{"id":5894,"date":"2025-04-28T15:47:04","date_gmt":"2025-04-28T18:47:04","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5894"},"modified":"2025-04-28T15:48:48","modified_gmt":"2025-04-28T18:48:48","slug":"podria-llevar-cierto-tiempo-el-perro-que-no-calla-y-una-vision-de-futuro-por-sabrina-palazzani","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/04\/28\/podria-llevar-cierto-tiempo-el-perro-que-no-calla-y-una-vision-de-futuro-por-sabrina-palazzani\/","title":{"rendered":"Podr\u00eda llevar cierto tiempo \u2013 El perro que no calla y una visi\u00f3n de futuro \u2013 Por Sabrina Palazzani"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><i>Los dos polos del sentimiento inconfundiblemente moderno<\/i><i><br \/>\n<\/i><i> son la nostalgia y la utop\u00eda.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Susan Sontag<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Para encaminarse hacia lo que llaman un estado de plenitud, algunas escuelas de transformaci\u00f3n espiritual <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">online<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> guardan en un lugar privilegiado de sus grillas acad\u00e9micas una inc\u00f3gnita: \u00bfc\u00f3mo ser uno con el universo? Para lograrlo, proponen una serie de pautas que van desde la conexi\u00f3n con el presente, pasando por la superaci\u00f3n del miedo hasta alcanzar el milagroso acto de rendirse. A pesar del pragmatismo calculado de esta receta, que la empuja hacia los l\u00edmites de la sospecha, la integraci\u00f3n del transcurrir individual con una zona de la historia m\u00e1s colectiva (\u00bfc\u00f3smica?) y enigm\u00e1tica \u2013infinita tanto hacia atr\u00e1s como hacia adelante\u2013 es un misterio inagotable de preocupaci\u00f3n, creatividad e intriga, explorado en direcciones igualmente confusas.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por ejemplo, en su novela <\/span><em>El espect\u00e1culo del tiempo<\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> (2017) el escritor argentino <\/span>Juan Jos\u00e9 Becerra<span style=\"font-weight: 400;\"> va y viene sobre l\u00edneas temporales a lo largo de una vida humana y narra la eternidad y el fin de todo el tiempo. Frente a esta pulsi\u00f3n del narrador de contar hasta los \u00faltimos y m\u00e1s privados instantes, el autor se pregunta en clave <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">benjaminiana<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: \u00bfPor qu\u00e9 no pensar que el tiempo personal o biol\u00f3gico de cualquiera de nosotros tiene un v\u00ednculo con el tiempo del universo, con el tiempo de la Historia?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Se termina una vida y en realidad es como si no hubiese ocurrido nada si la persona que tuvo esa vida no tuvo una obra. Es decir, la vida est\u00e1 medida en t\u00e9rminos de productividad capitalista, por decirlo as\u00ed. Pero de cualquier manera, mientras vivimos hay un sentimiento de trascendencia. Y posiblemente obedece a una ilusi\u00f3n, pero esa ilusi\u00f3n produce un efecto de verdad.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Juan Jos\u00e9 Becerra<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El perro que no calla<\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> (2021) de la directora argentina <\/span>Ana Katz <span style=\"font-weight: 400;\">es una comedia en blanco y negro \u2013una especie de costumbrismo moderno feminista mezclado con algo de ciencia ficci\u00f3n\u2013 acerca de lo ins\u00f3lito de la existencia y la urgente imaginaci\u00f3n del porvenir. La historia se centra en el car\u00e1cter de Sebasti\u00e1n, su protagonista, a trav\u00e9s de varios a\u00f1os de su vida, segmentada en episodios m\u00e1s o menos determinantes como el trabajo, la casa, el amor, la familia, el poderoso v\u00ednculo con su perra y hasta una extra\u00f1a pandemia que obliga a todos a usar escafandras para respirar y a desplazarse agachados, bien cerca del suelo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En esta comedia, el animal que no para de ladrar (aunque nunca escuchemos ese sonido) es, en realidad, una perra. En ese gesto de iron\u00eda y sorpresa se anticipa una serie de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">reubicaciones<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> respecto de lo que podr\u00eda considerarse ins\u00f3lito; recordemos que mantener una actitud desafiante ante el sentido de lo dado es condici\u00f3n necesaria de existencia para la risa. <\/span><em>El perro que no calla<\/em><span style=\"font-weight: 400;\"> pone en pr\u00e1ctica esa demanda de desplazamientos, ese sabotaje al sentido. Es as\u00ed que los roles de las personas en \u00e1mbitos como el barrio, el trabajo, y la familia son vistos desde una cercan\u00eda que desnuda su ridiculez, y los encuentros, m\u00e1s o menos anodinos, espejan la fricci\u00f3n entre lo absurdo y lo cotidiano que es donde podr\u00eda ubicarse el tono general de la pel\u00edcula. Su protagonista, que vive y trabaja en la ciudad, transita los avatares de su vida mediante la gesti\u00f3n del cuidado y la atenci\u00f3n brindada a los otros, componiendo el car\u00e1cter afectivo dentro de la historia y, m\u00e1s marcadamente, una reflexi\u00f3n feminista que podr\u00eda encuadrarse dentro de la teor\u00eda de la vida cotidiana (el uso del tiempo, el trabajo, el ocio, el cuidado y, fundamentalmente, qui\u00e9nes son los agentes y actores dentro de cada uno de esos espacios).