{"id":6403,"date":"2026-01-08T16:09:58","date_gmt":"2026-01-08T19:09:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6403"},"modified":"2026-05-28T15:21:24","modified_gmt":"2026-05-28T18:21:24","slug":"las-derivas-de-un-hilo-invisible-a-donde-nos-llevan-los-delincuentes-y-the-mastermind-por-alejandro-gonzalez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2026\/01\/08\/las-derivas-de-un-hilo-invisible-a-donde-nos-llevan-los-delincuentes-y-the-mastermind-por-alejandro-gonzalez\/","title":{"rendered":"Las derivas de un hilo invisible: a d\u00f3nde nos llevan Los delincuentes y The Mastermind \u2013 Por Alejandro Gonz\u00e1lez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">De todos los ladrones de Europa, probablemente el m\u00e1s dif\u00edcil de capturar era Hercule Flambeau. Acrob\u00e1tico, ingenioso y due\u00f1o de una fuerza colosal, este artista del robo dej\u00f3 en rid\u00edculo una y otra vez a las autoridades de su \u00e9poca. Cuentan incluso que, en una ocasi\u00f3n, lo vieron corriendo por la calle R\u00edvoli con un polic\u00eda bajo cada brazo. Se dir\u00eda que Flambeau no robaba por ambici\u00f3n, sino por deporte, y lo hac\u00eda con un profundo sentido de lo teatral. Hasta que una noche, tras efectuar su m\u00e1s grande golpe, el robo de los diamantes conocidos como \u201clas estrellas errantes\u201d, abandon\u00f3 sus correr\u00edas criminales para siempre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Al otro lado del oc\u00e9ano, dos ladrones bastante menos c\u00e9lebres que Flambeau correr\u00e1n la misma suerte. Mor\u00e1n, un oscuro funcionario de una peque\u00f1a sucursal bancaria en Buenos Aires, cometer\u00e1 el primer y \u00faltimo robo de su vida: la suma de dinero equivalente a todos sus sueldos desde ese momento hasta su jubilaci\u00f3n. James Blaine Mooney, padre de familia y proyecto frustrado de arquitecto, se ver\u00e1 forzado a abandonar su vocaci\u00f3n como ladr\u00f3n de arte tras el \u00fanico robo exitoso de su carrera: la billetera de una desprevenida y fr\u00e1gil anciana a quien asalta en un callej\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los delincuentes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2023) de Rodrigo Moreno y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Mastermind <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2025) de Kelly Reichardt constituyen interesantes reinvenciones del subg\u00e9nero \u201cpel\u00edcula de robo\u201d (heist movie). Ambas se desmarcan de un ilustre linaje de planes criminales perpetrados en pantalla: desde joyas del cine negro como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The asphalt jungle <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1950) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Killing<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1956), \u00edconos noventeros como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Reservoir Dogs<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1992), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Heat<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1995) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Usual Suspects <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1995) hasta ejercicios m\u00e1s recientes como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Baby Driver<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2017) y la serie<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Lupin<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2021), pasando por cl\u00e1sicos como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ocean\u2019s 11 <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1960), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Thomas Crown Affair<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1968), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Italian Job <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1969) y sus respectivos remakes de los 2000.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Dentro de esa familia de pel\u00edculas, las propuestas de Reichardt y Moreno se comportan de forma bastante peculiar. A su manera, adoptan algunas convenciones del g\u00e9nero \u201cheist\u201d. Entre ellas, se encuentra el t\u00edpico ensamble de profesionales \u2013en s\u00ed mismo una met\u00e1fora del trabajo colaborativo del cine\u2013, un equipo altamente calificado compuesto por un experto en explosivos, un hacker, un conductor, un maestro del disfraz y un cerebro detr\u00e1s de la operaci\u00f3n. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Mastermind <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">juega con esta convenci\u00f3n desde su t\u00edtulo. Mooney, la \u201cmente maestra\u201d, y su equipo sorprenden por su incompetencia, falta de profesionalismo y cobard\u00eda en la ejecuci\u00f3n de un robo (cuatro pinturas de un museo local) relativamente sencillo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los delincuentes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> nos presenta otra modalidad cl\u00e1sica: la dupla de ladrones. Sin embargo, Mor\u00e1n y Rom\u00e1n, no evocan, ni remotamente, a otras parejas criminales como Warren Beaty y Faye Dunaway en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Bonnie and Clyde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1967), Paul Newman y Robert Redford en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Sting<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1973). Tampoco se asemejan a sus referentes m\u00e1s cercanos, los porte\u00f1os Marcos y Juan en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nueve reinas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2000). La asociaci\u00f3n entre Mor\u00e1n y Rom\u00e1n es azarosa, desfasada y representativa de un juego de duplicidades que recorre toda la narraci\u00f3n. Se dir\u00eda que responde m\u00e1s a un capricho inescrutable, objeto de psicoan\u00e1lisis, que a la qu\u00edmica y carisma buscadas por Hollywood o a las exigencias pr\u00e1cticas de una empresa criminal.