{"id":6139,"date":"2025-08-12T18:00:20","date_gmt":"2025-08-12T21:00:20","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6139"},"modified":"2025-08-12T18:00:20","modified_gmt":"2025-08-12T21:00:20","slug":"fotografia-y-naturaleza-por-abbas-kiarostami","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/08\/12\/fotografia-y-naturaleza-por-abbas-kiarostami\/","title":{"rendered":"Fotograf\u00eda y naturaleza \u2013 Por Abbas Kiarostami"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Hice muchas cosas a lo largo de mi vida y recurr\u00ed a diversos instrumentos: la pintura, las artes gr\u00e1ficas, la publicidad, la televisi\u00f3n, el cine, la fotograf\u00eda, el video, la poes\u00eda. Incluso, hice teatro. Y podr\u00eda agregar otras en la lista. Por ejemplo, en un momento dado de mi existencia me dediqu\u00e9 a la carpinter\u00eda, cuando resolv\u00ed construir sin ayuda los muebles de mi casa, a pesar de no saber mucho al respecto. Todo eso, en mi opini\u00f3n, est\u00e1 relacionado con un problema de inquietud, con el hecho de tener que sobrevivir de cualquier manera y reaccionar frente a un profundo sentimiento de in\u00adadecuaci\u00f3n. Siento en forma permanente la necesidad de hacer cualquier cosa de nuevo para tener mayor aceptaci\u00f3n. Muchos consideran que en la vida es preciso establecer una meta para alcanzar el \u00e9xito, pero yo no creo que funcione de ese modo. Tal vez suceda en el mundo de los negocios o en el \u00e1mbito cient\u00edfico. En el arte, por el contrario, el perfeccionamiento s\u00f3lo puede surgir de la inadecuaci\u00f3n. Pensamos ser inadecuados, no lo suficientemente buenos, y nos esforzamos en hacer algo diferente. Tengo una amiga que es una excelente traductora. No es que haya trabajado mucho como int\u00e9rprete, pero si le dan un texto en ingl\u00e9s o en franc\u00e9s es capaz de reproducirlo en persa de inmediato y con gran facilidad, tanto es as\u00ed que nos hace pensar que est\u00e1 leyendo un texto ya traducido. Un d\u00eda le dije: &#8220;Si fueras mi hija, te admirar\u00eda no tanto por tu capacidad como por el hecho de no trabajar nunca&#8221;. Me dio una respuesta bell\u00edsima: &#8220;Estoy satisfecha conmigo misma. No necesito que me citen en la tapa de un libro como traductora&#8221;.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No existe ning\u00fan motivo especial por el cual me haya conver\u00adtido en realizador de cine. Mi padre era alba\u00f1il y no tengo re\u00adcuerdos de vida cultural alguna en mi familia. No vislumbro, en el medio donde viv\u00ed, ninguna se\u00f1al en especial que me hubiese encaminado hacia la carrera art\u00edstica, y hacia el cine en particular. Tal vez por eso no haya conseguido hasta ahora hallar una definici\u00f3n de cine. Pero puedo decir qu\u00e9 no me agrada de \u00e9l. No me agrada cuando se limita a contar una historia o cuando se torna un sustituto de la literatura. No acepto que subestime o exalte al espectador. No quiero estimular la conciencia del espectador ni generar en \u00e9l sentimientos de culpa. Si consideramos que el cine tiene el deber de contar historias, me parece que una novela lo hace mejor. Las novelas radiof\u00f3nicas, los dramas, y los teleteatros realizan un buen trabajo en ese sentido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En los \u00faltimos tiempos, he pensado en otro tipo de cine que me lleve a ser m\u00e1s exigente y que se defina como s\u00e9ptimo arte. En ese cine existe m\u00fasica, sueno, historia, poes\u00eda. As\u00ed y todo, creo que el cine no deja de ser una forma de arte menor. Me pregunto, por ejemplo. por qu\u00e9 leer una poes\u00eda estimula nuestra imaginaci\u00f3n y nos invita a participar en su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">realizaci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Sin duda, pese a su car\u00e1cter incompleto, la poes\u00eda se crea para alcanzar una unidad. Cuando mi imaginaci\u00f3n se mezcla con ella, la poes\u00eda se torna m\u00eda. La poes\u00eda nunca narra historias. Ofrece una serie de im\u00e1genes; represent\u00e1ndolas en mi memoria, apoder\u00e1ndome