{"id":6191,"date":"2025-09-16T02:15:09","date_gmt":"2025-09-16T05:15:09","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6191"},"modified":"2025-09-16T02:15:09","modified_gmt":"2025-09-16T05:15:09","slug":"noventa-anos-de-residencia-en-la-tierra-por-maximiliano-mendez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/09\/16\/noventa-anos-de-residencia-en-la-tierra-por-maximiliano-mendez\/","title":{"rendered":"Noventa a\u00f1os de Residencia en la tierra \u2013 Por Maximiliano M\u00e9ndez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Este 2025 se cumplen noventa a\u00f1os de la publicaci\u00f3n de la versi\u00f3n final de <em>Residencia en la tierra<\/em> de Pablo Neruda, poemario de culto que no solo es de importancia hist\u00f3rica, sino que se mantiene inc\u00f3lume como un libro \u00fanico que se construye un mundo extra\u00f1o y cautivador.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro est\u00e1 dividido en dos partes, la primera escrita entre 1925 y 1931, la segunda entre 1931 y 1935 y present\u00f3 una ruptura radical con el Neruda anterior conocido especialmente por los 20 poemas de amor y una canci\u00f3n desesperada, libro lleno de melancol\u00eda, pero en el cual el poeta parece acurrucarse c\u00f3modamente en ella (\u201cYa no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. \/ Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido\u201d). En las Residencias en cambio no hay nada apacible, esa melancol\u00eda se transforma en una manera en que las cosas se le aparecen al poeta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estudio m\u00e1s famoso que se ha escrito sobre Residencia en la tierra es el de Amado Alonso en su \u201cPoes\u00eda y estilo de Pablo Neruda\u201d, libro que es casi un texto po\u00e9tico por s\u00ed mismo. En un pasaje dentro de las primeras p\u00e1ginas Alonso describe mejor que nadie qu\u00e9 es lo que vuelve tan cautivadora a esta poes\u00eda:<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los ojos del poeta, incesantemente abiertos, como si carecieran del descanso de los p\u00e1rpados (&#8220;Como un p\u00e1rpado atrozmente levantado a la fuerza&#8221;), ven la lenta descomposici\u00f3n de todo lo existente en la rapidez de un gesto instant\u00e1neo, como las m\u00e1quinas cinematogr\u00e1ficas que nos exhiben en pocos segundos el lento desarrollo de las plantas. Ven en una luz fr\u00eda de rel\u00e1mpago paralizado el incesante trabajo de zapa de la muerte, el suicida esfuerzo de todas las cosas por perder su identidad, el derrumbe de lo erguido, el desvencijamiento de las formas, la ceniza del fuego. La anarqu\u00eda vital y mortal, con su secreto y terrible gobierno. El deshielo del mundo. La angustia de ver a lo vivo muri\u00e9ndose incesantemente: los hombres y sus afanes. las estrellas, las olas, las plantas en su movimiento org\u00e1nico, las nubes en su volteo, el amor, las m\u00e1quinas, el desgaste de los inmuebles, y la corrosi\u00f3n de lo qu\u00edmico, el desmigamiento de lo f\u00edsico, todo, todo lo que se mueve como expresi\u00f3n de vida, es ya un estar muriendo.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo parece estar desarm\u00e1ndose en Residencia y lo que se nos muestra son destellos de ese mundo en descomposici\u00f3n mientras el poeta desesperadamente agarra cosas que se le resbalan entre los dedos, varios han hecho notar que una de las palabras que m\u00e1s se repiten en el libro es el verbo \u201ccaer\u201d y que el agua, que no puede sino caer, es el elemento central en torno al cual gira la imaginaci\u00f3n po\u00e9tica del autor, a su vez las im\u00e1genes que se presentan est\u00e1n dominadas por la naturaleza pero esta nunca es apacible, los elementos naturales aparecen como torcidos por la palabra (\u201cPeces en el sonido, lentos, agudos, h\u00famedos,\/ arqueadas masas de oro con gotas en la cola\u201d).