{"id":6496,"date":"2026-04-01T15:47:14","date_gmt":"2026-04-01T18:47:14","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6496"},"modified":"2026-04-01T15:47:55","modified_gmt":"2026-04-01T18:47:55","slug":"cristian-sanchez-un-cine-popular-por-florencia-dupont","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2026\/04\/01\/cristian-sanchez-un-cine-popular-por-florencia-dupont\/","title":{"rendered":"Cristi\u00e1n S\u00e1nchez, un cine popular \u2013 Por Florencia Dupont"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pensando lo popular no simplemente como algo que apunta a lo masivo, a gustarle a todo el pueblo, mediante mecanismos que m\u00e1s bien suelen ser globales; podr\u00eda decirse que un cine hecho por el pueblo, de manera independiente, por fuera de la industria y con una mirada situada sobre su realidad y forma de representarse, es tambi\u00e9n un cine popular en otro sentido del t\u00e9rmino. Cristi\u00e1n S\u00e1nchez es un realizador que hace m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os viene haciendo pel\u00edculas bajo estas condiciones de producci\u00f3n y circulaci\u00f3n, apostando a construir una identidad chilena de manera aut\u00e9ntica y realista, fuera de los lineamientos del mercado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El 2020, en plena pandemia, estren\u00f3 dos pel\u00edculas en simult\u00e1neo, <\/span><b><i>La\u00a0 promesa del retorno<\/i><\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><b><i>Date una vuelta en el aire<\/i><\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, en el marco del FICVALDIVIA, donde recibi\u00f3 un premio a la Trayectoria. El 2021 fue jurado de la Competencia Internacional del BAFICI, donde a\u00f1os atr\u00e1s ya le hab\u00edan hecho una retrospectiva. Aun as\u00ed, su obra sigue siendo de culto, conocida entre cin\u00e9filos y estudiantes. Cabe mencionar que casi toda su obra est\u00e1 disponible en l\u00ednea a trav\u00e9s de la p\u00e1gina web de la Cineteca Nacional de Chile, quienes se han encargado de restaurar y difundir sus pel\u00edculas, reconociendo su aporte a la cinematograf\u00eda local.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Est\u00e1bamos rodando una de sus \u00faltimas pel\u00edculas, <\/span><b><i>El Santo Oficio<\/i><\/b><i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2025),<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> cuando sali\u00f3 la nueva constituci\u00f3n; Cristi\u00e1n bromeando al d\u00eda siguiente dijo que por fin hab\u00eda salido a la luz el Chile verdadero, el mismo de siempre, que nada hab\u00eda cambiado y lo otro solo hab\u00eda sido una ilusi\u00f3n, como sucede en <\/span><b><i>Esperando a Godoy <\/i><\/b><i><span style=\"font-weight: 400;\">(1974\/2024), <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">donde los lideres sindicalistas simplemente tiran la toalla y caen bajo intereses personales por sobre los colectivos. Hay un cierto pesimismo en sus pel\u00edculas, donde siempre hay una lucha de poder. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Cristi\u00e1n dijo en una entrevista que <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cel arte es capaz de crear un pueblo\u201d, y eso es lo que \u00e9l busca, evidenciar las diferencias de estratos sociales, de clase.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los personajes de sus pel\u00edculas suelen ser figurantes, \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">un hombre\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ordinario<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, com\u00fan y corriente, que nada tiene que ver con el h\u00e9roe del cine cl\u00e1sico. Ese figurante, devenido ac\u00e1 un personaje protag\u00f3nico, ir\u00e1 conformando junto a otros tantos personajes secundarios, un pueblo\u201d (Urrutia, 2018). En general, estos personajes no tienen grandes aspiraciones, sino esas peque\u00f1as victorias cotidianas como seguir tomando con los amigos, un romance, alg\u00fan tipo de aventura que altere el sopor de la rutina. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas veces todo gira alrededor de algo que no tiene el peso suficiente como para llegar a t\u00e9rmino, como esas conversaciones que dan vueltas sobre algo nimio y que luego se dilata m\u00e1s de la cuenta al irse por las ramas, que tambi\u00e9n es juego y vagabundeo; una especie de escape al aburrimiento, que atenta contra el conflicto central.