de su c\u00f3digo, puedo elevarme a su misterio. Rara vez encontr\u00e9 a alguien que, al leer un poema, dijera: &#8220;No la comprend\u00ed&#8221;. Por el contrario, cuando se trata de una pel\u00edcula, si alguien no capta una relaci\u00f3n, una conexi\u00f3n, por lo general dice que no la entendi\u00f3. Sin embargo, la incomprensi\u00f3n forma parte de la esencia de la poes\u00eda. Se acepta tal cual es. Lo mismo se aplica a la m\u00fasica. El cine es diferente. Nos aproximamos a la poes\u00eda a trav\u00e9s de nuestros sentimientos; y al cine, a trav\u00e9s de nuestro pensamiento o intelecto. Es dif\u00edcil imaginar que alguien pueda contar una poes\u00eda, pero es normal contarle a un amigo, por tel\u00e9fono, una buena pel\u00edcula. Pienso que si deseamos que el cine sea considerado una forma de arte mayor, es preciso asegurar la posibilidad de que no se lo entienda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Como se\u00f1al\u00e9 antes, no soporto el cine narrativo. Abandono la sala. Cuanto m\u00e1s se esfuerza en narrar y cuanto m\u00e1s lo logra, mayor es mi resistencia. La \u00fanica manera de prefigurar un cine nuevo reside en un mayor respeto por el papel desempe\u00f1ado por el espectador. Es preciso anticipar un cine &#8220;in-finito&#8221; e incompleto, de modo que el espectador pueda intervenir para llenar los huecos, las lagunas. La estructura de la pel\u00edcula, en lugar de ser s\u00f3lida e impecable, deber\u00eda ser endeble, teniendo en cuenta que \u00a1no debe dejarse escapar a los espectadores! Tal vez la soluci\u00f3n adecuada consista en estimularlos, para que su presencia sea activa y constructiva. Por eso, estoy reflexionando sobre un cine &#8220;que no haga ver&#8221;. Creo que muchas pel\u00edculas muestran demasiado y de esa manera pierden el efecto. Estoy intentando entender cu\u00e1nto puede hacerse ver sin mostrar. En este tipo de pel\u00edculas, el espec\u00adtador puede crear las cosas de acuerdo con su propia experiencia, cosas que no vernos, que no son visibles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El viento nos llevar\u00e1<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> [Bad ma-rah johad bord, 1999], hay dos personajes que no aparecen para nada. Al final nos damos cuenta de que no los vimos, aunque sabemos que estaban ah\u00ed y qu\u00e9 cosa hac\u00edan. Por ejemplo, de nada sirve mostrar a la mujer de Besad (el protagonista de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El viento nos llevar\u00e1<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">): su aspecto f\u00edsico no tiene ninguna importancia. El hecho de no verla no impide que el espectador se haga una idea acerca de la relaci\u00f3n que existe en la intimidad de la pareja, e imagine lo que le responde a su marido. El espectador debe intervenir si desea percibirlo todo. Es m\u00e1s, necesita colaborar por su propio inter\u00e9s, para que la pel\u00edcula se enriquezca. Si al espectador que ve apenas lo que se muestra a trav\u00e9s de la lente de la c\u00e1mara \u2013trat\u00e1ndose de una visi\u00f3n limitada de la escena\u2013 s\u00f3lo le sugiero, entonces podr\u00e1 imaginar el resto, aquello que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo que sus ojos alcanzan. Y los espectadores tienen una mente creativa. Si, por ejemplo, no vemos nada, pero o\u00edmos el sonido de un auto que frena en un cruce y despu\u00e9s choca contra algo, autom\u00e1ticamente cenemos la imagen mental de un accidente. El espectador siempre tiene la curiosidad de imaginar lo que existe m\u00e1s all\u00e1 de su campo de visi\u00f3n: est\u00e1 acostumbrado a hacer eso con frecuencia en su vida diaria. Pero cuando las personas ingresan al cine, por h\u00e1bito dejan de ser curiosas e imaginativas y simplemente reciben lo que se les ofrece. Eso es lo que pretendo cambiar. Supongo que lo sonoro puede asumir el papel de lo que no est\u00e1 visible. No es preciso decir\u00adle todo al espectador. La gente difiere en sus ideas y no quiero que todos los espectadores completen la pel\u00edcula en su imaginaci\u00f3n del mismo modo, como