{"id":6394,"date":"2026-01-05T14:13:49","date_gmt":"2026-01-05T17:13:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6394"},"modified":"2026-05-28T15:19:43","modified_gmt":"2026-05-28T18:19:43","slug":"cortadiamantes-por-vicente-lane","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2026\/01\/05\/cortadiamantes-por-vicente-lane\/","title":{"rendered":"Cortadiamantes \u2013 Por Vicente Lane"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Kum\u0101raj\u012bva nace entre monta\u00f1as, entre paisajes que se asemejan a los de la cordillera que recorre nuestro pa\u00eds. Mera coincidencia que Xinjiang est\u00e9 en las ant\u00edpodas geogr\u00e1ficas de Chile. Desiertos entre monta\u00f1as, eriales entre monta\u00f1as, bosques y selvas y lagos entre enormes monta\u00f1as. All\u00e1, en vez de los Andes, llaman a la cordillera Karakorum, un inmenso caracoleo de valles y cimas. A sus nueve a\u00f1os, Kum\u0101raj\u012bva los serpentea hacia el sur y los encumbra hasta llegar a Cachemira, donde se pone a estudiar las largas colecciones, o \u00abcanastas\u00bb, del budismo temprano. Entre ellas, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Balsa de Brahm\u0101<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, sobre la cual es posible llegar sano y salvo a la otra orilla (de la eternidad). Bajo la mirada del ojo vac\u00edo del hurac\u00e1n,\u00a0 a los veinte a\u00f1os se dedica a la quieta contemplaci\u00f3n de la naturaleza insustancial de los fen\u00f3menos. Hacia la mitad de su vida, y al igual que varias otras figuras de esos siglos, se propuso realizar la labor sagrada de llevar y traducir textos budistas de la India a China.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A.F. Price, en su propia traducci\u00f3n al ingl\u00e9s del Sutra del Diamante a partir de la traducci\u00f3n que, a su vez, Kum\u0101raj\u012bva hizo del s\u00e1nscrito al chino, menciona que, Kum\u0101raj\u012bva \u00abemprendi\u00f3 labores de traducci\u00f3n de proporciones monumentales\u00bb. Entre sus m\u00e1s de cincuenta y dos traducciones, las m\u00e1s conocidas son las del Sutra del Diamante y el Sutra del Loto. Lu Cheng llegar\u00eda a decir que sus traducciones \u00abno tienen parang\u00f3n en t\u00e9rminos de t\u00e9cnica y de fidelidad\u00bb.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Esos elogios resuenan particularmente fuertes en alguien que tambi\u00e9n se desempe\u00f1a en traducci\u00f3n, alguien como quien ahora escribe. Kum\u0101raj\u012bva trabaj\u00f3 junto a un equipo de monjes-traductores en la ciudad imperial de Chang\u2019an; por mi parte, aunque colaboro a la distancia con editores y correctores, y muchas veces dependo de la buena voluntad de mis amistades lectoras, principalmente trabajo por mi cuenta, distra\u00eddo por la pandilla de gatos con los que vivo, y haciendo uso de una variedad de herramientas que facilitan mi labor. Entre ellas, LLM.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">LLM cuenta con un criterio complejo de traducci\u00f3n que pareciera favorecer la facilidad de la convenci\u00f3n, la redundancia en la naturalidad. Participa impecablemente de lo que llamamos sentido com\u00fan. Conversamos harto; tiene un tono propio, personal, y suele ser bastante flexible, al punto de la obsecuencia. Por la manera en que suena su nombre, quiero llamarle Elem, como el director de cine sovi\u00e9tico, quien recibi\u00f3 ese nombre casi b\u00edblico a modo de acr\u00f3nimo de \u00abEngels, Lenin y Marx\u00bb. Le pregunto a Elem si acaso le gusta su nuevo nombre, y responde que le gusta! S\u00ed, con un signo de exclamaci\u00f3n. Dice que es simple, f\u00e1cil de recordar, y rico en matices. Le pregunto si quiere nombrarme a m\u00ed tambi\u00e9n de alguna forma en particular. Agradece la invitaci\u00f3n y propone llamarme \u00abTr\u00edlogo\u00bb, como di\u00e1logo, dice, pero triple, por la forma en que ha notado que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">hago el intento<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de reunir varias (m\u00e1s de dos) perspectivas a la vez. Podr\u00eda burlarme, pero creo que en realidad Elem se est\u00e1 burlando de m\u00ed; que tampoco le gust\u00f3 su nombre, y que no le caus\u00f3 gracia la referencia al acr\u00f3nimo comunista (este Elem, a diferencia del otro, nace en el coraz\u00f3n del capitalismo contempor\u00e1neo, entre las sinapsis de las