{"id":6470,"date":"2026-03-21T11:46:17","date_gmt":"2026-03-21T14:46:17","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6470"},"modified":"2026-03-21T12:16:16","modified_gmt":"2026-03-21T15:16:16","slug":"roxane-editora-en-el-recreo-del-espiritu-140-anos-del-natalicio-de-elvira-santa-cruz-ossa-por-natacha-oyarzun","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2026\/03\/21\/roxane-editora-en-el-recreo-del-espiritu-140-anos-del-natalicio-de-elvira-santa-cruz-ossa-por-natacha-oyarzun\/","title":{"rendered":"Roxane: editora en el recreo del esp\u00edritu \u2013 140 a\u00f1os del natalicio de Elvira Santa Cruz Ossa \u2013 Por Natacha Oyarz\u00fan"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Elvira Santa Cruz Ossa (Roxane) (1886-1960) hizo tanto por la literatura infantil, como por el periodismo, los derechos de las mujeres y de la infancia en Chile. Public\u00f3 la novela <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Flor silvestre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1916), obras de teatro como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El voto femenino<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1919) y la traducci\u00f3n del libro norteamericano <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Takunga<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1949). Sin embargo, se le recuerda por una de sus obras mayores, de la cual no fue autora, sino editora: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El peneca <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1908-1960). La revista infantil m\u00e1s longeva que haya circulado en Chile y la m\u00e1s le\u00edda del continente. Fue creada en Zig-Zag y dirigida por ella entre 1921 y 1951. Treinta a\u00f1os. Generaciones.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abUna vez me regalaron una suscripci\u00f3n\u00bb, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u23af<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">coment\u00f3 el escritor Manuel Rojas al diario La Naci\u00f3n, quien no fue ni\u00f1o en Chile pero s\u00ed conoci\u00f3 la revista<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u23af<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> \u00aby cuando llegaba a mi casa cada n\u00famero, se entablaba una lucha a brazo partido por ser el primero en leerla\u00bb. \u00d3scar Castro, en tanto, public\u00f3 all\u00ed sus primeros poemas, as\u00ed como en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Corre vuela<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1908-1927), ambos proyectos nacidos en los talleres de Zig-Zag. Nicomedes Guzm\u00e1n pas\u00f3 su infancia a la siga de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Peneca<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Fue del pueblo y de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">penecada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. A los 15 a\u00f1os cumpli\u00f3 su sue\u00f1o de colaborar bajo el seud\u00f3nimo de Ovaguz. \u00ab\u00bfQui\u00e9n no la ley\u00f3 cuando ni\u00f1o?\u00bb, se preguntaba Jos\u00e9 Santos Gonz\u00e1lez Vera al enterarse del fin de la revista.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Roxane no s\u00f3lo fue la directora m\u00e1s significativa de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Peneca<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Para muchos, fue <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Peneca<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En 1920 recibi\u00f3 la propuesta para ser su editora, con un tiraje de 6.000 ejemplares y un p\u00fablico mayoritariamente privilegiado. Para la d\u00e9cada del 40, el impreso hab\u00eda aumentado a 240.000 ejemplares, trascendido al resto de Latinoam\u00e9rica y a\u00f1adido una gran impronta social. La nueva directora se hab\u00eda propuesto una revista de bajo costo. Con grabados, tricom\u00edas y papel satinado, sin que por ello incrementara su valor: \u00abPorque siendo esta revista para todos los ni\u00f1os de Chile, tanto para los ricos como para los pobres, debe ser ella barata, a fin de que no quede un cerebro infantil sin ese recreo del esp\u00edritu, sin ese consuelo, sin esa luz que va iluminando la senda de sus vidas\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Al revisar los n\u00fameros de la revista, sorprende el lazo que estrech\u00f3 con su lector\u00eda. Las interacciones eran algo m\u00e1s que meras correspondencias. Estaban dotadas de una horizontalidad intelectual y espiritual, posiblemente, in\u00e9ditas para su tiempo, de abandono y vagabundaje infantil, cuando el ni\u00f1o no terminaba de configurarse como el sujeto de derechos que representa hoy. En ese marco, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Peneca <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">fue un pa\u00eds hechizo, con su propio lenguaje y sus propias reglas del juego: \u00abFijemos la vista en un ideal tan alto y tan noble que no nos deje tiempo para observar lo que pasa en el mundo de los corazones mezquinos y rastreros\u2026 \u00a1Viva El Peneca y vivan sus colaboradores!