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tradicionalmente, la palabra m\u00e1s usada cuando se trata de Residencia es la palabra \u201cherm\u00e9tico\u201d, que es otra manera de decir que estos son poemas que no se entienden, despu\u00e9s de todo, la d\u00e9cada que llev\u00f3 escribir el libro estuvo dominada por las aguas de las vanguardias, de las cuales Neruda bebe profusamente en su nueva b\u00fasqueda po\u00e9tica. En esa explosiva d\u00e9cada para las artes que fueron los a\u00f1os veinte aparecieron <em>Trilce<\/em> de Vallejo, <em>La tierra bald\u00eda<\/em> de Eliot, la muy importante para Neruda poes\u00eda de Garc\u00eda Lorca y una infinidad de otras obras literarias modernistas. Lo que hace que esta sea una poes\u00eda \u201cherm\u00e9tica\u201d es, por ejemplo, que est\u00e1 construida con contradicciones, con sintaxis confusa o en donde no se aclara el sujeto del poema. Para mencionar alguna de estas rarezas ling\u00fc\u00edsticas, los \u00faltimos dos versos de Entrada a la madera dicen: \u201cy hagamos fuego, y silencio, y sonido, \/ y ardamos, y callemos, y campanas.\u201d siendo el sustantivo \u201ccampanas\u201d usado a modo de verbo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pintor Roberto Matta en una entrevista realizada por Chris Marker explica su trabajo de una manera que puede resultar an\u00e1loga con la b\u00fasqueda de Neruda en su Residencia y que nos puede ayudar a entender este lenguaje torcido del poeta; Matta se\u00f1ala que lo que a \u00e9l le interesa es que el espectador, a trav\u00e9s de su pintura, se familiarice con las \u201csiete dimensiones\u201d, es decir, que su pintura busca representar el mundo en toda su complejidad: los objetos materiales nunca est\u00e1n quietos, el tiempo no se detiene, una manzana est\u00e1 siempre en proceso de pudrici\u00f3n y en sus semillas hay un \u00e1rbol en potencia; pero tambi\u00e9n, agrega Matta, estos objetos atravesados por el tiempo solo existen a trav\u00e9s de los ojos de un observador (o \u201ctestigo\u201d para usar esa figura nerudiana).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta perspectiva del arte que podemos encontrar tanto en Matta como en Neruda, Alonso la entiende como una cercan\u00eda a la \u201cdesintegraci\u00f3n\u201d, rasgo que encuentra en muchos artistas de las vanguardias como los cubistas o los impresionistas, o para hablar de literatura, en el <em>Ulises<\/em> de Joyce. Esta tendencia a la desintegraci\u00f3n significa que el artista busca expresar el mundo en tanto mundo cambiante con el prop\u00f3sito de mostrar, quiz\u00e1s, una verdad m\u00e1s profunda de este; despu\u00e9s de todo, sea lo que sea que estemos mirando, nada se est\u00e1 quieto ni est\u00e1 separado de todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero dicho todo lo anterior, para un lector contempor\u00e1neo <em>Residencia en la tierra<\/em> quiz\u00e1s no resulta un libro tan dif\u00edcil como lo pudo ser hace noventa a\u00f1os; en un mundo donde existe el cine, la conectividad masiva, el psicoan\u00e1lisis y las bombas at\u00f3micas, un libro de poemas construido con im\u00e1genes dispersas, que trata de expresar lo inexpresable y que muestra un mundo en descomposici\u00f3n puede hacer incluso m\u00e1s sentido que en 1935 cuando fue publicado. Y la belleza del libro parece no envejecer porque presenta una manera de ver el mundo con al cual todo humano viviendo en el mundo moderno y desarrollado puede entender.