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Muchos de estos personajes son interpretados por no actores o modelos, y eso genera un grado de naturalidad presente en sus cuerpos, sus rasgos, su deambular, y sobre todo su forma de hablar. Estas personas son reales y componen ese pueblo que busca representar, y que a trav\u00e9s de los a\u00f1os ha ido mutando; S\u00e1nchez <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">no solo incluye a las culturas ancestrales, mapuches, huilliches; sino tambi\u00e9n la <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">poblaci\u00f3n migrante, haitiana, colombiana, venezolana. La mezcla de todo eso es Chile, incluidos sus fantasmas, tambi\u00e9n presentes en sus pel\u00edculas. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl cine que a m\u00ed me interesa hacer es una indagaci\u00f3n antropol\u00f3gica sobre la realidad chilena\u201d, dec\u00eda Cristi\u00e1n en una entrevista de 1980.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Urrutia (2018) se refiere a uno de sus actores m\u00e1s emblem\u00e1ticos, Andr\u00e9s Quintana, presente en sus cinco primeras obras -vuelto zombie en <\/span><b><i>Con los pies en la tierra <\/i><\/b><span style=\"font-weight: 400;\">(2024)- de la siguiente manera:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cQuintana como posibilidad de configurar al pueblo, que emerge desde su rostro pregnante e intenso, que se configura a partir de una mirada, una voz y un habla; encarnando en todos los casos, a un tipo de personaje popular, siempre al borde de desbarrancase (aunque jam\u00e1s llegue a demostrarlo) ya sea por amor o por falta de trabajo y de ingresos, ya sea por el modo en que peligrosamente se acerca a la locura.\u201d\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">S\u00e1nchez piensa el pueblo desde la oralidad, y tiene una capacidad extraordinaria para captar modismos, formas y cadencias en la particular manera de hablar chilena; variando en cada personaje, quien se expresa a su forma. Sus di\u00e1logos est\u00e1n llenos de t\u00e9rminos del coa, refranes y dichos que registran algo tan genuino como es la individualidad de cada uno; no solo qu\u00e9 dicen, sino tambi\u00e9n, c\u00f3mo lo dicen; no siempre de la forma correcta.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Hay algo de su propuesta que remite al neorrealismo. \u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La operaci\u00f3n de S\u00e1nchez consiste en visibilizar individualizaciones de esa masa, sujetos singulares, que se presentan atormentados por el sistema no equitativo, de un modelo econ\u00f3mico, que los margina, les niega sistem\u00e1ticamente las oportunidades a las que tiene acceso la clase media y alta santiaguina\u201d (Urrutia, 2018).<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No obstante, no cabe duda de que Cristi\u00e1n S\u00e1nchez es un director de cine moderno, que empez\u00f3 su carrera en una \u00e9poca posterior a la constituci\u00f3n del <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Nuevo Cine Chileno, proceso que estuvo en estrecha relaci\u00f3n con el Nuevo Cine Latinoamericano de los 60\u2019s. Las dictaduras interrumpieron esos discursos en plena gestaci\u00f3n y nacieron otras formas de narrar la realidad y el horror, algo presente en gran parte de su filmograf\u00eda, de forma m\u00e1s o menos solapada pero siempre elocuente: los s\u00f3tanos, la violencia, el fuera de campo, la oscuridad. En <em><strong>E<\/strong><\/em><em><strong>l z<\/strong><\/em><\/span><b><i>apato chino <\/i><\/b><span style=\"font-weight: 400;\">(1979), filmada y estrenada en dictadura, est\u00e1 presente <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">la crisis econ\u00f3mica, el miedo a la tortura y a la muerte, la alienaci\u00f3n de la gente\u201d (Urrutia, 2018). Con su forma poco convencional e independiente de hacer las cosas, logr\u00f3 vencer la censura y convertirse en un documento de la \u00e9poca, un registro de aquellos que no exiliaron y siguieron haciendo cine ac\u00e1, fieles a sus convicciones, como pudieron.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los personajes que circulan en sus pel\u00edculas se mueven en la periferia, son buenos para perderse y divagar. Casi siempre los vemos en <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">espacios privados, aquellos que habitan los personajes; sus casas y habitaciones; los comercios: fuentes de soda, clubes nocturnos, restaurantes; el auto. Este pueblo se representa encerrado, y las grandes masas quedan fuera del cuadro, como algo muy sintom\u00e1tico de la \u00e9poca que permanece hasta el d\u00eda de hoy.