{"id":635,"date":"2018-10-24T15:48:31","date_gmt":"2018-10-24T18:48:31","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=635"},"modified":"2018-10-25T12:54:25","modified_gmt":"2018-10-25T15:54:25","slug":"cobertura-25oficvaldivia-i-season-of-the-devil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2018\/10\/24\/cobertura-25oficvaldivia-i-season-of-the-devil\/","title":{"rendered":"Cobertura 25\u00baFICValdivia (I) &#8211; Season of the Devil"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><u>Season of the Devil &#8211; Develando la melod\u00eda autoritaria <\/u><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cFrente a la tregua ideol\u00f3gica, el conformismo de los consumidores, as\u00ed como la impudicia de la producci\u00f3n que \u00e9stos mantienen en vida, conquista una buena conciencia. Tal conformismo se contenta con la eterna repetici\u00f3n de lo mismo.\u201d<br \/>\n(Adorno &amp; Horkheimer)<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vale la pena una aclaraci\u00f3n preliminar, esta es la primera pel\u00edcula del filipino Lav D\u00edaz que he podido ver. Dicho esto me adentro en Season of the Devil sin la pretensi\u00f3n de vincularla a sus obras anteriores o a su historia como autor. Esta pel\u00edcula fue posible de ver gracias a que fue seleccionada en la secci\u00f3n Gala del reciente Festival Internacional de Cine de Valdivia. El largometraje dura cuatro horas y todos los di\u00e1logos son cantados, al igual que en un musical, pero sin m\u00fasica de fondo m\u00e1s que los sonidos del ambiente. La historia se enmarca en el auge de las fuerzas paramilitares en Filipinas, es decir, civiles que fueron dotados de poder por un l\u00edder fascista llamado elocuentemente Narciso, quien les entreg\u00f3 armas para hacer valer su autoridad. En ese contexto muchas personas de Filipinas intentan sobrevivir al r\u00e9gimen impuesto a la fuerza que asesina d\u00eda a d\u00eda a muchas personas, saquea las casas, reprime las movilizaciones y, en definitiva, viola todos los Derechos Humanos de los filipinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la pel\u00edcula aparecen representados tanto las fuerzas paramilitares como las personas que resisten a ellas, entre estas \u00faltimas est\u00e1 Hugo Haniway, poeta y militante, y su esposa Lorena, doctora que migra al peque\u00f1o pueblo de Ginto para poder ayudar a las personas m\u00e1s vulneradas. Hugo se queda solo y no encuentra inspiraci\u00f3n para la poes\u00eda o el activismo, lo que deviene en una profunda depresi\u00f3n con su consecuente pesimismo frente al futuro del pa\u00eds en mano de los fascistas y la capacidad que pudiesen tener los filipinos para forzar otra direcci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lav D\u00edaz emplea un cine de ritmo lento, planos largos en que la c\u00e1mara permanece fija la mayor parte del tiempo privilegiando el movimiento de las personas. En Season of the Devil la fotograf\u00eda est\u00e1 en blanco y negro, sin embargo esta no es una decisi\u00f3n meramente estil\u00edstica, sino pol\u00edtica, la misma pel\u00edcula nos entrega el fundamento a estas decisiones: una de las primeras canciones que entonan los oprimidos en esta pel\u00edcula dice \u201cSi el mundo pierde sus colores, \u00bfqu\u00e9 hago con la primavera?\u201d, D\u00edaz -siendo esta una interpretaci\u00f3n m\u00e1s que personal- opta por esta decisi\u00f3n ya que los colores se asocian fundamentalmente a la expresividad, el deseo, las emociones y la luz; todas ellas de alguna u otra forma son oprimidas y anuladas por los paramilitares y el fascismo en general. En ese sentido la elecci\u00f3n del blanco y negro responde a la visi\u00f3n de quien no es capaz de ver colores en esta realidad tan triste y devastadora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-649 size-large aligncenter\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzAzZjkwNmYtOTczMC00N2YxLWEzYjEtZWIzNzQyZDE1ODRkXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzAzZjkwNmYtOTczMC00N2YxLWEzYjEtZWIzNzQyZDE1ODRkXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzAzZjkwNmYtOTczMC00N2YxLWEzYjEtZWIzNzQyZDE1ODRkXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-300x169.