{"id":6358,"date":"2025-12-11T15:48:27","date_gmt":"2025-12-11T18:48:27","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6358"},"modified":"2026-05-28T15:02:49","modified_gmt":"2026-05-28T18:02:49","slug":"escribir-el-origen-sobre-cruza-de-camila-vazquez-por-lara-buonocore","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/12\/11\/escribir-el-origen-sobre-cruza-de-camila-vazquez-por-lara-buonocore\/","title":{"rendered":"Escribir el origen: Sobre Cruza de Camila Vazquez \u2013 Por Lara Buonocore"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El sue\u00f1o de una mujer y el desierto despierta a la narradora de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cruza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Camila Vazquez, Concreto, 2025), y le pide que escriba. A partir de esa visi\u00f3n comienza a reconstruir su intrincada historia familiar y, al mismo tiempo, pensar en c\u00f3mo encaja ella en ese entramado de mujeres que habitaron e hicieron las tierras donde creci\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El objetivo pareciera ser descubrir qu\u00e9 es eso que su origen intenta decirle en el terreno de lo on\u00edrico, anclado en un desierto que le pide que cruce. Pero, \u00bfcruzar qu\u00e9?, \u00bfc\u00f3mo cruzar?, \u00bfqu\u00e9 hay del otro lado? Estas preguntas reaparecen en distintos momentos del relato, atravesadas por recuerdos propios de la narradora y tambi\u00e9n por historias que le cont\u00f3 su madre.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La narraci\u00f3n va y vuelve entre el pasado \u2014tanto personal como hist\u00f3rico\u2014 y un presente que lleva a la narradora a preguntarse qu\u00e9 significa haber crecido con un linaje que se sabe heterog\u00e9neo: indias, gringas y criollas. Todas ellas conforman su familia y la hacen ser qui\u00e9n es, una mezcla de culturas e historias. Su abuela Luc\u00eda, \u201cuna ni\u00f1a en el cuerpo de una abuela\u201d, la rubia paya con sus nomeolvides en el bretel del corpi\u00f1o; su bisabuela Juana con las amapolas, una matrona imponente a la que \u201cel poder le vino de la crudeza: la miseria la hizo as\u00ed\u201d, curandera y abortera de Rosario; su tatarabuela Julia, agachada en la siembra en los campos, entre caldenes y girasoles; y su otra tatarabuela, Pancha, comechingona del monte. Despu\u00e9s, sus madres: Silvia y Adriana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La narradora carga el peso de dos continentes sobre sus hombros, de tantas mujeres que migraron, fueron desplazadas, maltratadas, obligadas a construir esos territorios con su esfuerzo y sufrimiento. El desarraigo est\u00e1 en todas las historias de migraci\u00f3n, en la constituci\u00f3n de las tierras de Am\u00e9rica, en las provincias, r\u00edos, desiertos y casas: esta no es excepci\u00f3n. Las mujeres de la familia de la narradora, y ella incluida, aguantan estoicas los momentos dif\u00edciles, se defienden ante los maltratos, ponen el cuerpo. \u201cNing\u00fan feminismo ense\u00f1a la fuga: no alcanza la enunciaci\u00f3n. Persistir, soportar, son man\u00edas de los siglos, \u00bfpor qu\u00e9 ser\u00edas diferente? Cruzar es un acto de las v\u00edsceras.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed, tambi\u00e9n, van dibujando los l\u00edmites \u2014aunque siempre difusos\u2014 de un territorio, del hogar de todas ellas. Una frontera, un r\u00edo, o un monte, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cruza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, no son s\u00f3lo delimitaciones o accidentes geogr\u00e1ficos, sino tambi\u00e9n maneras que encuentra la narradora para pensarse a s\u00ed misma y constituir una forma de identidad, que es tambi\u00e9n el punto de encuentro entre una Europa inmigrante y una Am\u00e9rica originaria. Distintos modos de nombrar(se), de vincularse con los territorios en los que vivi\u00f3. \u201cLa sierra no tiene punta, tiene filo. La sierra punza y lleva nombre de lanza. La monta\u00f1a es cuchillera. Algo que tajea tu geograf\u00eda, algo que parti\u00f3 la tierra para existir.\u201d\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A cada una de las mujeres que la anteceden, la narradora le asocia una flor; y esas flores hacen a la novela: est\u00e1n en su constituci\u00f3n, al igual que sucede con su estirpe familiar, en la columna vertebral de un texto que se sabe flora por momentos, fauna por otros. \u201cLa amapola viene despu\u00e9s de la muerte. Cuando la siembra mata el suelo f\u00e9rtil, es planta de recambio: una flor hace que el suelo renazca.\u201d La flor, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cruza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, es tambi\u00e9n para la narradora una suerte de s\u00edmbolo de esperanza, de la posibilidad de crecer y entender mejor su identidad, de d\u00f3nde viene, c\u00f3mo esas flores la hacen la persona que es.