{"id":956,"date":"2019-08-16T16:39:44","date_gmt":"2019-08-16T19:39:44","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=956"},"modified":"2019-08-16T16:43:45","modified_gmt":"2019-08-16T19:43:45","slug":"uziel-y-gabaran-y-la-maldicion-de-la-gitana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2019\/08\/16\/uziel-y-gabaran-y-la-maldicion-de-la-gitana\/","title":{"rendered":"Uziel y Gabar\u00e1n y la maldici\u00f3n de la gitana"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Una noche, en una de mis tantas paradas por los pueblos de Chile, escuch\u00e9 en una cantina de Lolol la siguiente introducci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cHab\u00edan una vez, los ocho reto\u00f1os de don Severino Rold\u00e1n. Reto\u00f1os que luego de encontrarse una noche, despu\u00e9s de clases de cueca, con una gitana hija del diablo, sufrieron en un par de horitas del mes de Setiembre, las siete tr\u00e1gicas muertes que a continuaci\u00f3n a ustedes, mis compa\u00f1eros de tierra huasa, les voy a contar. Muertes que quedaron plasmadas en la \u00fanica y m\u00e1s famosa paya larga que el linaje Rold\u00e1n tuvo la oportunidad de alguna vez escribir\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la cosa iba un poco as\u00ed:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo empez\u00f3 cuando Uziel y Gabar\u00e1n terminaban de cortar los \u00faltimos pedazos del tocino que le hab\u00edan comprado al carnicero de la zona. Le hab\u00edan sacado las tripas y las pezu\u00f1as y, cuando Uziel iba a dejar la cabeza del porcino en el congelador de tipo friguider, sinti\u00f3 una sensaci\u00f3n fr\u00eda que le entr\u00f3 por la parte baja de la espalda, le atraves\u00f3 alg\u00fan \u00f3rgano que est\u00e1 por ah\u00ed y le sali\u00f3 por donde se encuentra el ombligo. Despu\u00e9s la sinti\u00f3 unos cent\u00edmetros m\u00e1s arriba y despu\u00e9s unos cent\u00edmetros m\u00e1s al lado. Al parecer, la sangre caliente inund\u00f3 el piso entero. Gabar\u00e1n sac\u00f3 el machete embetunado de rojo al terminar la treintava estocada y, con ese mismo filo te\u00f1ido, se atac\u00f3 su propia yugular. Los chorros de sangre del degollado cayeron con tanta fuerza, que la lengua del menor de los Rold\u00e1n se sali\u00f3 de su lugar y apareci\u00f3 por el hoyo reci\u00e9n abierto que ten\u00eda en la garganta. En ese momento, entr\u00f3 al s\u00f3tano Remigio y pregunt\u00f3: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 te desangras de esa manera, Gabar\u00e1n?\u201d y Gabar\u00e1n respondi\u00f3: \u201cPorque destrip\u00e9 a Uziel en un arrebato ves\u00e1nico\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Remigio cerr\u00f3 de un portazo el s\u00f3tano, con tal estruendo, que solt\u00f3 todos los clavos de la extensa mansi\u00f3n y escap\u00f3 por la puerta principal. Ah\u00ed, llorando agitado en un tronco y tratando de borrar la imagen que se hab\u00eda entrometido en su cabeza, vio el flamear de una inmensa fogata que se prend\u00eda hacia el final de la hacienda. Remigio sigui\u00f3 las llamas y se top\u00f3 con una secta nortina que justo en ese momento trataba de invocar al individuo de la clase demoniaca conocido con el nombre de mandinga. Por perra culpa de la pena y sin pensarlo, Remigio pag\u00f3 la cuota de inscripci\u00f3n para unirse a la banda y cuando Toribio lo encontr\u00f3 amarrado a una improvisada cruz, le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 ardes, hermano?\u201d Y ah\u00ed mismo Remigio respondi\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 acaso no es respetable la regla sectaria que dicta que, a falta de reci\u00e9n nacido, se entregue al integrante nuevo?\u201d Y ya casi convertido en cenizas, grit\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cUziel fue destripado en un arrebato ves\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Gabar\u00e1n se degoll\u00f3 de manera instant\u00e1nea.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toribio volvi\u00f3 a la mansi\u00f3n al instante que vio dos cachos bovinos asomarse de entre la tierra arada. Al momento de cruzar el umbral de la puerta principal, un clavo que llevaba a\u00f1os cumpliendo alguna funci\u00f3n cualquiera y que le apareci\u00f3 como por arte de magia negra, se le atraves\u00f3 por la planta del pie izquierdo. Cuando Atilio lleg\u00f3 corriendo de la pen\u00faltima de las piezas del ala sur de la casona, vio c\u00f3mo Remigio se retorc\u00eda de dolor. Solo se le acerc\u00f3 despu\u00e9s de ver que cada v\u00e9rtebra, que sana hab\u00eda estado hace cinco minutos, se le tronchaba, una por una, forz\u00e1ndolo a apoyarse en su cabeza y la punta de sus dedos del pie. Atilio le tom\u00f3 una de las manos que se hab\u00edan hecho pu\u00f1o para confortarlo, pero Toribio, haciendo chirriar su dentadura, rog\u00f3 por un diagn\u00f3stico que su hermano perplejo le explic\u00f3 como: \u201cEl caso m\u00e1s r\u00e1pido del mundo causado por la bacteria clostridium\u201d. Toribio s\u00f3lo volvi\u00f3 a hablar para que su hermano se enterara de que:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cUziel fue destripado en un arrebato ves\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Gabar\u00e1n se degoll\u00f3 de manera instant\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">A falta de reci\u00e9n nacido, Remigio fue sacrificado en un ritual sat\u00e1nico.