{"id":6085,"date":"2025-07-18T16:04:53","date_gmt":"2025-07-18T19:04:53","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6085"},"modified":"2025-07-18T16:11:21","modified_gmt":"2025-07-18T19:11:21","slug":"el-vampiro-nacer-es-un-sacrificio-a-la-luz-por-maria-natalia-peralta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/07\/18\/el-vampiro-nacer-es-un-sacrificio-a-la-luz-por-maria-natalia-peralta\/","title":{"rendered":"El Vampiro: Nacer es un sacrificio a la luz\u00a0\u2013 Por Mar\u00eda Natalia Peralta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00abHerir\u00e9 con luz tus oscuras c\u00e1rceles\u00bb, dice Celestina conjurando al Pr\u00edncipe infernal\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Mar\u00eda Zambrano escribe en Los sue\u00f1os y el tiempo (1992): <\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cToda tragedia po\u00e9tica lleva en su centro un sue\u00f1o que se viene arrastrando desde lejos, desde la noche de los tiempos y que al fin se hace visible. El primer conato de ser, dentro del laberinto de las entra\u00f1as\u201d.\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Toda tragedia es la historia de un alumbramiento, de una eclosi\u00f3n, de un brote, de descubrirse entero, de desenmascararse. Tambi\u00e9n, toda tragedia es la historia de alguien que sue\u00f1a. Alguien encerrado en el sue\u00f1o que quiere salir de su prisi\u00f3n y que, al no resignarse a estar sumergido, empuja los muros de su propia noche.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Con recurrencia en la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Teogon\u00eda <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Hes\u00edodo, el Sue\u00f1o es descrito como hermano de la Muerte. La existencia del Vampiro constituye una total inversi\u00f3n al ciclo del sol; el pulso planetario de luz y sombra dicta su presencia y ausencia. El mito escarba en el ominoso movimiento entre el hemisferio de la claridad y el hemisferio de la sombra. La claridad, semejante a la luz solar\u2014vigilia y raz\u00f3n\u2014se repliega sobre s\u00ed misma, adens\u00e1ndose en su propio reverso: la bruma del sue\u00f1o.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El sue\u00f1o es ocultaci\u00f3n. Quien duerme se aparta del lugar de la visi\u00f3n, ha dejado de ver. No comparece ante la realidad y, por tanto, ha dejado tambi\u00e9n de ser visible: no est\u00e1 presente. El sue\u00f1o es tambi\u00e9n lo que oculta con s\u00edmbolos y vela con enigmas, y, por ser ocultaci\u00f3n total, es ca\u00edda. Como en los sue\u00f1os, quien duerme desciende y es hecho prisionero. Escribe Mar\u00eda: <\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cY por ello el que duerme no est\u00e1 solamente pesando sobre algo ni adherido a ello, sino que est\u00e1 dentro del Universo, en su concavidad, como en una b\u00f3veda\u201d<\/span><\/i><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La palabra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dr\u00e1cula<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, proveniente del rumano <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dracul<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, significa &#8220;el hijo de Dracul&#8221;. A su vez, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Dracul <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">deriva del lat\u00edn <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">drac\u014d<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que significa &#8220;drag\u00f3n&#8221;. La palabra drag\u00f3n, por su parte, tiene su origen en el lat\u00edn <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">draco<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que a su vez proviene del griego antiguo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dr\u00e1k\u014dn<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, cuyo significado es serpiente. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nosferatu <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">vive condenado a la hondura, como la serpiente ce\u00f1ida a la tierra. Como Lucifer, tambi\u00e9n un \u00e1ngel ca\u00eddo, se incorpora en una criatura y bestia. Dr\u00e1cula es un \u00e1ngel ca\u00eddo que solo se levanta cuando el dios solar se ha ocultado. Mientras todos van al sue\u00f1o a ceder y obedecer a la gravedad con sus cuerpos, el vampiro se muestra desobediente y se hace presente.\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apocalipsis 12:3-9 (RVR60)<span style=\"font-weight: 400;\">:\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cY apareci\u00f3 otra se\u00f1al en el cielo: he aqu\u00ed un gran drag\u00f3n escarlata, que ten\u00eda siete cabezas y diez cuernos, y en sus cabezas siete diademas. Y su cola arrastraba la tercera parte de las estrellas del cielo, y las arroj\u00f3 sobre la tierra; y el drag\u00f3n se par\u00f3 frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciera&#8230; Y fue lanzado fuera el gran drag\u00f3n, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satan\u00e1s, el cual enga\u00f1a al mundo entero.