{"id":6391,"date":"2026-01-02T12:08:47","date_gmt":"2026-01-02T15:08:47","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6391"},"modified":"2026-01-02T12:09:08","modified_gmt":"2026-01-02T15:09:08","slug":"briyito-decalogo-de-amor-en-el-realismo-situado-por-lucas-quiroga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2026\/01\/02\/briyito-decalogo-de-amor-en-el-realismo-situado-por-lucas-quiroga\/","title":{"rendered":"Briyito: Dec\u00e1logo de amor en el realismo situado \u2013 Por Lucas Quiroga"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s all\u00e1 de lo que se espere de un relato de Literatura Nacional, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Briyito <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">entrega algo distinto. Este nuevo libro publicado en la editorial <\/span><a href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/802968-una-cooperativa-de-necesidad-y-urgencia\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Urgencia y Necesidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> permite plantear posibles hip\u00f3tesis de lectura: algunos la recibir\u00e1n como una nueva obra testimonial de narrativa argentina, otros como una muestra de \u201crealismo sucio\u201d que bordea la oralidad, y no faltar\u00e1n tal vez quienes la categoricen de obra literaria de amor barrial. Estas interpretaciones, sin embargo, tienden a operar bajo supuestos reduccionistas: a) que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Briyito <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es, ante todo, un registro moralizante de un mundo perif\u00e9rico; b) que se trata de un cat\u00e1logo t\u00e9cnicamente eficaz de miserias, sostenido en im\u00e1genes construidas por cierta iniciaci\u00f3n sentimental, hambre dom\u00e9stico y relaciones afectivas con dejes de lindes pol\u00edticos; o c) que constituye un espect\u00e1culo de oralidad exacerbada, capaz de fascinar por su ritmo y su invenci\u00f3n verbal, sin importar demasiado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">qu\u00e9\u00a0 <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es lo que se diga. Lo cierto, sin embargo, es que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Briyito <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es, principalmente, otra cosa: un experimento narrativo sobre la \u00e9tica de la voz popular y la necesidad, sencillamente, de narrar y de escribir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ambientado en los m\u00e1rgenes de la ciudad de Bah\u00eda Blanca y en di\u00e1logo con una genealog\u00eda de relatos que exploran la mirada del cronista de lo real \u2014desde las cr\u00f3nicas del nuevo periodismo de Daniel Alarc\u00f3n hasta ciertas novelas experimentales latinoamericanas como es el caso de Luis Rafael S\u00e1nchez o en la po\u00e9tica de e<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">l Estado y el se Amaron<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Daniel Durand\u2014, el libro se erige como un laboratorio de observaci\u00f3n y registro at\u00f3mico cuyo rasgo predominante es el mon\u00f3logo interior. No estamos frente a una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">nouvelle <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de tesis ni a un simple inventario de penurias, sino ante una escritura que tensiona el l\u00edmite entre el testimonio y la invenci\u00f3n, entre el habla de la calle y el artificio literario a una velocidad envidiable.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Hablando una vez con Fabi\u00e1n Casas, me dijo que hay algo de la oralidad que es necesario dosificar en la escritura, porque aunque digamos que la vida es una herida abierta, el hecho de escribirla se vuelve un movimiento afirmativo. Hay algo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Briyito<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">que pondera esta idea: pensar la palabra como una acci\u00f3n verbal concreta. Esto es fant\u00e1stico, podr\u00edamos pensar. Y, en s\u00edntesis, es as\u00ed; <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Briyito <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es fant\u00e1stico. Al leerlo, el efecto resulta tremendamente convincente y conmovedor. Es un libro con una fuerza propia que no se parece a nada dentro de la tradici\u00f3n inmediata de la narrativa argentina contempor\u00e1nea. No se asemeja a las novelas de realismo urbano ya consagradas del mainstream, ni a las cr\u00f3nicas period\u00edsticas que indagan en la pobreza estructural. Aunque contiene ecos de decenas de relatos \u2014desde las escrituras de Juan Rulfo, hasta la oralidad marginal recreada por la literatura de lo principios de siglo como la po\u00e9tica de Ariel Delgado o Ioshua\u2014, el libro se alimenta de esas fuentes para recomponer un gesto radicalmente distinto: no imitar ni representar, sino <\/span><b><i>hacer hablar<\/i><\/b> <span style=\"font-weight: 400;\">a una voz: una voz extra\u00f1a, fresca y personal.\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Briyito<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, entonces, funciona como un retrato de la mentalidad del narrador de barrio, alguien que camina las calles, que escucha y anda en colectivo: ese tipo de sujeto que est\u00e1 menos interesado en explicar el sentido pol\u00edtico o sociol\u00f3gico de su experiencia que en capturar el instante, la primicia m\u00ednima de la vida cotidiana: el brillo en los ojos, el nombre ins\u00f3lito de una perra, la derrota en la Play 2, el pucho robado. La narraci\u00f3n se mueve bajo esa \u00e9tica de urgencia: atrapar antes que nadie lo que ocurre, aunque sea intrascendente, aunque se pierda y se olvide en la pr\u00f3xima frase. Theodore Adorno escribi\u00f3 que el impulso del arte a objetivar lo fugaz y no lo permanente atraviesa toda la historia, y es as\u00ed como la voz narrativa de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Briyito <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en su lenguaje at\u00f3mico trata de hilvanar la realidad gracias a su din\u00e1mica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los personajes de esta micro-novela<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">rara vez piensan sobre un \u201cpa\u00eds\u201d estable o seguro: habitan siempre en zona de riesgo, tanto emocional como material en los peque\u00f1os