{"id":6027,"date":"2025-06-16T17:17:59","date_gmt":"2025-06-16T20:17:59","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=6027"},"modified":"2025-06-16T17:18:16","modified_gmt":"2025-06-16T20:18:16","slug":"las-genealogias-literarias-de-raul-ruiz-por-david-caviglioli-traduccion-de-ricardo-olave-montecinos-y-etienne-iraheta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/06\/16\/las-genealogias-literarias-de-raul-ruiz-por-david-caviglioli-traduccion-de-ricardo-olave-montecinos-y-etienne-iraheta\/","title":{"rendered":"Las genealog\u00edas literarias de Ra\u00fal Ruiz \u2013 Por David Caviglioli \u2013 Traducci\u00f3n de Ricardo Olave Montecinos y Etienne Iraheta"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Adapt\u00f3 a Proust, Giono, Stevenson, Kafka y Balzac. El director franco-chileno, fallecido el viernes 19 de agosto a los 70 a\u00f1os, siempre busc\u00f3 generar un di\u00e1logo entre el cine y la literatura.\u00a0\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los fan\u00e1ticos de Ra\u00fal Ruiz saben bien a lo que el cine y la literatura se deben mutuamente. Era un director nutrido por la novela. No fue el \u00fanico de su generaci\u00f3n en querer romper la linealidad propia de la narraci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, pero concibi\u00f3 este proyecto de una manera profundamente literaria, intentando filmar incansablemente la volatilidad del relato novelesco, traduciendo en im\u00e1genes lo que solo el lenguaje \u2014con sus posibilidades infinitas\u2014 parec\u00eda poder lograr.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sin duda, se recordar\u00e1 su adaptaci\u00f3n de \u201cEl tiempo recobrado\u201d. Pero este experimento proustiano distaba de ser su primera incursi\u00f3n en la adaptaci\u00f3n literaria al cine. En 1970, a los 29 a\u00f1os, rod\u00f3 en Chile un extra\u00f1o largometraje que pocos han visto: \u201cLa colonia penal\u201d, (muy) libremente inspirado en el relato de Kafka. Como en la obra original, un visitante llega a una isla-prisi\u00f3n. En la versi\u00f3n de Ruiz, se trata de una periodista que descubre que los reclusos son en realidad esclavos que trabajan produciendo informaci\u00f3n para agencias de prensa de todo el mundo. La pel\u00edcula es para incondicionales: la imagen es de baja calidad y el desarrollo de la trama, particularmente err\u00e1tico. Pero ya aparecen esa s\u00e1tira y esa atm\u00f3sfera fant\u00e1stica sin serlo, que definen el encanto de su estilo.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A principios de los a\u00f1os 80, Ruiz en Francia busc\u00f3 integrar el dispositivo teatral en el cine. Recordemos que fue autor de varios textos dram\u00e1ticos, como \u201cLe Convive de Pierre\u201d (Actes Sud, 1988). Dirigi\u00f3 una serie de films producidos por el Festival de Avignon, inspirados en obras del repertorio cl\u00e1sico. Adapt\u00f3 \u201cBerenice\u201d de Racine y \u201cRicardo III\u201d de Shakespeare, iniciando una reflexi\u00f3n que, a partir de entonces, ser\u00eda central en su obra: \u00bfc\u00f3mo puede el espectador enfrentarse a lo que sabe que es ficci\u00f3n sin dejar de creer en ella? \u00bfY c\u00f3mo expandir los l\u00edmites de esa creencia? El teatro, con su artificio ficcional asumido, le permiti\u00f3 explorar lo que Coleridge llam\u00f3 \u2014refiri\u00e9ndose a la literatura\u2014 &#8220;la suspensi\u00f3n voluntaria de la incredulidad&#8221;, como explica el acad\u00e9mico Didier Plassard.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En \u201cRicardo III\u201d (Shakespeare se presta especialmente a este tipo de acrobacias), la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mise en sc\u00e8ne<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> presentada en Avignon por Georges Lavaudant sirvi\u00f3 de material cinematogr\u00e1fico, prefigurando de manera oscura y sorprendente el \u201cLooking for Richard\u201d de Al Pacino, doce a\u00f1os despu\u00e9s.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Luego vino su famosa \u201cLa isla del tesoro\u201d de 1985, una aventura desbordada que lo llev\u00f3 a escribir una secuela de la novela de Stevenson. En \u201cA la poursuite de l\u2019\u00eele au tr\u00e9sor\u201d (Dis Voir, 1989), un ni\u00f1o busca una aventura que vivir. Una vez m\u00e1s, la historia original se multiplica en un caos par\u00f3dico de im\u00e1genes impregnadas de una poes\u00eda absurda. Y una vez m\u00e1s, lo importante no era tanto el relato como la manera en que el espectador deb\u00eda apropi\u00e1rselo.