\u201d\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El Vampiro vive sin tiempo, es un vivo muerto, sobre la tierra de los vivos pero incapaz de vivir. Escribe Mar\u00eda Zambrano: \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Se est\u00e1 en sue\u00f1os privado de lo que el nacimiento da ante todo, a\u00fan antes que conciencia: tiempo, fluir temporal.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d El Vampiro, como quien duerme, se siente en la periferia del universo, habita el borde de una sombra, sombr\u00edo por estar privado de tiempo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El tiempo se ha vuelto opaco en su castillo, cumple una condena que se arrastra sin amaneceres. Su transcurrir temporal est\u00e1 tras un velo, est\u00e1 retenido en un lugar invisible sin darse del todo a luz:<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">sin actualizarse nunca del todo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Dr\u00e1cula se arrastra en el vac\u00edo y la latencia de la noche, donde el anillo que antes ocupaba el sol se convierte en un agujero en el cielo, blanquecino y brillante, en luna llena. \u00c9l es portador de ese vac\u00edo y al mismo tiempo, sue\u00f1a con dejar vac\u00edo de sangre el cuerpo que va a devorar y dejarlo hecho otro hueco (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Eggers<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) o sue\u00f1a con hacerse un hueco a s\u00ed mismo dentro de ella, recipiente del amor verdadero y sentirse saciado (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Herzog<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">).\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En todas las versiones cinematogr\u00e1ficas de este mito, El conde Dr\u00e1cula es despertado de su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sopor <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">por otro sue\u00f1o, \u201c<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2026despert\u00f3 como despierta todo lo que nace, por hambre.\u201d<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">Su apetito es plantado por la visi\u00f3n de una mujer, cuya imagen llega suspendida en el relicario de su esposo. Por esta imagen, (en otra versi\u00f3n por un pedazo de cabello) <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">una forma virtual casi como una pantalla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, es iluminado como por la luz de un faro, precisa y cegadora. Escribe Mar\u00eda: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHa tenido una visi\u00f3n, algo de lo que no puede desprenderse. Todo ver es tambi\u00e9n un suceder. Y no hay visi\u00f3n que no implique el aceptar ser visto, el comparecer.\u201d<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">El vampiro sufre la quemadura y la pasi\u00f3n de la luz y decide, viendo, darse a ver y darse a nacer. El hambre y el amor no pueden evitar hacer im\u00e1genes de sus compulsiones; esta imagen lo arrastra a confrontar la luz y lo que en ella sucede.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Del sue\u00f1o nacemos y despertamos. Abandonamos el sue\u00f1o por la vigilia, no al rev\u00e9s, y en ese acto de llegada o abandono, se nos es devuelto el tiempo y la voluntad. La luz es letal: quema, vela, purifica, perfora. Los ritmos planetarios convierten la luz solar en una luz de faro, que no solo orienta, sino que, con su presencia, selecciona con penetrante punter\u00eda una porci\u00f3n de lo que existe, pero tambi\u00e9n, en su refugio, elige el objeto de su abandono. Todo lo que la luz ve y toca ha sido elegido para ser exaltado y eventualmente aniquilado. Escribe Mar\u00eda: \u201c\u2026todo elegido, seg\u00fan se sabe, lo es para el sacrificio.\u201d<\/span><b>\u00a0<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Nuestro sue\u00f1o es vientre del que nos hacen nacer. Nos convoca con diaria recurrencia a una cita con la aniquilaci\u00f3n. Se nos son ofrecidos placeres y sombras para suavizar la dureza del filo de la luz. Tambi\u00e9n se nos concede el vicio de regresar al sue\u00f1o para que se nos sea revelado algo indestructible, para poder entrever la realidad como una grieta en el sue\u00f1o.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"><br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Nosferatu zarpa al alba \u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">misma hora a la que Don Quijote se pone en camino<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 en el vientre de un barco. Se desprende del sue\u00f1o como de la orilla de una isla y se oculta temporalmente en distintas placentas: su sarc\u00f3fago en la oscuridad dentro del barco flotando en un l\u00edquido amni\u00f3tico. Atraviesa una envoltura que lo contiene, dentro de la cual ya no puede permanecer. Rompe las aguas del saco que lo contiene y flota sobre ellas para desembocar en el fluir<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">de la vigilia. Su figura alborea y hacia el d\u00eda adviene saliendo de la placenta del sue\u00f1o a un afuera del d\u00eda que empieza.