{"id":694,"date":"2018-12-29T17:58:51","date_gmt":"2018-12-29T20:58:51","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=694"},"modified":"2020-11-24T04:08:58","modified_gmt":"2020-11-24T07:08:58","slug":"la-casa-lobo-cocina-y-leon-2018-elementos-de-juicio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2018\/12\/29\/la-casa-lobo-cocina-y-leon-2018-elementos-de-juicio\/","title":{"rendered":"La Casa Lobo: Elementos de Juicio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Tres son los sistemas de referencias interpretativas para <em>La Casa Lobo<\/em> (2018) de Joaqu\u00edn Coci\u00f1a y Crist\u00f3bal Le\u00f3n: la Animaci\u00f3n Cinematogr\u00e1fica, la Historia y el Cuento Infantil. Los tres son mecanismos de representaci\u00f3n y sistemas de textos que <em>en La Casa Lobo<\/em> est\u00e1n ligados como una hebra por la sugerencia de la acci\u00f3n del mal: una fuerza expresiva que vibra o simplemente la vibraci\u00f3n misma como un impedimento para la forma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Animaci\u00f3n, Historia y Cuento Infantil son argumentos de forma. Aqu\u00ed La Historia es la Historia de Chile y en particular una alusi\u00f3n inacabada al episodio secreto, inconcluso, de Colonia Dignidad. En esa especie de remedo de documental f\u00edlmico que hace las veces de obertura el color artificial de los campos alemanes, que la voz en off de un supuesto Paul Sch\u00e4fer trata de proponer como los campos de Parral, a la vez que proviene de un formato f\u00edlmico oxidado, calza con las marcas industriales de libros infantiles de la d\u00e9cada del setenta, con ilustraciones de portada que ensayaban con un pl\u00e1stico facetado la ilusi\u00f3n de la tridimensionalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La alusi\u00f3n a la colonia nazi en Chile disfrazada de organismo de beneficencia sanitaria y agr\u00edcola, con esclavos sexuales y servicios de tortura para el r\u00e9gimen de Pinochet, se plantea envuelta en las formas de lo falso, o del esquema ret\u00f3rico del cuento, desplazando as\u00ed la facticidad de la historia a la forma ejemplar de una f\u00e1bula sobre el mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La voz del sic\u00f3logo-actor Reiner Krausse<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> quien representa a un Sch\u00e4fer orgulloso de la acci\u00f3n benefactora de su colonia y quien introduce el film como el cuento que niega las imputaciones abominables contra su obra, es la imitaci\u00f3n de un alem\u00e1n hablando espa\u00f1ol que hace un alem\u00e1n hablando espa\u00f1ol. La voz de Mar\u00eda, la protagonista, que interpreta la actriz Amalia Kassai, joven alemana que huye de la Colonia para no sufrir los trabajos y los castigos, no participa del t\u00f3pico de la identidad vocal y ling\u00fc\u00edstica de la auto simulaci\u00f3n como Krausse, sino que a la vez que encarna una representaci\u00f3n cabal de la oscilaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica como efecto de traslado nacional, expone tambi\u00e9n el sello dram\u00e1tico de las marcas ling\u00fc\u00edsticas de los colonos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-695 size-full\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/La-casa-lobo-2.jpg\" alt=\"\" width=\"620\" height=\"310\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/La-casa-lobo-2.jpg 620w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/La-casa-lobo-2-300x150.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 620px) 100vw, 620px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mal se propone en <em>La Casa Lobo<\/em> como una acci\u00f3n sobre la lengua y el habla, un signo del destierro y la conculcaci\u00f3n de un derecho humano, en este drama el paso de cerdo a hombre no asegura la conquista de la palabra. En este sentido la proposici\u00f3n t\u00e9cnica de la voz de Mar\u00eda como un susurro, que es una proposici\u00f3n dram\u00e1tica porque se\u00f1ala una configuraci\u00f3n del espacio y un estado, el de reclusi\u00f3n o fuga, constituye otra referencia hist\u00f3rica en el marco deliberadamente distorsionado de la animaci\u00f3n, referencialidad al mito nazi del encierro que se configura como una r\u00e9plica a la desinformaci\u00f3n medi\u00e1tica abarcando cuadros populares que van desde la muerte de Hitler en el bunker pasando por el desvelamiento de los campos de concentraci\u00f3n hasta la conservaci\u00f3n del cuerpo del <em>F\u00fchrer<\/em> en la Ant\u00e1rtica a la espera de su reanimaci\u00f3n apocal\u00edptica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este t\u00f3pico de las circulaciones de la identidad oral y visual que proponen Coci\u00f1a y Le\u00f3n a trav\u00e9s de estos personajes del L\u00edder-Padre y la Hija-Sierva fugada, que