{"id":5943,"date":"2025-05-19T16:51:55","date_gmt":"2025-05-19T19:51:55","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5943"},"modified":"2025-05-19T18:46:42","modified_gmt":"2025-05-19T21:46:42","slug":"el-futuro-suspendido-sobre-el-tenista-de-nicolas-gonzalez-por-monica-drouilly","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/05\/19\/el-futuro-suspendido-sobre-el-tenista-de-nicolas-gonzalez-por-monica-drouilly\/","title":{"rendered":"El futuro suspendido \u2013 Sobre El tenista de Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez \u2013 Por M\u00f3nica Drouilly Hurtado"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Quiero comenzar citando un p\u00e1rrafo del libro y con un descargo de responsabilidad. Vamos primero por la cita:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El tenis es a veces ingrato, indiferente frente al m\u00e9rito, incompatible con el empate. Es un deporte esencialmente desbalanceado; es necesario, como dijo un periodista por ah\u00ed, que haya un vencedor y un vencido, caramba. No existen m\u00e1s opciones porque el objetivo, tal vez el \u00fanico, consiste en sumar m\u00e1s puntos que el rival, y para hacerlo no es necesario respetar las leyes mundiales ni morales ni cotidianas para los humanos: basta con respetar las reglas del tenis.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y vamos ahora por el descargo de responsabilidad: debo confesar que tengo algo que se llama \u201csesgo de confirmaci\u00f3n\u201d, y que en otros contextos, por otras personas, y seguramente por error, puede ser llamado algunas veces como prejuicio. Yo tengo este sesgo, que en resumidas cuentas, consiste en pensar que todo lo que leo y me gusta tiene algo que ver con el capitalismo. Si no es una cr\u00edtica, es una reflexi\u00f3n sobre su forma o su manera de operar o sobre c\u00f3mo se establecen las relaciones en su interior. He le\u00eddo por ah\u00ed que existen estrategias para hacerse cargo de esta condici\u00f3n. Del sesgo de confirmaci\u00f3n, no del capitalismo. No s\u00e9 c\u00f3mo a estas alturas nos podr\u00edamos hacer cargo del capitalismo. Bueno, para hacernos cargo del sesgo de confirmaci\u00f3n y, en el fondo, de cualquier sesgo, una debe tomar conciencia de su existencia y apagarlo cuando no corresponde su uso. Muy f\u00e1cil.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Dicho lo anterior, debo informarles que yo he decidido no apagar el m\u00edo, principalmente porque creo que funciona realmente bien, casi que dir\u00eda que nunca me ha fallado y no voy a dejar de lado este sesgo tan \u00fatil solo porque en algunos contexto alguien podr\u00eda llegar a confundirlo con otra cosa.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, volvamos ahora a hablar del libro. Cuando leo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El tenista<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> veo una manera fresca y cr\u00edtica a la vez de hablar de ese momento en que como sociedad abrazamos al capitalismo as\u00ed como una persona reci\u00e9n divorciada se aferra a su rutina de ejercicios o al estudio de la mixolog\u00eda. Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez logra abordar en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">tenista esa efervescencia exitista que vivimos en la d\u00e9cada de 1990 cuando todav\u00eda est\u00e1bamos en formaci\u00f3n, poniendo \u00e9nfasis en el \u00e1mbito privado de lo que enfrenta la generaci\u00f3n conocida como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">millennials<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, a la cual afortunadamente no pertenezco. Insisto, no formo parte de ese llanter\u00edo, yo soy <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">xennial<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una microcohorte demogr\u00e1fica destinada a salvar el mundo en contra de su voluntad, pero esa es otra conversaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez nos somete a una especie de match emocional para hablar de esta promesa de un \u00e9xito, de un futuro mejor, de ser campeones y que sin embargo, y habiendo pasado ya un tiempo bastante razonable, no se cumple. En la novela tenemos a Adri\u00e1n, el protagonista, quien formaba parte de un semillero ten\u00edstico que pertenece a este programa, \u00abCampeones para Chile\u00bb, y que sin embargo termina llevando su carrera por otro lado, el periodismo. Una carrera que tampoco lo motiva y tampoco le gusta. Carga con una especie de cansancio, un cansancio que le\u00eda, el otro d\u00eda, es muy caracter\u00edstico de los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">millennials, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">la generaci\u00f3n m\u00e1s cansada de la historia de la