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Despertar es aparecerse. Despertar es emerger de un remoto all\u00e1. El despertar es un lugar al que irrumpimos como si desde alg\u00fan oscuro lugar alguien, algo, una mano desconocida nos hubiera lanzado. Instante monstruoso, en el que, el que nace sale a ver y a ser visto. Despertar es ser arrancado del sue\u00f1o y dir\u00eda Maria Zambrano que al igual que nacer es un sacrificio a la luz. Estar en guardia implica un gesto centr\u00edfugo, una tensi\u00f3n que aleja del centro. El sue\u00f1o y la enso\u00f1aci\u00f3n son sepulcros temporales de esta cuerda tensada y sustitutos de la ruptura final de la cuerda.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Thomas Hutter (Robert Eggers), Jonathan Harker (Werner Herzog) es elegido para visitar al conde para cerrar un trato, sellar con tinta la posesi\u00f3n de una propiedad, firmar un contrato, pero acaso \u00bfno son tambi\u00e9n los contratos, sue\u00f1os acordados? Dijo David Lynch: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8220;Society is a social construct, it\u2019s all made of dreams.&#8221;\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El hombre es un agente inmobiliario, vendedor de propiedades, habitaciones del cuerpo, paredes y refugios para el exterior. Es tambi\u00e9n un hombre de altas aspiraciones y sue\u00f1os, reci\u00e9n unido en matrimonio, se ve movido hacia el afuera a comparecer ante los dem\u00e1s y ante s\u00ed mismo. Habita un presente que es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">estar present\u00e1ndose<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, sosteni\u00e9ndose en ese presente. Sus obligaciones son una tensi\u00f3n que lo mantiene en estado coherente, en una unidad que se alza, que hace emerger su presencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El camino hacia el castillo del Vampiro en todas su versiones cinematogr\u00e1ficas incuba la esencia del mito. Es un tr\u00e1nsito hacia el sue\u00f1o y lo remoto, pero tambi\u00e9n es la experiencia de la ceguera y la invalidez, un regreso a una situaci\u00f3n prenatal.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En la versi\u00f3n de Herzog <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">(<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">1979) una luz azulada pareciera provenir de una luna errante que parece haberse desplomado del cielo, lanzando su resplandor en desorden. Es la luz de una cacer\u00eda, de una persecuci\u00f3n sin cazador visible. Un carruaje de indescifrable procedencia y sin conductor lo recoge en la oscuridad y lo lleva por abismos. Mar\u00eda describir\u00eda el entrar al estado del sue\u00f1o como un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">desnacer<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">que siempre pasar\u00eda rozando el abismo de su nacimiento.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nosferatu <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2024), Robert Eggers sumerge al personaje en la oscuridad, donde las estrellas han desertado del cielo y no hay contornos. En ese abismo, todo lo que queda es el eco de una respiraci\u00f3n y el latido pausado de un coraz\u00f3n. El hombre est\u00e1 inmerso dentro de algo inmenso, oscuro, invisible. El sonido en la escena evoca la lenta disoluci\u00f3n del sue\u00f1o, ese instante en que la temperatura desciende, el coraz\u00f3n espacia su latir, todas las funciones disminuyen su ritmo y su intensidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El hombre, al salir de este trance, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">que es una concentraci\u00f3n en el borde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, ha aparecido en otro lugar. Dentro de las paredes del castillo, escuchamos en Dr\u00e1cula tambi\u00e9n una respiraci\u00f3n en clave de ronquido, sus movimientos son puro arrastre y languidez. El respirar all\u00ed es s\u00fabito e inquieto, como el de un primer aliento o el \u00faltimo. En el vampiro solo se escucha el latir de sus v\u00edsceras, el chirriar de sus u\u00f1as y dientes.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ser llevada\/o al sue\u00f1o es tambi\u00e9n caer en un hechizo. La mujer, mientras todo esto ocurre, se encuentra atrapada en un embrujo de <\/span><i>Tristitia y acedia <\/i>(<span style=\"font-weight: 400;\">Inferno, Dante)<\/span><b><i>\u00a0<\/i><\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Dr\u00e1cula se comunica con ella en el subterr\u00e1neo del sue\u00f1o, la visita en pesadillas y le advierte sobre su llegada. Su cuerpo se convierte en el s\u00edntoma y el recipiente del trance que se avecina. Dr\u00e1cula viaja hacia ella dejando atr\u00e1s el sue\u00f1o, mientras ella lo sue\u00f1a llegando. Juntos, habitan el sue\u00f1o, y el m\u00e9dico, al intentar tratarla, repite con certeza: &#8220;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ella ya no est\u00e1 con nosotros.