si fueran palabras cruzadas id\u00e9nticas, inde\u00adpendientemente de qui\u00e9n las est\u00e9 resolviendo. No dejo espacios en blanco para que las personas tengan algo que completar, los dejo para que puedan llenarlos seg\u00fan lo que piensan y quieren. Desde mi perspectiva, la abstracci\u00f3n que aceptamos en las dem\u00e1s formas art\u00edsticas \u2013pintura, escultura, m\u00fasica, poes\u00eda\u2013 tambi\u00e9n puede intervenir en el cine. En lengua persa, tenemos un dicho cuando alguien observa una cosa con mucha intensidad: &#8220;Ten\u00eda dos ojos y pidi\u00f3 otros dos prestados&#8221; Esos dos ojos prestados son aquello que quiero capturar. Es el deseo de luchar contra todo lo que las pel\u00edculas de entretenimiento hacen a diario: pretender mostrarle todo al p\u00fablico, al punto de tornarse pornogr\u00e1ficas. No sexual\u00admente pornogr\u00e1ficas, sino en el sentido de exhibir una operaci\u00f3n quir\u00fargica abiertamente, en todos sus detalles repugnantes. Siento que cada vez que un espectador tiene el impulso de girar la cabeza o mirar para otro lado, es porque esas escenas no son necesarias en la pantalla. En contraposici\u00f3n, mi forma de encuadrar la acci\u00f3n obliga a los espectadores a mantenerse m\u00e1s rectos y estirar el cuello para intentar ver \u00a1aquello que no muestro!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Un d\u00eda en que no ten\u00eda nada que hacer (eran los primeros a\u00f1os de la revoluci\u00f3n y nuestro trabajo como cineastas hab\u00eda sido interrumpido por circunstancias pol\u00edticas), compr\u00e9 una c\u00e1mara fotogr\u00e1fica Yashica, barata, y me fui al campo. Sent\u00eda la necesidad de comulgar con la naturaleza, ella me guiaba. Y al mismo tiempo. necesitaba compartir con los dem\u00e1s los buenos momentos que estaba viviendo. As\u00ed comenc\u00e9 a sacar fotos, para tornar de alguna manera eternos esos momentos de pasi\u00f3n y de dolor. Desde hace 25 \u00f3 26 a\u00ed1os, me dedico seriamente a la fotograf\u00eda. No siempre soy cineasta; por el contrario, hago una pel\u00edcula cada dos o tres a\u00f1os, pero con frecuencia las reglas narrativas me impiden concretar ciertas im\u00e1genes que tengo en mente. Por desgracia, en el cine es preciso contar una historia, mientras que en la fotograf\u00eda somos m\u00e1s libres, es una ruta que se extiende en direcci\u00f3n a un cierto lugar que no se ve y puede introducirnos en un mundo desconocido. La fotograf\u00eda no cuenta una historia, sino que nos deja la libertad de imaginarla. Ante una foto, el espectador puede emprender su propio viaje. Por eso, a veces pienso que la fotograf\u00eda es un arte m\u00e1s completo; que una foto, una imagen est\u00e1tica, vale mucho m\u00e1s que una pel\u00edcula. El misterio de una foto permanece en secreto porque carece de sonido, no hay nada en su entorno. Una foto no cuenta una historia y por eso se halla en transformaci\u00f3n continua. Por sobre todas las cosas, su vida es m\u00e1s extensa que la de una pel\u00edcula.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En una conferencia sobre el paisaje de Dordogne, en septiem\u00adbre de 2000, present\u00e9 dos fotos del mismo paisaje. con pocos \u00e1rboles. Sin comentarios. Quince a\u00f1os separaban a las dos im\u00e1genes. Cuando las veo, siento miedo. Son dos fotos hechas exactamente en el mismo lugar, desde el mismo \u00e1ngulo, que representan el mismo paisaje. Pero en el intervalo, algunos \u00e1rboles desaparecieron. En la fotograf\u00eda m\u00e1s reciente, se nota su ausencia. Me siento, hoy, m\u00e1s fot\u00f3grafo que cineasta. A veces pienso: \u00bfc\u00f3mo hacer una pel\u00edcula donde no se diga nada? Si las im\u00e1genes confieren al espectador el poder de interpretarlas, extray\u00e9ndoles un sentido; un sentido que ni siquiera yo imaginaba, mejor es no decir nada y dejar al espectador libre para imaginar todo. Al contar una historia, se cuenta <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">una<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> historia. Cada oyente, con su capacidad de imaginar las