{"id":6221,"date":"2025-10-01T12:34:04","date_gmt":"2025-10-01T15:34:04","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6221"},"modified":"2025-10-01T12:34:04","modified_gmt":"2025-10-01T15:34:04","slug":"farsa-por-vsevolod-garshin-traduccion-de-tomas-veizaga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/10\/01\/farsa-por-vsevolod-garshin-traduccion-de-tomas-veizaga\/","title":{"rendered":"Farsa \u2013 Por Vs\u00e9volod Garshin \u2013 Traducci\u00f3n de Tom\u00e1s Veizaga"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Un hermoso d\u00eda de junio \u2014hermoso porque la temperatura alcanzaba los veintiocho grados R\u00e9aumur<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 hac\u00eda calor en todas partes, pero en un sitio del jard\u00edn donde hab\u00eda un mont\u00f3n de heno reci\u00e9n cortado estaba a\u00fan m\u00e1s caluroso, puesto que el viento se deten\u00eda a causa de una plantaci\u00f3n muy densa de cerezos. Casi todo dorm\u00eda. Hombres y mujeres, que hab\u00edan almorzado recientemente, ahora se recostaban sobre sus costados, enfrascados en aquellas profundas meditaciones que suelen venir despu\u00e9s de una comida contundente. Las aves callaban, incluso varios insectos se ocultaban del calor, y con mayor raz\u00f3n los animales dom\u00e9sticos. El ganado, grande y peque\u00f1o, se refugiaba a la sombra de un cobertizo. Un perro, que hab\u00eda cavado una madriguera bajo el granero, se instal\u00f3 all\u00ed y con los ojos semicerrados se estir\u00f3, respirando pesadamente con casi la mitad de la lengua afuera. De vez en cuando, y sin duda por la excesiva temperatura, bostezaba hasta el punto de emitir agudos quejidos. Los cerdos, la madre con sus trece lechones, se hab\u00edan ido al r\u00edo y retozaban incrustados en el fango. Solo se les ve\u00eda una fila de hocicos que resoplaban, las largas espaldas lodosas y las grandes orejas. \u00danicamente las gallinas, que hab\u00edan perdido el miedo por el calor, se afanaban por matar el tiempo escarbando el suelo junto a la puerta de la cocina, aunque sab\u00edan bien que no hab\u00eda siquiera un min\u00fasculo grano que encontrar. Las cosas parec\u00edan andar muy mal para uno de los gallos, pues cada cierto tiempo asum\u00eda una actitud pomposa y, con todas sus fuerzas gritaba:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1Qu\u00e9 esc\u00e1ndalo!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el mencionado sitio del jard\u00edn (el que era el m\u00e1s caluroso de todos porque no llegaba el viento), unos individuos que no dorm\u00edan estaban sentados en grupo. En realidad, no todos se sentaban, puesto que la vieja yegua sufr\u00eda en sus costados a causa del l\u00e1tigo del cochero Ant\u00f3n. Y, como era un caballo, remov\u00eda el heno y no pod\u00eda sentarse. Una oruga, forma previa de alguna especie de mariposa, se recostaba sobre su est\u00f3mago m\u00e1s que sentarse; en todo caso, todo esto no es m\u00e1s que un asunto de palabras. Una peque\u00f1a pero solemne reuni\u00f3n se celebraba bajo uno de los cerezos: un caracol, un escarabajo, una lagartija y la antes mencionada oruga. Un saltamontes tambi\u00e9n lleg\u00f3 de un salto, y cerca se mantuvo de pie la vieja yegua escuchando los discursos con una oreja parda llena de canas vuelta en direcci\u00f3n hacia ellos. Tambi\u00e9n hab\u00eda dos moscas sentadas sobre su lomo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La reuni\u00f3n era cort\u00e9s pero animada, controvertida. Como era de esperarse, nadie estaba de acuerdo con nadie, pues cada uno valoraba su autonom\u00eda y opini\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Yo creo \u2014dijo el escarabajo\u2014 que un animal de recto