{"id":747,"date":"2019-02-19T18:27:19","date_gmt":"2019-02-19T21:27:19","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=747"},"modified":"2022-03-03T11:42:13","modified_gmt":"2022-03-03T14:42:13","slug":"reflexiones-sobre-la-representacion-y-memoria-en-el-cine-de-animacion-chileno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2019\/02\/19\/reflexiones-sobre-la-representacion-y-memoria-en-el-cine-de-animacion-chileno\/","title":{"rendered":"Reflexiones sobre la representaci\u00f3n y memoria en el cine de animaci\u00f3n chileno"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">En una entrevista realizada a Gabriel Osorio Vargas, director del galardonado cortometraje \u201cBear Story\u201d (2016), comenta que su encanto por la animaci\u00f3n reside en que \u00e9sta \u201cno es literal, no [representa] un mundo real, sino uno creado<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u201d. Para \u00e9l, la animaci\u00f3n se asemeja a una met\u00e1fora. Es una comparaci\u00f3n interesante ya que la animaci\u00f3n, al igual que la met\u00e1fora, al aludir a significados universales es susceptible a m\u00faltiples interpretaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-748 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/imagen-1-bear-story.png\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/imagen-1-bear-story.png 600w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/imagen-1-bear-story-300x202.png 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cine de ficci\u00f3n est\u00e1 representado de manera dual, primero por el formato en que est\u00e1 filmado: se reproduce la imagen en una pantalla y vemos el desfile de im\u00e1genes durante un tiempo y un espacio determinado, segundo por el universo ficcional que recrea y que encuentra su soporte en actores y en el espacio filmado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La animaci\u00f3n, por su parte, aunque es ficcional, no tiene esa segunda representaci\u00f3n, no se basa en actores ni en un espacio f\u00edsico. Si parte de lo real es para transgredirlo, como en la caricatura que tiende a exagerar lo humano. O para transformarlo, para rozar con lo fant\u00e1stico y lo maravilloso en su ejercicio con la t\u00e9cnica (sea computarizada, acuarela, <em>stop motion,<\/em> papel, etc.). El cine de animaci\u00f3n tiene esta inmensa posibilidad: no se somete a convenciones m\u00e1s que las que demanda su propio universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez sea por esa inclinaci\u00f3n hacia el plano de lo on\u00edrico sobre el plano de lo real que la animaci\u00f3n se relaciona con el mundo infantil, con ese espacio a\u00fan no normalizado por la raz\u00f3n adulta. De ah\u00ed que requiera de un mensaje sencillo, el que curiosamente puede tener m\u00faltiples identificaciones como lo se\u00f1al\u00f3 el propio Osorio Vargas en la misma entrevista. Si \u201cBear Story\u201d parte de una memoria personal anclada en un hecho hist\u00f3rico (el destierro del abuelo del director por el gobierno de Pinochet) el cortometraje permiti\u00f3 una interpretaci\u00f3n similar en los pa\u00edses de Europa que tuvieron su propia tragedia con los numerosos destierros y las muertes de las dos guerras y sus posteriores dictaduras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los estudios acad\u00e9micos estos recuerdos traum\u00e1ticos colectivos suelen asociarse bajo el concepto de \u201cMemoria\u201d. En su art\u00edculo \u201cEscribir contra la memoria y el olvido\u201d, Gabriela Schwab escribe que \u201chay formas de violencia [como el genocidio] que se consideran m\u00e1s all\u00e1 de la representaci\u00f3n. Sin embargo, estos tambi\u00e9n reclaman [\u2026] ser objetos de un testimonio, ser narrados\u201d<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. En este sentido, en los dibujos animados, est\u00e1 \u201cMaus\u201d de Art Spiegelman, que narra el sufrimiento del padre del autor en los campos de concentraci\u00f3n a trav\u00e9s de ratones que representan a los jud\u00edos y gatos que representan a los nazis. Pese que no hay una identificaci\u00f3n directa (los protagonistas son animales, no personas) se produce la empat\u00eda, el mensaje est\u00e1 contado desde la analog\u00eda y se insin\u00faa en la met\u00e1fora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero en el cine de animaci\u00f3n chileno, el mismo que ha ganado gran popularidad tras el Oscar a \u201cBear Story\u201d, tambi\u00e9n hay espacios para la memoria personal, para esa \u201cguerra \u00edntima\u201d de la que habla Chris Marker al interior de sus filmes a prop\u00f3sito de las revoluciones y las experiencias de lo cotidiano, esos conflictos peque\u00f1os que no perfilan en los libros de Historia con may\u00fascula. En los cortometrajes de Fernanda Frick, en \u201cHere\u2019s the Plan\u201d (2006) por ejemplo, tambi\u00e9n se utiliza el recurso de narrar a trav\u00e9s de una pareja de animales (un zorro y una gatita) una emotiva historia de amor que, por su sencillez, alcanza para tener sus propias identificaciones universales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-750 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/imagen-3-la-casa-lobo.jpg\" alt=\"\" width=\"700\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/imagen-3-la-casa-lobo.jpg 700w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/imagen-3-la-casa-lobo-300x171.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, \u201cLa casa lobo\u201d (2018) es otro ejemplo notable de c\u00f3mo se cristalizan todos estos elementos que se han comentado anteriormente: el espacio de lo on\u00edrico y surreal en relaci\u00f3n con el mundo infantil para denunciar, de nuevo, un hecho hist\u00f3rico irrepresentable: la relaci\u00f3n perversa entre Chile y Alemania en la Colonia Dignidad, zona nazi fundada en los 60\u2019s. En el cine de animaci\u00f3n converge lo particular con lo hist\u00f3rico colectivo, pero tambi\u00e9n es un espacio en donde cabe la subversi\u00f3n para trastocar ya sea a partir de la historia o de la t\u00e9cnica cualquier lineamiento formal. La creatividad a la revoluci\u00f3n como potencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Karina Sol\u00f3rzano<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Consultado en https:\/\/actualidad.rt.com\/programas\/entrevista\/268025-gabriel-osorio-vargas-director-animacion-chile?fbclid=IwAR1ucVd05soy3Hu6t0uBWfYbvSHajngVD-mXayoYygiegekrtB7BM58j0Gs<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Schwab, Gabriela (2015), \u201cEscribir contra la memoria y el olvido\u201d. En Mandolessi, S. y Alonso, M. (Ed) <em>Estudios sobre memoria. Perspectivas actuales y nuevos escenarios.<\/em> Eduvim, P. 61.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una entrevista realizada a Gabriel Osorio Vargas, director del galardonado cortometraje \u201cBear Story\u201d (2016), comenta que su encanto por la animaci\u00f3n reside en que \u00e9sta \u201cno es literal, no [representa] un mundo real, sino uno creado[1]\u201d. Para \u00e9l, la animaci\u00f3n se asemeja a una met\u00e1fora. 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