{"id":6296,"date":"2025-11-14T14:25:18","date_gmt":"2025-11-14T17:25:18","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6296"},"modified":"2025-11-14T14:36:04","modified_gmt":"2025-11-14T17:36:04","slug":"composibilidad-y-transformacion-en-el-deseo-del-psicoanalisis-por-angela-cifuentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/11\/14\/composibilidad-y-transformacion-en-el-deseo-del-psicoanalisis-por-angela-cifuentes\/","title":{"rendered":"Composibilidad y transformaci\u00f3n en El deseo del psicoan\u00e1lisis \u2013 Por \u00c1ngela Cifuentes"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">El deseo del psicoan\u00e1lisis. Ejercicios de pensamiento lacaniano<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, libro recientemente publicado por Alma Negra Editorial, traducido por Diego Mu\u00f1oz y Polly Reyes, se inscribe en un momento de crisis y proliferaci\u00f3n de perspectivas que interpelan no s\u00f3lo la ortodoxia psicoanal\u00edtica, sino ante todo sus remanentes esencialistas, sexistas, coloniales y heteropatriarcales, particularmente en el escenario latinoamericano. Su autor, Gabriel Tupinamb\u00e1, psicoanalista brasile\u00f1o interesado por problematizar los impasses que atraviesan la teor\u00eda, la pr\u00e1ctica y la institucionalidad del psicoan\u00e1lisis, nos propone una operaci\u00f3n doble: por una parte, desmantelar los efectos de lo que denomina la \u201cideolog\u00eda lacaniana\u201d y, por otra, situar al psicoan\u00e1lisis en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">un horizonte de transformaci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">composibilidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con otros campos de saber que le permita hacerse cargo de su propia historicidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En efecto, el compromiso del autor evoca la necesidad en nuestro pa\u00eds de provocar debates informados que precisamente promuevan, como dice el subt\u00edtulo del libro \u201cejercicios de pensamiento\u201d. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pensamiento como ejercicio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que no est\u00e1 dado ni asegurado por la declamaci\u00f3n irreflexiva de premisas sobre \u201clo que dijo Lacan\u201d, ni tampoco por sentencias fijas y dogm\u00e1ticas que obstaculizan la creaci\u00f3n de ideas y conceptos situados socio-hist\u00f3ricamente. De all\u00ed que resulte insuficiente escindir la cl\u00ednica de la producci\u00f3n te\u00f3rica en di\u00e1logo con otros campos, como si esta pudiera abstraerse de los entramados pol\u00edticos y sensibles que la atraviesan. Esto nos sugiere <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">el gesto lacaniano<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del autor: desafiar un psicoan\u00e1lisis que ha devenido propiedad de unos, lo que el autor denomina \u201cideolog\u00eda lacaniana\u201d, suscitando, en cambio, un pensamiento abierto como campo de (com)posibilidad que, atento a su devenir hist\u00f3rico, genera aperturas para su transformaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El gesto de Tupinamb\u00e1 es radical en un sentido espec\u00edfico: no busca proponer una \u201cnueva escuela\u201d, ni defender acr\u00edticamente la herencia de Lacan, sino formular una hip\u00f3tesis: la existencia de un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">deseo del psicoan\u00e1lisis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Se trata de un deseo irreductible e impersonalista, es decir, a diferencia de otros desarrollos te\u00f3ricos, no apunta a repensar el deseo del analista ni tampoco el deseo del analizante, sino que m\u00e1s bien remite al motor mismo que permite que el psicoan\u00e1lisis se transforme y no quede fijado en la repetici\u00f3n de sus f\u00f3rmulas. El <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">deseo del psicoan\u00e1lisis <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es, por tanto, una expresi\u00f3n equ\u00edvoca respecto <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201ca quien desea que exista el psicoan\u00e1lisis\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, contradiciendo un lacanismo que advierte sobre \u201cel espejismo de establecer un terreno com\u00fan entre paciente y cl\u00ednico\u201d. Sin embargo, agrega el autor: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cel deseo del psicoan\u00e1lisis se refiere, entonces, no a lo que analizantes y analistas tienen en com\u00fan, o a alg\u00fan ideal que los analistas deber\u00edan esforzarse por aplicar en su pr\u00e1ctica, sino a lo que, en psicoan\u00e1lisis, sigue siendo otro para el estado actual de su pensamiento. Este es un deseo que est\u00e1 atrapado en la interacci\u00f3n dial\u00e9ctica