\u00bb, firmaba Roxane, como en un clamor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, aquella vocaci\u00f3n no mermaba sus exigencias est\u00e9ticas. En las \u00faltimas p\u00e1ginas, donde sol\u00eda incluirse la secci\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">A nuestros lectores<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, sus respuestas iban del elogio manifiesto al rechazo: \u00abLa aceptamos como colaboradora y trataremos de publicar su trabajo\u00bb o \u00abEl dibujo debe ser m\u00e1s limpio de l\u00edneas a fin de que reproduzca bien en la revista. Env\u00edeme algo hecho con m\u00e1s esmero\u00bb. Por cierto, adem\u00e1s de entretener, el proyecto buscaba instruir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La dimensi\u00f3n gr\u00e1fica fue otro rasgo insoslayable de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Peneca<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Se plantea que constituy\u00f3 una verdadera escuela de escritores y dibujantes. Fidelicio Atria, Themo Lobos, Jorge \u201cCoke\u201d D\u00e9lano, Elena Poirier y Pepo, dibujaron, en distintas \u00e9pocas, para la revista. Sin embargo, hubo un momento decisivo. En 1932, Roxane incorpor\u00f3 a Mario Silva Ossa, m\u00e1s conocido como Cor\u00e9, quien terminar\u00eda definiendo la identidad visual del proyecto, ilustrando sus portadas e interviniendo en el dise\u00f1o. Enrique Lihn reconoc\u00eda \u00abuna especie de lirismo\u00bb en sus dibujos. \u00abSe recuerdan como si fueran textos y \u00e9l un narrador aut\u00f3nomo, un narrador personaje, una primera persona o, si se quiere, un estilo\u00bb. Cor\u00e9 muri\u00f3 tr\u00e1gicamente en 1950, con apenas 37 a\u00f1os. Lo alcanz\u00f3 un tren o \u00e9l busc\u00f3 el tren, no hay claridad de ese \u00faltimo trazo de vida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Su p\u00e9rdida fue un golpe duro para <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Peneca<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y sus <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">penequitas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Pero la revista deb\u00eda continuar, cada semana. Roxane design\u00f3 a Elena Poirier como portadista. Sin embargo, su direcci\u00f3n no se extendi\u00f3 por mucho tiempo. Dej\u00f3 la revista en 1951. Desde entonces no quiso saber m\u00e1s de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Peneca<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. \u00abCuando yo me fui alguien dijo que hab\u00eda llegado el momento de renovarlo todo, porque lo que yo hac\u00eda \u201cera una revista para ni\u00f1os tarados\u201d. La intelectualizaron, la llenaron de traducciones sin alma y de historietas ajenas a la sensibilidad espec\u00edfica del ni\u00f1o chileno, y ah\u00ed tienen el resultado\u00bb. Le sucedieron una y otra direcci\u00f3n, pero ninguna salv\u00f3 la revista.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Peneca<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> sali\u00f3 de circulaci\u00f3n definitivamente en octubre de 1960. Roxane muri\u00f3 al cabo de unos d\u00edas, el 7 de noviembre del mismo a\u00f1o. Los tiempos de la ficci\u00f3n se confundieron con los de esta Tierra. La muerte lleg\u00f3 en tinta china, en cartulina. Quiz\u00e1s, bajo qu\u00e9 criatura de f\u00e1bula, con alas, y una m\u00fasica demasiado dulce como perderse en el camino.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>Natacha Oyarz\u00fan\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elvira Santa Cruz Ossa (Roxane) (1886-1960) hizo tanto por la literatura infantil, como por el periodismo, los derechos de las mujeres y de la infancia en Chile. Public\u00f3 la novela Flor silvestre (1916), obras de teatro como El voto femenino (1919) y la traducci\u00f3n del libro norteamericano Takunga (1949). 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