{"id":6199,"date":"2025-09-23T09:24:57","date_gmt":"2025-09-23T12:24:57","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6199"},"modified":"2025-09-23T09:53:51","modified_gmt":"2025-09-23T12:53:51","slug":"quien-va-cayendo-ya-ha-logrado-bastante-sobre-oh-via-lactea-con-un-beso-me-embolinas-la-perdiz-de-luna-jadue-por-bernardita-eltit","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/09\/23\/quien-va-cayendo-ya-ha-logrado-bastante-sobre-oh-via-lactea-con-un-beso-me-embolinas-la-perdiz-de-luna-jadue-por-bernardita-eltit\/","title":{"rendered":"\u201cQui\u00e9n va cayendo ya ha logrado bastante\u201d.  Sobre Oh V\u00eda L\u00e1ctea, con un beso me embolinas la perdiz de Luna Jadue \u2013 Por Bernardita Eltit"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">(\u2026)<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">tus gritos no rebotan en mi materia<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">se escabullen y organizan<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">van formando una gran toma en los lugares vac\u00edos y apartados<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfC\u00f3mo los hallo despu\u00e9s?<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfc\u00f3mo los desalojo?<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">para cuando los encuentre ya tendr\u00e1n familias<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">y muchos estar\u00e1n enfermos<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">como yo<\/span><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Dicen que la V\u00eda L\u00e1ctea se form\u00f3 por la leche regada de Hera. Dicen que Hermes puso a H\u00e9rcules beb\u00e9 a mamar de su leche divina mientras ella dorm\u00eda. Dicen que al despertar lo apart\u00f3 de s\u00ed con tal brusquedad que la leche se esparci\u00f3 por el firmamento. Me pregunto \u00bfcu\u00e1nto doler\u00e1 amamantar a un semidi\u00f3s? \u00bfjunto a la leche desparramada tambi\u00e9n habr\u00e1 manado sangre del pez\u00f3n herido de la diosa?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Qui\u00e9n firma el libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Oh V\u00eda L\u00e1ctea. Con un beso me embolinas la perdiz<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es asimismo un sat\u00e9lite. Estamos arrojadas, entonces, al espacio y a su desconcierto, al caos organizado en la inercia de la elipse. A lo que nos sobrepasa con mucho, a lo que nos determina y nos hiere. A lo que nos origin\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Denisse Levertov escribi\u00f3 que \u201clas formas m\u00e1s aptas para expresar la sensibilidad de nuestra \u00e9poca son las exploratorias, las abiertas\u201d (\u201cSobre la funci\u00f3n del verso\u201d), esto porque el verso libre incorpora y revela el proceso de sentir-pensar; pensar-sentir y al hacerlo expresa asociaciones posibles. Esta forma de habitar el lenguaje po\u00e9tico en el mundo contempor\u00e1neo es capaz de transmitir el vaiv\u00e9n del pensamiento, la elipse de la duda, no el movimiento de la narrativa que destella un recorrido, un caminar, sino el del poema en tanto baile, danza infinita, como escribi\u00f3 alguna vez Paul Valery.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Oh V\u00eda L\u00e1ctea<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2026 es la experiencia de un viaje, y as\u00ed la voz po\u00e9tica se convierte en la de una exploradora, pero una cuyo desplazamiento es casi imperceptible. Es el viaje de una hacia s\u00ed misma, o de una ni\u00f1a a una joven, quiz\u00e1s a una mujer, o de alguien que se desplaza de la cama al living, y quiz\u00e1s despu\u00e9s a la puerta de la casa paterna. De pronto se anima y se asoma a mirar qu\u00e9 hay m\u00e1s all\u00e1. A tratar de sentirlo. Al mismo tiempo ese viaje interior, ese peque\u00f1o desplazamiento hacia un poquito m\u00e1s afuera de la llama del hogar dialoga con las grandes expediciones intergal\u00e1cticas, con el descubrimiento de mundos nuevos, de universos otros.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los poemas de este hermoso libro de Luna Jadue, son muchos y quiz\u00e1s tambi\u00e9n solo uno. Exploran el dolor, la peque\u00f1ez, la coerci\u00f3n, el miedo, la necesidad extrema, el gesto de la huida. Y quiz\u00e1s los une la sujeci\u00f3n a una fuerza c\u00f3smica, inmensa y cruel, paterna, que no deja ser, solo estar pero en cuclillas y dentro de su ley. Hay muchas im\u00e1genes que remiten a la infancia, a ese dolor. El verso que canta \u201cmenuda existencia habitar los restos\u201d y la idea recurrente de alimentarse con lo que sobra, con las migas \u201cque quedaron en la mesa\u201d.