entre lo que ya se conoce del objeto del psicoan\u00e1lisis y lo que lo excede, un movimiento que no s\u00f3lo articula la historicidad del pensamiento psicoanal\u00edtico, sino que tambi\u00e9n entrelaza, en un circuito complejo, los resultados de la pr\u00e1ctica cl\u00ednica, los l\u00edmites actuales de la metapsicolog\u00eda y los mecanismos institucionales de reconocimiento entre analistas. Tal deseo, como cualquier deseo, s\u00f3lo podr\u00e1 atestiguarse a trav\u00e9s de la existencia del objeto problem\u00e1tico alrededor del cual orbita\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando el autor escribe sobre lo que denomina el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cpsicoan\u00e1lisis lacaniano\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, m\u00e1s all\u00e1 de las identificaciones imaginarias que puede suscitar el significante \u201clacaniano\u201d, es en funci\u00f3n de dar continuidad al gesto lacaniano, y profundamente pol\u00edtico y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pragm\u00e1tico\u00b9<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, con el que Lacan se distancia de sus colegas contempor\u00e1neos. En efecto, Tupinamb\u00e1 presenta el pensamiento lacaniano como un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">procedimiento <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">cuya potencia radica en el papel que juegan las transformaciones emergentes desde las experiencias e interpretaciones de los propios analizantes (entendiendo que todo analista deviene en tanto tal a partir de su propia experiencia como analizante), de modo que la singularidad de \u00e9stas se sit\u00faan entre aquello que queda fuera de los l\u00edmites de la pr\u00e1ctica anal\u00edtica y la irreductibilidad de muchas experiencias a los modelos o conceptualizaciones vigentes. Agrega el autor: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201clo que llamamos deseo del psicoan\u00e1lisis\u2026 Consiste m\u00e1s bien en el reconocimiento de que, cuando abordamos el psicoan\u00e1lisis como una larga y paciente <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">investigaci\u00f3n experimental<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\"> sobre <\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\">lo que puede variar<\/span><\/i><i><span style=\"font-weight: 400;\"> en la subjetividad humana\u2026, somos incapaces de distinguir significativamente a analistas, analizantes o simpatizantes con la llamada \u2018causa anal\u00edtica\u2019 como los agentes reales de este movimiento\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En primera persona, el autor revela que, como efecto de su propio an\u00e1lisis, pero, ante todo, producto de su militancia pol\u00edtica, logr\u00f3 desestabilizar su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cfantas\u00eda de excepci\u00f3n\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del psicoan\u00e1lisis, esto es, la ilusi\u00f3n y trampa ideol\u00f3gica que constituye la idea de que el psicoan\u00e1lisis no s\u00f3lo puede explicarlo todo, sino que tambi\u00e9n es portador de una supuesta superioridad respecto de otros saberes. La enunciaci\u00f3n de tal fantas\u00eda de excepcionalidad del psicoan\u00e1lisis es quiz\u00e1s, una de las apuestas m\u00e1s pol\u00edticas del libro, a saber, el reconocimiento de que no s\u00f3lo necesitamos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">un \u201cpensamiento del afuera\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, como nos dir\u00eda Foucault, sino que tambi\u00e9n, la apuesta \u00e9tico-sensible de tomar como punto de partida las limitaciones, nudos cr\u00edticos y alcances del psicoan\u00e1lisis desde su interior. Y esto no solo ata\u00f1e los aparatos conceptuales cl\u00e1sicos del psicoan\u00e1lisis, sino tambi\u00e9n sus usos pol\u00edticos o \u201cposiciones t\u00e1cticas\u201d que lo \u00faltimos a\u00f1os han tomado reconocidas organizaciones lacanianas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">De tales posiciones t\u00e1cticas, el autor problematiza dos: 1) la condena activa y campa\u00f1as de desprestigio hacia algunos fil\u00f3sofos y pensadores pol\u00edticos que han articulado la teor\u00eda de Lacan con el pensamiento marxista, 2) la repetici\u00f3n acr\u00edtica dentro del discurso lacaniano de nociones como \u201cfascismo\u201d, \u201cdemocracia\u201d y \u201clibertad de expresi\u00f3n\u201d, lo cual de acuerdo al autor, contribuy\u00f3, entre otras cosas, a desviar la atenci\u00f3n y mantener un conveniente silencio respecto de pensar la econom\u00eda pol\u00edtica que concierne a todo proceso anal\u00edtico, ante lo cual considero importante agregar la neutralizaci\u00f3n de debates dentro del psicoan\u00e1lisis respecto de diversas