cosas, escucha <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">una<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u00fanica historia. Pero cuando no decimos nada, es como decir muchas cosas. El poder pasa al espectador. Andr\u00e9 Gide dec\u00eda que lo que cuenta es la mirada, no el argumento. Y para Godard, lo que se ve en la pantalla ya est\u00e1 muerto. S\u00f3lo la mirada del espectador puede infundirle vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No trabajo sobre los negativos. Para m\u00ed, un negativo no tiene valor desde el punto de vista art\u00edstico, si fueron alterados o cortados para su impresi\u00f3n. Por eso es preciso que los bordes, el marco negro que rodea el negativo de la imagen, sean visibles, para que la foto sea v\u00e1lida. Lo que importa es la mirada del fot\u00f3grafo, cuando \u00e9l se encuentra en medio de la naturaleza y no cuando est\u00e1 en el laboratorio con tiempo para elegir, para eliminar aquello que no le agrada o conservar lo que le interesa. En cambio, mis fotos quedan tal cual fueron sacadas. Por ese motivo, en las impresio\u00adnes de todas mis foros conservo la l\u00ednea negra que circunscribe el fotograma corno un documento: es la prueba de que no hubo manipulaci\u00f3n de la imagen.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En muchas de mis fotos aparece solo un elemento, como un \u00e1rbol, un animal, una ruta solitaria. No s\u00e9 hasta qu\u00e9 punto depende de una elecci\u00f3n est\u00e9tica o conceptual. Si bien, naturalmente, un \u00e1rbol aislado es m\u00e1s \u00e1rbol que muchos \u00e1rboles. \u00bfConocen la historia del ni\u00f1o que le pidi\u00f3 a su padre que le mostrara un bosque? El padre acept\u00f3 y cuando llegaron, le pregunt\u00f3 al ni\u00f1o si ve\u00eda el bosque. Admirado el ni\u00f1o pronunci\u00f3: &#8220;Veo, pero son tantos los \u00e1rboles que casi no consigo ver el bosque&#8221; Cuando son tantos los \u00e1rboles alineados de un lado a otro, ya no se los ve. Se ve otra cosa que transmite otro concepto. Pienso que se puede tener la misma impresi\u00f3n cuando hay muchas personas juntas. Tambi\u00e9n \u00e9stas pierden su propia individualidad y se tornan una masa, que se mantiene unida por causa de su inter\u00e9s social. En esa situaci\u00f3n, las personas se concentran \u00fanicamente en torno a sus intereses colectivos, se vuelven maravillosas como protagonistas de un movimiento social, pero no poseen la menor individualidad. La gente puede pensar de manera diferente para s\u00ed, pero se rinde a los intereses colectivos. Que acaban por destruir su individualidad. Antes de convertirme en fot\u00f3grafo, yo pintaba, pero nunca me consider\u00e9 un pintor. La carrera de artes me ayud\u00f3 a darme cuenta de que no lo soy. La pintura era una especie de terapia. Antes de pasar a la pintura, yo era principalmente <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">voyeur<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Quiero decir que me concentraba en detalles que para otros eran insignificantes. Me interesaba todo aquello que respeto, pero jam\u00e1s consegu\u00ed pintar lo que ve\u00eda. Me sent\u00eda impotente frente a una tela y esa impotencia me desafiaba a\u00fan m\u00e1s a pintar. El descubrimiento de la c\u00e1mara fotogr\u00e1fica tal vez haya reemplazado la terapia de la pintura. La naturaleza es un gran pintor, que pinta con varios estilos y m\u00e9todos. A veces, basta un clic para tornar eterno un momento de la existencia de ese gran pintor. En la actualidad, prefiero registrar a trav\u00e9s de medios mec\u00e1nicos esas maravi\u00adllas, con las que mi pincel no puede competir. Dej\u00e9 de pintar en 1982. Pero hice una excepci\u00f3n en 1988, al realizar un cuadro que puede definirse como surrealista; trabaj\u00e9 durante varios d\u00edas, paciente y escrupulosamente. Uno se ve casi obligado a usar una lupa para distinguir ese paisaje de una foto. Fue para m\u00ed una verdadera terapia: todav\u00eda hoy, contemplar ese cuadro basta para tranquilizarme.