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El cine de S\u00e1nchez tiene autor\u00eda, un sello propio que se ha mantenido desde el inicio; podr\u00eda decirse que es un realizador que es fiel a s\u00ed mismo, y que siempre est\u00e1 indagando en lo que significa ser chileno, tanto en la superficie como en su profundidad. Todo esto lo hace con mucho humor e iron\u00eda, otro rasgo distintivo de la cultura nacional. Una sociedad que es buena para re\u00edrse de sus miserias, que no duda en hacer bromas en los momentos m\u00e1s incomodos, y que debajo de la risa esconde una enorme tristeza. Esta radiograf\u00eda que \u00e9l hace y que va actualizando pel\u00edcula a pel\u00edcula, con actores y no actores, va configurando esta idea del chile promedio, que se convierte en un reflejo con el que nos podemos identificar. Su cine es una prueba de que podemos narrarnos a nosotros mismos, desde una mirada situada, que en su particularidad puede ser verdadera.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La costumbre nos ha llevado a seguir relatos cl\u00e1sicos, con leyes creadas en otros continentes, con otras realidades, miles de a\u00f1os atr\u00e1s. Lo masivo es lo que sigue esta l\u00ednea, pero con eso, algo de la identidad se pierde, se uniforma. \u00bfQu\u00e9 nos representa? S\u00e1nchez logra poner en escena una realidad cercana y palpable, que m\u00e1s all\u00e1 de su artificio, logra comprometerse con la idea que propone. Por su forma de hacer pel\u00edculas, por los cuerpos que aparecen y c\u00f3mo hablan, el cine de Cristi\u00e1n S\u00e1nchez es parte de la cultura popular, y con su perseverancia logra inspirar a nuevas generaciones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>Florencia Dupont<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Filmograf\u00eda<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">1974\/2024. Esperando a Godoy<\/span><\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\" start=\"1975\">\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> V\u00edas paralelas<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Susana<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> El zapato chino<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Los deseos concebidos<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> El otro round<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> El cumplimiento del deseo<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Cu\u00eddate del agua mansa<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Cautiverio Feliz<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> El paso del h\u00e9roe y el c\u00edrculo de los deseos<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Tiempos malos<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> La promesa del retorno<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Date una vuelta en el aire<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Encargo para Chile<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Voy y vuelvo<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Con los pies en la tierra<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> La llama interior<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> El santo oficio<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Referencias<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Urrutia, C. 2018 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El campo ausente: el cine de Cristi\u00e1n S\u00e1nchez. <\/span><\/i><a href=\"http:\/\/campoausente.cl\/\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">http:\/\/campoausente.cl\/<\/span><\/i><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Pensando lo popular no simplemente como algo que apunta a lo masivo, a gustarle a todo el pueblo, mediante mecanismos que m\u00e1s bien suelen ser globales; podr\u00eda decirse que un cine hecho por el pueblo, de manera independiente, por fuera de la industria y con una mirada situada sobre su realidad y forma de representarse, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":82,"featured_media":6499,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-6496","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6496","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/82"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6496"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6496\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6498,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6496\/revisions\/6498"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6499"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6496"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6496"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6496"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}