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzAzZjkwNmYtOTczMC00N2YxLWEzYjEtZWIzNzQyZDE1ODRkXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-768x432.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzAzZjkwNmYtOTczMC00N2YxLWEzYjEtZWIzNzQyZDE1ODRkXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1040x585.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzAzZjkwNmYtOTczMC00N2YxLWEzYjEtZWIzNzQyZDE1ODRkXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1200x675.jpg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzAzZjkwNmYtOTczMC00N2YxLWEzYjEtZWIzNzQyZDE1ODRkXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><br \/>\nPero la pel\u00edcula no carece de expresiones, emociones, deseo, luz, rabia y esperanza, sino que todas ellas est\u00e1n presentes en el canto de sus personajes, a quienes la v\u00eda musical les permite ser cat\u00e1rquicos, violentos y nost\u00e1lgicos sin la necesidad de seguir las reglas convencionales de una conversaci\u00f3n, donde el guion juega constantemente con los matices del \u00e9nfasis de las voces creando mantras colectivos que se repiten a lo largo de la pel\u00edcula. La misma canci\u00f3n citada anteriormente dice en un verso posterior: \u201cSi el mundo pierde la melod\u00eda, \u00bfqu\u00e9 hago con la lluvia, qu\u00e9 hago con las canciones de cuna?\u201d Lav D\u00edaz -compositor de todas las canciones, por cierto- siente que su mundo ha perdido no solo los colores sino tambi\u00e9n la melod\u00eda, y su soluci\u00f3n es que la supervivencia de la melod\u00eda recaiga en las personas, por eso todos cantan, por eso quiz\u00e1s no sea tan rebuscado pensar en la raz\u00f3n de realizar solo di\u00e1logos cantados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una secuencia de la pel\u00edcula puede entregar m\u00e1s elementos para este an\u00e1lisis, en ella una mujer adulta que escapa de los paramilitares comienza a hacer sonidos de p\u00e1jaro sin que la pel\u00edcula muestre una raz\u00f3n evidente para el ejercicio, ella lo hace un par de veces dentro de la pel\u00edcula, siempre el mismo ruido, con la boca apuntando al cielo y las manos amplificando el sonido, busca comunicarse, o quiz\u00e1s est\u00e1 desesperada por alguna melod\u00eda, y quien m\u00e1s sino los p\u00e1jaros -o los m\u00fasicos del Titanic- pueden seguir cantando cuando la muerte se respira. Esta mujer, tomada por loca por los paramilitares, en su infinita sensibilidad se ha dado cuenta que incluso la melod\u00eda del mundo est\u00e1 desapareciendo y por lo tanto la estimula e interpela, buscando alivio o respuestas.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-647 size-large\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BMzEwNDJmNWItMGUwNy00YzY1LWFjNmMtN2Y3ZWU5NDY4ZTJhXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BMzEwNDJmNWItMGUwNy00YzY1LWFjNmMtN2Y3ZWU5NDY4ZTJhXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BMzEwNDJmNWItMGUwNy00YzY1LWFjNmMtN2Y3ZWU5NDY4ZTJhXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-300x169.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BMzEwNDJmNWItMGUwNy00YzY1LWFjNmMtN2Y3ZWU5NDY4ZTJhXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-768x432.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BMzEwNDJmNWItMGUwNy00YzY1LWFjNmMtN2Y3ZWU5NDY4ZTJhXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1040x585.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BMzEwNDJmNWItMGUwNy00YzY1LWFjNmMtN2Y3ZWU5NDY4ZTJhXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1200x675.jpg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BMzEwNDJmNWItMGUwNy00YzY1LWFjNmMtN2Y3ZWU5NDY4ZTJhXkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00fasica de los oprimidos es por supuesto distinta a la de los opresores, la primera mucho m\u00e1s l\u00edrica, la segunda repetitiva, y esto no es casual. La repetici\u00f3n prolongada de un est\u00edmulo definido puede inducir a la repetici\u00f3n de respuestas definidas, y en Season of the Devil