{"id":712,"date":"2019-01-30T11:01:01","date_gmt":"2019-01-30T14:01:01","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=712"},"modified":"2019-09-02T17:58:10","modified_gmt":"2019-09-02T20:58:10","slug":"jonas-mekas-buscando-cosas-donde-no-hay-nada-una-despedida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2019\/01\/30\/jonas-mekas-buscando-cosas-donde-no-hay-nada-una-despedida\/","title":{"rendered":"Jonas Mekas: Buscando cosas donde no hay nada (una despedida)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La semana pasada falleci\u00f3, a la edad de 96 a\u00f1os, Jonas Mekas, una de las figuras m\u00e1s importantes del avant-garde de la segunda mitad del siglo pasado. Al mismo tiempo que continu\u00f3 escribiendo poes\u00eda, su primer amor, film\u00f3, film\u00f3 y film\u00f3, compulsivamente, convirti\u00e9ndose en pionero de la \u201cpel\u00edcula diario\u201d. Fue al cine incansablemente y escribi\u00f3 de ello, rescat\u00f3 y protegi\u00f3 obras, busc\u00f3 espacios para compartir cine e ideas en favor de un arte honesto, directo y sencillo, que no tenga concesiones, pero que al mismo tiempo llegara al n\u00facleo de la experiencia humana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mekas sobrevivi\u00f3 la Segunda Guerra Mundial, vivi\u00f3 como desplazado, fund\u00f3 Film Culture y el Anthology Film Archives, al mismo tiempo que entreg\u00f3 muchas de las mejores pel\u00edculas del avant-garde, siempre celebrando la vida. Incluso en la angustia y en la p\u00e9rdida, Jonas Mekas encontraba una manera de convertir esas cosas en una comuni\u00f3n de recuerdos y una reconstrucci\u00f3n del presente, uno mejor, en busca de un futuro a\u00fan m\u00e1s brillante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mekas sab\u00eda mejor que nadie que la felicidad la traen los amigos y el arte, y no es sorpresa que siempre trat\u00f3 de reunir ambas cosas en su cine, siempre encontrando una forma de celebrar, de bailar, de juntarse a comer, de dar un paseo en bote, y que todo ello sea cine, sea arte. La belleza de los recuerdos, del reunirse, de cantar, de filmar, de llorar, de sobrevivir, de vivir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201c\u2026nunca te decepcion\u00e9 mundo, pero me hiciste cosas horribles&#8230;\u201d \u2013 <\/em>fragmento de <strong><em>Song of Avignon<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-717 size-large\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM3-1024x772.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"452\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM3-1024x772.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM3-300x226.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM3-768x579.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM3-1040x784.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM3-1200x905.jpg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM3-510x383.jpg 510w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tom\u00f3 mucho tiempo, mucho trabajo. No es descabellado, de hecho es l\u00f3gico, decir que una persona tan feliz como Jonas Mekas, con tal gozo por la vida, es en cierta forma, producto de grandes sufrimientos y angustias. Nos ahorraremos las citas a Nietzsche y Schopenhauer, pero si hablamos de Mekas, es claro que su experiencia de vida se bas\u00f3 en el sufrimiento. En su diario, <strong><em>I Had Nowhere to Go<\/em><\/strong>, detalla escapes, su cautiverio, la vida como desplazado y los intentos por hacerse parte de su entorno, luego de forzosamente haber abandonado su \u00fanico hogar. En el \u00edndice, cada cap\u00edtulo (con t\u00edtulos como \u201cCampamento de trabajos forzados\u201d, \u201cHacia la libertad\u201d, \u201cLa vida contin\u00faa\u201d) tiene un breve resumen del mismo. En \u201cAnsiedades, Los siete cuchillos est\u00e1n comenzando a perforar\u201d dice lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u201cEl autor comienza a tener dudas sobre su vida. Sus vecinos desplazados. La habitaci\u00f3n azul. La cuarta Navidad lejos de casa. El autor cumple 25. Lirismo Lituano. Anhelo de nieve. Acerca del Modernismo. Comienza una revista. Acerca de escribir en el exilio. Cayendo en la nostalgia por el hogar y en la depresi\u00f3n de las barracas. Fiesta de fin de semestre en Wiesbaden. Pan que no da ninguna satisfacci\u00f3n.