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La narradora recuerda los libros de su madre, entre ellos encuentra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La cautiva<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El matadero<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Don Segundo Sombra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y estudia literatura argentina en la Universidad Nacional: \u201cLa literatura argentina te despierta un fervor que adjudic\u00e1s a ese destino, a esa herencia trazada con bic azul.\u201d Despu\u00e9s, ense\u00f1a con ese mismo fervor a sus alumnos, hace un recorrido por los or\u00edgenes de la literatura nacional. Les explica que la idea de frontera, desde siempre, fue para separarse de los indios, no de los otros pa\u00edses; y que el apodo de R\u00edo Cuarto se debe a haber sido la sede del imperio Ranquel. En la literatura nacional, al igual que en su historia personal, se mezclan lo esot\u00e9rico, el mito, y la violencia, pero m\u00e1s que nada el amor y pasi\u00f3n por algo que se sabe propio, que corre por su sangre. Por eso, cuando le ofrecen una beca para emigrar hacia Estados Unidos, no puede irse, abandonar a su pa\u00eds, dejar \u201cel amor, los modos de nombrar, el mapa de una vida.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por momentos, me recuerda a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Poste restante<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Cynthia Rimsky, que nos lleva en un viaje por diversos pa\u00edses en busca de los or\u00edgenes de la narradora, el recorrido de una historia familiar, la investigaci\u00f3n de las ra\u00edces. Pero <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cruza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, a diferencia de este libro, hace una radiograf\u00eda de un linaje familiar, no s\u00f3lo de su protagonista, sino de cada una de las mujeres que componen esa historia. Nos acercamos y las conocemos acaso con la misma intensidad y detalle. Mientras le\u00eda la novela, me encontr\u00e9 haciendo un \u00e1rbol geneal\u00f3gico en una hoja de papel junto al libro, anotando todos los nombres de esas mujeres extraordinarias que se describen, asociando a cada una con una flor distinta, y bajando hasta llegar a la narradora.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Relato que se sabe fragmentado porque fluye como un r\u00edo, al estar tan pegado a la naturaleza del monte termina pareci\u00e9ndose un poco a ella en lo salvaje, en que crece como la maleza e implica a los cinco sentidos; con una segunda persona que interpela tanto a la narradora como a quien se cruza el libro. Una prosa po\u00e9tica delicada y, al mismo tiempo, cruda; que usa la imaginaci\u00f3n para acercarse al terreno del sue\u00f1o, siempre enga\u00f1oso, siempre en el borde fangoso que separa a la ficci\u00f3n de la realidad. No se vuelve de leer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cruza<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de la misma manera en que se entr\u00f3, al menos para m\u00ed la experiencia fue as\u00ed: una vez que me adentr\u00e9 en esa estirpe de mujeres ya no quise irme. Camila Vazquez la pinta con todos sus matices, a trav\u00e9s de relatos, sue\u00f1os, recuerdos y an\u00e9cdotas que se entrelazan: \u201cLa familia tambi\u00e9n se parece a la monta\u00f1a. Una muralla, un l\u00edmite definido, un continente, un refugio contra la nada.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Finalmente, escribir ese origen que no se deja aprehender del todo, que aparece entre sue\u00f1os y siempre se escapa, pero que, sin embargo, es refugio contra la incertidumbre del mundo, significa tambi\u00e9n cruzar el desierto, ir y venir entre esas mujeres que son sus antepasados y ella misma, entrar en el monte como hicieron en la Argentina originaria y dejarse llevar por su lenguaje, \u201cescribir el chispazo antes de que se apague\u201d.<\/span><\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Lara Buonocore<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fotograf\u00eda de Raoul Hausmann<\/strong><\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-6359\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/tapa_cruza_big-sur-ab3067012251a85bb117620098878259-640-0.webp\" alt=\"\" width=\"419\" height=\"598\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/tapa_cruza_big-sur-ab3067012251a85bb117620098878259-640-0.webp 640w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/12\/tapa_cruza_big-sur-ab3067012251a85bb117620098878259-640-0-210x300.webp 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 419px) 100vw, 419px\" \/><\/p>\n<p>Cruza<br \/>\nCamila Vazquez<br \/>\nConcreto<br \/>\n2025<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sue\u00f1o de una mujer y el desierto despierta a la narradora de Cruza (Camila Vazquez, Concreto, 2025), y le pide que escriba. 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