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Mooney, Mor\u00e1n y Rom\u00e1n: tres ladrones fugitivos que se escapan de las redes del g\u00e9nero. \u00bfHacia d\u00f3nde van? El primer tramo de su periplo es bastante obvio: la galer\u00eda del museo y la b\u00f3veda del banco. Desde ah\u00ed el rastro se ir\u00e1 desvaneciendo. Una vez que salen con las pinturas y el dinero, sus trayectorias se vuelven err\u00e1ticas e impredecibles. Es como si los confines de la pel\u00edcula <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">heist <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">fueran traspasados espacialmente dentro de la misma pantalla y ellos, dejando ese mundo atr\u00e1s, incursionaran en otros, hacia horizontes de aventura, romance e introspecci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Intuyo que la \u00fanica manera de seguirlos es la misma que se emple\u00f3 para detener en su \u00e9poca al imparable Hercule Flambeau: con el hilo adecuado. Chesterton describi\u00f3 la captura as\u00ed:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lo pesqu\u00e9 con un anzuelo y un hilo invisible, lo suficientemente largo como para dejarlo errar hasta los confines del mundo, y a\u00fan as\u00ed traerlo de vuelta con un ligero tir\u00f3n de cuerda.\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Me parece que ah\u00ed se encuentra una clave para entender el movimiento errante en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los delincuentes<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Mastermind<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El hilo de Mooney est\u00e1 enhebrado de todo lo que el personaje evita: los problemas de la sociedad y sus obligaciones familiares. \u00c9l intenta escurrirse de todo eso. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">El mundo pol\u00edtico \u2013los conflictos armados, las protestas civiles\u2013 resuenan en el fondo como en la radio de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Fallen Leaves<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Kaurismaki. Pero Mooney no escucha, no quiere saber nada de eso. Otras personas luchan y trabajan por objetivos muy claros, mientras \u00e9l en cambio tiene una voluntad flotante, no anclada a su familia o a un proyecto definido. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">A diferencia de pel\u00edculas como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dog day afternoon<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1975) o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Inside Man<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2005) la motivaci\u00f3n detr\u00e1s del robo es completamente vaga. Mooney no roba por amor o por justicia. Parecer\u00eda que roba \u2013y luego le pide dinero a su madre y a su esposa\u2013 para seguir adelante, pero \u00bfhacia d\u00f3nde? Camina por las calles y estaciones, sin retroceder, con el hilo invisible amarrado a su cuerpo, escapando no s\u00f3lo de la justicia, sino de las exigencias pol\u00edticas de vivir en sociedad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El hilo de Mor\u00e1n-Rom\u00e1n est\u00e1 hecho con un material similar: el peso de trabajar con un horario ineludible, una jefatura estricta y en un espacio cerrado. Condenado a vivir cada d\u00eda del mismo modo que el anterior, como el S\u00edsifo de Camus o los poetas en el anteinfierno de Dante. Mor\u00e1n, sin embargo, presenta una determinaci\u00f3n mucho m\u00e1s evidente que Mooney. Hizo un c\u00e1lculo. Si roba el monto X de la b\u00f3veda y lo reparte a medias con su c\u00f3mplice Rom\u00e1n, ambos podr\u00e1n pasar el resto de sus vidas sin trabajar. De lo que se trata es de escapar a la alienaci\u00f3n laboral y recobrar el tiempo libre.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sabemos que Mooney no logra escapar. Al igual que Flambeau, fue capturado con un certero tir\u00f3n de hilo. La providencia divina es inescapable, como tambi\u00e9n la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la existencia humana que, tarde o temprano, termina cobrando su precio. Mooney siempre se sinti\u00f3 ajeno a esa dimensi\u00f3n, y acab\u00f3 encerrado en un ret\u00e9n policial junto a otras personas que s\u00ed lucharon por sus derechos. Mor\u00e1n y Rom\u00e1n no ignoraron las presiones del sistema, sino que ofrecieron una singular resistencia y lograron deshacerse de sus ataduras alienantes. Me gusta imaginarlos as\u00ed, fuera del banco, de los horarios y del umbral de la pel\u00edcula, adentr\u00e1ndose en la sierra. Desde la lejan\u00eda de sus derivas parece como si nos animaran a seguirlos. \u00bfC\u00f3mo hacerlo? Todav\u00eda no estoy seguro, pero sospecho que la respuesta se encuentra en la poes\u00eda y en los vastos llanos del tiempo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPor <strong>Alejandro Gonz\u00e1lez<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De todos los ladrones de Europa, probablemente el m\u00e1s dif\u00edcil de capturar era Hercule Flambeau. Acrob\u00e1tico, ingenioso y due\u00f1o de una fuerza colosal, este artista del robo dej\u00f3 en rid\u00edculo una y otra vez a las autoridades de su \u00e9poca. 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