que la atosigaba desde peque\u00f1a para entrar de lleno en lo m\u00e1s profundo de su ant\u00f3nimo, entendiendo a sus retratadas como pares casi horizontales, como piezas de un mismo puzle, donde cada una es diferente de la otra, pero que de alguna u otra manera encajan con algunas en espec\u00edfico, siendo de todos modos cada una parte de un conjunto, de una sociedad, de un todo. De hecho, en su documentaci\u00f3n fotogr\u00e1fica (en general) de manicomios, campos nudistas, \u201cfreaks\u201d, deformes, y alta sociedad, deja entrever el mensaje de alienaci\u00f3n, donde no hay apenas diferencias entre dementes y cuerdos, porque todos son parte de una misma sociedad absurda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed, la intenci\u00f3n de Arbus de fotografiar lo aut\u00e9ntico y lo real, queda reflejada tanto en la indumentaria de las retratadas como en su gesto natural de la risa, donde en contraste con las reales modelos, serias, sin expresi\u00f3n, que tienden al \u00edcono y anulan su subjetividad vestidas con trajes que no son de ellas, las mujeres aqu\u00ed presentadas expresan totalmente lo contrario. Con sus bocas abiertas, su risa expl\u00edcita, y esencialmente no mod\u00e9licas, ellas son c\u00f3mplices de s\u00ed mismas y de sus cuerpos que se expresan sin los condicionamientos de una fotograf\u00eda de moda, con sus propios defectos, felices y atentas a lo que son, a lo que es, y a lo que hay: la propia y desnuda realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> C\u00e1mara Wide-Angle Rolleiflex de objetivos gemelos (binocular). Visto en retrospectiva, es un cambio que se dio a partir del a\u00f1o 1962 y que pasa desde la espontaneidad que se consegu\u00eda con la c\u00e1mara de 35mm antes de ese a\u00f1o, hacia la formalidad que le exig\u00eda la precisi\u00f3n de la nueva c\u00e1mara de formato cuadrado de 2 \u00bc pulgadas, la cual era m\u00e1s voluminosa y parec\u00eda casi inevitable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Susan Sontag, <em>Sobre la fotograf\u00eda<\/em>, p. 65 \u2013 66.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> En la \u00faltima \u00e9poca de la vida de Diane Arbus (y en coincidencia con esta fotograf\u00eda), utilizar el flash de relleno en plena luz natural se vuelve notoriamente fundamental en su trabajo, y se ve fielmente marcado en esta composici\u00f3n, privilegiando contrastes fuertes y permitiendo caracterizarla por un contenido dram\u00e1tico, crudo e \u00edntimo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Diane Arbus citada por Andrea Aguilar. \u201cReportaje Rara Arbus\u201d en <em>El Pa\u00eds<\/em>, Espa\u00f1a, 2016.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Presencia, en el sentido de que es ella quien tom\u00f3 la fotograf\u00eda, y ausencia porque, sin embargo, no aparece f\u00edsicamente. No obstante, ser\u00eda una presencia-ausencia porque, a\u00fan sin estarlo, se hace presente tanto con su contexto como con su biograf\u00eda, con las mismas retratadas en su noci\u00f3n de soterradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Nota en su libreta [<em>The Notebook<\/em>] alojada en <em>Archivo Diane Arbus, <\/em>sin p\u00e1g.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> <em>\u00cddem.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong><\/strong><strong>Mar\u00eda Ignacia Loyola Letelier<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Foto:<\/p>\n<table width=\"100%\">\n<tbody>\n<tr>\n<td>Diane Arbus, Untitled (I), 1970-1971 (gelatin silver print, 36.8\u00d736,8cm. Diane Arbus Foundation.<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pocos meses de su muerte, la fot\u00f3grafa estadounidense Diane Nemerov (Arbus) (1923-1971) crea esta imagen. 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