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En tres ocasiones durante mi trayectoria, no puedo decir que el uso de la tecnolog\u00eda digital me haya sido impuesto, sino que se present\u00f3 a m\u00ed. Por ejemplo, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El sabor de las cerezas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> [Tam-e ghilas, 1997]; ya hab\u00eda rodado la escena final, pero los negativos se da\u00f1aron en el laboratorio y as\u00ed perdimos el punto culminante de la primavera. No pod\u00edamos aguardar un a\u00f1o para obtener el mismo paisaje. Por eso, tuve que recurrir a las im\u00e1genes grabadas con una c\u00e1mara digital por una persona del equipo, que hab\u00eda filmado el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">backstage<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. La segunda vez en que utilic\u00e9 esta tecnolog\u00eda fue en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ABC Africa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> [2001]. Hab\u00eda llevado conmigo apenas dos c\u00e1maras, para hacer algunas tomas; inicialmente, no hab\u00eda ninguna intenci\u00f3n de utilizar los registros realizados en esa fase. Cuando vi la pel\u00edcula que hab\u00eda grabado, percib\u00ed que ser\u00eda imposible volver a filmar con una c\u00e1mara de 35 mm y lograr la misma simplicidad y vitalidad obtenida con la c\u00e1mara digital. En la tercera ocasi\u00f3n, eleg\u00ed conscientemente la tecnolog\u00eda digital y sal\u00ed con una peque\u00f1a c\u00e1mara en busca de mis actores. Estimo que hubiera sido imposible realizar <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ten <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">[2002]\u00a0 sin utilizar c\u00e1maras digitales, ya que su uso nos restituy\u00f3 la intimidad de las personas, aproximaron al autor de su obra, suprimiendo los intermediarios. Existe una oraci\u00f3n que dice: &#8220;Dios, mu\u00e9strame las cosas y las personas como son y elimina las falsedades que puedan confundir mi percepci\u00f3n&#8221;. Y Dios cre\u00f3 la c\u00e1mara digital.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ten<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, mi intenci\u00f3n no era criticar la c\u00e1mara de 35mm, sino la forma en que se utiliza. Se torn\u00f3, en realidad, en el s\u00edmbolo de los jinetes del Apocalipsis. La c\u00e1mara digital permite que nos alejemos de la tecnolog\u00eda de la industria del cine, posibilita evitarla. Cuando uno trabaja con capitalistas, con quienes aportan el dinero, se crean algunas obligaciones, debemos rendir cuentas. Eso ya no es preciso. El cine no necesita tantos instrumentos. Hoy en d\u00eda, los cineastas se encuentran bajo el yugo de los instrumentos cinematogr\u00e1ficos, son obligados a utilizarlos, de una forma o de otra. A Eric Rohmer no le agradan las pel\u00edculas donde el trabajo de c\u00e1mara se vea demasiado, porque levanta una pared entre el espectador y la realidad reconstituida por la pel\u00edcula. Es verdad. Y a la presencia de la c\u00e1mara, yo le agregar\u00eda la del realizador. Hay escenas donde la presencia del realizador es m\u00e1s evidente que en otras. Incluso la m\u00fasica, por ejemplo, forma parte de las elecciones del realizador. Por \u00e9l fue impuesta. Es como si tuviese la intenci\u00f3n de simular algo y nos ordenara: &#8221;Ahora deben poner\u00ad se sentimentales&#8221;. Y ofrecer un consejo superfluo, como si extendiese un pa\u00f1uelo: &#8220;Est\u00e1 bien, puede llorar, eso me complacer\u00e1&#8221;. Despu\u00e9s est\u00e1n esos movimientos incre\u00edbles de la c\u00e1mara, ante los cuales nos preguntamos, por ejemplo, c\u00f3mo la c\u00e1mara consigue atravesar una ventana. Nos olvidamos de la historia y estudiamos la magia de la c\u00e1mara, los trucos del director. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ten<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el espectador permanece ajeno a los protagonistas, que no parecen dirigirse a \u00e9l. El espectador nunca es situado en el lugar de ellos. Esto corresponde a la eliminaci\u00f3n del autor. Un d\u00eda, me hicieron un elogio involuntario, que me impresion\u00f3 mucho. Fui presentado a alguien con las siguientes palabras: &#8220;He aqu\u00ed al director de Close-up [Namai-e nazdik, 1990]&#8221;. El sujeto, que no era del mundo del cine, respondi\u00f3: &#8220;\u00a1Ah! \u00a1Yo pensaba que la pel\u00edcula no ten\u00eda director!