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8221;\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El estar despierto tiene un car\u00e1cter invasor, donde aparece, coloniza. Trae un tiempo y una modulaci\u00f3n del tiempo, es avidez que devora y consume. Con el despertar del Conde Dr\u00e1cula llega la peste, desbordante. En la ciudad, con la peste ya esparcida y al encuentro con la mujer (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Robert Eggers<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">) es la primera vez que podemos ver el rostro y cuerpo del vampiro, antes solo se nos ha mostrado sombras y siluetas siniestras. Al vampiro su filosa y ominosa sombra le precede, es ella la que augura su presencia y tambi\u00e9n su lugar de origen: la tiniebla originaria. Al salir del sue\u00f1o y llegar al despertar se incorpora, entra en un propio cuerpo y entra en ese otro cuerpo que es la vida.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Consumado el sacrificio, el Vampiro chilla al sol en un gesto de Saturno devorando a su hijo. Muere al alba, en la luz de la ma\u00f1ana, el mismo tiempo planetario de su salida del castillo, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">su inicial vientre oscuro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Yace sobre la mujer que ha devorado desnudo, lleno de sangre, recogido en s\u00ed mismo y a la vez replegado en ella.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En una entrevista, Eggers describe la muerte por luz solar como &#8220;l<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">a pureza del amanecer<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8221; lo que mata a los vampiros en el folclore original antes de una alergia a la luz solar. Hace unos d\u00edas not\u00e9 en mi boca tras un par de horas de anestesia, que la boca necesariamente atravesaba una sensaci\u00f3n de ardor para despertar. Igual que en una extremidad cuando se entumece, el ardor es un augurio del despertar. Mar\u00eda Zambrano escribe: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl sue\u00f1o tiene algo de extinguirse, como el despertar de encenderse, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">ambas un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00edntimo arder, prendido en la llama que para el hombre trae toda luz.\u201d<\/span><\/i><b><i>\u00a0<\/i><\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Todo sacrificio tiene algo de ensimismamiento y de desprendimiento. Un desprendimiento que llega a ser un exorcismo en que el ser aparta y arroja lo que le entenebrece: una purificaci\u00f3n extrema. Un ensimismamiento por ser redenci\u00f3n: ver el sol dorado cubri\u00e9ndolos casi parec\u00eda una salvaci\u00f3n sagrada que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Orlok <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">y la doncella estaban dispuestos a aceptar juntos, en lugar de una trampa, una astuta y\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">un iluso. Para el vampiro ser un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">no-muerto <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">sin lograr darse a luz, lo reduc\u00eda a un &#8220;apetito&#8221;. Ansiaba liberar su alma de ese cad\u00e1ver, y eso era lo que la mujer pod\u00eda concederle.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Es inquietante la \u00faltima escena, en la que resulta imposible pensar con certeza que la mujer ha muerto. Yacen juntos bajo la luz de la ma\u00f1ana, ella parece estar sumida en un sue\u00f1o profundo, como tras horas de parto; su carne a\u00fan fresca y compuesta. El cuerpo del Nosferatu, momificado, ajeno de toda sustancia, hace recordar tambi\u00e9n la escena inicial de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nosferatu<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">de Herzog, donde, en una caverna, la c\u00e1mara se pasea entre cr\u00e1neos y huesos humanos, antes incluso de que la pel\u00edcula comience. Ella parece haber cruzado al otro lado del sue\u00f1o, habiendo sido vientre y abrazo de algo m\u00e1s que ha nacido, \u00e9l est\u00e1 envuelto en un su \u00faltimo hueco, una \u00faltima envoltura<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por <strong>Mar\u00eda Natalia Peralta<\/strong><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abHerir\u00e9 con luz tus oscuras c\u00e1rceles\u00bb, dice Celestina conjurando al Pr\u00edncipe infernal\u00a0 Mar\u00eda Zambrano escribe en Los sue\u00f1os y el tiempo (1992): \u201cToda tragedia po\u00e9tica lleva en su centro un sue\u00f1o que se viene arrastrando desde lejos, desde la noche de los tiempos y que al fin se hace visible. 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