formas de clasismo, racismo, heterosexismo y patologizaci\u00f3n. De acuerdo con Tupinamb\u00e1, se trata de un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cdoble movimiento de alienaci\u00f3n te\u00f3rica y econ\u00f3mica\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0que act\u00faa recubriendo y neutralizando los impasses y problemas que nos plantea nuestro presente hist\u00f3rico y sus transformaciones subjetivas. Este problema, se torna a\u00fan m\u00e1s vigente si consideramos la intensificaci\u00f3n e imposici\u00f3n de una atm\u00f3sfera social paranoide y fascistoide, configurada por aliados y enemigos, buenos y malos, en el cual resurgen nuevos y viejos fantasmas (pienso por ejemplo en el fantasma del comunismo que circula, particularmente ahora, en nuestra particular sociedad chilena; pero tambi\u00e9n en el fantasma de la \u201cideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d que recorre el mundo como dice Judith Butler (2024) en su libro \u00bfqui\u00e9n teme al genero?).\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La obra se despliega a trav\u00e9s de 8 cap\u00edtulos que proponen una serie de ejercicios de pensamiento que buscan descomponer, recomponer y experimentar con los elementos centrales del pensamiento lacaniano. Lo que est\u00e1 en juego en cada cap\u00edtulo es la posibilidad de pensar el psicoan\u00e1lisis m\u00e1s all\u00e1 de sus apropiaciones ideol\u00f3gicas y de sus cristalizaciones institucionales, en un movimiento que asume la contingencia hist\u00f3rica de su pr\u00e1ctica y la expone a la cr\u00edtica. Pero el autor realiza no s\u00f3lo una cr\u00edtica a la \u201cideolog\u00eda lacaniana\u201d, sino que tambi\u00e9n al mismo Lacan, desliz\u00e1ndose a trav\u00e9s de los planteamientos e interpelaciones de figuras relevantes en la filosof\u00eda pol\u00edtica, como por ejemplo Louis Althusser y Alain Badiou.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el primer cap\u00edtulo, titulado \u201c<\/span><b>Psicoan\u00e1lisis y pol\u00edtica despu\u00e9s de 2017\u201d, <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Tupinamb\u00e1 sit\u00faa un acontecimiento: la expl\u00edcita intervenci\u00f3n institucional de la \u00c9cole de la Cause Freudienne en el escenario electoral franc\u00e9s de 2017, llamando a bloquear la candidatura de Marine Le Pen y a respaldar al candidato liberal Emmanuel Macron. Para Tupinamb\u00e1, este episodio se\u00f1ala el cierre de un ciclo de dieciocho a\u00f1os de crisis y reacomodos en el campo lacaniano, ciclo que tiene hitos previos en 1963, 1981 y 1998.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1s all\u00e1 de la coyuntura, lo que aqu\u00ed identifica el autor es la instalaci\u00f3n de una relaci\u00f3n equ\u00edvoca entre psicoan\u00e1lisis y pol\u00edtica, marcada por un desplazamiento ideol\u00f3gico: el psicoan\u00e1lisis representado por la escuela de Jacques-Alain Miller se presenta como garante de una \u00fanica posici\u00f3n pol\u00edtica leg\u00edtima dentro del psicoan\u00e1lisis, anulando la autonom\u00eda de la reflexi\u00f3n pol\u00edtica en nombre de una supuesta \u201ccoherencia\u201d con el discurso del analista. El cap\u00edtulo concluye que este cierre no resuelve la tensi\u00f3n hist\u00f3rica entre psicoan\u00e1lisis y pol\u00edtica, sino que la repite en una forma degradada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el segundo cap\u00edtulo, <\/span><b>\u201cLa base de la ideolog\u00eda lacaniana\u201d, <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">el autor<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">propone que la \u201cideolog\u00eda lacaniana\u201d no se trata de una desviaci\u00f3n externa, sino de un modo de funcionamiento inherente al campo, resultado de lo que \u00e9l denomina una \u201cgeneralizaci\u00f3n impropia\u201d de la teor\u00eda del significante. Tupinamb\u00e1 muestra c\u00f3mo, desde Jacques-Alain Miller, se expandi\u00f3 la idea de una \u201cl\u00f3gica del origen de la l\u00f3gica\u201d que, en nombre de la formalizaci\u00f3n, colocaba al psicoan\u00e1lisis en posici\u00f3n de juez respecto de otros discursos.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Esta operaci\u00f3n, borra la especificidad experimental y artificial del dispositivo cl\u00ednico y termina instalando una ontolog\u00eda que justifica el monopolio psicoanal\u00edtico sobre lo real. Tupinamb\u00e1 retoma la cr\u00edtica temprana que hace Alain Badiou en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mark and Lack<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1969), donde se advert\u00eda que esta deriva convert\u00eda al psicoan\u00e1lisis en una metaf\u00edsica del significante, incapaz de reconocer la autonom\u00eda de otras pr\u00e1cticas de pensamiento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El tercer cap\u00edtulo, \u201c<\/span><b>Historia de un impasse en el pensamiento lacaniano\u201d<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> reconstruye los momentos en que la institucionalidad lacaniana entr\u00f3 en crisis. Desde el denominado acontecimiento de \u201cexcomuni\u00f3n\u201d de Lacan de la IPA en 1963 y la posterior fundaci\u00f3n de la \u00c9cole Freudienne de Paris, hasta su disoluci\u00f3n en 1980 y las rupturas de fines de los noventa, el autor localiza una serie de escisiones, reformulaciones y clausuras.