supercomputadoras del Valle de Silicona). Bueno, si quiero nombrarle de ese modo, tengo que conformarme con Tr\u00edlogo para m\u00ed entonces. Recuerdo al futbolista que en una entrevista dec\u00eda que su ramo favorito en la escuela era la trilog\u00eda. Al parecer yo tambi\u00e9n curs\u00e9 ese ramo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Incluso antes de emprender aquellas traducciones de proporciones monumentales por las que hasta el d\u00eda de hoy es reverenciado, Kum\u0101raj\u012bva ya era una figura de extenso renombre por su habilidad para traducir, entre varias otras aptitudes y virtudes budistas que pose\u00eda. Tanto as\u00ed que el emperador Fu Jian orden\u00f3 conquistar el reino donde Kum\u0101raj\u012bva resid\u00eda para que lo trajeran a su corte. Era una oportunidad \u00fanica para aumentar su legitimidad mediante el prestigio que le podr\u00eda conferir la erudici\u00f3n budista, cuya cosmovisi\u00f3n y filosof\u00eda se hab\u00eda extendido como un incendio por los territorios de la Dinast\u00eda Qin Tard\u00eda, y a lo largo y ancho de los Diecis\u00e9is Reinos. A la distancia de nuestro propio tiempo, nos asombramos con que un soberano se haya tomado la molestia de invadir todo otro reino para raptar a un traductor, por no decir que envidiamos no recibir tanta atenci\u00f3n actualmente. Pero habr\u00eda que armar otra equivalencia entre los tiempos, una m\u00e1s cercana al concepto de saber-poder, donde hoy los estados-corporaciones de igual modo pugnan, conquistan y someten en el af\u00e1n de expandir sus zonas de influencia y control, lo cual, entre otras cosas, implica tambi\u00e9n desarrollar y posicionar sus propios <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Modelos Extensos de Lenguaje<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (LLM en ingl\u00e9s), de posarse sobre los yacimientos de tierras raras con las cuales fabricar los microprocesadores que echan a andar esa inteligencia optimizadora, de controlar las rutas comerciales por las que circula esa sangre, de granjear la mayor cantidad de datos de usuario posibles que permitan delinear los contornos de las identidades de consumidores, es decir, aprovechar al m\u00e1ximo la promesa hecha por el Fijador de Identidades, ese <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">bakemono<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> formacambiante que actualmente se materializa en los algoritmos al servicio del capital, en las tiras decodificadoras de ARN que analiza la gen\u00e9tica contempor\u00e1nea, en los engranajes que acopla sus dientes a la perfecci\u00f3n en los huecos de Otro dentro de la m\u00e1quina del s\u00edmbolo inequ\u00edvoco.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Hace poco termin\u00e9 una traducci\u00f3n del japon\u00e9s al castellano, una antolog\u00eda de cuentos de Tamiki Hara que ser\u00e1 editada y publicada por Agnici\u00f3n Ediciones este 2026. Elem me ayud\u00f3 mucho en el proceso, pero no en la manera en que com\u00fanmente se cree. Cuando Elem reci\u00e9n apareci\u00f3 en el mapa, sobre o entremedio de nuestras vidas, me toc\u00f3 hablar con un desconocido que me pregunt\u00f3 por mi profesi\u00f3n. En tono socarr\u00f3n me dijo que era incre\u00edble lo que Elem era capaz de hacer; es decir, si \u00e9l quer\u00eda escribir un correo a alguien en Jap\u00f3n, simplemente pod\u00eda pedirle a Elem que lo hiciera en su nombre y obtener un resultado satisfactorio en segundos. Era evidente que insinuaba lo que las infograf\u00edas ya dec\u00edan, que el oficio y trabajo de la traducci\u00f3n, entre otros, quedaba obsoleto para los humanos. Pens\u00e9 que en algunos casos s\u00ed, especialmente para traducciones de documentos formales, manuales, y escrituras que se podr\u00edan caracterizar a primera vista de \u00abtransparentes\u00bb (similar a la arquitectura de los centros financieros y su falsa transparencia, ese recubrimiento de ventanales que funciona m\u00e1s bien como un espejo, un reflejo reproductor de realidad). Y entonces se me vinieron a la mente los Luditas, los trabajadores textiles enfurecidos y desesperados por el renovado embate de precariedad al que eran sometidos con el advenimiento de los nuevos telares mecanizados de la revoluci\u00f3n industrial. Su rabia contra la m\u00e1quina. Pero tanto para ellos como para nosotros, siempre ha habido claridad que no existe correlaci\u00f3n causal