{"id":5897,"date":"2025-04-29T14:18:25","date_gmt":"2025-04-29T17:18:25","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5897"},"modified":"2025-08-23T02:22:38","modified_gmt":"2025-08-23T05:22:38","slug":"sobre-lo-particular-del-feminismo-latinoamericano-por-francisca-salas-vicencio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/04\/29\/sobre-lo-particular-del-feminismo-latinoamericano-por-francisca-salas-vicencio\/","title":{"rendered":"Sobre lo particular del feminismo latinoamericano \u2013 Por Francisca Salas Vicencio"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque se articulan como movimientos opositores a las hegemon\u00edas (patriarcales), los feminismos presentan sus propias limitaciones vinculadas al poder y sus monopolios. Por lo general, las teor\u00edas feministas m\u00e1s divulgadas corresponden a pensadoras del norte global \u2014Europa y Estados Unidos\u2014 y, producto de ello, otros territorios tienden a ser le\u00eddos como meros \u201creceptores\u201d de conocimiento. Pero, en realidad, estos territorios marginalizados, como es el caso de Latinoam\u00e9rica y el Caribe, tambi\u00e9n son espacios de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">producci\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de conocimiento de \u00edndole particular. El presente ensayo propone identificar tres caracter\u00edsticas propias del feminismo latinoamericano, y a partir de ello busca definir un par de cuestiones relevantes a trabajar en el panorama actual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En primer lugar, est\u00e1 la cuesti\u00f3n de las \u201colas\u201d como mecanismo organizador de la historiograf\u00eda feminista. Esta noci\u00f3n, pr\u00e1cticamente transversal a todas las regiones, propone una serie de etapas con problem\u00e1ticas concretas, y permite entender la historia del feminismo de manera cronol\u00f3gica. No obstante, se constatan diferencias importantes en la organizaci\u00f3n en olas dentro de Europa (cuatro olas) y Estados Unidos (tres olas), y estos contrastes se vuelven especialmente evidentes al analizar otros territorios. Para Sonia \u00c1lvarez, el problema de las olas es que sugieren que cada etapa ya ha sido \u201csuperada\u201d, como si la historia del feminismo fuese lineal. En su lugar, la autora plantea el feminismo como un campo de fuerzas en tensi\u00f3n y correlaci\u00f3n, articulando as\u00ed una visi\u00f3n m\u00e1s \u201cbarroca\u201d del concepto. Citando a Clare Hemmings, la autora propone interrumpir las versiones prevalecientes de las narrativas que componen las historias feministas dominantes, para re-visualizar las trayectorias hist\u00f3ricas. As\u00ed, la idea de \u201ccampo\u201d replantea los par\u00e1metros del feminismo y permite salir del dilema del auge\/decadencia del movimiento. Adem\u00e1s, la propuesta de \u00c1lvarez favorece la comprensi\u00f3n de las especificidades del feminismo latinoamericano, en la medida que no depende de las limitaciones del modelo euroc\u00e9ntrico. En relaci\u00f3n a lo anterior, la autora plantea un v\u00ednculo entre la heterogeneidad de los feminismos y el concepto de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ensamblaje<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que para Colin MacFarlane apunta a \u201cla dispersi\u00f3n y la transformaci\u00f3n\u201d. En resumidas cuentas, la idea de ensamblaje \u201crepresenta una forma de subrayar las diferentes cosas que podr\u00edan ensamblarse [\u2026] para permitir cursos particulares de pensamiento o acci\u00f3n\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En segundo lugar, est\u00e1 la cuesti\u00f3n de la herida colonial. Para la autora Mar\u00eda Lugones, la teor\u00eda decolonial ha pensado la opresi\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">racial<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, pero no necesariamente la opresi\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">g\u00e9nero<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. La autora enfatiza que \u201cla l\u00f3gica categorial dicot\u00f3mica y jer\u00e1rquica es central para el pensamiento capitalista y colonial moderno\u201d, y por lo tanto propone pensar nuevas categor\u00edas. En concreto, estudiar la colonialidad implica ver la deshumanizaci\u00f3n de seres humanos, en una \u201ccomprensi\u00f3n esquizoide de la realidad que dicotomiza lo humano por naturaleza, lo humano de lo no humano [\u2026]\u201d. M\u00e1s a\u00fan, la autora constata que \u201cel proceso de colonizaci\u00f3n invent\u00f3 a los colonizados e intent\u00f3 su plena reducci\u00f3n a seres primitivos, menos que humanos, pose\u00eddos sat\u00e1nicamente, infantiles, agresivamente sexuales, y en necesidad de transformaci\u00f3n\u201d. En este sentido, un conflicto importante a nivel sem\u00e1ntico es que la \u201cmujer colonizada\u201d es en realidad una categor\u00eda vac\u00eda, porque en el fondo ninguna hembra colonizada ser\u00eda realmente una mujer. Adem\u00e1s, acota Lugones, la colonialidad del g\u00e9nero \u201cyace en la intersecci\u00f3n de g\u00e9nero\/clase\/raza como constructos centrales del sistema de poder del mundo capitalista\u201d. Desde esta perspectiva, la colonialidad del g\u00e9nero corresponde al an\u00e1lisis de la opresi\u00f3n de g\u00e9nero racializada y capitalista; mientras que define al \u201cfeminismo descolonial\u201d como la posibilidad de vencer la colonialidad del g\u00e9nero. Por lo tanto, y de manera muy relevante, la