est\u00e1 en la evidencia penal y en el mito medi\u00e1tico de Sch\u00e4fer, de sus m\u00e1s notorios colaboradores (Dr. Harmut Hopp) y de sus v\u00edctimas (Salo Luna, Tob\u00edas M\u00fcller), unifica en el motivo arquet\u00edpico de la metamorfosis la t\u00e9cnica de animaci\u00f3n sin elipsis, t\u00e9cnica de la movilizaci\u00f3n material de las im\u00e1genes, con el drama de las variaciones en las humanidades de los seres recluidos. El principio gen\u00e9tico de la metamorfosis que tambi\u00e9n considera la gran Historia como un recurso interpretativo, es s\u00f3lo un cambio de forma, pero no un ascenso l\u00f3gico, por lo tanto, se trata de una visi\u00f3n-sensaci\u00f3n de mundo liberada o a lo menos esc\u00e9ptica frente a la raz\u00f3n. En tal caso, en <em>La Casa Lobo<\/em>, la forma y la mec\u00e1nica simple de la metamorfosis es una bisagra para los tres sistemas de referencias, el nudo de giro de su estructura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El espacio de todas las metamorfosis es la casa donde huye Mar\u00eda, cansada de los castigos, la casa encontrada donde irrumpen t\u00edmidamente sus amigos-hijos-hermanos cerditos que a trav\u00e9s de la domesticaci\u00f3n se transforman en ni\u00f1os rubios: motivo de filiaci\u00f3n, de humanizaci\u00f3n o familiaridad cuya rienda es la voz susurrante de Mar\u00eda. Las metamorfosis son los crecimientos visibles de los animales y tambi\u00e9n de Mar\u00eda, el paso de animal a hombre, la figuraci\u00f3n comunitaria de Mar\u00eda entre los cerdos-ni\u00f1os o su cabeza ojo como plenitud vigilante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los traslados, como cambios de estancia<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> son las otras metamorfosis, las puertas, las ventanas, las mesas, las cosas que van del bosquejo de una utiler\u00eda al volumen de una habitaci\u00f3n, todo se mueve con tensi\u00f3n izquierda o derecha, desde el plano bidimensional a lo est\u00e1tico, definido esto como breve centro esc\u00e9nico. La transformaci\u00f3n dram\u00e1tica y figurativa se expone como materia que chorrea, pintura que escurre, que hace cuerpo, <em>masking tape<\/em> adhiri\u00e9ndose, raj\u00e1ndose, pigment\u00e1ndose sin mayor definici\u00f3n en pos del cambio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiene algo de repulsivo este sentido de la t\u00e9cnica, lo repulsivo de abrir un cuerpo, de ver conformarse un \u00f3rgano, de exponer los \u00f3rganos, de distinguir en su dependencia sin jerarqu\u00eda la piel como cuerpo exterior del cuerpo interno y sus gl\u00e1ndulas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-697 size-large\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/MV5BMjM5NjAxNTAtNTNlNi00ZTZiLThkYjUtYTMxNDY4ZjViNzQ1XkEyXkFqcGdeQXVyOTAxMjgwMjM@._V1_SY1000_SX1500_AL_-1024x683.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"400\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/MV5BMjM5NjAxNTAtNTNlNi00ZTZiLThkYjUtYTMxNDY4ZjViNzQ1XkEyXkFqcGdeQXVyOTAxMjgwMjM@._V1_SY1000_SX1500_AL_-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/MV5BMjM5NjAxNTAtNTNlNi00ZTZiLThkYjUtYTMxNDY4ZjViNzQ1XkEyXkFqcGdeQXVyOTAxMjgwMjM@._V1_SY1000_SX1500_AL_-300x200.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/MV5BMjM5NjAxNTAtNTNlNi00ZTZiLThkYjUtYTMxNDY4ZjViNzQ1XkEyXkFqcGdeQXVyOTAxMjgwMjM@._V1_SY1000_SX1500_AL_-768x512.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/MV5BMjM5NjAxNTAtNTNlNi00ZTZiLThkYjUtYTMxNDY4ZjViNzQ1XkEyXkFqcGdeQXVyOTAxMjgwMjM@._V1_SY1000_SX1500_AL_-1040x693.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/MV5BMjM5NjAxNTAtNTNlNi00ZTZiLThkYjUtYTMxNDY4ZjViNzQ1XkEyXkFqcGdeQXVyOTAxMjgwMjM@._V1_SY1000_SX1500_AL_-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/12\/MV5BMjM5NjAxNTAtNTNlNi00ZTZiLThkYjUtYTMxNDY4ZjViNzQ1XkEyXkFqcGdeQXVyOTAxMjgwMjM@._V1_SY1000_SX1500_AL_.jpg 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el plano de referencia de la animaci\u00f3n, del que somos legos, advertimos por ejemplo que en la t\u00e9cnica de los filmes de Nick Park y Steve Box pese a la profusi\u00f3n de detalles se mantiene la vibraci\u00f3n que surge de las huellas de los dedos y de la micro-fracci\u00f3n de la pose, pero ello no es un efecto en si mismo. En cambio, en la obra de Svank Majer el flujo manual de la imagen, su vibraci\u00f3n es parte de un pensamiento del cuerpo, de lo org\u00e1nico y del poder, que habitualmente relaciona cuerpo y metamorfosis, as\u00ed ocurre en <em>Darkness, Light, Darkness <\/em>(1989)<em>,<\/em> donde \u00f3rganos y miembros sueltos como entidades propias constituyen un sujeto provisorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sugerencia corporal y auditiva de un cerdo en este corto del checo complica sus semejanzas con <em>La Casa Lobo<\/em>, la vibraci\u00f3n, la metamorfosis, lo org\u00e1nico y el mal como la resistencia din\u00e1mica a una identidad parec\u00edan hasta ac\u00e1 recurrencias antropol\u00f3gicas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La metamorfosis liga el Cuento Infantil y la Historia a trav\u00e9s del mito donde el mal es la resistencia a una forma \u00fanica, a la relatividad de un patr\u00f3n \u00fanico, arquet\u00edpico trascendente, por eso el mal es coexistencia de enjambre de formas, legi\u00f3n como dice el evangelio de Marcos, y demonios como g\u00e1rgolas en las fabulosas iconograf\u00edas de las tentaciones de San Antonio de Brueghel o Lucas Cranach.