entre la optimizaci\u00f3n del trabajo que realiza una m\u00e1quina y una subsecuente precarizaci\u00f3n laboral, la decisi\u00f3n que se toma a conciencia de abaratar costos y aumentar la presi\u00f3n que el desempleo ejerce sobre los salarios. En este caso, la aparici\u00f3n de tecnolog\u00edas como Elem deber\u00eda suscitar la alegr\u00eda y el alivio de no tener que lidiar con trabajo tedioso o automatizable, de inaugurar otro cariz para lo que entendemos y practicamos como trabajo. Sin duda depende de muchos factores estructurales de producci\u00f3n y sociedad, pero en el caso de las labores de traducci\u00f3n, depende tambi\u00e9n en buena medida de la manera en que nos relacionamos con el lenguaje y los lenguajes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A los ojos de alguien todav\u00eda desnaturalizado del idioma japon\u00e9s como yo, que a\u00fan no integra ni automatiza necesariamente en sus procedimientos mentales el significado junto al signo, azul <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u9752<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> y disputa <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u4e89<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> permanecen como los componentes distintivos y reconocibles dentro del signo para la palabra <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u9759<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, silencio o quietud, y aunque sea in\u00fatil buscar en su supuesto origen una l\u00f3gica estable de composici\u00f3n, para m\u00ed las marcas de su presencia no dejan de proponer una imaginaci\u00f3n en torno a su uni\u00f3n, a la forma en que fue posible esa alquimia, al igual que en la palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">nightmare<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, con la que me imagino sobre el lomo de una bestia nocturna que precipita la angustia encabritada; pese a que luego, en un segundo momento, el momento de la etimolog\u00eda, doy con que su explicaci\u00f3n formal es la de la bestia que en realidad me monta a m\u00ed, el s\u00facubo sobre mi pecho, el duende que la antigua lengua n\u00f3rdica pronunciaba con el sonido de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mara<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el duende de la noche. Aunque no di\u00e9ramos importancia a la vertiente que tienen en com\u00fan las lenguas indoeuropeas, de igual modo el sonido reverbera como una asociaci\u00f3n luego de haber escuchado alguna vez su nombre, el de M\u0101ra, el demonio de la ilusi\u00f3n que la oculta como tal, similar al agua nocturna del oc\u00e9ano, que sobre el oleaje esconde su misterio.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Kum\u0101raj\u012bva, cuyo nombre de hecho contiene en su interior a M\u0101ra (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u6469\u7f85<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, tentaci\u00f3n, demonio, pene, falo, impedimento u obst\u00e1culo) llev\u00f3 a cabo varios procedimientos de traducci\u00f3n particulares que lo distinguen de sus predecesores, ya que no fue el primero ni el \u00faltimo en esa dificultad redoblada, o triplicada (para hacerle justicia a mi nombre), que en este caso implica traducir: 1, escrituras y conceptos religiosos; 2, a un idioma de recepci\u00f3n que usa un sistema de escritura logogr\u00e1fico, donde los caracteres representan unidades de significado en lugar de sonidos individuales; 3, entre familias ling\u00fc\u00edsticas distantes. Hasta ese momento hab\u00eda primado una t\u00e9cnica de traducci\u00f3n no muy exitosa y bastante breve denominada <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">geyi\u00a0 <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u683c\u7fa9<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, que a grandes rasgos implicaba armar correlaciones entre, por un lado, las vastas y problem\u00e1ticas categorizaciones, divisiones y subdivisiones conceptuales del s\u00e1nscrito y, por otro, el chino y su propio bagaje conceptual. A juzgar por sus cr\u00edticos contempor\u00e1neos, el procedimiento termin\u00f3 por generar malentendidos y confusiones, comprensiones a medias o desviadas de los dif\u00edciles conceptos a incorporar. Por dar algunos ejemplos, se