&#8221;. Esa idea me pareci\u00f3 sublime. Eso fue lo que intent\u00e9 hacer en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ten<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Dicho esto, es probable que realice mi pr\u00f3xima pel\u00edcula en 35mm nuevamente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Con el correr del tiempo, disminuye mi atracci\u00f3n por muchas cosas, d\u00eda tras d\u00eda. Quiero decir que ya no siento el mismo grado de preocupaci\u00f3n hacia mis hijos, que mi apetito por la comida es menos intenso, que el deseo de ver a mis amigos es menor. Lo que sustituy\u00f3 todo eso y que se torna cada vez m\u00e1s fuerte, pese a que no me atrajera en mi primera juventud o no lo percibiera, es el deseo de estar en la naturaleza, de contemplar el cielo, las cuatro estaciones. Muchas veces declar\u00e9 a mis amigos: &#8220;Eso es lo \u00fanico que me hace temer la muerte&#8221;. No el miedo de morir, sino la idea de perder la naturaleza que a\u00fan poseo, la posibilidad de contemplar el mundo. Porque el \u00fanico amor que aumenta en intensidad cada d\u00eda que pasa, mientras los dem\u00e1s amores pierden su fuerza, es el amor por la naturaleza. Por ese motivo, mis pr\u00f3ximas pel\u00edculas continuar\u00e1n observando la naturaleza y de hecho sus temas constituir\u00e1n un pretexto para que me encuentre otra vez en ella.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No me siento panicularmeme orgulloso de lo que realic\u00e9 a lo largo de mi vida art\u00edstica. Considero que el sentimiento de &#8220;orgullo&#8221; no se adapta a la condici\u00f3n humana. Tampoco me arrepiento de nada cuando recuerdo el pasado. Veo apenas una vida com\u00fan. Tenemos, normalmente, tendencia a lamentar las cosas que nunca hicimos. A veces, el tiempo parece tan corto que nos lleva a pensar que no lo hay. Pero ese remordimiento tampoco me hace sufrir, porque estimo que siempre hice lo que quer\u00eda. En cuanto al futuro, simplemente no tengo tiempo para pensar en \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por <strong>Abbas Kiarostami<\/strong><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traducci\u00f3n de Magdalena Simonovich<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Edici\u00f3n actualizada de Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Proveniente de la revista <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El poeta y su trabajo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">dirigida por Hugo Gola, que puede ser consultada en la web de la UNL.<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hice muchas cosas a lo largo de mi vida y recurr\u00ed a diversos instrumentos: la pintura, las artes gr\u00e1ficas, la publicidad, la televisi\u00f3n, el cine, la fotograf\u00eda, el video, la poes\u00eda. Incluso, hice teatro. Y podr\u00eda agregar otras en la lista. Por ejemplo, en un momento dado de mi existencia me dediqu\u00e9 a la carpinter\u00eda, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":6142,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12,9,11,7],"tags":[],"class_list":["post-6139","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arte","category-cine","category-fotografia","category-poesia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6139","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6139"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6139\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6143,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6139\/revisions\/6143"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6142"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6139"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6139"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6139"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}