{"id":6680,"date":"2026-06-05T11:36:27","date_gmt":"2026-06-05T14:36:27","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6680"},"modified":"2026-06-08T17:22:43","modified_gmt":"2026-06-08T20:22:43","slug":"midsummer-el-relampago-del-pleno-verano-poemas-de-derek-walcott-versiones-de-geraldine-a-ruiz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2026\/06\/05\/midsummer-el-relampago-del-pleno-verano-poemas-de-derek-walcott-versiones-de-geraldine-a-ruiz\/","title":{"rendered":"Midsummer: El rel\u00e1mpago del pleno verano \u2013 Poemas de Derek Walcott \u2013 Versiones de Geraldine A. Ruiz"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">VI<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pleno verano se estira a mi lado con su bostezo de gato.<br>\u00c1rboles con tizne en los labios, autos fundi\u00e9ndose<br>en su caldera. El calor agota a los perros de la calle.<br>Pintaron el capitolio de rosa, los rieles<br>de Woodford Square del color de la sangre que se oxida.<br>La Casa Rosada, el humor argentino,<br>canta bajito desde el balc\u00f3n. Mon\u00f3tonos, cruentos arbustos<br>peinan las nubes cargadas con jotes como ideogramas<br>sobre los supermercados chinos. Los pasillos del horno sofocan.<br>En Belmont, sastres trist\u00edsimos se asoman por encima de las viejas m\u00e1quinas,<br>cosen junio y julio juntos con costuras invisibles.<br>Y uno espera el rel\u00e1mpago del pleno verano como un guardia armado<br>en el aburrimiento espera el trueno del rifle.<br>Pero me nutro en su tizne, en su simpleza,<br>en la fe que llena al exiliado con espanto,<br>en las colinas del ocaso con su tiznada luz naranja,<br>incluso en la llama piloto del puerto rancio<br>que titila como luz de patrullero. El terror<br>es local, por lo menos. Como el tufo de puta de la magnolia.<br>La noche entera, ladridos de un lobo que anhela revoluci\u00f3n.<br>La luna brilla como un bot\u00f3n extraviado.<br>En el muelle se encienden las luces de sodio amarillas.<br>En las calles ruido de platos detr\u00e1s de ventanas oscuras.<br>La noche es compa\u00f1era, el futuro es tan feroz<br>como el sol del ma\u00f1ana en todas partes. Puedo entender<br>el amor ciego de Borges por Buenos Aires,<br>c\u00f3mo es que alguien siente las calles de una ciudad brotar de su mano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">IX<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Toca tierra, esa varita de zahor\u00ed ramificada<br>el rel\u00e1mpago, como la nota fugaz de una golondrina en la partitura<br>de cuatro cables del tendido el\u00e9ctrico, mientras todo lo que leo<br>o escribo se estira demasiado. Ay, tener<br>un tono coloquial pero severo,<br>la brevedad de esa s\u00edlaba corta, Dios,<br>toda s\u00edntesis en un solo trazo her\u00e1ldico<br>\u00a1como Li Po o como la etiqueta de una lavander\u00eda china! Caminar<br>estas calles calientes, sus carteles un tel\u00f3n de fondo con tizne adherido<br>al ego disperso. Las l\u00edneas que se arrojan<br>contra el pulso no encajan en ning\u00fan molde. Algo m\u00e1s que el tiempo<br>sigue variando. El lenguaje nunca encaja en la geograf\u00eda<br>excepto cuando riman la tierra y el rel\u00e1mpago del verano.<br>Antes de madurar me obligu\u00e9, con una rama,<br>a profesar cada lengua, lenguaje y vida al mismo tiempo.<br>Ahora que soy m\u00e1s h\u00e1bil estoy m\u00e1s insatisfecho.<br>Nunca coinciden la naturaleza y<br>la propia naturaleza. Demasiado veloz la taquigraf\u00eda del rel\u00e1mpago,<br>demasiado paciente el mar, muchas veces, desgarrando el papel,<br>demasiado fren\u00e9tico el viento desatando el mismo nudo,<br>demasiado lentas las piedras arrastr\u00e1ndose al lenguaje cada noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">XIII<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy respeto la estructura, la ant\u00edtesis de la imagen.<br>\u00a1El barro meticuloso de mis cuadros, mis malas tramas! Pero siempre,<br>cuando el aire est\u00e1 vac\u00edo, escucho hablar actores,<br>la resonancia ambigua de lo que es ordinario y sabio.<br>Con la edad se multiplican los fantasmas, por la cabeza poblada<br>cruzan personajes impacientes, los o\u00eddos se clausuran;<br>detr\u00e1s de ellos escucho actores, sus susurros y sus gritos:<br>el escenario iluminado, vac\u00edo, el set a punto,<br>y yo que no puedo encontrar la llave para que salgan.<br>\u00a1Dios m\u00edo, mi oficio y el largo tiempo que me lleva!<br>De vez en cuando aparece un flash, el j\u00fabilo repentino<br>del rel\u00e1mpago fijando la tierra en su sitio; la piel del asfalto<br>huele fresca, a infancia en la lluvia que se seca.<br>Entonces creo que todav\u00eda es posible, la dicha<br>en la verdad, y el joven poeta de pie frente al espejo<br>sonr\u00ede y asiente. Luce hermoso a esta distancia.<br>Y espero yo ser lo que vio, unas ruinas que persisten.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">poemas de <strong>Derek Walcott<\/strong><br>versiones de <strong>Geraldine A. Ruiz<\/strong><br>fotograf\u00eda de Shomei Tomatsu<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>VI El pleno verano se estira a mi lado con su bostezo de gato.\u00c1rboles con tizne en los labios, autos fundi\u00e9ndoseen su caldera. 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