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Usualmente, a quienes nos interesa la pol\u00edtica solemos quedarnos con el <em>Canto General<\/em> cuando se trata de elegir el gran libro de Neruda, quienes son m\u00e1s temerosos con esos asuntos tienden a preferir la Residencia en la tierra. Si bien es real la existencias de muchos Nerudas (como el autodenominado \u201cNeruda panadero\u201d de las <em>Odas elementales<\/em>), hoy en d\u00eda cuando la poes\u00eda pol\u00edtica ha perdido parte de su urgencia y su importancia social, resulta evidente que las Residencias no son poemarios de un mero ensimismamiento peque\u00f1oburgu\u00e9s, sino que son libros sobre la apertura al mundo, en donde el poeta al alejarse de la apacible melancol\u00eda de los <em>20 poemas<\/em> cae como lanzado a un mundo lleno de lodo en un tormentoso siglo XX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Neruda tiene el bello gesto de llamar Tercera Residencia al libro en donde est\u00e1 su doloroso y completamente pol\u00edtico poema <em>Espa\u00f1a en el coraz\u00f3n<\/em>, estableciendo un nexo entre la bella abstracci\u00f3n de las \u201cciruelas que se pudren en el tiempo, infinitamente verdes\u201c de su <em>Galope muerto<\/em> y la sangre de los ni\u00f1os que corre por las calles de su <em>Explico algunas cosas<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, es necesario decir que <em>Residencia<\/em> no es solamente una poes\u00eda del desarraigo, de lo desvencijado, de lo muerto, no se contenta con mostrar el sinsentido del mundo y el triunfo de la muerte, sino que busca una y otra vez algo en qu\u00e9 sostener la mirada, algo en donde encontrar sentido. La materia pareciera ser ese sost\u00e9n en donde se puede encontrar el orden en ese mundo ca\u00f3tico, es por eso que el hablante del libro es como un perro que va de aqu\u00ed para all\u00e1 olfateando todo lo que se le cruza en el camino; en estos poemas domina lo f\u00edsico, hay orina, cad\u00e1veres, masturbaci\u00f3n y cenizas; si en <em>Altazor<\/em> Huidobro nos muestra la presencia permanente de la muerte diciendo que esta \u201cse acerca como la tierra al globo que cae\u201d, en Residencia la muerte se asocia con unos \u201cpies de pegajosa losa fr\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este deseo patente de Neruda de no quedarse entrampado en la desolaci\u00f3n lo podemos notar en dos grupos de poemas dentro del libro, el primero es un grupo expl\u00edcitamente definido: los Cantos materiales, en donde el autor-perro escarba la madera, el vino y el apio con tal de salir de estas cosas con unos ojos nuevos. El segundo grupo de poemas, no separados por el autor, son los poemas que podemos llamar \u201creflexivos\u201d y que, a modo personal, resultan ser de los m\u00e1s interesantes del libro: poemas como <em>Ritual de mis piernas<\/em>, <em>Sonata y destrucciones<\/em> o <em>Significa sombras<\/em>, poemas en donde el poeta casi agotado aclara ideas (\u201cTal vez la debilidad natural de los seres recelosos y ansiosos \/ busca de s\u00fabito permanencia en el tiempo y l\u00edmites en la tierra\u201d) finalmente llegando a una claridad que no salva a nada de la desolaci\u00f3n y la muerte, pero que s\u00ed ordena el mundo para seguir caminando sobre \u00e9l: \u201cSea, pues, lo que soy, en alguna parte y en todo tiempo, \/ establecido y asegurado y ardiente testigo, \/ cuidadosamente destruy\u00e9ndose y preserv\u00e1ndose incesantemente, \/ evidentemente empe\u00f1ado en su deber original.\u201d. En definitiva, <em>Residencia en la tierra<\/em> no solo es una grand\u00edsima creaci\u00f3n de nuestra cultura nacional que en sus nueve d\u00e9cadas de existencia hay que revisar, sino que tambi\u00e9n es una obra viva que pareciera transformarse y que presenta una mirada \u00fanica para un mundo ca\u00f3tico.<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Maximiliano M\u00e9ndez<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Herbert Kline<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este 2025 se cumplen noventa a\u00f1os de la publicaci\u00f3n de la versi\u00f3n final de Residencia en la tierra de Pablo Neruda, poemario de culto que no solo es de importancia hist\u00f3rica, sino que se mantiene inc\u00f3lume como un libro \u00fanico que se construye un mundo extra\u00f1o y cautivador. 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