{"id":6757,"date":"2026-07-06T16:54:39","date_gmt":"2026-07-06T19:54:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6757"},"modified":"2026-07-06T18:01:17","modified_gmt":"2026-07-06T21:01:17","slug":"largo-viaje-hacia-la-noche-por-miguel-angel-gutierrez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2026\/07\/06\/largo-viaje-hacia-la-noche-por-miguel-angel-gutierrez\/","title":{"rendered":"Largo viaje hacia la noche \u2013 Por Miguel Angel Guti\u00e9rrez"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">I.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nada m\u00e1s aterrizar voy a mojarme la cara, suena Jorge Gonz\u00e1lez cantando \u201cNunca te har\u00e9 da\u00f1o\u201d y me parece que a veces las canciones lindas esconden una mentira grande y fea, aunque no tanto como la parte nueva del aeropuerto de Santiago que te obliga a caminar tres kil\u00f3metros para buscar la maleta, que cuando llega, para m\u00e1s remate, tiene dos ruedas menos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tengo la sensaci\u00f3n de que en Santiago cada vez se habla menos en el transporte p\u00fablico. Las micros ya no tienen m\u00fasica, solo esos sonidos agudos de puertas, pagos y paraderos: ambiente digital. \u00bfLa gente? Ni p\u00edo, o bastante poco. En el bus que me lleva al centro desde el aeropuerto el panorama es parecido, aunque a\u00fan hay un peque\u00f1o rastro de pasado: el conductor grita la parada. En la micro esto ya no pasa, la gente ya ni saluda a quien maneja, confinado el chofer a un cub\u00edculo blindado, su voz desaparece condenado a mirar para adelante, un caballo de carreras manejando el caballo el\u00e9ctrico al que nos subimos todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sube un rapero y por un rato es todo lo que suena, luego una pareja de colombianos sube hablando y riendo fuerte, o fuerte para el silencio, probablemente despacio para el decibel de su vida privada; aun as\u00ed la gente los mira con recelo, como si estuviesen interrumpiendo una importante conversaci\u00f3n, o como si el silencio de la micro fuese una especie de ceremonia. En Jap\u00f3n es as\u00ed, no se habla por tel\u00e9fono ni se mandan audios, pero esto es Santiago y la micro nunca ha sido un lugar de silencio ceremonioso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llego casi una hora despu\u00e9s a una casa que no es m\u00eda pero me recibe. La maleta coja me hace lamentar el peso que traje y los favores que hice. A este departamento nunca le da el sol, no se pueden tener plantas ni una vida de balc\u00f3n porque adem\u00e1s el edificio de enfrente est\u00e1 a 30 o 40 metros. Veo la vida del resto. Veo que a ellos s\u00ed les llega el sol.&nbsp;Por supuesto que tambi\u00e9n se escucha todo: la vecina de arriba y sus tacos, la incipiente y ojal\u00e1 corta carrera de DJ del tipo que est\u00e1 justo al frente de este departamento moviendo alevosamente las manos como si dijese \u201cesto es una fiesta\u201d, de la misma forma que alguien te dice \u201cesto es un asalto\u201d. Ahora que lo pienso, lo que tienen en com\u00fan un DJ, un ladr\u00f3n, un polic\u00eda y un profesor es que tienen la capacidad de hacerte levantar las manos cuando la situaci\u00f3n los valida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Macul pareciera ser siempre un term\u00f3metro de clase media, incluso su posici\u00f3n en la ciudad es m\u00e1s o menos central. Todo tiende a cierta median\u00eda: los precios, las casas, las distancias. Es un barrio ni muy muy, ni tan tan, pero que con el tiempo, como todo, est\u00e1 m\u00e1s feo, con menos \u00e1rboles por culpa de aquellas horribles torres grises puestas en filita, como si fuesen una trampa puesta a un gigante para que si toca a una se caigan todas. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la noche salgo, prefiero evitar ir otra vez al centro as\u00ed que voy a \u00d1u\u00f1oa \u2013Macul casi no tiene bares\u2013. Adem\u00e1s hoy en el centro todo el mundo se junta en tres bares que est\u00e1n pegados y las posibilidades de encontrarse gente que uno no quiere ver son m\u00e1s altas que en la cantina de un pueblo. Como todo chileno reci\u00e9n llegado, me veo parcialmente obligado a emborracharme pero la resistencia et\u00edlica de mis amigos requiere una pr\u00e1ctica que no tengo. Me voy solo, acuso cansancio, hago el chiste de que estoy con <em>jetlag <\/em>aunque vengo del pa\u00eds vecino en el que vivo hace un par de a\u00f1os. Se r\u00eden y juegan el papel de misericordiosos, es que me est\u00e1n dejando ir a una hora \u201cdecente\u201d, 1 de la ma\u00f1ana de un d\u00eda de