comportamiento debe, antes que cualquier otra cosa, preocuparse por su legado. La vida es trabajo para las futuras generaciones. Aquel que, con sabidur\u00eda cumpla con los mandatos de la naturaleza, vivir\u00e1 en tierra firme. Mientras haga su trabajo, no ser\u00e1 responsable por lo que ocurra en el futuro. \u00a1M\u00edrenme! \u00bfQui\u00e9n trabaja m\u00e1s duro que yo? \u00bfQui\u00e9n, por d\u00edas enteros, hace rodar esta pesada bola? Bola que, por lo dem\u00e1s, yo mismo hice con esti\u00e9rcol para el m\u00e1s digno prop\u00f3sito: servir para que futuros escarabajos como yo puedan nacer. No creo que nadie pueda decir, con una consciencia as\u00ed de tranquila y un coraz\u00f3n en paz, lo que yo podr\u00e9 decir cuando nazcan mis escarabajitos: \u00abS\u00ed, ya hice todo lo que deb\u00eda y pod\u00eda hacer en este mundo\u00bb. A eso, se\u00f1ores, le llamo trabajar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Oh, \u00a1por favor! \u2014exclam\u00f3 una hormiga, que durante el discurso del escarabajo y sin importarle el calor, estuvo arrastrando un excelente tallo de pasto. Descansaba por un instante, sentada en sus cuatro patas traseras, y con las delanteras se limpiaba el sudor de la frente atribulada\u2014. \u00a1Yo, al menos, trabajo m\u00e1s que t\u00fa! T\u00fa trabajas para ti, o en todo caso para tu linaje. No todas tenemos esa suerte. Deber\u00edas intentar arrastrar ramas y pastos para los dem\u00e1s, como lo hago yo. Por mi parte, no sabr\u00eda decir qu\u00e9 es lo que me impulsa al trabajo, agotando mis fuerzas incluso con este calor\u2026 Nadie me lo agradecer\u00e1. Nosotras, las desgraciadas y explotadas hormigas, todas trabajamos, \u00bfy en qu\u00e9 sentido es bella nuestra vida? El destino\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014T\u00fa, escarabajo, eres muy severo; y t\u00fa, hormiga, tienes una visi\u00f3n de la vida muy pesimista \u2014dijo el saltamontes\u2014. No, se\u00f1or, a m\u00ed me gusta hacer m\u00fasica y saltar, y ninguna obligaci\u00f3n, ni la consciencia, ni el destino me preocupan. Adem\u00e1s, nadie contest\u00f3 la pregunta de la se\u00f1orita lagartija. Ella pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el mundo?\u00bb. Y le hablan sobre pelotas de esti\u00e9rcol. Es una ordinariez. En mi opini\u00f3n, el mundo es un lugar bastante agradable, porque hay hierba fresca para nosotros, y sol, y la brisa\u2026 S\u00ed, \u00a1y es inmenso! Ustedes, aqu\u00ed entre los \u00e1rboles, no pueden concebir su tama\u00f1o. Cuando estoy en el campo, a veces salto tan alto como puedo y, como alcanzo alturas impresionantes, desde arriba veo que el mundo no tiene fin.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Cierto, muy cierto \u2014afirm\u00f3 la vieja yegua\u2014. Pero, en todo caso, ninguno de ustedes ver\u00e1 ni una cent\u00e9sima parte de lo que yo he visto en mi vida. Lamento que no puedan entender lo que es una versta\u2026 A una versta de aqu\u00ed, hay un pueblo: Luparevka, a donde voy cada d\u00eda por un barril de agua. Pero all\u00e1 nunca me alimentan. En la direcci\u00f3n contraria tenemos los pueblos de Efimovka y Kislyakovka. En este \u00faltimo hay una iglesia con campanas. M\u00e1s lejos est\u00e1 Sviato-Troiska, y despu\u00e9s Bogoiavlensk. All\u00ed siempre me dan heno, aunque no de muy buena calidad. Nicolaiev, en cambio, \u00a1ese s\u00ed que es un buen pueblo! Est\u00e1 a veintiocho verstas de aqu\u00ed. All\u00e1 el heno es mucho mejor, y hasta dan avena. Sin embargo, no es muy agradable el trayecto. El amo a veces va, y ordena al cochero apurarse, y el cochero nos da unos latigazos terribles\u2026 Y, en fin, m\u00e1s all\u00e1 est\u00e1 Alexandrovka, Bielozerk y Jers\u00f3n\u2026 pero \u00a1c\u00f3mo podr\u00edan ustedes comprender esto! Eso es el mundo: no todo, debemos admitirlo, pero igualmente es una gran parte de \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La yegua dej\u00f3 de hablar, pero su labio inferior sigui\u00f3 movi\u00e9ndose como si balbuceara algo. Eso le pasaba por la edad. Ten\u00eda diecisiete a\u00f1os. Esto, para un caballo, son como setentaisiete a\u00f1os de vida humana.