{"id":6263,"date":"2025-10-27T14:48:15","date_gmt":"2025-10-27T17:48:15","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6263"},"modified":"2025-10-27T14:48:15","modified_gmt":"2025-10-27T17:48:15","slug":"nuestra-tierra-de-lucrecia-martel-reclamando-la-memoria-por-andres-garza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/10\/27\/nuestra-tierra-de-lucrecia-martel-reclamando-la-memoria-por-andres-garza\/","title":{"rendered":"Nuestra Tierra de Lucrecia Martel. Reclamando la memoria \u2013 Por Andr\u00e9s Garza"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEn los libros de historia en las escuelas se habla de los pueblos ind\u00edgenas en pasado.\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Fue una de las frases que Lucrecia Martel dijo en la pl\u00e1tica subsecuente al estreno latinoamericano \u2014incre\u00edblemente el 12 de octubre, d\u00eda que \u201ccelebra\u201d la llegada de Col\u00f3n a Am\u00e9rica\u2014 en el Festival Internacional de Cine de Morelia, de su nuevo film <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nuestra Tierra, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">el primer documental en formato de largometraje de la directora argentina, despu\u00e9s de consolidarse como una de las cineastas m\u00e1s importantes del cine contempor\u00e1neo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Javier Chocobar, miembro de la comunidad ind\u00edgena de Chuschagasta, en la provincia de Tucum\u00e1n, al norte de la Argentina, fue asesinado a balazos el 12 de octubre \u2014de nuevo, incre\u00edblemente\u2014 de 2009 a manos de Dar\u00edo Amin, asistido por dos compa\u00f1eros suyos, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Luis Humberto G\u00f3mez y Eduardo Jos\u00e9 del Milagro Valdivieso Sassi, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">que buscaban seguir usurpando las tierras de dicha comunidad para su explotaci\u00f3n y venta. Aquel acto result\u00f3 en un juicio hist\u00f3rico para el pa\u00eds del cono sur del continente para establecer, no solamente la culpabilidad dentro del presunto asesinato, sino la propiedad l\u00edcita de las tierras por las que el hecho se desencaden\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el concepto aristot\u00e9lico de historia se entiende que esta se construye a trav\u00e9s de relatos. Y los relatos inevitablemente est\u00e1n basados en las fuentes preestablecidas como las hegem\u00f3nicas. Documentos y restos legitimados sist\u00e9micamente por aquellos que se benefician de dicha legitimaci\u00f3n. Por suerte, la historia se puede reconfigurar a partir de las im\u00e1genes. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nuestra Tierra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> recupera con rabia pero tambi\u00e9n con ingenio las im\u00e1genes y las redirige para cuestionar al establecimiento de las \u00e9lites, que desde la formaci\u00f3n del sistema occidental supuestamente absoluto y verdadero (y que hasta el d\u00eda de hoy lo abarca todo) lo hizo en beneficio de lo que convenientemente ten\u00eda que ser la verdad irrefutable para s\u00ed mismos y la conservaci\u00f3n de su poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Como en el resto de su filmograf\u00eda, Martel entiende el cine como una extensi\u00f3n natural para explorar lo humano: el sonido, los cuerpos, las tensiones invisibles que sostienen la vida en com\u00fan. Nunca parte de lo pol\u00edtico, pero lo pol\u00edtico termina filtr\u00e1ndose por inercia, como consecuencia inevitable de mirar con real atenci\u00f3n. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La ci\u00e9naga<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, la decadencia de una familia burguesa del norte argentino revela, sin subrayarlo, la podredumbre de una clase entera; en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Zama<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el hast\u00edo existencial del funcionario colonial del mismo nombre se convierte en una reflexi\u00f3n sobre el deseo, la espera y la violencia de su propia empresa colonizadora. Ac\u00e1, la cineasta argentina afina esa mirada para hacer del registro mismo una forma de revelaci\u00f3n: las im\u00e1genes no declaran, sugieren; no gritan, murmuran. Fortaleciendo de esta manera todav\u00eda m\u00e1s el discurso que busca exponer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La pel\u00edcula abre con una secuencia majestuosa que captura al planeta Tierra desde el espacio exterior, con un popular canto cristiano interpretado por un coro angelical de fondo. El hecho de arrancar as\u00ed su pel\u00edcula no es incidental; Martel tambi\u00e9n coment\u00f3 tras la proyecci\u00f3n que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cel mundo no es tan chiquito como para masacrar gente para estarle quitando la tierra\u201d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Ampliando