{"id":6699,"date":"2026-06-18T14:54:05","date_gmt":"2026-06-18T17:54:05","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6699"},"modified":"2026-06-18T14:54:42","modified_gmt":"2026-06-18T17:54:42","slug":"en-que-tiempo-pienso-cuando-hablo-de-lo-reciente-por-emilia-pequeno-roessler","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2026\/06\/18\/en-que-tiempo-pienso-cuando-hablo-de-lo-reciente-por-emilia-pequeno-roessler\/","title":{"rendered":"En qu\u00e9 tiempo pienso cuando hablo de lo reciente \u2013 Por Emilia Peque\u00f1o Roessler"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La contemporaneidad, se\u00f1ala Giorgio Agamben, es \u201cesa relaci\u00f3n con el tiempo que adhiere a este a trav\u00e9s de un desfase y un anacronismo\u201d, llamando a la desconfianza de quienes coinciden o concuerdan plenamente con su \u00e9poca. Esta relaci\u00f3n tiene como resultado la necesaria distancia para fijar la mirada en el propio tiempo y poder ver, m\u00e1s all\u00e1 de sus luces, su oscuridad. Al enfrentarnos a esta definici\u00f3n, resulta imposible no pensar en c\u00f3mo poder decir, entonces, lo contempor\u00e1neo: \u00bfEs lo reciente? \u00bfEs lo que sobrevive al tiempo? \u00bfEs la capacidad de autopercibirse dentro de una historia? \u00bfQu\u00e9 es lo que permite la distancia necesaria para mirar el propio tiempo? \u00bfCu\u00e1ndo se est\u00e1 lo suficientemente lejos para diferenciar luz y oscuridad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la idea com\u00fan del tiempo el presente es un imposible que apuesta siempre por un <em>a\u00fan no<\/em> y dicha distancia, la que el desfase permite, se omite e intercambia por un deseo de proximidad: lo actual se entiende como lo m\u00e1s apegado a lo que se est\u00e1 haciendo, lo que a\u00fan no es. Ser\u00eda inquietante pensar en un tiempo que solo se reconoce en el futuro. Si nos rindi\u00e9ramos y acept\u00e1ramos, como la doxa dicta, que lo contempor\u00e1neo es lo reciente, lo nuevo, lo que convive en el mismo espacio y tiempo que la expectativa \u00bfqu\u00e9 tiempo verbal se necesita para decirlo? \u00bfpuede el presente gramatical abarcar ese espacio de lo acabado de hacer?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo interesante de la idea de lo reciente es su relatividad. En una escala planetaria, la humanidad es algo reciente. En escala del tiempo del calendario gregoriano, la primera fibra que fue trenzada es irrastreable y se ha perdido, porque en el uso del tiempo con el que se ha configurado occidente, en su linealidad fingida, todo gesto del pasado simula ser acabado. Sabemos, sin embargo, que todo lo que tiene presencia est\u00e1 siendo, su lugar en la gram\u00e1tica es la del presente continuo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No pretendo hoy resolver este problema que se ramifica entre lo ontol\u00f3gico, fenomenol\u00f3gico y gramatical. Quiero, sin embargo, proponer al textil como figura de pensamiento que nos permite anclar la pregunta sobre el tiempo. El textil es un medio que pone en crisis el concepto de lo contempor\u00e1neo y obliga al pensamiento a otra forma del acaecer. La recursividad acumulativa de gestos que lo producen opera como un bucle m\u00e1s que una l\u00ednea. El desfase y la superposici\u00f3n en conjunto dan lugar a la materializaci\u00f3n de eso que parece, de otra manera, fugaz. De tal forma el textil propone un cuerpo en donde el tiempo se hace visible. La continuidad del gesto de la mano construye una forma de historia incesante que permite pensar otro orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas veces al hablar de textil se esencializa al medio como una pr\u00e1ctica en relaci\u00f3n con lo pasado. Se le adosan