{"id":918,"date":"2019-07-26T14:36:31","date_gmt":"2019-07-26T17:36:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=918"},"modified":"2022-01-02T21:58:52","modified_gmt":"2022-01-03T00:58:52","slug":"lifeofbobflanagan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2019\/07\/26\/lifeofbobflanagan\/","title":{"rendered":"Sick: The Life and Death of Bob Flanagan, Supermasochist (1997) y lo que nos duele"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0A Bob le golpean. Le golpean la espalda r\u00edtmica e hipn\u00f3ticamente. Ah\u00ed fue donde par\u00e9 la pel\u00edcula por primera vez, no por cansancio sino por noche. La mano de Sheree queda suspendida en el aire. Bob espera. Al otro d\u00eda vuelvo y mi televisor recuerda donde qued\u00f3 la \u00faltima vez. \u00bfNo es la espera del golpe parte fundamental del circuito sadomasoquista? La mano de Sheree baja y hace <em>pum! pum!<\/em> de nuevo en la espalda de Bob. Hemos visto a Bob tosiendo y escupiendo durante toda la pel\u00edcula, sabemos que este ritual es parte de su enfermedad. La espalda de Bob desaparece y aparece su cara que tose. Escupe en un vaso de pl\u00e1stico. Carraspea su garganta. Kirby Dick, el director, hace un juego entretenido de montaje al juntar var\u00edas tomas de Bob tosiendo en una gran y larga tos que podr\u00eda nunca acabar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paradoja puede describirse as\u00ed: un enfermo de fibrosis qu\u00edstica, cr\u00f3nicamente ahogado en su propio exceso de fluido, siempre enfermo, siempre con dolor, tambi\u00e9n goza sexualmente del dolor y la exploraci\u00f3n del dolor. Es un sadomasosquista-s\u00fapermasoquista como \u00e9l mismo decide declararse en la canci\u00f3n que abre la pel\u00edcula. Su enfermedad lo ha condenado a la muerte (m\u00e1s bien: a la concreta posibilidad de que morir\u00e1s de esto y no de otra cosa) y como un buitre Kirby Dick vuela en c\u00edrculos acechando distintos momentos de la historia de Bob Flanagan, incluyendo, como era de esperar, su muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos a sus padres hablando en la entrevista que dan juntos y pregunt\u00e1ndose \u201c\u00bfC\u00f3mo no sab\u00edamos? [que era un sadomasoquista]\u201d. La cara del padre hace pensar que su hijo le da asco. Ah\u00ed salta la ambig\u00fcedad del t\u00edtulo de la pel\u00edcula: <em>Sick<\/em>, enfermo. La ambig\u00fcedad es obvia m\u00e1s adelante cuando nos ponen el primer plano del pene de Bob a toda pantalla, esperando que un clavo lo atraviese. El acto termina con la pantalla llen\u00e1ndose de la sangre que gotea desde la orilla de su pene, al ritmo de una animada canci\u00f3n cristiana. Aplaudo la existencia de la cuarta pared, desde las sombras de mi autocensura de brazos y dedos. En contraposici\u00f3n, el padre de Bob se enorgullece de que su hijo sea un tipo duro, el m\u00e1s duro que conoce.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una forma de entender el documental de Kirby Dick supone que Bob a su vez se carro\u00f1iz\u00f3 a s\u00ed mismo: <em>Sick<\/em> corresponder\u00eda a la realizaci\u00f3n de ese proyecto art\u00edstico en el que uno de sus acaudalados coleccionistas tendr\u00eda derecho a observar a trav\u00e9s de una pantalla la evoluci\u00f3n de su cad\u00e1ver una vez muerto. Los espectadores acompa\u00f1amos a un hombre enfermo en un desfiladero hacia algo que le es desconocido y que cuando llega es terror\u00edfico. Ahora, se trata de un hombre que puede exponer las torturas de su cuerpo fragmentado en diversas pantallas como objeto art\u00edstico, o gozar de una bola de acero insertada a la fuerza en su culo, o manipular la carne de su miembro como plastilina en manos de la gravedad. Por ello la secuencia de la muerte de Bob nos ense\u00f1a que nada nos prepara para enfrentar la propia muerte. All\u00ed sus ojos van llenos de terror. En la agon\u00eda, vuelve de vez en cuando para decirle a su esposa que la ama. Pero se encuentra solo. Otra imagen que me retorna es Bob expirando ox\u00edgeno, el cansancio de Bob, los tubos pl\u00e1sticos siempre acompa\u00f1ando sus fosas nasales. Bob, a la vez, canta, grita, hace melod\u00edas, canciones ir\u00f3nicamente alegres sobre el sufrimiento de la enfermedad. Canta con una c\u00e1mara encima, como en su f\u00e9retro, mirando al p\u00fablico que a veces se r\u00ede. Bob me recuerda a alguien que no puede soportar los muchos chistes que le quedan por contar. Y despu\u00e9s encontramos a Bob recalcitrante a la c\u00e1mara en manos de su esposa. Hay cosas que no quiere hablar. Su esposa no sabe qu\u00e9 decir cuando Bob dice que se est\u00e1 muriendo, pienso que se est\u00e1 haciendo la dura tambi\u00e9n, tratando de conservar la estampa de dominatriz que debe desear la aniquilaci\u00f3n de su objeto. Ah\u00ed la vemos hundida en el asiento trasero del auto que Bob conduce asustado hac\u00eda el hospital en el que ser\u00e1 su \u00faltimo viaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bob entonces deja de respirar. O se ahoga. Queda su pulm\u00f3n, un pedazo final de su cuerpo en las manos propietarias de su esposa. Queda Bob en una foto junto a otra persona con Fibrosis Qu\u00edstica el d\u00eda en que la acompa\u00f1aron a hacerse un piercing en el seno. Queda Bob cantando en los cr\u00e9ditos como un espectro burl\u00f3n que dej\u00f3 a los buitres, nosotros, carro\u00f1\u00e1ndole a lo que nos duele.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>C\u00e9sar Castillo<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0A Bob le golpean. Le golpean la espalda r\u00edtmica e hipn\u00f3ticamente. Ah\u00ed fue donde par\u00e9 la pel\u00edcula por primera vez, no por cansancio sino por noche. La mano de Sheree queda suspendida en el aire. Bob espera. 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