\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diez a\u00f1os y algo m\u00e1s es el tiempo que abarca el diario. Mekas y su hermano Adolfas pasan de ciudad en ciudad, de empleo en empleo. Entremedio de la miseria y la desesperaci\u00f3n, a veces, aparece un libro, una pel\u00edcula, un tema de conversaci\u00f3n cultural que domina brevemente el tiempo, hasta que vuelva la angustia. Algunos desplazados se suicidan, otros parten a otros pa\u00edses. Lentamente, las pocas intersecciones que se generaron durante el tiempo se diluyen. Lentamente, se van generando nuevas intersecciones tambi\u00e9n. Luego de llegar a los Estados Unidos y pasar nuevamente por el ciclo de empleo en empleo, Mekas finalmente acepta a Estados Unidos como su lugar en el mundo. La soledad no se acab\u00f3 de un d\u00eda para otro, pero casi sin darse cuenta, los recuerdos de su hogar, de la persona que sol\u00eda ser, aparecen como un sue\u00f1o, coexistiendo con el paisaje de New York. <em>\u201cS\u00fabitamente tuve la sensaci\u00f3n de que mi pasado hab\u00eda alcanzado a mi presente (\u2026) Estaba ah\u00ed sentado y temblando <u>de<\/u> recuerdos<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-719 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/RM.jpg\" alt=\"\" width=\"900\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/RM.jpg 900w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/RM-300x225.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/RM-768x576.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/RM-510x383.jpg 510w\" sizes=\"auto, (max-width: 900px) 100vw, 900px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese \u00faltimo momento es una visi\u00f3n de su madre, junto a un lago en New York. Tal vez el mismo lago que vemos en los peque\u00f1os interludios de\u00a0 <strong><em>Walden, Diaries, Notes and Sketches<\/em><\/strong>, ese retrato de la escena art\u00edstica de fines de los 60\u2019s, ese donde vemos a Yoko Ono y a John Lennon, la visita a Stan Brakhage, una noche en el circo, etc. La pel\u00edcula es luminosa y entusiasta. Mekas comparte con el mundo a un colectivo de personas que se han vuelto -y que el ha dejado- se conviertan en habitantes de su vida. Las im\u00e1genes pasan velozmente, como si fueran sue\u00f1os, recuerdos vol\u00e1tiles, fr\u00e1giles, peque\u00f1as pinceladas de color que de un momento a otro desaparecen. Mekas reinterpreta el libro de Thoreau, traslada inquietudes y formas de vida a la ciudad, aunque bien podr\u00eda ser que <em>Walden<\/em> (el libro) es aquello que pasa entre cada reuni\u00f3n, entre cada pel\u00edcula, entre cada viaje. Esos retiros al lago, al bosque o a un parque, en soledad (\u00bfo en solitud?) en donde Mekas recuerda su hogar. Esos recuerdos ya no lo desmoronan, lo reenergizan. El hogar est\u00e1 vivo siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hogar al que volver\u00eda poco tiempo despu\u00e9s de completar Walden, material que se convertir\u00eda en Reminiscences of a Journey to Lithuania, donde Mekas visita a su anciana madre, revive momentos, canta viejos cantos y baila viejos bailes. Luego de una met\u00f3dica y sensible lista de las cosas que Mekas ama de Lituania, pasea por el resto de Europa con Peter Kubleka y Ken Jacobs, y se encuentra con una imagen que lo hace cuestionarse el valor del pasado y la memoria para el resto de la las personas. A qui\u00e9n m\u00e1s que a \u00e9l le van a importar los recuerdos, todo lo que viene atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apropiado es entonces que le siguiera <strong><em>Lost, Lost Lost<\/em><\/strong>, la que sirve como un diario espiritual de sus primeros a\u00f1os en los Estados Unidos, en una suerte de pasos hacia atr\u00e1s (como en un baile) en la historia en relaci\u00f3n a sus dos pel\u00edculas anteriores. Casi toda la pel\u00edcula est\u00e1 compuesta por los primeros rollos que Jonas y Adolfas filmaron luego de llegar a Norteam\u00e9rica. Aqu\u00ed est\u00e1 el paso final de Mekas al hombre que conocemos hoy. Luego de vivir la angustia del no hogar, de masticar la tristeza y las caminatas con l\u00e1grimas en los ojos por las calles de Williamsburg, Mekas se reconcilia finalmente con la vida, en uno de los momentos m\u00e1s po\u00e9ticos del cine. De esos que vienen solos, que le llegan a quienes los necesitan de verdad. Por suerte le lleg\u00f3 a un poeta, que supo mirarlo y compartirlo. Gestos y momentos sencillos son los que hacen la diferencia al final.