{"id":6705,"date":"2026-06-23T16:43:22","date_gmt":"2026-06-23T19:43:22","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6705"},"modified":"2026-06-23T16:49:01","modified_gmt":"2026-06-23T19:49:01","slug":"indismo-por-julian-berenguel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2026\/06\/23\/indismo-por-julian-berenguel\/","title":{"rendered":"Indismo \u2013 Por Juli\u00e1n Berenguel"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00f1o 2534. Al caminar por el desierto patag\u00f3nico, los habitantes de los domos menos poblados del Imperio Austral cantan para reconocerse a lo lejos. Es dif\u00edcil tener claridad a la distancia: la niebla artificial que qued\u00f3 despu\u00e9s de la guerra desdibuja las figuras y su contorno. Circular a cielo abierto se convirti\u00f3 en una aventura arriesgada: afuera hay tantos aliados como enemigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos datos de la humanidad se perdieron despu\u00e9s de la Gran Crisis Electr\u00f3nica: horas y horas de registros audiovisuales de los siglos previos. Con el tiempo, despu\u00e9s del peligro, los argentinos se reunieron alrededor de los fotones de las placas solares para recuperar su historia. Reconstruir su memoria resquebrajada. No faltaron discusiones, claro. Acaloradas y a los gritos. Eso empez\u00f3 la violencia, que dur\u00f3 d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La m\u00fasica sobrevivi\u00f3 gracias a quienes siguieron tocando los instrumentos que quedaban, tarareando y silbando. Se convirti\u00f3 en una contrase\u00f1a comunitaria, un enlace para identificar aliados. Canciones conocidas como la Palabra Rudimentaria, que pasaron de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n hasta perder el origen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Qui\u00e9n escribe en mi pared\u2014 dice alguien.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014La tribu de mi calle\u2014 responde otro, para no terminar acribillado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se cree que esas palabras fueron compuestas por un tal Indio. Otros lo llaman In-D\u00edo. Las versiones de los Solares, los ex\u00e9getas de la Palabra Rudimentaria, difieren: hay quienes piensan que fue un profeta de origen hind\u00fa, mientras que una porci\u00f3n de los creyentes concibe que se trat\u00f3 de un habitante de estas tierras antes de la invasi\u00f3n europea. Algunos defienden que descend\u00eda del fil\u00f3sofo y pensador visual Xul. Otros dudan de que haya existido alguna vez, lo consideran una figura m\u00edtica creada para darle sentido al pasado. Todos, sin embargo, coinciden en las Diez Verdades. No es una religi\u00f3n, pero su credo es s\u00f3lido:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7Yo soy nadie<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7Yo no me ca\u00ed del cielo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7El futuro lleg\u00f3 hace rato<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7El lujo es vulgaridad<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7Violencia es mentir<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7Todo preso es pol\u00edtico<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7El mejor testigo se puede contradecir<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7Mejor no hablar de ciertas cosas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7Cuando el fuego crezca, quiero estar all\u00ed<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00b7Vivir solo cuesta vida<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada 5 de junio, los fieles migran hasta las antiguas tierras de Leloir. Aunque las versiones var\u00edan y esos encuentros no est\u00e1n exentos de sospechas mutuas, los feligreses viajan. Por el riesgo y la tradici\u00f3n. Durante el Gran Baile, el evento central, se comparte la Canci\u00f3n de la Risa Magna. Se canta la misma frase una y otra vez: \u201cNo lo so\u00f1\u00e9\u201d. La repiten, estirando la \u00faltima vocal: \u201cNo lo so\u00f1\u00e9-\u00e9-\u00e9-\u00e9-\u00e9\u201d. Saltan sin pensar, se sacuden con una energ\u00eda electrizante. Y cantan. Para volver a habitar la realidad. Para estar verdaderamente vivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes, se lee la par\u00e1bola del \u201cPibe de los astilleros\u201d. Nadie sabe qu\u00e9 es un astillero, pero hay que respetar la Palabra Rudimentaria. A veces, algunos mezclan las canciones en combinaciones impensables: \u201cBanderas en tu coraz\u00f3n, ladren lo que ladren los dem\u00e1s\u201d. Los m\u00e1s puritanos se horrorizan ante la disonancia de la imaginaci\u00f3n popular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La preferida de los menores, todos nacidos por incubaci\u00f3n, tal vez sea la melod\u00eda m\u00e1s enigm\u00e1tica: \u201c\u00d1am fri frufi fali fru fi \u00f1am fi fru\u201d. Los chicos y las chicas repiten esos sonidos sin entenderlos, con la alegr\u00eda de compartir un c\u00f3digo secreto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esa m\u00fasica tambi\u00e9n supo representar una fiesta dolorosa. En la \u00e9poca de las rebeliones, la Resistencia protestaba por la precariedad de la vida en los domos. Al ritmo de tambores improvisados, gritaban: \u201cPreso en mi ciudad, atrapado en libertad\u201d. Un mantra cr\u00edtico que sirvi\u00f3 como un eco de esperanza. El canto llegaba entre banderas al viento, con frases de la Palabra Rudimentaria pintadas a mano: \u201cEn este tiempo de plumaje blanco\u201d, \u201cCon el humor de los sobrevivientes\u201d, \u201cNuestro Pacman no es de nadie\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQu\u00e9 es un Pacman?\u2014 preguntan algunos, en un espa\u00f1ol con acento eslavo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie se acuerda. Pero no lo entregan. Lo cuidan, porque es suyo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\">5\/06\/2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por <strong>Juli\u00e1n Berenguel<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A\u00f1o 2534. Al caminar por el desierto patag\u00f3nico, los habitantes de los domos menos poblados del Imperio Austral cantan para reconocerse a lo lejos. Es dif\u00edcil tener claridad a la distancia: la niebla artificial que qued\u00f3 despu\u00e9s de la guerra desdibuja las figuras y su contorno. Circular a cielo abierto se convirti\u00f3 en una aventura [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":86,"featured_media":6706,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4,455],"tags":[],"class_list":["post-6705","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuento","category-musica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/86"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6705"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6707,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6705\/revisions\/6707"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}