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Tupinamb\u00e1 insiste en que estas crisis no pueden ser le\u00eddas como meras contingencias personales o rivalidades te\u00f3ricas, sino como s\u00edntomas del l\u00edmite estructural del psicoan\u00e1lisis lacaniano: la dificultad para pensar colectivamente sus propios impasses. All\u00ed donde la pol\u00edtica se reduce a un juego de identificaciones y traiciones, lo que queda invisibilizado es el modo en que las condiciones institucionales moldean la pr\u00e1ctica cl\u00ednica y la producci\u00f3n te\u00f3rica. Como hace notar Tupinamb\u00e1, este problema no s\u00f3lo concierne a los analistas, sino tambi\u00e9n a analizantes, tal como expuso Althusser en su intervenci\u00f3n en la \u00faltima reuni\u00f3n de la EFP en 1980, donde interpela la din\u00e1mica ideol\u00f3gica que hizo desaparecer el problema psicoanal\u00edtico sobre c\u00f3mo pensar juntos institucionalmente a analizantes y analistas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el cap\u00edtulo 4, \u201c<\/span><b>La perspectiva gen\u00e9rica en psicoan\u00e1lisis\u201d,<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> Tupinamb\u00e1 introduce la noci\u00f3n de \u201cperspectiva gen\u00e9rica\u201d, retomando a Alain Badiou y al fil\u00f3sofo marxista japon\u00e9s Kojin Karatani. La propuesta del autor es que el psicoan\u00e1lisis, al igual que la filosof\u00eda pol\u00edtica, la matem\u00e1tica o cualquier otro campo de saber, constituye <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">un procedimiento gen\u00e9rico: una pr\u00e1ctica aut\u00f3noma capaz de formular sus propios problemas y de producir sus propias novedades<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">La propuesta de una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">perspectiva gen\u00e9rica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> busca sustraer al psicoan\u00e1lisis tanto del aislamiento aut\u00e1rquico como de la tentaci\u00f3n de erigirse como el fundamento de otras disciplinas. Aqu\u00ed Tupinamb\u00e1 desarrolla extensamente la noci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">composibilidad <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">a trav\u00e9s de la teor\u00eda del<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> cambio de paralaje\u00b2<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Karatani: el psicoan\u00e1lisis y otros campos de saber pueden coexistir sin necesidad de subordinarse mutuamente, siempre que se respete la autonom\u00eda de cada uno. Este punto resulta crucial, pues abre la posibilidad de articular cl\u00ednica, teor\u00eda e instituci\u00f3n, atendiendo al entramado entre singularidades subjetivas, relaciones sociales, compromisos pol\u00edticos y devenir hist\u00f3rico en el cual el psicoan\u00e1lisis se sit\u00faa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">De modo que la b\u00fasqueda de un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">psicoan\u00e1lisis gen\u00e9rico<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es para combatir generalizaciones que ya produjo la &#8220;ideolog\u00eda lacaniana&#8221;. Esta propuesta no busca borrar las contradicciones, sino que evita privilegiar que alguno de los componentes sobre determine a otro, por ejemplo que la cl\u00ednica se sit\u00faa por sobre el pensamiento cr\u00edtico. Con esta propuesta sit\u00faa al psicoan\u00e1lisis en su potencia \u201ctranscr\u00edtica\u201d, lo cual se necesita la creaci\u00f3n de un tercer dominio mediador que cumpla ciertas condiciones: 1) presentar analistas y analizantes juntos sin que sea en una relaci\u00f3n transferencial ni existencial, 2) esa consideraci\u00f3n debe ser inmanente al espacio psicoanal\u00edtico, no una perspectiva abstracta o trascendental, 3) debe dar lugar a una nueva forma de abordar la cualidad antin\u00f3mica del ICC, esto es, la dimensi\u00f3n institucional.