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y a\u00fan as\u00ed nunca olvid\u00f3, nunca dej\u00f3 atr\u00e1s esas angustias y esas penas. En <strong><em>Song of Avignon<\/em><\/strong>, una pel\u00edcula que durante sus 8 minutos, nos comparte su angustia al momento en que cumpli\u00f3 40 a\u00f1os. \u00a0Con materiales de pel\u00edculas pasadas y futuras (que \u00e9l editar\u00eda despu\u00e9s), \u00e9sta pel\u00edcula condensa un viaje espiritual completo, retratando viajes, vistas de habitaciones, recuerdos de Nueva York y Europa, mientras Mekas mastica incansablemente su sufrimiento, hasta el punto en que decide resistir, resistir de verdad, entregarse a la vida, hacerla suya, seguir adelante, lentamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00a0\u201c\u2026porque m\u00e1s abajo hay terribles decisiones por tomar, terribles pasos por andar. Es a los cuarenta que morimos, aquellos que no morimos a los veinte. Es a los cuarenta que nos traicionamos a nosotros mismos, nuestros cuerpos, nuestras almas, ya sea al quedarse en la superficie, o al continuar m\u00e1s lejos pero a trav\u00e9s de las decisiones f\u00e1ciles, retardando, lanzando nuestras almas doscientas encarnaciones atr\u00e1s. Pero he llegado cerca del final ahora. Esa es la pregunta \u00bflo lograr\u00e9 o no? Mi vida se ha vuelto muy dolorosa y me sigo preguntando a m\u00ed mismo \u00bfQu\u00e9 estoy haciendo para salir de donde estoy? \u00bfQu\u00e9 estoy haciendo con mi vida? Me tom\u00f3 mucho darme cuenta que es el amor lo que distingue al hombre de las piedras, los \u00e1rboles, la lluvia, y que podemos perder nuestro amor, y que el amor crece a medida que amamos, s\u00ed, he estado tan completamente perdido, tan verdaderamente perdido\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-718 size-large\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/OUT-1024x707.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"414\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/OUT-1024x707.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/OUT-300x207.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/OUT-768x530.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/OUT-1040x718.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/OUT-1200x829.jpg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/OUT.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mekas incluso recicla casi la totalidad del \u201ctexto\u201d para <strong><em>As I Was Moving Ahead, Ocassionally, I Saw Brief Glimpses of Beauty<\/em><\/strong>, su obra m\u00e1s famosa y larga, esa donde aparecen sus hijos y su esposa, quienes en <strong><em>Song of Avignon <\/em><\/strong>cierran la pel\u00edcula casi como una epifan\u00eda, como una promesa de que las cosas buenas vendr\u00e1n, de que los momentos m\u00e1s felices est\u00e1n por venir. As\u00ed y todo tal vez sea la pel\u00edcula m\u00e1s triste de Mekas. Un melanc\u00f3lico piano musicaliza bailes y juegos de ni\u00f1os, paseos en el campo, asados familiares y con amigos, o a un gato que no quiere salir mientras Hollis Melton (su esposa) hace la cama. Mekas se tom\u00f3 muchos a\u00f1os en terminar la pel\u00edcula. Los ni\u00f1os, Sebastian y Oona ya son adultos. El matrimonio ya no existe. A\u00fan as\u00ed, Mekas les habla directamente a sus hijos y a quien fuera su esposa. Su voz suena m\u00e1s temblorosa que nunca, es un hombre mucho m\u00e1s viejo que el de los a\u00f1os setenta. Y tal vez por eso es la pel\u00edcula definitiva de Jonas Mekas. Ya antes hab\u00eda terminado pel\u00edculas dedicadas a difuntos amigos como George Maciunas, Andy Warhol y John Lennon. Y todos eran recuerdos felices. En <strong><em>As I Was Moving Ahead\u2026<\/em><\/strong>. hasta los momentos m\u00e1s felices ser\u00e1n tristes recuerdos de algo que ya pas\u00f3, esa es su tragedia, son