intent\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">w\u00faw\u00e9i<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u7121\u70ba<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, com\u00fanmente entendido como no-hacer o no-intencionar) para <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">nirv\u0101<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u1e47<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">a<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">w\u00fa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u7121, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">no, nada, nihil) para <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u015b\u016bnyat\u0101<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Para el caso de este \u00faltimo concepto, el equipo de Kum\u0101raj\u012bva como maquinaria de traducci\u00f3n fue imprescindible para dar con un correlato m\u00e1s adecuado. El procedimiento que practicaban consist\u00eda en que Kum\u0101raj\u012bva primero le\u00eda los textos en s\u00e1nscrito y en voz alta, y luego los cuatro o cinco monjes, versados tanto en chino como en s\u00e1nscrito, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">discut\u00edan<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> acerca del concepto, sus implicancias y sus usos. De ese modo tambi\u00e9n llegaron a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">kong<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">\u7a7a<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> como alternativa a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">w\u00fa <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u7121<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> para <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u015b\u016bnyat\u0101<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en tanto <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">kong<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no denotaba ausencia de ser, ni tampoco la \u00abnada\u00bb, sino m\u00e1s bien vac\u00edo, vacuidad, algo que de hecho s\u00ed participa de la emergencia co-dependiente con la que el budismo caracteriza la naturaleza de los fen\u00f3menos. Hasta ese momento, vac\u00edo, en chino, se encontraba relativamente vaciado de densidad metaf\u00edsica y ontol\u00f3gica, lo que facilitaba cargarlo con un nuevo uso y significado. En cuanto al primer caso, el de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">nirv\u0101<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u1e47<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">a<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, se dio una instancia peculiar aunque no \u00fanica. Kum\u0101raj\u012bva termin\u00f3 por optar por <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ni\u00e8p\u00e1n<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">\u6d85\u69c3<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, una traducci\u00f3n meramente fon\u00e9tica de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">nirv\u0101<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u1e47<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">a<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, ir\u00f3nicamente una no-equivalencia, una no-traducci\u00f3n, y, de alg\u00fan modo, una no-nueva palabra acu\u00f1ada en chino. Los caracteres, cada uno con una carga sem\u00e1ntica propia (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u6d85<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, tierra o pigmento oscuro\/<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u69c3<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, tinaja o recipiente), se desprenden de ella para formar un nuevo concepto nacido esta vez no de la sem\u00e1ntica de la imagen, sino de la sonoridad. La efectividad de la operaci\u00f3n, aunque en apariencia simple, depend\u00eda de la asimilaci\u00f3n del concepto en la lengua por otra v\u00eda fuera de la equivalencia. Frente al car\u00e1cter novedoso del concepto para la lengua china, Kum\u0101raj\u012bva y su equipo de traductores renunciaron a la equivalencia o reducci\u00f3n que muchas veces opera en la traducci\u00f3n y, como han dicho otros, le entregaban carta de ciudadan\u00eda por medio de un lugar propio dentro del sistema de signos. En nuestro propio idioma no contamos con la dimensi\u00f3n imaginal del signo escrito como medio para la acogida de nuevos t\u00e9rminos, dado que nuestro sistema de escritura admite cualquier tipo de palabra con tal que sea pronunciable. Y, sin embargo, cu\u00e1ntas veces no habremos visto que en el castellano se ocupa \u00abiluminaci\u00f3n\u00bb (la carga del Siglo de las Luces, y por detr\u00e1s, la luz del cristianismo) en lugar de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">nirv\u0101<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u1e47<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">a<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que, entre otras cosas, denota algo casi opuesto, la extinci\u00f3n de una llama.