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el cap\u00edtulo 5, \u201c<\/span><b>La econom\u00eda pol\u00edtica de la pr\u00e1ctica cl\u00ednica\u201d<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, Tupinamb\u00e1 se dedica a la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica del an\u00e1lisis, denunciando la naturalizaci\u00f3n de las condiciones materiales en la pr\u00e1ctica anal\u00edtica: el pago de honorarios, la duraci\u00f3n de los tratamientos, la posibilidad de acceso a un psicoan\u00e1lisis y, por ende, de devenir psicoanalista. Frente a la tendencia por parte de algunos analistas a reducir la cuesti\u00f3n del dinero a un elemento t\u00e9cnico de la transferencia, y por tanto supuestamente interpretable, el autor insiste en que se trata m\u00e1s bien de un nudo donde se juega la lucha de clases dentro del psicoan\u00e1lisis.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Inspirado en la cr\u00edtica marxista de la econom\u00eda pol\u00edtica, el autor muestra que el acceso desigual a la cura produce dos tipos de analizantes: aquellos con recursos para sostener un an\u00e1lisis prolongado y eventualmente devenir analistas, y aquellos relegados a \u201cconsumir psicoan\u00e1lisis\u201d de maneras discontinuas y sin posibilidad de transmisi\u00f3n. En s\u00edntesis, la promesa de un psicoan\u00e1lisis universal se deshace frente a la crudeza de la exclusi\u00f3n econ\u00f3mica.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el cap\u00edtulo 6, <\/span><b>La forma del Otro y su clausura institucional, <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">el autor examina c\u00f3mo el Otro, en tanto lugar de la palabra y del reconocimiento, se cristaliza (muchas veces autoritariamente) en las instituciones anal\u00edticas. El inconsciente institucional se vuelve tan determinante como el inconsciente individual, produciendo efectos de segregaci\u00f3n, jerarqu\u00edas y obediencia.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">El problema, se\u00f1ala Tupinamb\u00e1, es que el psicoan\u00e1lisis se piensa a s\u00ed mismo como ajeno a estos mecanismos, cuando en realidad los reproduce de manera intensificada. La clausura institucional del Otro convierte a las escuelas en espacios donde la autoridad del analista se sustancializa, obstaculizando la posibilidad de innovaci\u00f3n y de transmisi\u00f3n. El autor establece un paralelo entre la noci\u00f3n de sujeto supuesto saber, la funci\u00f3n que sostiene la transferencia, y la noci\u00f3n de Zizek de sujeto supuesto creer, es decir, la suposici\u00f3n de que \u201cde que otros crean en la instituci\u00f3n, en la Escuela, en la autoridad del pase\u201d. Esto implica que incluso analistas que se reconocen \u201cesc\u00e9pticos\u201d frente a la autoridad institucional act\u00faan como si la instituci\u00f3n estuviera garantizada por la creencia de otros. Por otra parte, discutiendo la idea del psicoan\u00e1lisis como profesi\u00f3n imposible planteada por Freud, Tupinamb\u00e1 plantea que el psicoan\u00e1lisis solo puede considerarse trabajo si la &#8220;unidad de trabajo&#8221;, el encuadre cl\u00ednico, compuesto por analista y analizante, es capaz de convertir la dimensi\u00f3n in\u00fatil -o m\u00e1s bien, privada- de los s\u00edntomas del analizantes en algo que tiene valor de uso para otros. Para el autor, la otredad de la comunidad psicoanal\u00edtica como tal, no es un otro ni un Otro, sino \u201cun <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">otro Otro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que es capaz de hacer consistente y transmisible lo que ni la transferencia ni nuestra cultura son capaces de nombrar adecuadamente\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el cap\u00edtulo 7, <\/span><b>Fundamentos para una metapsicolog\u00eda de las ideas, <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">el autor avanza hacia un terreno especulativo: propone una metapsicolog\u00eda de las ideas, en di\u00e1logo con la matem\u00e1tica de Cantor y la filosof\u00eda de Badiou. El concepto central es lo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">infinito<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, no como exceso mistificado ni como absoluto inalcanzable, sino como operaci\u00f3n formal que permite pensar un no-todo que posibilita nuevas ideas.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">El psicoan\u00e1lisis, sostiene Tupinamb\u00e1, requiere una teor\u00eda del infinito para dar cuenta de su apertura constitutiva. En efecto, las ideas anal\u00edticas \u2014inconsciente, transferencia, goce\u2014 no son entidades cerradas, sino procedimientos que se relanzan en cada escansi\u00f3n hist\u00f3rica. Esta formalizaci\u00f3n del infinito el autor la plantea como alternativa a la clausura ideol\u00f3gica del significante. Adem\u00e1s, el autor releva que Lacan rompe con el dualismo instalado por Freud entre sustancia libidinal (en tanto metaf\u00edsica) y representaci\u00f3n, pues siempre lo libidinal y lo representacional se articulan como \u201caspectos formales de la significaci\u00f3n, una teor\u00eda del espacio de representaci\u00f3n que no requiere ninguna referencia a los estados de cosas externos\u201d, es decir, que no requiere de un trascendentalismo. Tomando la teor\u00eda de la sexuaci\u00f3n, el autor propone ampliar nuestra comprensi\u00f3n de aquello que puede \u201cescapar a la significaci\u00f3n dentro del an\u00e1lisis\u201d.