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Fractura apocal\u00edptica<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La vida de Sebasti\u00e1n se cuenta paralelamente a la historia del mundo mismo, incluyendo un segmento que narra su inminente desaparici\u00f3n. Ese estiramiento del tiempo confunde las cronolog\u00edas individuales en una temporalidad nueva vinculada a la l\u00ednea temporal de la historia, el universo o, sencillamente, la de una comunidad. Y aunque el aislamiento y las pandemias ya no sean para nosotros signos de lo desconocido, en el momento en que la pel\u00edcula describe esta amenaza global que pone en jaque las rutinas y los pactos entre las personas, el estado de distop\u00eda es total, y bastante divertido, quiz\u00e1 por lo primario de los impulsos que desata (el comportamiento de una oficina de recursos humanos est\u00e1 a la altura de una investigaci\u00f3n antropol\u00f3gica m\u00e1s que de una s\u00e1tira).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando <\/span>Ursula K. Le Guin<span style=\"font-weight: 400;\"> escribe su famoso ensayo <\/span><em>La teor\u00eda de la bolsa de la ficci\u00f3n<\/em><span style=\"font-weight: 400;\">, describe all\u00ed una experiencia de agotamiento y tambi\u00e9n una alternativa. Le Guin subraya que, a expensas de una estructura dram\u00e1tica sostenida por el conflicto malamente traducido como fuerzas en disputa, se ha instalado en las narrativas masivas y cl\u00e1sicas un tipo de h\u00e9roe que debe alcanzar sus objetivos ganando territorio (a veces material, a veces simb\u00f3lico) vali\u00e9ndose de una violencia que entiende no s\u00f3lo accesible, sino leg\u00edtimamente suya (el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">vale todo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de la guerra). \u00bfLa alternativa? Continuar narrando historias, pero reemplazando esos modelos por uno diferente con forma de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">bolsa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, capaz de contener y acompa\u00f1ar a estos h\u00e9roes del ma\u00f1ana, brind\u00e1ndoles m\u00e1s imaginaci\u00f3n productiva que armas. Apuntemos que Le Guin, como autora de ciencia ficci\u00f3n, segu\u00eda muy de cerca a las im\u00e1genes proyectadas desde el futuro, su objeto de estudio.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>Conflicto, competencia, estr\u00e9s, lucha, etc\u00e9tera, dentro de la narrativa concebida como bolsa pueden considerarse elementos necesarios de un todo que, en s\u00ed mismo, no se puede caracterizar ni como conflicto ni como armon\u00eda, ya que su prop\u00f3sito no es ni el de la resoluci\u00f3n ni el del \u00e9xtasis, sino el del proceso continuo.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ursula K. Le Guin<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El protagonista de <\/span><em>El perro que no calla<\/em><span style=\"font-weight: 400;\">, acompa\u00f1a, poda, escucha, observa, conversa y realiza recorridos. Los planos sin cortes se ocupan de sus acciones y desplazamientos que contienen, como la propia bolsa de Le Guin, una alternativa para un futuro que se inventa la posibilidad de un proyecto extenso en el tiempo, por fuera del destino tr\u00e1gico de una tierra colonizada por m\u00e1quinas veloces e insolentes. Los movimientos de Sebasti\u00e1n lo vuelven una alternativa contempor\u00e1nea de ese fl\u00e2neur moderno y reflexivo que esquiva la l\u00f3gica consumista. Puede que resulte una obviedad, o tal vez no, pero para moverse y advertir alg\u00fan cambio en el paisaje hay que trasladarse de un lugar a otro y, para eso, adem\u00e1s de espacio, se necesita tiempo. En cualquier tiempo, pero m\u00e1s a\u00fan en los que corren, cuando una comedia persigue ese relato manteni\u00e9ndose absolutamente vital, en\u00e9rgica y graciosa, tiene el dulce sabor indistinguible de un sabotaje.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Afectos y afectos<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Donde asoma un sentido de comunidad en potencia, algunos pueden encontrar una oportunidad de dominaci\u00f3n. A fines de la d\u00e9cada del 80 y comienzos de los a\u00f1os 90, las ciencias sociales captaron como objeto de estudio al llamado giro afectivo, en el que se volv\u00eda evidente una aceleraci\u00f3n en el poder otorgado a lo emocional dentro de las sociedades de consumo, espec\u00edficamente en la pol\u00edtica partidaria, pero que se extend\u00eda como una plaga, francamente. En este sentido, el fen\u00f3meno de lo emocional es entendido como una herramienta de control pol\u00edtico y los casos de estudio resultan m\u00e1s bien preocupantes. En tiempos cifrados por la explotaci\u00f3n del mundo privado y el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">storytelling <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de la intimidad como el negocio rentable al que todos se quieren apuntar, regresa la pregunta que algunos autores formularon en aquel entonces sobre los caminos que se abr\u00edan ante este escenario: \u00bfEs que estamos en las puertas de una convivencia m\u00e1s humana, que finalmente considera las emociones de los otros y por lo tanto decide cuidarlos, o en una estrepitosa ca\u00edda libre hacia un sistema trabado de jerarqu\u00edas dr\u00e1sticamente subjetivadas e individualidades ensimismadas con una coartada perfecta (despu\u00e9s de todo, el coraz\u00f3n quiere lo que el coraz\u00f3n quiere)?