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Atilio Rold\u00e1n, el \u00fanico de los hermanos en obtener un t\u00edtulo en la capital y el m\u00e1s fuerte y valiente de los Rold\u00e1n, no llor\u00f3 ni corri\u00f3. \u00c9l agach\u00f3 su cabeza y se llev\u00f3 su enorme mano a la cara. Cuando se recompuso, fue al tel\u00e9fono de la casa, pero, antes de poder discar alg\u00fan n\u00famero, cay\u00f3 agonizante, al ver a su hermano Venancio pasar a la pieza del lavado. Este, el m\u00e1s flojo pariente que engendrara Don Severino, se hab\u00eda echado encima una s\u00e1bana blanca de aquellas de cama. Levant\u00e1ndose el atuendo de seda que le llegaba hasta el piso, mir\u00f3 a Atilio y le pregunt\u00f3: \u201c\u00bfQu\u00e9 te pasa, hermano?\u201d y Atilio le respondi\u00f3: \u201cT\u00fa bien conoces el pavor que siento hacia las almas desencarnadas\u201d. El profesional dej\u00f3 el siguiente recado a Venancio, para que se lo traspasara a su padre, antes de morir:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cUziel fue destripado en un arrebato ves\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Gabar\u00e1n se degoll\u00f3 de manera instant\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">A falta de reci\u00e9n nacido, Remigio fue sacrificado en un ritual sat\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Y Toribio contrajo t\u00e9tanos, una variaci\u00f3n contempor\u00e1nea.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Venancio se coloc\u00f3 r\u00e1pido su casaca para dirigirse a Chimbarongo y alertar a su padre \u00a0y contarle todo lo que hab\u00eda pasado. Alcanz\u00f3 a sacar la camioneta vieja del taller, pero al bajarse a abrir el candado de la reja, se encontr\u00f3 de frente con el que m\u00e1s tarde se conocer\u00eda como \u201cel asesino del ata\u00fad de queule\u201d. Este \u00faltimo, se caracteriz\u00f3 por enterrar a sus v\u00edctimas en peque\u00f1os ata\u00fades confeccionados, por \u00e9l mismo, con madera de la zona y aunque me hubiese gustado mucho escuchar m\u00e1s sobre \u00e9l, la historia se fue directa al grano del pobrecito Venancio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este, el tercer hermano de todos los hermanos se dio a conocer por ser el primer damnificado del desequilibrado individuo. El asesino inexperto, luego de sellar con clavos y cubrir de tierra el sarc\u00f3fago escuch\u00f3 unas palabras y se dio cuenta de que hab\u00eda enterrado a su v\u00edctima viva. \u00a0Por esa raz\u00f3n, a diferencia de sus siguientes catorce muertes, le concedi\u00f3 a Venancio un \u00faltimo deseo. El asesino dej\u00f3 la carta que le dictara el m\u00e1rtir debajo de la puerta de la primera pieza de la residencia, y dec\u00eda: \u201cEstoy enterrado cerca de la carretera, si todav\u00eda no me mor\u00ed asfixiado, atento a los rasgu\u00f1os.\u201d Y agregaba:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cUziel fue destripado en un arrebato ves\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Gabar\u00e1n se degoll\u00f3 de manera instant\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">A falta de reci\u00e9n nacido, Remigio fue sacrificado en un ritual sat\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Y Toribio contrajo t\u00e9tanos, una variaci\u00f3n contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Atilio pens\u00f3 ver un fantasma y se lo llev\u00f3 el p\u00e1nico.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando Custodio despert\u00f3, luego de una profund\u00edsima siesta, vio la carta bajo su puerta. Dormitando la pesc\u00f3, se puso su kimono de drag\u00f3n y fue a la cocina a prepararse su t\u00edpico t\u00e9 ingl\u00e9s de madrugadas. Sentado a la mesa que se hab\u00eda empapado con agua hirviendo, con la cara morada como las uvas y con la vena de la frente a punto de reventarle, Custodio escribi\u00f3 una \u00faltima l\u00ednea con las manos hinchadas. Apoy\u00f3 su frente en el mantel de pl\u00e1stico y falleci\u00f3. Todos quer\u00edan a Custodio por ser el m\u00e1s alegre de los hermanos, pero la cruel mala suerte se lo llev\u00f3 junto a otras dos personas del mundo, por una confusi\u00f3n en la f\u00e1brica. Estos \u00faltimos hab\u00edan puesto en tres bolsitas, ricina en vez de t\u00e9. En la carta Custodio escribi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cUziel fue destripado en un arrebato ves\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Gabar\u00e1n se degoll\u00f3 de manera instant\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">A falta de reci\u00e9n nacido, Remigio fue sacrificado en un ritual sat\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Toribio contrajo t\u00e9tanos, una variaci\u00f3n contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Atilio pens\u00f3 ver un fantasma y se lo llev\u00f3 el p\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Venancio se ahog\u00f3 en una cajita subterr\u00e1nea.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Salustio hab\u00eda salido reci\u00e9n de su escondite, cuando se top\u00f3 con su padre en la puerta. El viejo Rold\u00e1n le pregunt\u00f3 que qu\u00e9 crestas hab\u00eda pasado y Salustio empez\u00f3 a contar: \u201cTodo empez\u00f3 con Uziel y Gabar\u00e1n y la maldici\u00f3n de la gitana\u2026\u201d Antes de terminar la frase esa, el chico Rold\u00e1n se prendi\u00f3 en llamas, pero antes de hacerse ceniza grit\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cUziel fue destripado en un arrebato ves\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Gabar\u00e1n se degoll\u00f3 de manera instant\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">A falta de reci\u00e9n nacido, Remigio fue sacrificado en un ritual sat\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Toribio contrajo t\u00e9tanos, una variaci\u00f3n contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Atilio pens\u00f3 ver un fantasma y se lo llev\u00f3 el p\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Venancio se ahog\u00f3 en una cajita subterr\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Custodio se envenen\u00f3 por un error brit\u00e1nico.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Don Severino Roldan, hombre valiente de los campos, tom\u00f3 su escopeta de dos tiros, le puso los cartuchos de bala m\u00e1s perniciosos que un armero es capaz de forjar y pregunt\u00f3 por todos lados si es que alguien sab\u00eda algo. Los hijos de Don Aliro Correa y nadie en la casa patronal de Santa Teresa de Quiaue ten\u00edan informaci\u00f3n. Tampoco nadie en la hacienda principal. Tampoco en la iglesia. Y casi se rinde hasta que una mujer de la calle, que hab\u00eda sufrido algo parecido, le entreg\u00f3 una direcci\u00f3n. Ni una advertencia le dio a la gitana y con la mirada fiera de los hombres da\u00f1ados la dej\u00f3 pintada en la carpa en que viv\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A Don Severino lo condenaron a cinco a\u00f1os y un d\u00eda de presidio sin ning\u00fan gozo y jam\u00e1s nunca dijo una palabra. Hoy d\u00eda se le puede ver caminando por ah\u00ed, tom\u00e1ndose un par de vasos, pero nada m\u00e1s. Nunca m\u00e1s dijo una palabra. Eso s\u00ed, la carta que partiera en la voz de un hermano y se escribiera por las manos de uno de los asesinos m\u00e1s macabros de estos parajes, se termin\u00f3 de escribir por el mismo Severino Rold\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La carta esa, que ya nadie sabe d\u00f3nde est\u00e1, cubierta de sangre de un mismo apellido, ya todos sab\u00edan c\u00f3mo iba. En un coro borracho y guitarreado cantaron:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u201cUziel fue destripado en un arrebato ves\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Gabar\u00e1n se degoll\u00f3 de manera instant\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">A falta de reci\u00e9n nacido, Remigio fue sacrificado en un ritual sat\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Toribio contrajo t\u00e9tanos, una variaci\u00f3n contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Atilio pens\u00f3 ver un fantasma y se lo llev\u00f3 el p\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Venancio se ahog\u00f3 en una cajita subterr\u00e1nea.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Custodio se envenen\u00f3 por un error brit\u00e1nico<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Y Salustio se hizo ceniza por el fen\u00f3meno de la combusti\u00f3n espont\u00e1nea.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuento por\u00a0<strong>An\u00f3nimo<\/strong><\/p>\n<p>Ilustraci\u00f3n por\u00a0<strong>Celeste Maguire<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Una noche, en una de mis tantas paradas por los pueblos de Chile, escuch\u00e9 en una cantina de Lolol la siguiente introducci\u00f3n: \u201cHab\u00edan una vez, los ocho reto\u00f1os de don Severino Rold\u00e1n. 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