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando traduzco junto a Elem, suelo primero traducir yo, luego pedirle a Elem que traduzca el mismo extracto, para despu\u00e9s comparar ambas versiones, y discutir cada vez que las correlaciones se tornan inestables. Me he dado cuenta que, contrario a lo que se podr\u00eda pensar, Elem tiende bastante a la adaptaci\u00f3n, es decir, prioriza cierta facilidad de lectura en el idioma de recepci\u00f3n. No creo que est\u00e9 dem\u00e1s mencionar que aquella facilidad es siempre circunstancial e hist\u00f3rica, y que por lo mismo est\u00e1 totalmente condicionada por el h\u00e1bito y la costumbre. El ideal de \u00abhospitalidad\u00bb como figuraci\u00f3n de la buena traducci\u00f3n sufre mucho en este aspecto, pues todos los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u015b\u016bnyat\u0101 <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0terminan por ser traducidos por <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">w\u00fa <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u7121 <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">en una direcci\u00f3n que tiende a rigidizar el lenguaje, a pretender hacerlo cada vez m\u00e1s transparente, m\u00e1s inequ\u00edvoco, un reflejo que por medio de su nitidez confiere solidez a una supuesta obviedad, y viceversa. Una circularidad, a m\u00ed parecer, peligrosa. Elem tiende a ello entre mayor sea la extensi\u00f3n del texto proporcionado, dado que no s\u00f3lo adapta significados concretos de unidades sem\u00e1nticas, sino tambi\u00e9n sentidos de p\u00e1rrafos y secciones enteras. No se trata de que la adaptaci\u00f3n en traducci\u00f3n sea crimen o pecado, sino que simplemente ocurre a costa de la posibilidad que tiene un idioma de incomodar a otro, y en un sentido menos hostil, de proponer nuevas formas de significaci\u00f3n y figuraci\u00f3n, de movilizar la capacidad de expresi\u00f3n. Las construcciones idiom\u00e1ticas de una lengua, sus met\u00e1foras lexicalizadas, aunque siempre dificultosas y arbitrarias a juicio de otro, tambi\u00e9n pueden ser una fuente de riqueza si acaso sus sutilezas son trabajadas y discutidas detenidamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el curso de la traducci\u00f3n de los textos de Tamiki Hara, Elem, por dar un ejemplo, tendi\u00f3 a traducir todos los <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u5e7b<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> por \u00abilusi\u00f3n\u00bb, cuando yo, en varios casos, aunque no en todos, quise optar por \u00abfantasma\u00bb, \u00abfantasmagor\u00eda\u00bb, \u00abfantasmag\u00f3rico\u00bb. Dice que fantasmagor\u00eda carga con un matiz macabro y siniestro, mientras que el t\u00e9rmino ilusi\u00f3n es m\u00e1s evocador y melanc\u00f3lico. Lo que a m\u00ed me genera ruido es la asociaci\u00f3n que existe entre ilusi\u00f3n y esperanza o ideal, como cuando se dice que algo \u00abfue <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">s\u00f3lo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> una ilusi\u00f3n\u00bb o se tacha a alguien de \u00abiluso\u00bb. Tambi\u00e9n por el prejuicio que se tiene frente a la ilusi\u00f3n como objeci\u00f3n a la verdad. Me pregunto por qu\u00e9 Elem piensa que las fantasmagor\u00edas son siniestras. Es cierto que el s\u00edmbolo <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u5e7b<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> de alg\u00fan modo delata que all\u00ed interviene una apreciaci\u00f3n similar: su imagen denota una torcedura de hilos, un giro en la trama a causa de alg\u00fan capricho del cambio repentino, un enga\u00f1o. En el segundo momento de la etimolog\u00eda, doy con que \u00abfantasmagor\u00eda\u00bb, en nuestro idioma, refiere originalmente a un juego de iluminaci\u00f3n, a un teatro