{"id":6209,"date":"2025-09-29T02:40:45","date_gmt":"2025-09-29T05:40:45","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6209"},"modified":"2026-01-07T12:20:34","modified_gmt":"2026-01-07T15:20:34","slug":"sobre-los-higos-por-agustin-herrera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/09\/29\/sobre-los-higos-por-agustin-herrera\/","title":{"rendered":"Sobre los higos \u2013 Por Agust\u00edn Herrera"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Toda la informaci\u00f3n que recibimos parece destinada a entristecernos a los invertidos. Pero antes de que esto termine, tengo la intenci\u00f3n de celebrar nuestro rinc\u00f3n de Para\u00edso, esa parte del jard\u00edn que nuestro Se\u00f1or olvid\u00f3 mencionar <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Derek Jarman en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Naturaleza Moderna<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Noto la proximidad de la primavera en la triste disposici\u00f3n que he adoptado durante los \u00faltimos d\u00edas. Desconf\u00edo de la simplicidad con que atribuyen a la llegada (o partida) de estaci\u00f3n el cambio de \u00e1nimo de las personas. No cabe duda de que esa relaci\u00f3n existe, a fin de cuentas la composici\u00f3n del cuerpo con la misma agua y aire que conforman el mundo, es una teor\u00eda tan antigua como el acompa\u00f1ar a una persona afligida con un t\u00e9 caliente. Frente a la prohibici\u00f3n a los colegios de entregar medicamentos a sus estudiantes, la enfermera escolar no pod\u00eda atender a las hipocondr\u00edas \u2013con las que esperaba irme a mi casa y no volver a la sala de clases\u2013 m\u00e1s que con una ag\u00fcita de manzanilla servida en un vaso de plumavit. Aunque no siempre lograba mi cometido, la calidez entrando por mi boca, desliz\u00e1ndose por mi garganta y pecho para alojarse en mi est\u00f3mago, me daba el confort suficiente para reincorporarme a los dictados de la profesora.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La llegada de la primavera no solo incomoda a los al\u00e9rgicos, tambi\u00e9n desaf\u00eda a quienes se han acostumbrado a la pena. Si bien fen\u00f3menos meteorol\u00f3gicos como el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">foehn <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en las laderas de los Alpes<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">zonda <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">del lado argentino de la cordillera, o el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">siroco <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">mediterr\u00e1neo han sido relacionados con la irritabilidad, la ansiedad o el des\u00e1nimo, la primavera no arremete precisamente contra las narices de las personas abatidas. Es un carnaval escandaloso de la vida que florece, recupera su color en las ramas de los \u00e1rboles e incentiva la ca\u00f3tica orquesta de los p\u00e1jaros sobre ellas. Si no participas de esta fiesta, el jolgorio se pasea frente a tus ojos con la ligereza de la indiferencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La gente juzga equivocadamente a los melanc\u00f3licos al creer que el fundamento de su pesadumbre es solamente una cuesti\u00f3n clim\u00e1tica. La primavera es prometedora para quienes dirigen su mirada hacia el futuro o han desarrollado la dif\u00edcil habilidad de posarla en el presente. Quien se acuesta a ver las nubes y no sufre al despedirlas en el apremio del viento, vive en una cronolog\u00eda privilegiada, pues se ha desprendido del pasado. Septiembre recuerda la imposibilidad de los \u00e1rboles de recuperar sus hojas perdidas. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Esas hojas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en\u00a0 particular. Al \u00e1rbol no le importa, a m\u00ed s\u00ed.\u00a0 No me interpela la promesa de renacer que ofrece la estaci\u00f3n. Me resisto a perder su p\u00e9rdida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El verano es la \u00e9poca m\u00e1s alegre. No debemos despedir nada, por eso es mi favorita. Sobrevivir la primavera se recompensa luego con la tranquilidad estival de un sol permanente. Alcanza el d\u00eda para todo tipo de emoci\u00f3n: te levantas hastiado, luego repuntas y haces alguna actividad que dejaste tirada el verano pasado \u2013practicar el yoga, hacer cer\u00e1mica, leer m\u00e1s libros\u2013; te da el tiempo hasta para tomar luego unas cervezas con tu amigo, abrigados nada m\u00e1s que con lo que queda de sol.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El cuerpo recupera su robustez, sale de su estado de convalecencia. Asolearse es un ejercicio f\u00e1cil. A veces accidental. El sol se tiende en los ojos, las manos, se escabulle entre medio de las ventanas. La pr\u00e1ctica de buscar al sol, luego de haberse escapado de \u00e9l por semanas, solo puede recompensarse con los primeros higos en mi frutero. Adem\u00e1s de recuperar el vigor atrofiado en el ejercicio de asolearse, comer higos es la mejor forma para entrenar el desapego. Muerdes esa peque\u00f1a flor que ha florecido hacia su interior como queriendo protegerse. Recuerdas en su n\u00e9ctar cu\u00e1n breve es su breve temporada.<\/span><\/p>\n<p>Por Agust\u00edn Herrera<br \/>\nFotograf\u00eda de Marketa Luskacova<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Toda la informaci\u00f3n que recibimos parece destinada a entristecernos a los invertidos. 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