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>&#8220;Decid\u00ed meter a Proust en todas mis pel\u00edculas&#8221;<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero fue a mediados de los 90 cuando el cine de Ruiz adquiri\u00f3 un vuelo decididamente literario. Hay que ver (o revisar) \u201cGenealog\u00edas de un crimen\u201d, coescrita con Pascal Bonitzer, y sumergirse en su trama plural de colisiones: entre la esquizofrenia de Ren\u00e9, el duelo de su abogada y sus ramificaciones psicoanal\u00edticas. La superposici\u00f3n de tiempos no pod\u00eda sino llevarlo a enfrentarse a Proust y sus &#8220;seres monstruosos, que ocupan en el tiempo un lugar mucho m\u00e1s vasto que el exiguo espacio que se les reserva&#8221;.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ruiz explic\u00f3 a Le Monde, tras el estreno de \u201cEl tiempo recobrado\u201d, que siempre hab\u00eda querido adaptar a Proust: &#8220;Pero como el proyecto era financieramente inviable durante mucho tiempo, decid\u00ed meter a Proust en todas mis pel\u00edculas&#8221;. Se ha dicho mucho sobre esta adaptaci\u00f3n. Entre todas las versiones de \u201cEn busca del tiempo perdido\u201d, destaca por la afinidad casi fraternal entre el relato proustiano y el proyecto cinematogr\u00e1fico de Ruiz: esa conexi\u00f3n de todo con todo, en una explosi\u00f3n de tiempos y puntos de vista.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sus \u00faltimos a\u00f1os los dedic\u00f3 a profundizar ese di\u00e1logo entre texto e imagen. En 2002, abord\u00f3 el relato polif\u00f3nico adaptando \u201cLas almas fuertes\u201d de Giono. Matizando el pesimismo de la novela con toques barrocos, logr\u00f3 conservar su admirable complejidad y el entrelazamiento de voces que la hicieron c\u00e9lebre. Seis a\u00f1os despu\u00e9s, hizo dialogar a Balzac con \u201cLa se\u00f1orita Christina\u201d de Mircea Eliade en \u201cLa mansi\u00f3n Nucingen\u201d.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>&#8220;Un pesimismo saludable puede ser mejor que un optimismo suicida&#8221;<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En 2010, adapt\u00f3 una novela popular del portugu\u00e9s Camilo Castelo Branco (siglo XIX), una suerte de equivalente a \u201cLos misterios de Par\u00eds\u201d (Eug\u00e8ne Sue, 1842), titulada \u201cLos misterios de Lisboa\u201d. La pel\u00edcula dura cuatro horas, y su realizaci\u00f3n se consider\u00f3 una haza\u00f1a t\u00e9cnica (gracias, en parte, a una c\u00e1mara de \u00faltima generaci\u00f3n que requer\u00eda conocimientos de ingenier\u00eda aeron\u00e1utica). Su ambici\u00f3n ultra rom\u00e1ntica era admirable, pero su estructura interminable \u2014heredera de la telenovela\u2014 la hac\u00eda dif\u00edcil de digerir. Algunas novelas siempre funcionar\u00e1n mejor en papel que en celuloide.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cabe destacar que Ruiz desarroll\u00f3 estas reflexiones sobre el relato, lo real y la linealidad en dos ensayos te\u00f3ricos: \u201cPo\u00e9ticas del cine I y II\u201d (editados por Dis Voir en Francia). \u201cPo\u00e9tica I\u201d (1995), con una mirada oscura, era un &#8220;llamado a la rebeli\u00f3n&#8221;. \u201cPo\u00e9tica II\u201d (2005) lo mostraba m\u00e1s desencantado: &#8220;Lo que escribo hoy es m\u00e1s bien una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">consolatio philosophica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Pero que no se equivoquen: un pesimismo saludable puede ser mejor que un optimismo suicida. En el cine actual (y en el mundo), hay demasiada luz. Es hora de volver a las sombras. \u00a1Media vuelta! \u00a1Regresemos a las cavernas!&#8221;.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Por David Caviglioli, publicado el 24 de agosto de 2011 en nouvelobs.com<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Traducci\u00f3n por Ricardo Olave Montecinos &amp; Etienne Iraheta.<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adapt\u00f3 a Proust, Giono, Stevenson, Kafka y Balzac. El director franco-chileno, fallecido el viernes 19 de agosto a los 70 a\u00f1os, siempre busc\u00f3 generar un di\u00e1logo entre el cine y la literatura.\u00a0\u00a0 Los fan\u00e1ticos de Ra\u00fal Ruiz saben bien a lo que el cine y la literatura se deben mutuamente. 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