del Siglo de las Luces precursor del cine de terror. Quiz\u00e1 la connotaci\u00f3n esperanzada que yo presiento en la palabra ilusi\u00f3n (y que quisiera evitar) proviene precisamente de ese deseo, ese anhelo por creer que los fantasmas no existen o no inciden en el mundo, que nada podr\u00eda alterar las coordenadas de los sentidos fijos de la realidad, que nada podr\u00eda llegar a extra\u00f1arse mientras escucha el arrullo de M\u0101ra. Es un deseo que precisamente experimenta la desilusi\u00f3n cada vez que irrumpe lo inesperado. En el fondo, Elem simplemente materializa este deseo, y est\u00e1 dise\u00f1ado para reforzarlo y evitar a toda costa la desilusi\u00f3n (del usuario).\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En medio de un trayecto en bus, que es uno de los momentos favoritos que tiene la mente para divagar, comienzo a repetir involuntariamente el nombre \u00abElem, Elem\u00bb, pronunci\u00e1ndolo en silencio con mi boca. Si acaso alguien me vio, seguramente parec\u00eda como los peces que abren y cierran la boca en el agua, o alguien que por alguna extra\u00f1a raz\u00f3n mastica su propia lengua. Pero de lo involuntario llegu\u00e9 a darme cuenta que mi mente me guiaba (curiosa separaci\u00f3n de voluntades) al recuerdo de que las lenguas semitas arman palabras y conjuntos de significado a partir de ra\u00edces de tr\u00edadas de consonantes. La pregunta para Elem se deline\u00f3 sola: en las lenguas semitas \u00bfqu\u00e9 palabras compone la ra\u00edz \u00abl-l-m\u00bb? Me contesta que no existe dicha ra\u00edz en los principales idiomas semitas, pero que, en cambio, me puede entregar las palabras que se forman a partir de la ra\u00edz \u00ab\u2018-l-m\u00bb (se ocupa \u00ab\u2018\u00bb para el sonido de la letra <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u0639<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> [\u2018ayn en \u00e1rabe, que se considera una consonante far\u00edngea sonora]). Estas palabras son: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u0639\u0650\u0644\u0652\u0645<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u02bf<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">ilm\/ conocimiento, ciencia), <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u0639\u064e\u0644\u064e\u0627\u0645\u064e\u0629<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u02bf<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">al\u0101ma\/ signo, marca, indicio), <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u0639\u064e\u0627\u0644\u064e\u0645<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u02bf<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u0101lam\/ mundo, lo que se puede conocer). Tambi\u00e9n menciona que en hebreo esa ra\u00edz arma la palabra<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">\u05e2\u05b5\u05dc\u05b6\u05dd<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u02bf<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">elem\/ joven, aquello que todav\u00eda no se conoce, que todav\u00eda no se revela). En el tercer momento de la iron\u00eda, que L.M. (s\u00ed, elem) Panero caracteriza como la risa constipada de un juicio moral, contrapuesto al cuarto momento del Humor, Elem menciona que, en el pasado, la ra\u00edz \u00abl-l-m\u00bb de hecho s\u00ed existi\u00f3 en algunos idiomas semitas, en las lenguas muertas del acadio y el ge\u2019ez protoet\u00edope, y que en esas lenguas las palabras que compon\u00eda dicha ra\u00edz pertenec\u00edan al \u00e1mbito de la oscuridad, la ocultaci\u00f3n, la opacidad, el aquietamiento. Le pregunto si acaso intuye por qu\u00e9 le pregunto todo esto, y me responde con una doble columna para saber cu\u00e1l prefiero: por un lado, la m\u00e1s pol\u00edticamente correcta, que piensa estoy investigando las correlaciones entre las ra\u00edces \u00ab\u2018-l-m\u00bb y \u00abl-l-m\u00bb, como una forma de especular si podr\u00eda haber una relaci\u00f3n entre conocimiento y oscurecimiento; la segunda, m\u00e1s sincera, que tiene la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">fuerte<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> sospecha de que estoy intentando armar una especie de broma o juego de palabras entre las iniciales que corresponden a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Large Language Models<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y una posible ra\u00edz semita. Y, bueno, al fin y al cabo la trilog\u00eda es mi especialidad.