etiquetas relativas a este campo sem\u00e1ntico como premoderno, precolombino, ancestral o antiguo, apelando, con esto, a un tiempo fracturado, discontinuo donde a y b no se pueden encontrar. Si bien es cierto \u2013la ancestralidad del gesto que construye un textil es innegable\u2013 me parece necesaria la apertura del concepto de lo pasado a partir de esta idea. Que la fractura en la noci\u00f3n de temporalidad permita transitar hacia una forma que comprenda y sepa aprehender la fracci\u00f3n de lo no vivido, echando mano a otro lugar de la instituci\u00f3n del tiempo presente: un <em>ya no<\/em>, un <em>ahora es<\/em>, un <em>todav\u00eda no<\/em> que se encuentran. As\u00ed, la extemporaneidad, en su desajuste con la modernidad, es una clave que le permite al textil pensar el tiempo. Este medio hace presente mediante su corporeizaci\u00f3n aquello que viene del y se piensa como pasado, a la manera de una cita. Como un dispositivo de presentificaci\u00f3n, hace posible ver la actualidad en aquello que se piensa arcaico, es decir, relativo a un origen ahora visto con proximidad al presente. La presencia rechaza que algo haya ya pasado, se\u00f1ala Florencia Garramu\u00f1o. Contempor\u00e1neo, dir\u00e1 el textil en un sentido muy parecido al de Agamben, no es aquello que se presenta como producto de una \u00e9poca, sino aquello que nos permite pensar dicha relaci\u00f3n con la actualidad. Decir reciente dista de decir contempor\u00e1neo, decir contempor\u00e1neo dista de decir actual. La fibra reci\u00e9n hilada reproduce el gesto de la primera cuerda. Un textil puede deshacerse y la fibra volver a ser tejida, bordada, entramada. \u00bfQu\u00e9 nos dice esto del sentido de la temporalidad?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed esta condici\u00f3n de extempor\u00e1neo pone en crisis no solo el concepto de contemporaneidad, sino que tambi\u00e9n el de propiedad: \u00bfc\u00f3mo se urde la pertenencia en la inestabilidad de las concepciones temporales? El textil no pertenece a un tiempo particular. No es propio de ninguna \u00e9poca, en su transversalidad opera como testigo del tiempo humano. Si bien las condiciones t\u00e9cnicas de su producci\u00f3n s\u00ed pueden dar cuenta de una especificidad temporal, el textil como medio aparece como un continuo. De la misma manera, por el hecho de sobrepasar el campo del arte y <em>vivir<\/em> tambi\u00e9n en el mundo, posee funciones extr\u00ednsecas a las del campo disciplinario, dando lugar a problemas de campos diversos que lo tocan. Esta flexibilidad del textil le permite un rango m\u00e1s amplio de competencia: no le ata\u00f1e solamente lo que al arte en tanto campo espec\u00edfico y aut\u00f3nomo. Su condici\u00f3n desajustada de la taxonom\u00eda disciplinar opera como apertura de la especificidad o, en palabras de Garramu\u00f1o, inespecificidad. Cito:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa apuesta por lo inespec\u00edfico no es hoy -como tal vez no lo fue nunca- solo una apuesta por la inespecificidad formal, sino <em>un modo de elaborar un lenguaje de lo com\u00fan que propicia la invenci\u00f3n de modos diversos de la no pertenencia.<\/em> No pertenencia a la especificidad de un arte particular, pero tambi\u00e9n, y sobre todo, no pertenencia a una idea del arte como una pr\u00e1ctica espec\u00edfica\u201d&nbsp; [El destacado es m\u00edo].