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El cap\u00edtulo 8, <\/span><b>La idea del pase, <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">es el \u00faltimo cap\u00edtulo, en el cual Tupinamb\u00e1 retoma el dispositivo del pase inventado por Lacan, para interrogar las posibilidades e imposibilidades de transmisi\u00f3n del psicoan\u00e1lisis. Tupinamb\u00e1 descompone sus elementos: la transferencia, el atravesamiento, el testimonio y la transmisi\u00f3n. En cada uno se juega una tensi\u00f3n entre singularidad cl\u00ednica e inscripci\u00f3n institucional.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Lejos de desechar el pase como fracaso hist\u00f3rico, como lo se\u00f1al\u00f3 Lacan, el autor propone repensarlo como lugar privilegiado para que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">el deseo del psicoan\u00e1lisis se ponga en acto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. El autor propone pensar el pase como un procedimiento experimental a trav\u00e9s del cual la experiencia anal\u00edtica se transmita sin quedar fijada en identificaciones r\u00edgidas e interpretaciones anacr\u00f3nicas, abriendo paso para que las instituciones se tornen permeables a las transformaciones que las exceden. En este cap\u00edtulo Tupinamb\u00e1 lleva m\u00e1s lejos las puntualizaciones de Lacan respecto de lo infinito, proponiendo que la posibilidad de formulaci\u00f3n de nuevos axiomas en un an\u00e1lisis subyace en la teor\u00eda del goce femenino, identific\u00e1ndola como posibilidad hist\u00f3rica de nuevas ideas psicoanal\u00edticas. Se\u00f1ala que el axioma de la transferencia: cada procedimiento cl\u00ednico finito tiene lugar dentro de la historia infinita y abierta del pensamiento psicoanal\u00edtico. Lo infinito, que Lacan piensa del lado femenino en las f\u00f3rmulas de la sexuaci\u00f3n, para Tupinamb\u00e1 es formalizable como parte del compromiso \u201cgen\u00e9rico\u201d que involucra la dimensi\u00f3n hist\u00f3rica e institucional del pensamiento lacaniano como indefectiblemente abierto y en potencial transformaci\u00f3n. Esa es la apuesta del autor en su cr\u00edtica a lo que \u00e9l llama la \u201cideolog\u00eda lacaniana\u201d, la cual ha fetichizado la l\u00f3gica del significante como universal, descuidado el car\u00e1cter fundamentalmente parcial del saber psicoanal\u00edtico, tal como cualquier tipo de saber, es decir, el reconocimiento de sus l\u00edmites. S\u00f3lo ese reconocimiento habilita la apertura de la potencia de transformaci\u00f3n del pensamiento psicoanal\u00edtico, a la luz de las interpelaciones que los propios analizantes con sus singularidades y situaciones diversas hacen a las hip\u00f3tesis fijas y a\u00f1ejas reproducidas por la ideolog\u00eda lacaniana. Esa habilitaci\u00f3n tambi\u00e9n invita a la composibilidad con otros campos de saber contempor\u00e1neos, que ya bastante han interpelado a esas traducciones rigidizantes, universalizantes y coloniales\u00a0 de la teor\u00eda lacaniana. En s\u00edntesis, el pensar en un \u201cinfinito\u201d formalizable y no como un exceso irrepresentable, permite apartarse de una \u00fanica lectura mistificada del goce femenino (que incluso a veces retorna bajo la forma de esencialismos que precisamente el mismo Lacan busc\u00f3 distanciarse en el seminario A\u00fan), para en su lugar situarlo como campo de posibilidad y apertura para transformar el pensamiento psicoanal\u00edtico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Esta noci\u00f3n de lo infinito, aunque problem\u00e1tica y a\u00fan por explorar, el autor la conecta con las condiciones de transmisi\u00f3n en el psicoan\u00e1lisis, situando la formaci\u00f3n anal\u00edtica m\u00e1s all\u00e1 de una l\u00f3gica de herencia jer\u00e1rquica o de mera repetici\u00f3n doctrinal. En el dispositivo del pase, bajo la lectura de Tupinamb\u00e1, no se trata solo de certificar un fin de an\u00e1lisis, sino de introducir una diferencia que habilita la posici\u00f3n del analista, permitiendo adem\u00e1s reconfigurar c\u00f3mo se escucha y qu\u00e9 puede ser producido como acto anal\u00edtico. Lo interesante, pensando en los procesos hist\u00f3ricos contempor\u00e1neos, es que este circuito liga la formaci\u00f3n con la porosidad del psicoan\u00e1lisis respecto de su tiempo: la transmisi\u00f3n no agrega contenidos culturales al inconsciente, sino que transforma el modo de escuchar y los alcances para