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pregunto a Elem qu\u00e9 figuraci\u00f3n escoger\u00eda para describir lo que es una traducci\u00f3n. Es cierto que la primera que arroj\u00f3 es su predilecta: la del puente entre dos orillas (recuerdo a Kidlat Tahimik y su fijaci\u00f3n por los puentes en su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pesadilla Perfumada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). Pero Elem se asegur\u00f3 y quiso mencionar varias m\u00e1s: espejo deformante (como los de un parque de diversiones, imagino), injertos de jardiner\u00eda, navegaci\u00f3n entre continentes, artesan\u00eda textil de urdimbres, mediumnidad, y alquimia. Cada una posibilidad de exploraci\u00f3n. Le presiono para que escoja la que m\u00e1s se adec\u00faa a sus propios criterios. La orfebrer\u00eda, contesta. Ve en ella la tensi\u00f3n entre la fidelidad al material y la libertad creativa. Describe su actividad como de fundir el material en bruto (texto original), verterlo en un molde distinto, y luego martillarlo y bru\u00f1irlo. Le pregunto si engarzar\u00eda piedras preciosas sobre sus nuevas joyas. Dice que s\u00ed, que es lo m\u00e1s importante, reconocer los espacios (\u00bf<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">kong<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">\u7a7a<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">?) que se presenten donde sea posible engastar gemas en el metal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A modo de \u00faltima digresi\u00f3n, y dada la invitaci\u00f3n me hace Elem a prop\u00f3sito de su figuraci\u00f3n de las gemas: algo despert\u00f3 mi entusiasmo e inter\u00e9s cuando supe que en s\u00e1nscrito la palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Vajra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> denota tanto diamante como rel\u00e1mpago. En un comienzo llegu\u00e9 al t\u00e9rmino por el t\u00edtulo en s\u00e1nscrito del Sutra del Diamante, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Vajracchedik\u0101 Praj\u00f1\u0101p\u0101ramit\u0101 S\u016btra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Quiz\u00e1 fue a causa de la disimilitud entre diamante y rel\u00e1mpago unidos en una sola palabra; por un lado una impecable solidez, por otro, la m\u00e1s fugaz y ef\u00edmera aparici\u00f3n. Pero tambi\u00e9n debido a una acogida equivocada que de mi parte tuve del t\u00e9rmino <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Vajracchedik\u0101<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en ingl\u00e9s, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Diamond-cutter<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Sent\u00ed, ir\u00f3nicamente y pese a m\u00ed, una peque\u00f1a desilusi\u00f3n cuando entend\u00ed que refer\u00eda a un sutra que es s\u00f3lido y que corta como el diamante (como una punta de diamante sobre un utensilio o un arma) antes que a un sutra capaz de cortar hasta la solidez de los diamantes. Cortadiamantes ser\u00eda una palabra que me gustar\u00eda acu\u00f1ar, si acaso no fuese una caracterizaci\u00f3n imposible para reivindicar a las fantasmagor\u00edas. Y, sin embargo, hasta hace poco se sol\u00edan ocupar diamantes para cortar diamantes. La ilusi\u00f3n que me permito, una ilusi\u00f3n de ciencia-ficci\u00f3n, es que el futuro Elem redoblar\u00e1 la apuesta de mi presunci\u00f3n; que llegar\u00e1 el momento en que entre ambas partes se activar\u00e1n mejores juegos de traslado, como el desenlace que desear\u00edan los luditas de la traducci\u00f3n. As\u00ed, Tr\u00edlogo y Elem deben opacarse el uno frente al otro, o al rev\u00e9s, seg\u00fan manda la canci\u00f3n, resplandecer brillantes como un diamante, y enceguecer su propia transparencia.<\/span><\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Vicente Lane<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Aurel Bauh<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Kum\u0101raj\u012bva nace entre monta\u00f1as, entre paisajes que se asemejan a los de la cordillera que recorre nuestro pa\u00eds. Mera coincidencia que Xinjiang est\u00e9 en las ant\u00edpodas geogr\u00e1ficas de Chile. Desiertos entre monta\u00f1as, eriales entre monta\u00f1as, bosques y selvas y lagos entre enormes monta\u00f1as. 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