\u00a0 Adem\u00e1s, se suceden las ideas de lo que se da\u00f1a en \u201cla madera se pudre, se astilla\u201d y en \u201cse pudren las paltas\u201d por falta de amor, y la imagen del \u00e1rbol que ha ca\u00eddo. Ese mismo \u00e1rbol que alguna vez se trep\u00f3. Este \u201chabitar los lindes\u201d nos habla de una existencia en el margen del otro, de otro que es inmenso, que no solo lo habita todo, sino que lo constela.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Est\u00e1 tambi\u00e9n el mandato: \u201ccierra las piernas\u201d, y el mantra de la justicia po\u00e9tica: \u201cmatar al lobo, comerse al lobo, volverse el lobo. Matar al lobo, comerse al lobo, volverse el lobo. Matar al lobo, comerse al lobo, volverse el lobo\u201d. Despu\u00e9s preguntar \u201c\u00bfLoboest\u00e1s?\u201d. Pero \u00e9l siempre est\u00e1 ah\u00ed en el bosque, acechando, aunque haga como que no y nosotras nos permitamos jugar mientras. \u00bfLas ni\u00f1as alguna vez se vuelven lobo, me pregunto?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Embolinar la perdiz significa manipular y viene de la pr\u00e1ctica de la caza, y aqu\u00ed esa zeta bien puede ser una s. Embolinar la perdiz viene del acto de marear al ave para que no escape. Es enga\u00f1arla, como hace el lobo con las ni\u00f1as, como hace el padre con la hija. Como hace Hermes con Hera. Es engatusarla para conseguir su captura y constricci\u00f3n a lo muy peque\u00f1o.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En la \u00faltima parte del poemario los temas giran y se expanden, aparecen los otros, muchos otros que son muertos formando una escalera. Los cuerpos se amontonan como las palabras que los designan en la p\u00e1gina. Aqu\u00ed el juego diagramado con la puntuaci\u00f3n, las may\u00fasculas, los espacios en blanco, los espejos y los reversos informan flujos de la percepci\u00f3n y se ubican fuera de la l\u00f3gica de la sintaxis. El desorden de la linealidad del alfabeto expresa una disposici\u00f3n diferente, una huida al control de la ley de la p\u00e1gina y la palabra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Embolinar la perdiz es justamente lo contrario a ser feliz como una. Ninguna perdiz es feliz, solo que la rima funciona. Y esa es la rima que Luna Jadue rompe en este libro con toda su l\u00f3gica empoderada. Sue\u00f1a la trizadura de la ley del padre, afirma una posibilidad esquiva y sostiene una consigna que es quiz\u00e1s tambi\u00e9n una victoria: \u201cQui\u00e9n va cayendo ya ha logrado bastante\u201d. Porque qui\u00e9n cae se ha desanudado, y en ese desprenderse herido late una posibilidad: la de la huida radical.<\/span><\/p>\n<p>Por <strong>Bernardita Eltit<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Bruce Davidson<\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-6200\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Captura-de-pantalla-2025-09-23-a-las-9.15.36-p.-m-673x1024.png\" alt=\"\" width=\"328\" height=\"499\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Captura-de-pantalla-2025-09-23-a-las-9.15.36-p.-m-673x1024.png 673w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Captura-de-pantalla-2025-09-23-a-las-9.15.36-p.-m-197x300.png 197w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Captura-de-pantalla-2025-09-23-a-las-9.15.36-p.-m-768x1168.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Captura-de-pantalla-2025-09-23-a-las-9.15.36-p.-m-1010x1536.png 1010w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/Captura-de-pantalla-2025-09-23-a-las-9.15.36-p.-m.png 1086w\" sizes=\"auto, (max-width: 328px) 100vw, 328px\" \/><\/p>\n<p>Oh V\u00eda L\u00e1ctea, con un beso me embolinas la perdiz<br \/>\nLuna Jadue<br \/>\n2024<br \/>\nEditorial Aparte<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(\u2026) tus gritos no rebotan en mi materia se escabullen y organizan van formando una gran toma en los lugares vac\u00edos y apartados \u00bfC\u00f3mo los hallo despu\u00e9s? \u00bfc\u00f3mo los desalojo? para cuando los encuentre ya tendr\u00e1n familias y muchos estar\u00e1n enfermos como yo &nbsp; Dicen que la V\u00eda L\u00e1ctea se form\u00f3 por la leche regada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6203,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-6199","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6199"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6199\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6204,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6199\/revisions\/6204"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6203"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}