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sugerencia inicial de la Colonia Dignidad como referente de la f\u00e1bula, la voz de poder del l\u00edder de la secta, su dulzura que es la forma caricaturesca del gozo de la perversi\u00f3n, somete a la ni\u00f1a fugada que crece y se reduce, como en Lewis Carroll-Reverendo Dodgson, a la condici\u00f3n de v\u00edctima forzada al juego de la identidad, y m\u00e1s a\u00fan a los cerdos que devienen ni\u00f1os chilenos-alemanes, hijos-hermanos de una ni\u00f1a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde Circe en adelante hasta Miyazaki con Porco Rosso o El Viaje de Chihiro, la conversi\u00f3n punitiva de un hombre en cerdo es un exceso reglamentario un fanatismo de la ley que se arroga el derecho a la suspensi\u00f3n de la humanidad o a su regresi\u00f3n. A\u00fan en este sentido tan convencionalmente m\u00edtico <em>La Casa Lobo<\/em> formula est\u00e9ticamente algunos juicios ontol\u00f3gicos sobre las instituciones del mal en la historia del Chile reciente. El filme de Coci\u00f1a y Le\u00f3n es una rareza en Chile, una obra infiltrada desde la escena expandida de las artes visuales a la del cine, no es posible tender puentes formales, estil\u00edsticos y t\u00e9cnicos entre esta obra premiada y otras obras de animaci\u00f3n locales galardonadas en medios m\u00e1s rutilantes. Sin embargo, la referencialidad de lo pol\u00edtico contingente en sus bases argumentales las emparenta y las suma a un discreto corpus chileno de animaciones que inicia el corto <em>\u00c9rase una vez<\/em> (1965) de Chaskel y R\u00edos donde el juicio a la historia no requiere comprobaci\u00f3n fotogr\u00e1fica lo que constituye un gesto contempor\u00e1neo en la modernidad de la conciencia f\u00edlmica local.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Krausse es uno de los tres europeos que ensayan representaciones de Chile en el conjunto de documentales <em>Cofralandes<\/em> de Ra\u00fal Ruiz. Reiner Krausse como un Rugendas contempor\u00e1neo hace bocetos con l\u00e1piz pasta de vistas arbitrarias de nuestro pa\u00eds: estaci\u00f3n de trenes de Limache, de la ladera del Cerro San Crist\u00f3bal vista desde la avenida El cerro por donde asoma el paralelep\u00edpedo negro opaco, sin gracia moderna, de la Torre Santa Mar\u00eda. La reiteraci\u00f3n de Krausse en filmes perif\u00e9ricos, experimentales, hace de \u00e9l parte del <em>star system<\/em> de una contra-industria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Traslado de hogar (oikos), metoikesis dice Platon en su di\u00e1logo Fed\u00f3n y Sloterdijk en Extra\u00f1amiento del mundo, amplia esta noci\u00f3n de traslado a paso de una estancia existencial a otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Pablo Corro Penjean<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tres son los sistemas de referencias interpretativas para La Casa Lobo (2018) de Joaqu\u00edn Coci\u00f1a y Crist\u00f3bal Le\u00f3n: la Animaci\u00f3n Cinematogr\u00e1fica, la Historia y el Cuento Infantil. Los tres son mecanismos de representaci\u00f3n y sistemas de textos que en La Casa Lobo est\u00e1n ligados como una hebra por la sugerencia de la acci\u00f3n del mal: [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21,"featured_media":696,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[245,244,246,184],"class_list":["post-694","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine","tag-animacion-e-historia","tag-la-casa-lobo","tag-leon-y-cocina","tag-pablo-corro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/694","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=694"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/694\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1572,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/694\/revisions\/1572"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/696"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=694"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=694"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=694"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}