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No entiendo tus sagaces y equinos comentarios. No me molestar\u00e9 en intentar comprenderlos, pero los acepto \u2014dijo el caracol\u2014. Mientras haya hierbas que comer, me basta. Llevo cuatro d\u00edas subiendo por esta planta, y aun no llego hasta arriba. Y despu\u00e9s de este tallo viene otro, y all\u00ed estoy seguro de que habr\u00e1 otro caracol esperando. Y eso es todo. Saltar no es necesario: todo eso es imaginaci\u00f3n y frivolidad. Lo mejor es quedarse en su sitio y comer de la hoja en la que ya se est\u00e1. Si no fuera tan perezoso arrastr\u00e1ndome, ya me habr\u00eda alejado hace un buen rato de ustedes y sus debates. Lo \u00fanico que van a sacar de todo esto es un dolor de cabeza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No, d\u00e9jame explicarte \u2014interrumpi\u00f3 el saltamontes\u2014. Es muy agradable cantar, y mejor si es sobre temas tan fascinantes como el infinito, o algo similar. Claro que hay gente m\u00e1s pr\u00e1ctica que solo se preocupa de llenar su propio est\u00f3mago, como t\u00fa o esta bella oruga.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Ah, no, a m\u00ed d\u00e9jenme en paz, se los ruego \u2014exclam\u00f3 alterada la oruga\u2014. D\u00e9jenme fuera de este asunto, no se preocupen por m\u00ed. Yo hago esto por la otra vida, todo lo dispongo para la otra vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfQu\u00e9 otra vida? \u2014pregunt\u00f3 la yegua.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00bfAcaso no lo sabes? \u00bfIgnoras que despu\u00e9s de la muerte transmutar\u00e9 en una mariposa con alas de muchos colores?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ni la yegua, ni la lagartija, ni el caracol sab\u00edan nada del tema, aunque los insectos ten\u00edan una vaga noci\u00f3n. Todos mantuvieron silencio por un tiempo, porque nadie sab\u00eda c\u00f3mo decir algo referente a la \u00abotra vida\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Es necesario respetar las convicciones \u2014grill\u00f3, finalmente, el saltamontes\u2014. \u00bfNadie quiere decir algo m\u00e1s? \u00bfTal vez las damas? \u2014Volte\u00f3 en direcci\u00f3n a las moscas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Nosotras no podemos decir que nos vaya tan mal \u2014dijo la mayor de ellas\u2014. Venimos reci\u00e9n saliendo de una habitaci\u00f3n donde la se\u00f1ora de la casa estaba enfrascando mermelada, y nos paramos sobre una de las tapas y ahora estamos satisfechas. Es cierto que nuestra madre se qued\u00f3 all\u00ed pegada, pero \u00bfqu\u00e9 se puede hacer? Ya tuvo una buena vida, y nosotras estamos alimentadas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Estimados \u2014dijo la lagartija\u2014, creo que todos ustedes tienen raz\u00f3n. Sin embargo, no podemos ignorar que\u2026<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero la lagartija no pudo decir qu\u00e9 es lo que no deb\u00eda ignorarse, porque sinti\u00f3 que algo le apret\u00f3 fuertemente la cola contra el suelo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Era el cochero Ant\u00f3n, quien luego de despertar vino por la yegua. Pis\u00f3, sin quererlo, a la reuni\u00f3n completa y los aplast\u00f3 a todos. Solo las moscas lograron huir, y se alejaron para zumbar en otra parte sobre su pobre madre muerta en la mermelada. La lagartija se salv\u00f3, pero con un mu\u00f1\u00f3n de cola. Ant\u00f3n tom\u00f3 a la yegua por las riendas y se la llev\u00f3 fuera del jard\u00edn para ensillarla y enviarla a buscar un barril de agua, y le dijo:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u00a1Mu\u00e9vete, vieja achacosa!