eventos que no retornar\u00e1n, infancias irrecuperables, inocencias que ya murieron, reuniones que no se volver\u00e1n a dar. El reloj no para de correr. Los recuerdos nunca se repetir\u00e1n, pero ah\u00ed est\u00e1n las im\u00e1genes, a todo color, en la inocencia del cine, los podemos ver de nuevo, sentir que est\u00e1n con nosotros, que jam\u00e1s se ir\u00e1n. Tal vez se hayan convertido en tristes memorias, pero vale la pena celebrar su mera existencia. Son tesoros. El t\u00edtulo de la pel\u00edcula es casi un sumario de vida, y no por nada Mekas decide repetir la declaraci\u00f3n de principios que hace en <strong><em>Walden<\/em><\/strong>, esa que dice que \u201cNada pasa en \u00e9sta pel\u00edcula\u201d o \u201cYo no soy un realizador, soy un filmador\u201d. Mekas nunca m\u00e1s solt\u00f3 la c\u00e1mara una vez que la tuvo en sus manos. Cada momento es valioso, todo es cinematogr\u00e1fico. Qu\u00e9 importa si la flor ha muerto. Celebremos que estuvo ah\u00ed, creci\u00f3, floreci\u00f3. Vendr\u00e1n flores nuevas. Las filmaremos a \u00e9sas tambi\u00e9n. En el cine, los recuerdos no mueren jam\u00e1s, perduran para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00f3lo alguien que estuvo tan cerca de morir y abandonarlo todo puede haber tenido una visi\u00f3n tan noble y pura de la vida. Haber pasado de sentir que la vida se acab\u00f3 a los 40, a vivir 57 a\u00f1os m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00faltimo texto que aparece en <strong><em>Song of Avignon<\/em><\/strong> dice lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c<em>Deber\u00eda retirarme hacia un lugar silencioso y resolverlo todo por m\u00ed mismo, encerrado\u2026? No, dijo la voz, deber\u00edas quedarte aqu\u00ed y continuar haciendo lo que est\u00e1s haciendo y resolverlo de la manera dif\u00edcil. La manera f\u00e1cil salvar\u00e1 tu alma solamente; la manera dif\u00edcil salvar\u00e1 la tuya y algunas m\u00e1s. As\u00ed que \u00e9sta es tu decisi\u00f3n: Salvaci\u00f3n por ti mismo, o salvaci\u00f3n acompa\u00f1ado por otros\u2014&#8221;<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como dec\u00eda el final de <em>The Thoughts that Once We Had<\/em> de Thom Andersen, \u201cPara aquellos que no tienen nada, debemos restituirles el cine\u201d. Si alguien fue salvado por el cine, ese es Jonas Mekas. Y si alguien nos restituy\u00f3 el cine a quienes en alg\u00fan momento sentimos que no ten\u00edamos nada, fue \u00e9l. Efectivamente se salv\u00f3 a s\u00ed mismo y a muchos otros, y por ello, nunca le falt\u00f3 un amigo en el mundo ni una c\u00e1mara con la cual registrarlo. Se aferr\u00f3 a sus compa\u00f1eros y a su c\u00e1mara, en especial cuando las cosas parec\u00edan no andar bien. A veces duele mucho ver su cine, pero siempre ha sido una invitaci\u00f3n a vivir recuerdos propios as\u00ed de luminosos, as\u00ed de vibrantes. Mekas siempre mir\u00f3 hacia atr\u00e1s en busca de construir un futuro m\u00e1s feliz, m\u00e1s puro, nunca olvidando ni dejando atr\u00e1s. La fundaci\u00f3n del futuro est\u00e1 siempre en nuestros recuerdos. Si hay una forma de honrarlo y de mantenerlo vivo, es buscando nuestros propios destellos de belleza en el d\u00eda a d\u00eda. Y aferrarse a ellos. Porque est\u00e1n. Siempre han estado ah\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gracias por todo, Jonas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Francisco Rojas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-715 size-large\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM1-719x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"855\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM1-719x1024.jpg 719w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM1-211x300.jpg 211w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM1-768x1094.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM1-1040x1482.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/JM1.jpg 1170w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La semana pasada falleci\u00f3, a la edad de 96 a\u00f1os, Jonas Mekas, una de las figuras m\u00e1s importantes del avant-garde de la segunda mitad del siglo pasado. 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