semana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es mi\u00e9rcoles, no hay muchas micros \u2013nunca hay muchas micros\u2013, camino hasta Grecia a ver si tengo mejor suerte mientras recuerdo que un gentil amigo me dej\u00f3 una coqueta colita para fumar de vuelta a casa. Como ya estoy levemente tocado, me inclino a mezclarla con tabaco, y mientras intento armarlo, entre el fr\u00edo y mi torpeza, pasa un auto y me grita \u201cpelao culiao\u201d, as\u00ed sin m\u00e1s. Efectivamente estoy pelado, prendo el mezcladito y sigo andando, de pronto me encuentro tarareando la canci\u00f3n de Jorge Gonz\u00e1lez que sonaba en el ba\u00f1o del aeropuerto y me digo, exagerado, que siempre Chile encuentra las maneras m\u00e1s tontas de hacerme un poco de da\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">II.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el paradero que hay adelante dos tipos mas j\u00f3venes que yo est\u00e1n rapeando, mas no improvisando. Saben la canci\u00f3n que escuchan y cantan encima. A m\u00ed la cola ya me tiene risue\u00f1o y lentamente empiezo a re\u00edrme de lo que est\u00e1n cantando, que es verdaderamente chistoso:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cChirimoyas con caca<br>Comemos chirimoyas en el Pronto Copec <br>Yo le digo: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 se preocupa usted?&#8221; Si yo fumo crack con caca<br>Como chorip\u00e1n con caca<br>\u00bfQu\u00e9 va a pasar con las chirimoyas con caca?\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en ese momento mi risa es evidente pero intento disimular, como si supiese que algo importante est\u00e1 pasando. Si me quejaba hace un rato del silencio, ahora escucho solemnemente el ruido de los otros. Pero la letra deriva en algo a\u00fan m\u00e1s delirante que las chirimoyas con caca:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cChupete Suazo, no te preocupes por m\u00ed.<br>Chupete Suazo, no te preocupes por m\u00ed <br>Chupete Suazo, no te preocupes por m\u00ed. <br>Sal a andar en bici, Chupete Suazo<br>Humberto, no te drogues en San Antonio. Humberto, no sigas comiendo tanto pollo <br>Para que metas goles<br>Para que metas goles<br>Chupete, t\u00fa viniste del planeta de los goles\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estall\u00e9, no pod\u00eda creerlo, hace un par de d\u00edas ve\u00eda, at\u00f3nito, que Chupete Suazo segu\u00eda metiendo goles, ahora en San Luis de Quillota. Y me acababan de gritar \u201cpelao culiao\u201d en la calle, as\u00ed que m\u00e1s risa me dio. Pens\u00e9 que Chupete era probablemente el pelado m\u00e1s querido del \u00faltimo tiempo. Hasta record\u00e9 aquella an\u00e9cdota en un taxi mexicano en que un chileno se salv\u00f3 de que se lo cagaran porque lo nombr\u00f3, creo que es de un cuento de Zambra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al ver y escuchar esa risa ellos se empiezan a re\u00edr, uno con capucha y buzo, otro con pantis, short de f\u00fatbol y una camiseta negra de un club inexistente. Me dicen \u201cperd\u00f3n hermano por este webeo\u201d, yo les confieso que me est\u00e1n haciendo la noche. Les pregunto por la canci\u00f3n, que qui\u00e9n chucha hace esa m\u00fasica. Crasa, me dicen. Luego me invitan a jugar al f\u00fatbol, tienen una pichanga antifascista y supieron enseguida que yo soy de su onda porque visto un poler\u00f3n del St. Pauli, club antifascista de Alemania. Les digo que no puedo porque el d\u00eda que juegan yo ya no estar\u00e9 en Santiago, sino en el pa\u00eds donde vivo. \u201c\u00bfY c\u00f3mo te vai pa all\u00e1?\u201d, preguntan. \u201cEn la 212\u201d. Se r\u00eden, y pasa la 104, que tambi\u00e9n me sirve, me despido contento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfC\u00f3mo es que Chupete sigue metiendo goles a su edad? \u00bfSer\u00e1 el manoseado estilo tard\u00edo? Chupete tiene ese algo especial que pocos tuvieron: cambi\u00f3 su forma de jugar para adaptarse a su nuevo cuerpo de <em>notanj\u00f3ven<\/em>. Entonces me acuerdo de Beckenbauer, recientemente fallecido, que fue cambiando de posici\u00f3n con el tiempo, y sobre todo de Roger Federer, mi \u00eddolo de infancia. Creo que fue el 2017 el a\u00f1o en que volvi\u00f3 y le gan\u00f3 a Nadal la final de Australia jugando con un rev\u00e9s completamente distinto al de antes. Pero el cambio m\u00e1s grande fue una estrategia de devoluci\u00f3n de saque que casi no se hab\u00eda visto en la historia del tenis: fue bautizado como SABR (<em>Sneak Attack By Roger<\/em>). La cosa era simple, cuando el rival iba a sacar y Federer ya m\u00e1s o menos sab\u00eda d\u00f3nde iba a caer