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La yegua respondi\u00f3 balbuceando algo inaudible. La lagartija se qued\u00f3 sin cola. Es cierto que despu\u00e9s de un tiempo volvi\u00f3 a crecer, pero le qued\u00f3 permanentemente negruzca y un tanto atrofiada. Cuando le preguntaron qu\u00e9 le hab\u00eda pasado, ella respondi\u00f3 modestamente:<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Me la arrancaron, porque estuve a punto de decir lo que pensaba.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y, sin duda, ten\u00eda raz\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">1882<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traducci\u00f3n por Tom\u00e1s Veizaga, a partir de la versi\u00f3n de Bernard Isaacs (Ed. de Lenguas Extranjeras de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, 1950), complementada y contrastada con la de Rowland Smith, embajador de Gran Breta\u00f1a en Petrogrado (Ed. A. Knopf, 1916).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Vida y obra del autor<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Vs\u00e9volod Mij\u00e1ilovich Garshin<\/b> <span style=\"font-weight: 400;\">es, junto a Ch\u00e9jov, uno de los m\u00e1s grandes escritores de relatos breves del llamado Siglo de Oro de la literatura de su pa\u00eds.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Naci\u00f3 en 1855 en la Rusia de los zares, en tierras que hoy corresponden a Ucrania. Provino de una familia acomodada cuya estirpe se remonta \u2014seg\u00fan la leyenda\u2014 a un guerrero de la Horda Dorada, ennoblecido y juramentado a Iv\u00e1n el Terrible, primer zar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Acaso la presi\u00f3n de su linaje, de su familia (el padre era oficial de ej\u00e9rcito) y cercanos (como retrata cruelmente en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cobarde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) le llevaron a dejar de lado su naturaleza pac\u00edfica para enlistarse y combatir como soldado contra los turcos en 1877. Esta experiencia le marc\u00f3 tanto psicol\u00f3gica como f\u00edsicamente, regresando profundamente da\u00f1ado, situaci\u00f3n similar a la que vive su Ivanov en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuatro d\u00edas, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">su primer cuento escrito y publicado el mismo a\u00f1o que regres\u00f3 de la guerra. Tal vez el padre le llev\u00f3 a la guerra; tal vez la madre influy\u00f3 en su carrera literaria, pues era asidua a la pol\u00edtica y a la literatura, adem\u00e1s de manejar tanto el franc\u00e9s como el alem\u00e1n. De ser as\u00ed, ambas influencias se unen para crear una po\u00e9tica cuya mayor contribuci\u00f3n no es la elusiva referencia biogr\u00e1fica de sus relatos, sino su legado a la literatura universal. Por ejemplo, a muchos se les ha atribuido el primer uso del mon\u00f3logo interior directo. Eduard Dujardin se autodeclar\u00f3 el inventor de este recurso, y su fanfarria fue canonizada por la Enciclopedia Brit\u00e1nica, que registra la fecha de 1887. Otros han atribuido este recurso a Rhodius, otros a Gid\u00e9, otros a Browning. Sin embargo, Garshin en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuatro d\u00edas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> usa