{"id":6205,"date":"2025-09-25T01:56:39","date_gmt":"2025-09-25T04:56:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6205"},"modified":"2025-09-25T11:30:22","modified_gmt":"2025-09-25T14:30:22","slug":"tercera-guerra-mundial-por-eloy-marquez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/09\/25\/tercera-guerra-mundial-por-eloy-marquez\/","title":{"rendered":"Tercera guerra mundial \u2013 Por Eloy M\u00e1rquez"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero donde se enciende una luz, los rayos\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">no se pierden.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Herman Hesse<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los escombros caen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Caen sobre cuerpos abandonados. Caen sobre personas que han sido calculadamente dispuestas al exterminio. Caen sobre las carnes de quienes narran -con testimonial corporalidad- las subversiones de los registros instalados. Caen sobre aquellos cuyas voces -que ya no son m\u00e1s que lamentos, ayes y quejidos- resultan inaudibles para nuestros blindajes burgueses, silenciadores de todo lo que desacomoda, lo que convoca, lo que reclama.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Se funda otra frontera, se traza en el mapa una l\u00ednea divisoria m\u00e1s, un trazo letal que posiciona al otro en el campo del permiso absoluto para la violencia. Traza que dise\u00f1a el diagrama de la mortalidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Se configura otro centro ficcional desde el cual se dirigen los valores oficiales; desde el cual se distribuyen las limitaciones o el acceso a las posibilidades seg\u00fan cu\u00e1n obediente sea el postulante. Mientras, el hambre, la demolici\u00f3n y la aniquilaci\u00f3n abaten, sistem\u00e1ticamente, a gentes a las que el dios de los amos no ha de querer\u2026, a pueblos a los que la piedad del artefacto moral no ha de incluir, a territorios columbrados como perecibles, sobre los que el polvo y la maldici\u00f3n tan\u00e1tica se ha legalizado. Pueblos bautizados como enemigos del Bien, en nombre del cual todos los males son sobre ellos desplegados.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El ling\u00fcista Austin define la afirmaci\u00f3n performativa como una extra\u00f1a alquimia en virtud de la cual la producci\u00f3n de un enunciado crea lo que enuncia, es decir: el centro enuncia al borde como maligno con lo cual el centro crea, produce, al borde como maligno\u2026, y el centro, investido de bondades y de discursos salv\u00edficos inscribe sobre aqu\u00e9l la promesa de su borramiento, de su silenciamiento garantiz\u00e1ndole ser devorado para ser salvado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Caen sobre tantos, sobre numerosos, la injusticia de la Ley, del lenguaje, y el efecto del pacto de complicidad el cual conduce a que por temor al menoscabo de la reputaci\u00f3n, de la inteligencia, del yo, los comprometidos sean pocos, aun si forman parte de la minoraci\u00f3n, de la minor\u00eda afectada, a sabiendas o sin saberlo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Caen los escombros sobre tierras susceptibles de muerte insusceptibles de paz. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Porque siempre ha sido as\u00ed<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, dicen\u2026, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">porque es la raz\u00f3n de la historia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, dicen\u2026 Caen sobre pa\u00edses que est\u00e1n cay\u00e9ndose del mapa, pues <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">no hay lugar para todos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, dicen\u2026 Cae el gesto neroniano, el pulgar hacia abajo, condenando con implacabilidad los porvenires de los vencidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Relumbr\u00f3n: el sol es soslayado por una larga medianoche, llena de cenizas y plegarias. Nacen cuerpos sin una vida a propagar, sin un entorno en el que nutrirse. Vida fr\u00e1gil pero latiente. Relumbr\u00f3n: finalmente el asesino muere en manos del asesinado, y es que en la guerra lo que muere es la humanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Adorno dir\u00e1: despu\u00e9s de Auschwitz no se puede escribir poemas. Diremos: ha de ser necesario, justo y preciso que se escriban poemas. Ha de ser perentoriamente posible, porque tristemente han sido posibles nuevos Auschwitz.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por <strong>Eloy M\u00e1rquez<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Pero donde se enciende una luz, los rayos\u00a0 no se pierden. Herman Hesse Los escombros caen. Caen sobre cuerpos abandonados. Caen sobre personas que han sido calculadamente dispuestas al exterminio. 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