hay un empleo conductista de la m\u00fasica entonada por los paramilitares a partir de una unidad sumamente espec\u00edfica: <em>La<\/em>. Ese <em>La<\/em> se repetir\u00e1 hasta el cansancio como el discurso de la autoridad, pues en ese significante sin significado evidente se esconde justamente el vac\u00edo que posibilita la obediencia, y la repetici\u00f3n de ese significante llevado a una cadena musical: <em>La la la laaaa la, la la l\u00e1, la la laaaa la<\/em> ser\u00e1 por tanto violenta. De a poco son los mismos oprimidos quienes comienzan a entonar la melod\u00eda de los opresores, sucumbiendo ante la musicalidad del discurso vac\u00edo cuando ya no quedan esperanzas, la autoridad de esta forma reprime la capacidad de expresi\u00f3n l\u00edrica que estos ten\u00edan en un principio adaptando su canto a la melod\u00eda oficial, la que no quiere decir nada m\u00e1s que lo que la autoridad quiera de ella, pues es mucho m\u00e1s f\u00e1cil moldear lo que no tiene forma. As\u00ed la sola melod\u00eda que se extrae de un <em>La<\/em> es el principal dispositivo de opresi\u00f3n que tiene la autoridad en la pel\u00edcula, ya que anula el discurso de los oprimidos dej\u00e1ndolos sin posibilidades de alterar el orden establecido. El empleo de la m\u00fasica por parte de D\u00edaz posibilita entonces un amplio abanico de recursos, la utiliza pertinentemente como dispositivo autoritario o de resistencia, como v\u00eda a la catarsis o a la nostalgia, justificando el hecho de que toda la pel\u00edcula sea \u201ccantada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-648 size-large\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzEyYjhhYzgtZGFmYS00ZmNmLTg0YmUtMTZmMWE0YTBmYjM0XkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1024x576.jpg\" alt=\"\" width=\"600\" height=\"338\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzEyYjhhYzgtZGFmYS00ZmNmLTg0YmUtMTZmMWE0YTBmYjM0XkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzEyYjhhYzgtZGFmYS00ZmNmLTg0YmUtMTZmMWE0YTBmYjM0XkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-300x169.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzEyYjhhYzgtZGFmYS00ZmNmLTg0YmUtMTZmMWE0YTBmYjM0XkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-768x432.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzEyYjhhYzgtZGFmYS00ZmNmLTg0YmUtMTZmMWE0YTBmYjM0XkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1040x585.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzEyYjhhYzgtZGFmYS00ZmNmLTg0YmUtMTZmMWE0YTBmYjM0XkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_-1200x675.jpg 1200w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/10\/MV5BYzEyYjhhYzgtZGFmYS00ZmNmLTg0YmUtMTZmMWE0YTBmYjM0XkEyXkFqcGdeQXVyNTc5OTMwOTQ@._V1_.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px\" \/><br \/>\nAnte la ola de fascismo que azota el mundo, Lav D\u00edaz propone una pel\u00edcula que lo mira de frente, que desnuda su crueldad, que interpela no solo a los filipinos a organizarse pol\u00edticamente, sino a todos quienes vivimos en pa\u00edses susceptibles de alojar movimientos fascistas, algo que en Latinoam\u00e9rica hoy est\u00e1 m\u00e1s presente que nunca desde que acabaron las dictaduras militares. Uno de los paramilitares le dice al poeta Hugo Haniway \u201ctus palabras son in\u00fatiles en un pa\u00eds con masas tontas\u201d, lo que puede ser cierto o no, pero D\u00edaz responde a trav\u00e9s de Season of the Devil como responder\u00eda Gramsci: \u201cPesimismo de la inteligencia, optimismo de la voluntad\u201d, coronando el canto como la \u00fanica voz que puede alzarse, como lo que no nos podr\u00e1n quitar, puesto que \u201cen el final, ante la oscuridad del mundo, la \u00fanica esperanza es la fuerza de nuestros corazones\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Season of the Devil &#8211; Develando la melod\u00eda autoritaria \u201cFrente a la tregua ideol\u00f3gica, el conformismo de los consumidores, as\u00ed como la impudicia de la producci\u00f3n que \u00e9stos mantienen en vida, conquista una buena conciencia. 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