el servicio, se adelantaba tres pasos, bloqueaba r\u00e1pidamente la pelota y esperaba la apurada respuesta del rival posicionado en la red, listo para terminar con el punto. Es que Federer ya no aguantaba tanto punto largo. As\u00ed como Chupete ya no goza faj\u00e1ndose con los dos altos y duros centrales rivales que lo van a anticipar todo el partido. Es inevitable no tener en cuenta que estamos hablando de gente &#8220;retirada&#8221; alrededor de los cuarenta, me hace pensar en la gente que me rodea, en que ninguno est\u00e1 ni cerca de retirarse, m\u00e1s bien estamos todos empezando. Nuestro estilo tard\u00edo llegar\u00e1, s\u00ed, pero faltan d\u00e9cadas y a veces tambi\u00e9n un estilo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero bueno, perd\u00f3n, yo estaba subiendo a la 104 con destino sur. Me siento muerto de risa, anoto \u201cCrasa\u201d en mi libretita para luego escuchar aquel magno single \u201cChirimoyas con caca\u201d. La micro de noche, por supuesto, es otra cosa. Cualquiera que se haya subido a una 210 luego de las diez de la noche sabe que una micro puede ser el antro m\u00e1s grande de Santiago para bien y para mal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De pronto una melod\u00eda abre cajones de la c\u00f3moda de la memoria cerrados hace casi 15 a\u00f1os. Son tres adolescentes, gente que en mi juventud hubiese dicho que era muy cool, llenos de accesorios en ropa y piel, llamando apenas la atenci\u00f3n. \u00d1u\u00f1o\u00ednos adolescentes cool, conoc\u00ed demasiados, son todos bastante parecidos y terminan casi todos igual. Pero el tema no es ese, sino lo que escuchan y cantan. Es Sifili Freddi, un rapero semi underground de la \u00e9poca en que esa escena era dominada por Portavoz, Mente Sabia, Cevlad\u00e9 y un par m\u00e1s. A nosotros nos gustaba Sifili Freddi porque sent\u00edamos que era de verdad, que dec\u00eda las cosas crudas de la vida, era un poeta maldito. Pero nosotros le\u00edamos poco, as\u00ed que nos quedamos con \u00e9l, su patota la Natural Banda y su rap hardcore, sobre todo con una canci\u00f3n que cant\u00e1bamos como si dijese algo de nosotros, el <em>tango sifiliano<\/em>, que dec\u00eda, y esto era lo que cantaban los adolescentes: \u201cIntoxico mis pulmones con el humo de un porro sucio,<em> I need love<\/em>, <em>I need drug<\/em> socio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No puedo evitarlo, me doy vuelta y les pregunto: \u201c\u00bfQu\u00e9 onda, se sigue escuchando al Sifili Freddi?\u201d \u201cSiiii po\u201d, me responden. El chico luego aclara que su hermano grande lo escuchaba y de ah\u00ed lo sac\u00f3. Me bajo porque he llegado, pensando en si cuando chico me ve\u00eda as\u00ed con mis amigos, y probablemente nos ve\u00edamos a\u00fan menos bacanes, porque no \u00e9ramos ni lindos ni cool, \u00e9ramos alcoh\u00f3licos que viv\u00edan pensando en cu\u00e1l iba a ser la casa donde nos \u00edbamos a emborrachar el pr\u00f3ximo fin de semana. Llego a casa, pongo al Sifili Freddi:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cotra p\u00e9rdida, otra vida bienvenido a los tiempos<br>de la generaci\u00f3n depresiva con sida donde est\u00e1n todos hecho tiras<br>eso de que estay bien es pura mentira\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuerdo entonces a Chupete, a Jorge Gonz\u00e1lez, al DJ de enfrente, a mis amigos de ayer y hoy, fumo lo que queda y me doy cuenta de que me acuerdo no solo de toda la canci\u00f3n, sino tambi\u00e9n de todo el da\u00f1o de esos tiempos, de lo rotos que est\u00e1bamos, de la depresi\u00f3n, los psiquiatras, las peleas, las malas notas; y por otro lado el 2011, las tomas, el calabozo y los d\u00edas de ef\u00edmera felicidad en que termin\u00e1bamos gaseados. \u00bfNunca te har\u00eda da\u00f1o? Es pura mentira \u00bfQue ya no hay ruido? Espera a que sea de noche:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cla vida solo un flagelo<br>el mundo est\u00e1 hecho de hielo<br>ya no comparto los buenos sentimientos mejor los congelo\u201d<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toda la verdad era esa: <em>I need love, I need drug<\/em>, socio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras tanto, antes de dormir me pregunto \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el estilo tard\u00edo del Sifili Freddi? \u00bfSeguir\u00e1 vivo? \u00bfVivir\u00e9 para ser testigo del estilo tard\u00edo de la gente que quiero?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por <strong>Miguel Angel Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>I. 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