humanidad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Entonces, dado este sesgo que llevo con orgullo, veo en la obra de Nicol\u00e1s, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El tenista<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, un relato que es bien desgarrador pero desde lo privado, con este sistema capitalista chileno tambi\u00e9n en su adolescencia, que pareciera estar all\u00e1 afuera, s\u00faper afuera, peg\u00e1ndose el estir\u00f3n, con extremidades torpes, tropezando con todo en su camino hacia el futuro esplendor y, al mismo tiempo, a pesar de que a veces es descrito como una especie de destino hist\u00f3rico ineludible m\u00e1s all\u00e1 de cada ser humano y sus problemitas cotidianos, de todos modos termina modificando las reglas en las relaciones interpersonales, cuando los protagonistas de nuestro libro son casi unos ni\u00f1os, tambi\u00e9n se est\u00e1n pegando el estir\u00f3n, y entrenan como los jaguares que se supone que son para ser los Campeones para Chile, Porque \u00abnada es imposible, ninguna hue\u00e1\u00bb.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero recordemos: \u201cEl tenis es a veces ingrato, indiferente frente al m\u00e9rito, incompatible con el empate\u201d. Voy a evitar todo tipo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">spoiler<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, pero cr\u00e9anme cuando les digo que en este libro vemos como ese capitalismo de la promesa individual, de la esperanza privada, es el que resulta m\u00e1s frustrante a nivel de las vidas personales, porque eso de ser campe\u00f3n, como lo dice el libro \u2014siempre uno gana y otro pierde\u2014, en el tenis no existe el empate y eso para m\u00ed habla de manera muy precisa de la ideolog\u00eda subyacente en la que crece mi generaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Otro punto que destaco en esta novela: un contrapunto entre el tenis y el ejercicio de la escritura. Los deportes donde una est\u00e1 sola, sola consigo misma en su cabeza, tienen un efecto muy fuerte en la impronta en el yo. Y es lo mismo que una detecta en la escritura de Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El tenista<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Estar sola \u2014estar solo, en el caso del protagonista\u2014 ah\u00ed con una misma, exige una concentraci\u00f3n muy grande, enfrent\u00e1ndote no solamente al otro y a las expectativas, sino a ti misma, principalmente.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora, c\u00f3mo logra, c\u00f3mo construye Nicol\u00e1s este relato. Y aqu\u00ed voy a hablar de otro deporte, del f\u00fatbol. Tengo un recuerdo muy presente de Fernando Solabarrieta diciendo \u201cel f\u00fatbol no es un juego de velocidad, es un juego de ve-lo-ci-da-des\u201d. Agradecer\u00e9 enormemente si al final alguien me dice en qu\u00e9 partido obtuvimos esta joya filos\u00f3fica. Lo digo en serio. Hay una gema preciosa aqu\u00ed. Si yo cambio un poquito lo que dice y lo dejo en \u201cla narrativa no es un juego de velocidad, es un juego de velocidades\u201d, no creo estar equivoc\u00e1ndome mucho. Hay un juego de ritmos dentro de cada cap\u00edtulo y entre los cap\u00edtulos. Un v\u00e9rtigo inicial, una calma posterior. Como si estuvi\u00e9ramos en un partido, nos cansara y despu\u00e9s nos derrotara. Creo que eso es del box, pero no le queda tan mal al tenis ni tampoco a la literatura.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Punto. Set y partido.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por\u00a0<strong>M\u00f3nica Drouilly Hurtado<\/strong><\/p>\n<p>Sobre:<br \/>\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-5946\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Portada-Frontal-El-Tenista_Mesa-de-trabajo-1-700x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"388\" height=\"568\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Portada-Frontal-El-Tenista_Mesa-de-trabajo-1-700x1024.jpg 700w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Portada-Frontal-El-Tenista_Mesa-de-trabajo-1-205x300.jpg 205w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/Portada-Frontal-El-Tenista_Mesa-de-trabajo-1.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 388px) 100vw, 388px\" \/><\/p>\n<p>El tenista<br \/>\nNicol\u00e1s Gonz\u00e1lez<br \/>\nProvincianos<br \/>\n2025<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">*Texto le\u00eddo en Casa O en marzo de 2025, durante la presentaci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El tenista <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Nicol\u00e1s Gonz\u00e1lez.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Quiero comenzar citando un p\u00e1rrafo del libro y con un descargo de responsabilidad. 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