<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quisiera de esta manera se\u00f1alar c\u00f3mo el textil es una de esas pr\u00e1cticas que intervienen en la est\u00e9tica contempor\u00e1nea de manera radical propiciando modos de organizaci\u00f3n de lo sensible que ponen en crisis ideas de pertenencia, especificidad y autonom\u00eda. En \u00e9l, el entrecruzamiento de fronteras y la apuesta por la inespecificidad ofrecen figuras de la no pertenencia que propician im\u00e1genes de comunidades expandidas que se organizan no ya por la pertenencia y la igualdad sino por su condici\u00f3n de impropias y extra\u00f1as. Dicho desborde del campo del arte como pr\u00e1ctica espec\u00edfica es lo que hace que el textil sea, sobre todo, un medio de pensamiento del mundo y problemas diversos, no solo el del tiempo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi oficio me ha posicionado en un lugar extra\u00f1o. Soy escritora e investigo sobre textiles. Esto \u00faltimo tiene directa relaci\u00f3n con el hecho de que me ense\u00f1aran de ni\u00f1a a bordar y tejer. Hablo de principios de los 2000, cuando la televisi\u00f3n por cable y los primeros atisbos de internet conviv\u00edan con un mundo an\u00e1logo, tendiendo puentes extra\u00f1os, impropios, entre el pasado y la promesa de lo que est\u00e1 por suceder. Las tres ocupaciones que aqu\u00ed indico parecen no tener relaci\u00f3n con <em>pensar<\/em> en un futuro, ninguna relevancia o aporte para los proyectos institucionales que priorizan aquello que parece actual. Sin embargo, las tres son formas de mirar el tiempo, de crear conciencia sobre \u00e9l. El textil y la escritura se definen no tanto por lo que son como por lo que hacen: los modos de significaci\u00f3n que posibilitan y la construcci\u00f3n de comunidades no desde la especificidad formal y disciplinaria, sino que a partir de una acci\u00f3n sobre el signo. Como campos de inestabilidad, en constante expansi\u00f3n y redefinici\u00f3n el medio textil y el medio escritural materializan ese desajuste con el propio tiempo que Agamben llama contempor\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando escribo esto me es inevitable pensar en la escritora ucraniana-brasile\u00f1a Clarice Lispector y su obsesi\u00f3n por lo indecible, por la incapacidad del lenguaje para decir lo que est\u00e1 siendo, lo inacabado. En ese espacio vac\u00edo, donde se desenvuelve la falta, la \u00fanica forma de contemporaneidad, parece se\u00f1alarnos la prosa de Lispector, es la presencia. \u201cTe escribo en la hora misma en s\u00ed misma. Me despliego apenas en lo actual. Hablo hoy \u2013no ayer ni ma\u00f1ana\u2013 sino hoy y en este mismo instante perecedero\u201d. Esta atenci\u00f3n extrema al ahora logra un desajuste que desdobla a la sujeto de su momento para poder pensarlo, volviendo su relaci\u00f3n con el discurso contempor\u00e1nea en su plena incomodidad. Confusa, fastidiosa, a su manera el textil opera de la misma forma en relaci\u00f3n con su tiempo: en \u00e9l la \u00fanica contemporaneidad es la que produce presencia, la que corporeiza y cita al pasado en el presente, posibilitando la mirada de un tiempo que no ha acabado de hacerse. Es reciente porque est\u00e1 siempre en construcci\u00f3n, por venir, a la vez que se construye de pasado y nos permite mirarlo, desajustado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Texto le\u00eddo en el encuentro \u201c\u00bfQu\u00e9 hablamos cuando hablamos de arte textil contempor\u00e1neo?\u201d organizado por el colectivo Arte Textil Contempor\u00e1neo y el Museo de Arte Popular Americano, el 4 de septiembre de 2025.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por <strong>Emilia Peque\u00f1o Roessler<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La contemporaneidad, se\u00f1ala Giorgio Agamben, es \u201cesa relaci\u00f3n con el tiempo que adhiere a este a trav\u00e9s de un desfase y un anacronismo\u201d, llamando a la desconfianza de quienes coinciden o concuerdan plenamente con su \u00e9poca. 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