{"id":728,"date":"2019-02-01T09:41:35","date_gmt":"2019-02-01T12:41:35","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=728"},"modified":"2019-02-01T16:30:47","modified_gmt":"2019-02-01T19:30:47","slug":"hacer-un-libro-gestar-algo-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2019\/02\/01\/hacer-un-libro-gestar-algo-nuevo\/","title":{"rendered":"Hacer un libro, gestar algo nuevo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCualquiera puede hacer un libro? Cualquiera. Hacer un libro, no s\u00f3lo escribirlo. Medir, coser, doblar, cortar, descubrir la t\u00e9cnica. Uno de mis recuerdos de infancia guarda directa relaci\u00f3n con este tema, y por curioso que parezca, no regres\u00f3 a mi memoria hasta este preciso instante (en esta ocasi\u00f3n, fue el t\u00edtulo y luego las dem\u00e1s palabras).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Me recuerdo muy ni\u00f1o, unas manos peque\u00f1as, un par de hojas, l\u00e1pices y una corchetera. Recuerdo dibujos y frases manuscritas, pero, por sobre todo lo anterior, recuerdo el ansia de transformar los materiales en algo distinto, un \u201calgo\u201d que entrelazado en su forma y contenido reflejara aquellas ganas de transmitir y documentar las maromas de mi cabeza. Ya estaba hecho, ya estaba listo. Era un libro. \u00bfAs\u00ed que mis manos pueden hacer esto? \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s pueden hacer mis manos? \u00bfQu\u00e9 otros materiales pueden emplearse en este oficio? \u00bfExiste alguna restricci\u00f3n acaso? Por m\u00e1s inocente que puedan resultarles estas interrogantes, estas forman parte de un listado a\u00fan vigente en mi d\u00eda a d\u00eda. Pienso entonces en las referencias a la polarizaci\u00f3n entre la tecnolog\u00eda y el valor de lo producido por nuestras manos. M\u00e1s a\u00fan, pienso que es menester explayarme un poco m\u00e1s en este punto. Mi posici\u00f3n al respecto pretende establecer un equilibrio entre los oficios, las t\u00e9cnicas y la presencia aparentemente ineludible de la tecnolog\u00eda en nuestras vidas. Para m\u00ed las preguntas son: \u00bfQu\u00e9 uso le damos a la tecnolog\u00eda? \u00bfPor qu\u00e9 hemos escogido emplearla en aquellos \u00e1mbitos? \u00bfSomos conscientes acaso de esas preguntas antes de insertar el enchufe o presionar una pantalla? Incluso la acci\u00f3n de presionar un bot\u00f3n se vuelve cada vez m\u00e1s obsoleta. El supuesto privilegio de depositar la yema de nuestros dedos sobre un espejo negro de diversas dimensiones incentiva una sed de instantaneidad, junto con la promesa de que todo se encuentra al alcance, aunque s\u00f3lo se trate de una ilusi\u00f3n bien preparada, un ejercicio de prestidigitaci\u00f3n digno de la literatura de anticipaci\u00f3n decimon\u00f3nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un momento como el actual, una reflexi\u00f3n que comienza con la menci\u00f3n de un ni\u00f1o d\u00e1ndole forma a un libro con sus propias manos se enfrenta a las preguntas que su propia experiencia decide sacar a flote. En tal caso, existen algunas certezas que me gustar\u00eda exponer al respecto. Una de ellas se vincula a la determinaci\u00f3n de que sean nuestras manos las protagonistas del proceso, m\u00e1s all\u00e1 de los efectos propuestos por la cultura del Smartphone y las impresoras 3D. Puede que existan artefactos y dispositivos que ofrezcan \u201cfacilitar\u201d o \u201cacelerar\u201d la acci\u00f3n de nuestros dedos, lo cual en ning\u00fan caso puede reemplazar el goce y el placer experimentado en la fuerza o la delicadeza con la cual nuestros sentidos -particularmente el tacto- se conectan con lo gestado. Y digo <em>gestado<\/em> y no <em>producido<\/em> ya que en el primer caso conservamos la satisfacci\u00f3n de acompa\u00f1ar el nacimiento de algo nuevo por medio de nuestras manos, <em>lo sentimos<\/em>, nos hacemos parte. \u00bfAcaso toda tecnolog\u00eda debe ser aunada en un solo emplazamiento vinculado a la perdida de la sensaci\u00f3n? Aunque en un primer momento mis ideas tendieran hacia ese punto, no creo que ese sea el caso, sin embargo, siempre es conveniente reconocer desde qu\u00e9 lugar decimos y hacemos. Gestar con nuestras manos nos asegura la perfecci\u00f3n en la particularidad inimitable de cada resultado, disfrutar del estar presentes en cada movimiento. Una experiencia que permita vivenciar y ser conscientes de tales aspectos jam\u00e1s debe abandonarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacer un libro, gestar algo nuevo, llenar de innumerables ideas e interpretaciones cada una de las p\u00e1ginas, apreciar el proceso, valorar la experiencia, permanecer expectante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada reflexi\u00f3n, acompa\u00f1ada de su correspondiente ecuaci\u00f3n de ideas mancomunadas, genera la fugaz ilusi\u00f3n de haber completado la tarea. \u00bfQu\u00e9 tarea? Esa que constantemente muta con el pasar de los nuevos descubrimientos, incluso en la aparente acci\u00f3n mec\u00e1nica de nuestras manos. Nuestra pr\u00e1ctica perfecciona nuestra t\u00e9cnica y fortalece un oficio, un lenguaje propio, <em>el cultivo de la autonom\u00eda<\/em>, si me es permitida esa s\u00edntesis po\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy escribo sobre hacer libros y el rol de nuestras manos en este proceso, pero \u00bfNo ser\u00eda interesante reemplazar esta acci\u00f3n por cualquier otra que consiga evocar lo aqu\u00ed descrito y mucho m\u00e1s? La verdadera autonom\u00eda aparece cuando dejamos de funcionar al ritmo que se nos impone, apostando por una danza distinta, acorde a la b\u00fasqueda del bienestar en respuesta al mercado y sus mal llamadas \u201ccomodidades\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fotograf\u00eda y texto por Jos\u00e9 Miguel Fr\u00edas R.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfCualquiera puede hacer un libro? Cualquiera. Hacer un libro, no s\u00f3lo escribirlo. 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