comprender las subjetivaciones. As\u00ed, el psicoan\u00e1lisis se reinventa cada vez que se abren nuevos problemas transmisibles, surgidos del encuentro entre el sufrimiento singular y sus condiciones hist\u00f3ricas. Esta lectura permite analizar c\u00f3mo es que las instituciones suelen cerrarse sobre s\u00ed mismas, limitando el acceso y la posibilidad de que nuevos analizantes devengan analistas. Frente a ello, este libro sugiere que la transmisi\u00f3n no deber\u00eda ser entendida solo como confirmaci\u00f3n de lo ya sabido a partir del reconocimiento de aquellos que alcanzaron un saber, sino como el pasaje de ideas nuevas a trav\u00e9s de testimonios que tensionan los l\u00edmites del saber instituido. Desde esta propuesta del autor, me pregunto c\u00f3mo asumir el desaf\u00edo de \u00e9sta potencia de transmisi\u00f3n. Pienso que es necesario para esto, explorar en los intersticios institucionales \u2014programas y actividades abiertas, experiencias colectivas perif\u00e9ricas y espacios micropol\u00edticos que interpelan el psicoan\u00e1lisis hegem\u00f3nico\u2014 componiendo lugares donde la transmisi\u00f3n suscite curiosidad, inter\u00e9s y transformaci\u00f3n del campo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En suma, pensar la transmisi\u00f3n del pensamiento psicoanal\u00edtico hoy es reconocer que el psicoan\u00e1lisis requiere de tensionamientos y problematizaciones permanentes, abriendo espacios de transmisi\u00f3n en los bordes, en la fricci\u00f3n entre cl\u00ednica, instituci\u00f3n y devenir hist\u00f3rico. Pienso que precisamente es ese \u201centre\u201d el que habilita m\u00faltiples formas de (com)posibilidad, modos, podr\u00edamos decir, \u201cmicropol\u00edticos\u201d de transmisi\u00f3n. Es all\u00ed donde el deseo del psicoan\u00e1lisis se juega como apertura hist\u00f3rica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Concluyendo, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El deseo del psicoan\u00e1lisis <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">no s\u00f3lo se articula como una cr\u00edtica demoledora a cierto lacanismo sino que, ante todo, se trata de una apuesta afirmativa. Para el contexto latinoamericano, donde el psicoan\u00e1lisis ha sido a la vez pr\u00e1ctica cl\u00ednica y espacio de resistencia intelectual, esta obra resulta especialmente relevante. Como es posible rastrear a lo largo del libro, Tupinamb\u00e1 critica a aquel psicoan\u00e1lisis que se asume como garante de certezas ontol\u00f3gicas y pol\u00edticas, desmontando la clausura institucional que reproduce jerarqu\u00edas y una econom\u00eda pol\u00edtica que excluye silenciosamente. Al mismo tiempo, afirma la posibilidad de un psicoan\u00e1lisis que se piensa a s\u00ed mismo como procedimiento abierto, hist\u00f3rico y composible con otros campos de saber.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Desde aqu\u00ed es que pienso que el \u201cdeseo del psicoan\u00e1lisis\u201d se manifiesta precisamente en la insistencia de pensar desde nuestros descontentos ante las formulaciones incesantemente repetidas e instituidas. En este sentido, la composibilidad no s\u00f3lo nos plantea la necesidad de coexistencia con otros saberes, sino que tambi\u00e9n la capacidad del pensamiento psicoanal\u00edtico de dejarse afectar por lo que atestiguan las experiencias hist\u00f3ricamente excluidas, silenciadas o patologizadas, afirmando su deseo en la apertura y la transformaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Finalmente, me parece interesante c\u00f3mo el autor se autoriza a proponer \u201cinnovaciones te\u00f3ricas\u201d, se\u00f1alando que s\u00f3lo a trav\u00e9s del reconocimiento del psicoan\u00e1lisis como saber parcial que esto se torna posible (una propuesta para nada nueva si recordamos las epistemolog\u00edas feministas del conocimiento situado de Donna Haraway o la teor\u00eda del punto de vista de Sandra Harding). Sin embargo, el autor no propone dicha innovaci\u00f3n como una mera producci\u00f3n de conceptos in\u00e9ditos, sino como un gesto que suscita modalidades de novedad, curiosidad y creaci\u00f3n de ideas. Curiosidad que, a mi parecer, puede movilizar ideas que se reh\u00fasen, o al menos, se resistan, a la captura neoliberal propia del capitalismo acad\u00e9mico. Vale la pena insistir, desde aqu\u00ed, que el psicoan\u00e1lisis, con su complejidad conceptual y su compromiso con una concepci\u00f3n de subjetividad atravesada por la alteridad y el conflicto, se mantiene como una pr\u00e1ctica que precisamente se resiste a la neutralizaci\u00f3n de las soluciones individualizantes, pero sin hacer de esto una condici\u00f3n para detentar superioridad y excepcionalidad respecto de otros campos de saber. De ah\u00ed que el pensamiento intersticial, composible con otros campos (filosof\u00eda y econom\u00eda pol\u00edtica de acuerdo al autor, a lo cual creo fundamental agregar los feminismos, nuevos materialismos, filosof\u00eda de la ciencia, entre otras teor\u00edas cr\u00edticas), puede habilitar la circulaci\u00f3n de un deseo del psicoan\u00e1lisis que mantenga viva su potencia cr\u00edtica, situada y \u00e9tico-sensible.