as\u00ed su discurso a un alcance tristemente universal, haciendo eco de las tantas historias como las de Chocobar alrededor del mundo y que tienen como principal v\u00edctima a los pueblos originarios. Y la canci\u00f3n elegida lo potencia a\u00fan m\u00e1s: esta limpieza \u00e9tnica sanguinaria se ha llevado a cabo, casi en todos los casos, con la ideolog\u00eda religiosa como estandarte. La justificaci\u00f3n divina ha dado sitio al saqueo y al exterminio (f\u00edsico e hist\u00f3rico) de estas comunidades, de las que ahora solo queda una peque\u00f1a fracci\u00f3n de lo que fueron hace siglos. La validaci\u00f3n del Estado y de Dios como respaldo del genocidio m\u00e1s grande perpetrado en la historia de la humanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Martel, como en sus obras anteriores, explota magistralmente el poder de las im\u00e1genes, que tan h\u00e1bilmente ha sabido dotar de un misticismo y una inteligencia b\u00e1rbara, para mostrar los cr\u00edmenes cometidos contra los Chuschagasta, y por extensi\u00f3n contra todos los pueblos ind\u00edgenas de Am\u00e9rica. La manera de filmar el pol\u00e9mico juicio da fe de ello: la directora coloca la c\u00e1mara est\u00e1tica frente a los acusados y algunos miembros del jurado, mientras un mozo entra constantemente a la sala a servirles agua o jugo en un peque\u00f1o vaso de cristal. Inmediatamente corta a los rostros desencajados de los miembros del pueblo diaguita, que escuchan en silencio las deliberaciones de la defensa. En lugar de a\u00f1adir una voz en off explicativa, testimonios encimados o alg\u00fan otro tropo facil\u00f3n o, ya de menos, com\u00fan del documental, Martel recurre al montaje y a una c\u00e1mara sutil para decirnos con br\u00edo m\u00e1s de lo que cualquier artefacto podr\u00eda transmitir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La salte\u00f1a tambi\u00e9n les permite a los ind\u00edgenas tomar el espacio del documental como propio, cediendo la totalidad de su duraci\u00f3n a testimonios o narraciones de ellos mismos. Con un par de excepciones que sirven para ridiculizar o contextualizar, ellos son los \u00fanicos que entran en contacto directo con la c\u00e1mara y la formaci\u00f3n de la pel\u00edcula, permiti\u00e9ndoles as\u00ed hacerlo desde la humanizaci\u00f3n y el entendimiento hacia su pueblo y sus ra\u00edces. Evitando por completo la exotizaci\u00f3n e incluso la revictimizaci\u00f3n, llegan a celebrar su riqu\u00edsima historia en las discutidas tierras. Repasan bellamente fotograf\u00edas y relatos, fortaleciendo el mito de la leg\u00edtima pertenencia de los territorios ancestrales que se les busca arrebatar a\u00fan hasta el d\u00eda de hoy.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por eso es justamente oportuno que la fecha de estreno del t\u00f3pico documental en tierras americanas se diera el mismo d\u00eda que el pueblo latino ha llamado a rebautizar como D\u00eda de la Naci\u00f3n Pluricultural o, mejor a\u00fan, D\u00eda de la Resistencia Ind\u00edgena. Con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nuestra Tierra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Martel ha formado una obra de una potencia que me parece rebasa la pantalla para conversar directamente con la actualidad. Sin llegar a dar la satisfacci\u00f3n a su p\u00fablico de ser c\u00f3moda, su \u00faltima pel\u00edcula remarca con vigor la importancia de un mensaje urgente y trascendental: recordar. Aqu\u00ed, los Chuschagasta se nombran una y otra vez para validar su existencia a partir de la memoria. Una memoria perdida \u2014o m\u00e1s bien, borrada\u2014 que alza la voz a gritos, buscando justicia y visibilidad con un mensaje tan necesario como resistente: seguimos aqu\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por <\/span><b>Andr\u00e9s Garza desde el FICMorelia.\u00a0<\/b><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEn los libros de historia en las escuelas se habla de los pueblos ind\u00edgenas en pasado.\u201d Fue una de las frases que Lucrecia Martel dijo en la pl\u00e1tica subsecuente al estreno latinoamericano \u2014incre\u00edblemente el 12 de octubre, d\u00eda que \u201ccelebra\u201d la llegada de Col\u00f3n a Am\u00e9rica\u2014 en el Festival Internacional de Cine de Morelia, de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":6264,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,47],"tags":[],"class_list":["post-6263","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine","category-festivales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6263"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6263\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6282,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6263\/revisions\/6282"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6264"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}