tarea de la feminista descolonial debiese comenzar por constatar la diferencia colonial, \u201cenf\u00e1ticamente resistiendo su propio h\u00e1bito epistemol\u00f3gico de borrarla\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En tercer lugar, es interesante abordar el problema de la desigualdad econ\u00f3mica a partir de la tensi\u00f3n existente entre las teor\u00edas liberales, que definen la ciudadan\u00eda como condici\u00f3n estrictamente <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">formal<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y las teor\u00edas republicanas [no confundir con el partido del mismo nombre], que la conciben como una condici\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">material<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. A prop\u00f3sito de la noci\u00f3n de ciudadan\u00eda, cuyo conflicto fundamental es la brecha existente entre la igualdad c\u00edvico-pol\u00edtica y la desigualdad socioecon\u00f3mica, Ailynn Torres Santana pone en relevancia la noci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">autonom\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En este sentido, la autora problematiza las relaciones de dependencia, en la medida que la autonom\u00eda solo es posible cuando los individuos no dependen de otros para vivir. De esta manera, el sentido de propiedad aparece como un principio de posibilidad hacia la autonom\u00eda. \u201cLa libertad aqu\u00ed se califica como \u2018no-dominaci\u00f3n\u2019: es libre quien no puede ser arbitrariamente interferido por otros porque\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">cuenta con las bases materiales que aseguran su independencia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, su autogobierno\u201d. Torres Santana es cr\u00edtica de las teor\u00edas liberales porque omiten la desposesi\u00f3n material que viven las mayor\u00edas sociales, incluyendo las mujeres y especialmente las mujeres racializadas. En consecuencia, estas teor\u00edas habilitan los monopolios de la propiedad. Por el contrario, las teor\u00edas republicanas demuestran que la ciudadan\u00eda cambia seg\u00fan las condiciones materiales, y por lo tanto defiende la intervenci\u00f3n de las instituciones siempre que busquen garantizar los principios de autonom\u00eda, libertad y propiedad. Pero surge la siguiente interrogante: \u00bfde qu\u00e9 manera atiende el republicanismo las cuestiones de g\u00e9nero y raza? Para Torres Santana, estas teor\u00edas necesitan sofisticarse, es decir, volverse decisivamente feministas y antirracistas. Ante este problema, surge la noci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">multiculturalismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Esta corriente pretende resolver las desigualdades mediante pol\u00edticas de reconocimiento e identidad, aunque no necesariamente atiende las problem\u00e1ticas econ\u00f3micas. Como resultado, estas pol\u00edticas no generan cambios estructurales para las mayor\u00edas sociales, e instalan nuevas polaridades. Sin embargo, habr\u00eda que acotar que, en realidad, no existe tal dicotom\u00eda entre republicanismo y multiculturalidad: la divisi\u00f3n sexual del trabajo siempre ha sido determinada por las condiciones materiales.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En conclusi\u00f3n, las problem\u00e1ticas atendidas por el feminismo se solapan con una multitud de cuestiones vinculadas al poder y la opresi\u00f3n en sus distintas dimensiones. En este sentido, la tendencia de estudiar las teor\u00edas feministas a partir del modelo occidental dominante genera importantes limitaciones en el an\u00e1lisis de las realidades espec\u00edficas en otros territorios, como es el caso de Latinoam\u00e9rica y el Caribe. En relaci\u00f3n a ello, la estructura historiogr\u00e1fica de las \u201colas feministas\u201d, el colonialismo del g\u00e9nero, y la dimensi\u00f3n material de la desigualdad, son solo algunos de los problemas a considerar para comprender lo singular del feminismo latinoamericano. M\u00e1s a\u00fan, quedar\u00eda mencionar algunos puntos a trabajar, y problematizar, para configurar un feminismo latinoamericano mejor consolidado para las especificidades de nuestro territorio. Por una parte, los colectivos feministas, en su heterogeneidad, enfrentan actualmente la necesidad de vincular su acci\u00f3n pol\u00edtica a las luchas de otros grupos oprimidos, con el fin de conseguir transformaciones concretas y estructurales. En palabras de Mar\u00eda Julia Bertomeu, existe una urgencia por crear una fraternidad feminista con proyecci\u00f3n universal. Pero tambi\u00e9n existe otro obst\u00e1culo: las subjetividades feministas latinoamericanas a\u00fan viven un proceso de descubrimiento y posicionamiento identitario. En este sentido, el desarrollo y an\u00e1lisis de lo singular del feminismo latinoamericano contin\u00faa dependiendo de un trabajo constante, tanto individual como colectivo, y en ocasiones incluso separatista, hacia una redefinici\u00f3n de lo que significa ser mujer y disidencia en Latinoam\u00e9rica, con toda la complejidad que eso implica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Francisca Salas Vicencio<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aunque se articulan como movimientos opositores a las hegemon\u00edas (patriarcales), los feminismos presentan sus propias limitaciones vinculadas al poder y sus monopolios. 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