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00b9<span style=\"font-weight: 400;\">Entiendo aqu\u00ed por <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pragmatismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> una disposici\u00f3n experimental y situada frente a los problemas de investigaci\u00f3n. Desde el pragmatismo especulativo, los conceptos son herramientas de trabajo que permiten la interrogaci\u00f3n de lo real, provocar efectos de pensamiento y abrir interrogantes. Adem\u00e1s, es inseparable de una sensibilidad a la situaci\u00f3n, es decir, no se trata de aplicar esquemas r\u00edgidos, sino a atender c\u00f3mo \u00e9sta obliga a pensar e inventar formas de acci\u00f3n y resistencia. Desde aqu\u00ed, las ideas son tambi\u00e9n pr\u00e1cticas en la medida que funcionan como pruebas del presente hist\u00f3rico, promoviendo una reconfiguraci\u00f3n de las relaciones entre quienes participan de una situaci\u00f3n atendiendo a lo que \u00e9sta exige y no lo que una teor\u00eda predefine. Finalmente, el pragmatismo funciona como \u201cuna ecolog\u00eda de pr\u00e1cticas\u201d en la que distintos reg\u00edmenes de saber deben coexistir sin que uno se arrogue el poder de subsumir a los dem\u00e1s (Stengers, 2005; Savransky, 2025).<\/span><\/p>\n<p>\u00b2<span style=\"font-weight: 400;\">Karatani toma esta noci\u00f3n de la astronom\u00eda, donde indica el cambio aparente en la posici\u00f3n de un objeto cuando se observa desde dos puntos diferentes. El fil\u00f3sofo japon\u00e9s, usa este concepto para pensar los problemas filos\u00f3ficos y pol\u00edticos, planteando que ciertas tensiones no pueden resolverse ni sintetizarse, porque dependen del punto de vista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por <strong>\u00c1ngela Cifuentes<\/strong><\/span><strong><br \/>\n<\/strong><span style=\"font-weight: 400;\">Fotograf\u00eda de Tony Vaccaro<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sobre:<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-6297\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PORTADA-Tupinamba-667x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"392\" height=\"602\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PORTADA-Tupinamba-667x1024.jpg 667w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PORTADA-Tupinamba-195x300.jpg 195w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PORTADA-Tupinamba-768x1180.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PORTADA-Tupinamba-1000x1536.jpg 1000w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PORTADA-Tupinamba-1333x2048.jpg 1333w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PORTADA-Tupinamba-1600x2457.jpg 1600w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/PORTADA-Tupinamba-scaled.jpg 1667w\" sizes=\"auto, (max-width: 392px) 100vw, 392px\" \/><\/span><\/p>\n<p>El deseo del psicoan\u00e1lisis<br \/>\n<span style=\"font-weight: 400;\">Gabriel Tupinamb\u00e1<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Alme Negra Editorial<br \/>\n2025<br \/>\nTraducci\u00f3n de Diego Mu\u00f1oz y Polly Reyes<br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">456 pp.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El deseo del psicoan\u00e1lisis. Ejercicios de pensamiento lacaniano, libro recientemente publicado por Alma Negra Editorial, traducido por Diego Mu\u00f1oz y Polly Reyes, se inscribe en un momento de crisis y proliferaci\u00f3n de perspectivas que interpelan no s\u00f3lo la ortodoxia psicoanal\u00edtica, sino ante todo sus remanentes esencialistas, sexistas, coloniales y heteropatriarcales, particularmente en el escenario latinoamericano. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6298,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[443],"tags":[],"class_list":["post-6296","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-resena"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6296","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6296"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6296\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6301,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6296\/revisions\/6301"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6298"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6296"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6296"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6296"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}