{"id":6369,"date":"2025-12-16T13:22:09","date_gmt":"2025-12-16T16:22:09","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6369"},"modified":"2026-05-28T15:07:25","modified_gmt":"2026-05-28T18:07:25","slug":"la-imposibilidad-de-recrear-nazareth-pasolini-la-busqueda-y-tres-documentales-fundamentales-por-carla-duimovich","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/12\/16\/la-imposibilidad-de-recrear-nazareth-pasolini-la-busqueda-y-tres-documentales-fundamentales-por-carla-duimovich\/","title":{"rendered":"La imposibilidad de recrear Nazareth: Pasolini, la b\u00fasqueda y tres documentales fundamentales \u2013 Por Carla Duimovich"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando Pier Paolo Pasolini filma la primera parte de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La rabbia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1963), decide abrir con un interrogante: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nuestra vida est\u00e1 dominada por el descontento, por la angustia, por el miedo a la guerra, por la guerra?\u201d. La pregunta no llama a respuestas: convoca b\u00fasquedas. A partir de entonces y en sus documentales sucesivos, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La rabbia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se vuelve un punto de partida, un laboratorio metodol\u00f3gico, donde conviven lo cient\u00edfico y lo \u201cintuitivo\u201d, lo art\u00edstico y (la belleza de) la mundanidad, en un intento \u2014inacabado\u2014 de rozar algo que pueda llamarse <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">verdad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, poniendo en jaque a las afirmaciones sobre qu\u00e9 es lo real, qu\u00e9 queda de lo humano y c\u00f3mo se ejerce el poder en un sistema que nos pone en peligro.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">De Pasolini ya se dijo todo. No hay detalle sobre la vida y la obra de PPP que no haya sido observado bajo microscopio. \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda sumar, entonces, este impulso por volver a pensarlo? Seguramente nada. Pero no importa: a Pasolini hay que nombrarlo. Nombrarlo as\u00ed, una, dos, tres mil veces. Porque es, en el presente, un incategorizable, tal como quer\u00eda. Para algunos, el director pol\u00e9mico; para otros, el zurdo pervertido, el traidor de derechas, el comunista, el rancio, el intelectual, el genio, el deportista, el maric\u00f3n, el viajero, el escritor, el periodista. Pasolini es una madre llorando el asesinato de su hijo en un barrio cualquiera de Roma y es, tambi\u00e9n, un burgu\u00e9s sodomizando a un esclavo. Es Mateo escribiendo el Evangelio, un pescador, una prostituta, un animal que vuela bajo, una palabra en la garganta de los marginados. Por eso me gusta Pasolini, porque es todo eso y est\u00e1 muerto. Es decir, no quedan m\u00e1s que interpretaciones sobre qui\u00e9n fue, por qu\u00e9 hizo lo que hizo, qu\u00e9 quiso decir. Y, la verdad es que todo eso (que se dice) no me importa. Lo que s\u00ed importa es la profunda crisis interior que lo llev\u00f3 a reflexionar sobre la cultura y la pol\u00edtica en la b\u00fasqueda de un mundo aut\u00e9ntico, resistente de este consumismo absurdo. Lo que importa es la palabra Pasolini, pero pronunciada, no como se nombra a una persona, sino como se nombra a un lugar desde donde mirar el mundo, un lugar contradictorio y vasto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Entre 1964 y 1970 Pasolini vive una gran crisis, de esas que llaman \u201cinterior\u201d. Se ve alienado, alejado de la izquierda italiana y frente a la muerte de su madre con quien manten\u00eda una relaci\u00f3n complicada. En este periodo estuvo acompa\u00f1ado de Ninetto Davoli, quien tambi\u00e9n particip\u00f3 en muchos de sus films (hasta que se cas\u00f3 con Patrizia, y Pasolini qued\u00f3 destruido, con el coraz\u00f3n en mil pedazos). Estos fueron a\u00f1os de pasaje entre lo que \u00e9l mismo llam\u00f3 un paleo-capitalismo hacia un neo-capitalismo de la sociedad italiana, que aliment\u00f3 en \u00e9l mucha curiosidad y angustia. Por eso prefer\u00eda pasar sus noches cerca de todo aquello que estuviese cambiando: la gente, los barrios, la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">borgata<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y ser testigo de este cambio terrible y desesperanzado, pero, de alguna manera, real.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sopralluoghi in Palestina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1963, estrenada en 1965), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Comizi d&#8217;amore<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1964) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Appunti per un&#8217;orestiade africana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1970) son tres documentales que Pasolini rod\u00f3 de manera consecutiva, y que intercal\u00f3 con sus pel\u00edculas de ficci\u00f3n: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Il Vangelo secondo Matteo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1964), <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Teorema<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1968) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Porcile<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1969). Elijo estos tres documentales porque, en s\u00ed mismos, son una ventana \u00fanica a la mente de Pasolini, revelando su visi\u00f3n del mundo, sus idealizaciones, pasiones y frustraciones. A pesar de ser criticado por su mirada euroc\u00e9ntrica hacia \u00c1frica, Palestina y el llamado &#8220;tercer mundo&#8221;, Pasolini manten\u00eda una fascinaci\u00f3n aut\u00e9ntica por los mundos no occidentales. Sin embargo, sus representaciones a menudo fueron vistas como exotizantes o simplistas. Por ejemplo, se refer\u00eda a \u00c1frica como un lugar &#8220;primitivo&#8221; y a la Palestina ocupada como &#8220;m\u00edsera&#8221; y &#8220;arcaica&#8221;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pasolini era abiertamente homosexual en una Italia profundamente conservadora, lo que lo expuso a persecuciones, descalificaci\u00f3n p\u00fablica y procesos legales. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Comizi d&#8217;amore<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, interroga sobre la sexualidad, el tab\u00fa y la moral, enfrent\u00e1ndose a la misma Italia que lo juzgaba y marginaba. A pesar de ser marxista y ateo, Pasolini sent\u00eda una fascinaci\u00f3n por lo sagrado y lo m\u00edtico. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sopralluoghi in Palestina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, emprende un viaje personal y espiritual, buscando locaciones y personajes para <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Il Vangelo secondo Matteo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una obra estrechamente vinculada a su propia identificaci\u00f3n con la figura de Cristo como marginado social, pobre y rebelde. El documental termina siendo un examen de su propio sentido de lo sagrado. Finalmente, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Appunti per un&#8217;orestiade<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en su af\u00e1n por encontrar la autenticidad, viaja a varios pa\u00edses africanos con el objetivo de adaptar un mito griego, obsesionado con las culturas populares que cre\u00eda alejadas de la corrupci\u00f3n del mercado capitalista que dominaba Italia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque sus pel\u00edculas fueron ampliamente aclamadas por su cr\u00edtica social, algunos lo acusaron, por ejemplo, de tratar la ocupaci\u00f3n israel\u00ed en Palestina de manera superficial y despolitizada. Es cierto que su cine reflejaba una fuerte carga euroc\u00e9ntrica, pero tambi\u00e9n se opon\u00eda a la globalizaci\u00f3n capitalista y a la deshumanizaci\u00f3n que la modernidad y el consumismo impon\u00edan tanto a las culturas occidentales como no occidentales. Esta postura, sin embargo, fue vista por algunos como una forma de paternalismo: desde su posici\u00f3n de intelectual europeo, asumi\u00f3 la responsabilidad de observar y documentar etnogr\u00e1ficamente esas culturas con una mirada que muchos consideraron distorsionada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El problema, como \u00e9l mismo lo afirmaba en sus documentales, es que su obra oscilaba entre la cr\u00edtica a la modernidad y una idealizaci\u00f3n de las culturas no occidentales. Lo experiment\u00f3 en Palestina, donde reconoci\u00f3: &#8220;Desde el punto de vista pr\u00e1ctico, estoy desilusionado. No encontr\u00e9 nada que pudiera servirme para el film. Ni paisajes ni personajes.&#8221; De hecho, las locaciones de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Il Vangelo secondo Matteo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no fueron en los lugares hist\u00f3ricos donde ocurrieron los hechos, sino que Pasolini prefiri\u00f3 rodar en Italia, en regiones como Basilicata, Puglia, Cerde\u00f1a y en Cinecitt\u00e0.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En \u00c1frica, Pasolini ten\u00eda la intenci\u00f3n de adaptar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Orest\u00edada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la famosa trilog\u00eda de Esquilo, traslad\u00e1ndola al contexto africano contempor\u00e1neo. Su prop\u00f3sito era explorar temas universales como la justicia, adem\u00e1s de reflexionar sobre las relaciones entre el mundo occidental y el \u00c1frica neocolonial. En su ideal, \u00c1frica representaba la resistencia y la autenticidad cultural, una met\u00e1fora de los procesos de descolonizaci\u00f3n y un posible lugar para una revoluci\u00f3n anticapitalista. Sin embargo, esa visi\u00f3n se desmoron\u00f3 cuando se encontr\u00f3 con civilizaciones modernizadas ya invadidas por el neocapitalismo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Appunti per un&#8217;orestiade africana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, incluy\u00f3, como una forma de autocr\u00edtica, las reflexiones de un grupo de estudiantes universitarios que lo confrontaron: le se\u00f1alaron que se refer\u00eda a \u00c1frica como si fuera un solo pa\u00eds, cuando en realidad es un continente vasto y diverso, lo que dificultaba abordar cuestiones generales sobre su cultura. PPP tambi\u00e9n expres\u00f3 su disconformidad con la moderna sociedad conservadora italiana. Para rodar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Comizi d\u2019amore<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, viaj\u00f3 por el pa\u00eds para entrevistar a sus compatriotas sobre temas pol\u00e9micos que, en muchos casos, lo atravesaban profundamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed, los documentales de Pasolini no solo son una cr\u00edtica incisiva a las estructuras de poder y la moralidad de la sociedad occidental, sino tambi\u00e9n un testimonio de su propia lucha interna y su constante b\u00fasqueda de la \u201cverdad\u201d. A trav\u00e9s de una mirada antropol\u00f3gica y profundamente subjetiva, Pasolini no solo se enfrenta a lo que conoce, sino que, al mismo tiempo, se expone a lo que a\u00fan no entiende. Cada uno de sus trabajos, desde <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Comizi d&#8217;amore<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> hasta <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Appunti per un&#8217;orestiade africana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, es una exploraci\u00f3n que revela la multiplicidad de una realidad fragmentada, una realidad que \u00e9l mismo intenta comprender y redefinir. De este modo, Pasolini se convierte en una figura contradictoria y expansiva, capaz de ser tanto observador como observado, cr\u00edtico y sujeto de su propia cr\u00edtica, demostrando que la b\u00fasqueda de sentido, en un mundo tan complejo y diverso, es a la vez un acto de cuestionamiento profundo y de autodescubrimiento.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por <strong>Carla Duimovich<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando Pier Paolo Pasolini filma la primera parte de La rabbia (1963), decide abrir con un interrogante: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nuestra vida est\u00e1 dominada por el descontento, por la angustia, por el miedo a la guerra, por la guerra?\u201d. La pregunta no llama a respuestas: convoca b\u00fasquedas. 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