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ante esta visi\u00f3n utilitaria de los afectos (algo bien distinto a dejarse conmover), el arte propone una dial\u00e9ctica diferente y menos lineal. Las emociones ya no son un rasgo psicol\u00f3gico obsequiado de manera enceguecida al poder, sino una pr\u00e1ctica que exige abandonar la ingenuidad y, simult\u00e1neamente, reafirmarse en la afectividad en relaci\u00f3n con otros. As\u00ed, lo afectivo puede transformarse en una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pol\u00edtica de los afectos <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">donde lo que antes era un discurso hipn\u00f3tico de dominaci\u00f3n, pueda ahora pensarse desde la transformaci\u00f3n, la inclusi\u00f3n, los cuerpos y la experiencia en el marco de una red hist\u00f3rica (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">performance<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, arte decolonial, etc\u00e9tera). Si, como dijo <\/span>Jacques Ranci\u00e8re<span style=\"font-weight: 400;\">, el arte y la pol\u00edtica se emparentan por su tejido ficcional y por sus operaciones de reconfiguraci\u00f3n de la experiencia de lo sensible y lo decible, <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">la pol\u00edtica de los afectos est\u00e1 destinada a ampliarse si lo que quiere hacer es sobrevivir<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, y en el futuro puede que haya algo de espacio.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Todos los dibujos del ma\u00f1ana<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En uno de los momentos m\u00e1s acongojantes de la pel\u00edcula, aparece un dibujo. Su presencia es breve, pero determinante como un par\u00e9ntesis bien ubicado. El fragmento es una especie de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">storyboard<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> animado que, sin ocultar el trazo del l\u00e1piz ni la rugosidad del papel, quiebra esa imaginaci\u00f3n realista que la comedia dram\u00e1tica ha venido construyendo hasta ese momento. Las animaciones bien podr\u00edan ser un recurso para mostrar lo irrepresentable en la l\u00f3gica del propio relato, o bien una intenci\u00f3n de ampliar los lenguajes, democratizando los modos de poder <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">decir algo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">en un idioma m\u00e1s artesanal.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Escrito en otro tiempo y a prop\u00f3sito de otro an\u00e1lisis, <\/span>John Berger<span style=\"font-weight: 400;\"> distingue una potencia verbal en los dibujos, capaces, ellos mismos, de hacer visible la naturaleza impura de la cronolog\u00eda del tiempo. Berger se ocupa de los dibujos de trabajo, los bocetos, esas obras intermedias que anteceden al color y la pintura \u2013el dibujo como g\u00e9nesis\u2013. A diferencia de la obra acabada, estos trazos, como parte de la obra privada del artista, son un vistazo que podemos echar a sus necesidades. Berger pondera en este caso, no solamente ese <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">voyeurismo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, sino su cualidad futura y vibrante que no puede ni debe dejar atr\u00e1s su origen: el trazo y el papel. La econom\u00eda de recursos del boceto y su aparente desorganizaci\u00f3n, son una cuesti\u00f3n pasajera, una flecha que fija su mirada hacia adelante.<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i>La realidad y el proyecto se hacen inseparables. Uno se encuentra a s\u00ed mismo en el umbral justo antes de la creaci\u00f3n del mundo. Estos dibujos, al utilizar el futuro, prev\u00e9n para siempre.<\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">John Berger<\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lo indefinido puede que sea condici\u00f3n natural del futuro (despu\u00e9s de todo, \u00bfqui\u00e9n sabe?), pero en lo concreto est\u00e1, tambi\u00e9n, su posibilidad. El tiempo pasa r\u00e1pido, pero algunas transformaciones van m\u00e1s lento. Cuando lo inmediato alcanza un cl\u00edmax insoportable y todas las producciones de sentido est\u00e1n m\u00e1s o menos atravesadas por esa queja, por ese agobio y por esa demanda, la imaginaci\u00f3n sobre lo que vendr\u00e1 es casi tan importante como su llegada, que Katz subraya como una cuesti\u00f3n po\u00e9tica, pero tambi\u00e9n bien espec\u00edfica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por\u00a0<strong>Sabrina Palazzani<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los dos polos del sentimiento inconfundiblemente moderno son la nostalgia y la utop\u00eda. Susan Sontag Para encaminarse hacia lo que llaman un estado de plenitud, algunas escuelas de transformaci\u00f3n espiritual online guardan en un lugar privilegiado de sus grillas acad\u00e9micas una inc\u00f3gnita: \u00bfc\u00f3mo ser uno con el universo? 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