gestos brindados, o en conductas que marcan cierta desdicha. No les interesa demasiado el impacto pol\u00edtico que sus vivencias puedan codificar en la violencia o en la precariedad estructural. O bien lo eluden, o bien lo compartimentan para mantenerse en foco en lo esencial: narrar, contar, fijar en palabras el presente que tiende a evaporarse cada vez m\u00e1s r\u00e1pido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El protagonista ocupa el centro de la escena: no es un h\u00e9roe, sino alguien que busca en sus propios ojos \u2014literalmente en el espejo\u2014 un brillo que justifique el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">enamoramiento<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y su lugar en el mundo. Junto a \u00e9l aparece el Poster, entra\u00f1able y traidor \u00edntimo, cuya lealtad se mezcla con la desidia y el deseo por la Lucy. La Lucy, a su vez, no es solo la hermana perturbada, sino el espejo invertido del deseo del protagonista. Y la Pili, acaso la m\u00e1s luminosa del conjunto, encarna la posibilidad de un afuera, la promesa de otra vida anudada al trabajo, la militancia y la ternura de la clase media en posibilidad de ascendencia, capaz incluso, de otorgar nombres m\u00e1gicos como \u201cBriyito\u201d a una perrita de la calle.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Briyito <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">el viaje no es geogr\u00e1fico sino circunstancial: las coordenadas espacio-temporales se establecen a partir de los v\u00ednculos que se generan entre el narrador y sus afectos, desplazarse del vicio a la ternura, de la soledad a la posibilidad de la compa\u00f1\u00eda, de la miseria repetida a la irrupci\u00f3n de un nombre que brilla: ese es el camino que propone trazar el narrador. El texto, de esta forma, resulta mucho m\u00e1s astuto y complejo de lo que esas primeras reacciones permiten percibir. Aunque su registro oral y directo parezca convalidar el lugar com\u00fan del \u201ckitsch o el camp\u201d o de la literatura confesional, en realidad el procedimiento es otro: se trata de un \u201cya conoc\u00e9s esta historia\u201d, pero reconfigurado, con una movimiento literario que trastoca lo que suponemos saber sobre las relaciones afectivas y los relatos de amor.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La obra escrita por <\/span><a href=\"https:\/\/opcitpoesia.com\/nuevas-narrativas-3-alberto-manguello\/#:~:text=Alberto%20Manguello%20naci%C3%B3%20en%20Bah%C3%ADa,de%20Narrativa%20de%20Bah%C3%ADa%20Blanca.\"><span style=\"font-weight: 400;\">Alberto Manguello<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> no se limita a diagnosticar \u201clos problemas de los enamorados\u201d ni a ofrecer un inventario sociol\u00f3gico de la marginalidad o el rechazo o la indiferencia. Su centro est\u00e1 en la construcci\u00f3n de una voz que se vuelve materia est\u00e9tica, que articula la precariedad con el humor, la ternura con el insulto, la confesi\u00f3n \u00edntima con la an\u00e9cdota comunitaria. Si uno quisiera reducir el libro, podr\u00eda decir que intenta \u201cmostrar una especie de miseria \u00edntima y emocional\u201d. Pero si se atiende a lo que realmente hace, esa reducci\u00f3n se desarma: la escritura produce un extra\u00f1amiento que obliga a repensar las categor\u00edas con las que solemos abordar la literatura nacional, sobre todo si entendemos que el registro de la lengua es un territorio en s\u00ed mismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Un breve di\u00e1logo, una mirada en el espejo, un insulto, una botella vac\u00eda, o el descubrimiento de un cigarrillo robado revelan la crudeza del trasfondo: el alcoholismo, la precariedad laboral, la maternidad en soledad, el presente continuo o la imposibilidad de imaginar un futuro que sea hermoso. Al principio, esas escenas parecen presentadas de modo equ\u00edvoco, como si el autor quisiera que cada lector proyecte all\u00ed sus propios prejuicios \u2014\u00bfes la locura de la Lucy un s\u00edntoma generacional o particular?, \u00bfes el Poster un par\u00e1sito o un sobreviviente?\u2014. Pero a medida que avanza el relato, la acumulaci\u00f3n de escenas cotidianas aclara la dimensi\u00f3n tr\u00e1gica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s all\u00e1 de esto, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Briyito<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">no se explica a s\u00ed mismo ni explica el mundo al lector. No hay discursos morales ni lecciones sociol\u00f3gicas. Se habla como se habla en la vida real: con interrupciones, con humor \u00e1cido, con repeticiones y desv\u00edos que nunca cierran del todo. Y ah\u00ed radica una de las cualidades m\u00e1s fascinantes del libro: se presenta como un artefacto distorsionado, como si naciera de una cultura popular que decidiera, por fin, que era hora de narrar las cosas como son, con la intensidad de Faulkner, de Caicedo o de Beckett \u2014o mejor, de Sbarra, de Vicente Luy, de Symns\u2014, pero trasladado a la vida m\u00ednima de un barrio Bahiense, donde la batalla no es discursiva, sino sentimental, contra la desesperanza y a favor del deseo de seguir buscando un brillo en los ojos de alguien.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Lucas Quiroga<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Harry Gruyaert<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo que se espere de un relato de Literatura Nacional, Briyito entrega algo distinto. Este nuevo libro publicado en la editorial Urgencia y Necesidad, permite plantear posibles hip\u00f3tesis de lectura: algunos la recibir\u00e1n como una nueva obra testimonial de narrativa argentina, otros como una muestra de \u201crealismo sucio\u201d que bordea la oralidad, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6392,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[443],"tags":[],"class_list":["post-6391","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-resena"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6391","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6391"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6391\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6393,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6391\/revisions\/6393"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6392"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}