este recurso diez a\u00f1os antes que Dujardin y un a\u00f1o antes que Dostoievsky, el cual antecede en su uso a los franceses e ingleses, quienes no por nada tienen sus m\u00e1s grandes museos llenos de reliquias extranjeras. Vladimir Tumanov, por su parte, rescata el m\u00e9rito de Garshin en un excelente ensayo que expone, fundamenta y contrasta la manera en que este escritor utiliza el mon\u00f3logo interior directo en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cuatro d\u00edas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, se\u00f1al\u00e1ndolo como el primero en concretar esta t\u00e9cnica que luego fue tan ampliamente utilizada por grandes autores del mundo anglosaj\u00f3n y tambi\u00e9n cultores del g\u00e9nero de la narrativa breve, como lo fueron Joyce, Faulkner, Woolf y Poe, entre otros. Eso s\u00ed, quisi\u00e9ramos agregar que Garshin supera el mismo artificio que inventa, al subvertir las expectativas del lector en un juego temporal que no dejar\u00e1 de advertirse.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Garshin, adem\u00e1s, fue un objeto de culto en muchas lecturas p\u00fablicas en las que le\u00eda sus relatos profundamente conmovedores. Los lectores y oyentes, medularmente cristianos ortodoxos, no pod\u00edan dejar de notar el fuerte parecido entre el narrador y los \u00edconos de Jesucristo. Esto sumado a la llaneza del lenguaje que lo hac\u00eda cercano con el pueblo, m\u00e1s la insondable compasi\u00f3n y simbolismo de sus relatos causaban una especie de histeria colectiva que no pas\u00f3 desapercibida para la prensa de la \u00e9poca. Pero la salud mental de Garshin, sus nervios da\u00f1ados, sus personajes, su mirada y su tr\u00e1gico final tambi\u00e9n le ganaron el ep\u00edteto de \u00abel melanc\u00f3lico\u00bb. Su paso por instituciones mentales y su sentido de profunda empat\u00eda por la humanidad se hacen manifiestos en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La flor escarlata<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, uno de sus relatos m\u00e1s emblem\u00e1ticos, aunque no deja de retratar la futilidad de ciertos ideales. Su sentido de entrega y su manera de crear arte a partir del dolor (o darle sentido a la sangre) se materializan en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La se\u00f1al<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, otra de sus obras m\u00e1s reconocidas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En 1888, internado en un sanatorio, Garshin se lanz\u00f3 escaleras abajo. Muere d\u00edas m\u00e1s tarde en un hospital de la Cruz Roja. Al igual que Jes\u00fas, muri\u00f3 a los treintaitr\u00e9s. Su muerte fue recibida como la de un m\u00e1rtir, y no pocos condenaron a los gobernantes y a una \u00e9lite ingrata con sus m\u00e1s grandes artistas e intelectuales. No por nada Ilya R\u00e9pin, quien lo retrat\u00f3 en vida, acudi\u00f3 e hizo un estudio del rostro del fallecido, que luego utiliz\u00f3 como modelo del pr\u00edncipe muerto a manos de su propio padre Iv\u00e1n el Terrible, en la que acaso sea su pintura m\u00e1s difundida por el mundo entero.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por <strong>Tom\u00e1s Veizaga<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un hermoso d\u00eda de junio \u2014hermoso porque la temperatura alcanzaba los veintiocho grados R\u00e9aumur\u2014 hac\u00eda calor en todas partes, pero en un sitio del jard\u00edn donde hab\u00eda un mont\u00f3n de heno reci\u00e9n cortado estaba a\u00fan m\u00e1s caluroso, puesto que el viento se deten\u00eda a causa de una plantaci\u00f3n muy densa de cerezos. Casi todo dorm\u00eda. 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