{"id":5875,"date":"2025-04-16T14:22:39","date_gmt":"2025-04-16T17:22:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5875"},"modified":"2025-04-16T14:23:11","modified_gmt":"2025-04-16T17:23:11","slug":"poesia-es-aquello-que-vale-la-pena-traducir-por-rodrigo-olavarria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/04\/16\/poesia-es-aquello-que-vale-la-pena-traducir-por-rodrigo-olavarria\/","title":{"rendered":"Poes\u00eda es aquello que vale la pena traducir \u2013 por Rodrigo Olavarr\u00eda"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tom\u00e9 la l\u00ednea \u201cPoes\u00eda es aquello que vale la pena traducir\u201d, la primera del libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Diecinueve maneras de ver a Wang Wei<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del escritor, traductor y editor Eliot Weinberger como pretexto para escribir sobre traducci\u00f3n. No hablar\u00e9 sobre la traducci\u00f3n de poes\u00eda en particular, ni abordar\u00e9 sus alcances desde el \u00e1mbito de la reflexi\u00f3n abstracta. Tampoco es este un texto destinado a engrosar el listado de los papers a mi nombre. No dedico mi reflexi\u00f3n a un ideograma chino o a una abstrusa palabra alemana traducida con par\u00e9ntesis y guiones, hablo desde el aspecto material, el que m\u00e1s me toca y el \u00fanico que en realidad me concierne, el del trabajo y la subsistencia (m\u00eda y de otros).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando era ni\u00f1o pas\u00e9 muchas tardes leyendo, echado en un sof\u00e1 de mi casa en Puerto Montt, un tomo que reun\u00eda las tiras c\u00f3micas completas de Mafalda y sus amigos, esa espl\u00e9ndida reacci\u00f3n de Quino a los <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Peanuts<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Schultz, ese entra\u00f1able pu\u00f1ado de personajes algo arquet\u00edpicos que supondr\u00eda una evoluci\u00f3n de la esencial <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nancy<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, conocida entre nosotros como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Periquita<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Ernie Bushmiller.<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter  wp-image-5877\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Captura-de-pantalla-2025-04-16-a-las-2.08.28\u202fp.-m-939x1024.png\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"229\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Captura-de-pantalla-2025-04-16-a-las-2.08.28\u202fp.-m-939x1024.png 939w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Captura-de-pantalla-2025-04-16-a-las-2.08.28\u202fp.-m-275x300.png 275w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Captura-de-pantalla-2025-04-16-a-las-2.08.28\u202fp.-m-768x837.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/Captura-de-pantalla-2025-04-16-a-las-2.08.28\u202fp.-m.png 1110w\" sizes=\"auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No supe sino hasta hace muy poco que la serializaci\u00f3n de Mafalda en la prensa (1964-73) coincide casi exactamente con la duraci\u00f3n de la dictadura c\u00edvico-militar que se instal\u00f3 en Argentina con un golpe de estado en 1966 y que gobern\u00f3 hasta 1973. Tampoco sab\u00eda que Quino public\u00f3 la \u00faltima tira de Mafalda el 25 de junio de 1973, solo un mes despu\u00e9s del fin de dicha dictadura. Vi\u00e9ndolo as\u00ed, me cuesta trabajo creer que Quino dej\u00f3 de dibujar a Mafalda porque se le acabaron las ideas, como se supone que dijo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Hubo una tira que, en esas tardes de lectura infantil, caus\u00f3 en m\u00ed una impresi\u00f3n duradera. En ella Mafalda est\u00e1 de visita en casa de su amiga Libertad y, mientras conversan, vemos colarse en la vi\u00f1eta el ruidoso y urgente tecleo de una m\u00e1quina de escribir, interrumpi\u00e9ndolas. Mafalda pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 escribe a m\u00e1quina tu mam\u00e1?\u201d Y Libertad responde: \u201cTraducciones para libros, porque lo que gana mi pap\u00e1 es para pagar el departamento\u201d. Y luego agrega, \u201cMi mam\u00e1 sabe franc\u00e9s. Los franceses escriben libros en franc\u00e9s, ella los copia como hablamos nosotros y con lo que cobra compra fideos y esas cosas\u201d. Luego intenta recordar el nombre de un autor y Mafalda la ayuda: \u201c\u00bfSartre?\u201d. Y Libertad responde: \u201c\u00a1Ese! El \u00faltimo pollo que comimos lo escribi\u00f3 \u00e9l\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La impresi\u00f3n que caus\u00f3 en m\u00ed esta tira c\u00f3mica fue m\u00faltiple. Por un lado creo que esa fue la primera referencia que tuve de la traducci\u00f3n como un posible trabajo. Por otro, la mam\u00e1 traductora de Libertad, desde la habitaci\u00f3n contigua, emanaba un vago aire de bohemia y cosmopolitismo que incluso entonces me simpatiz\u00f3, quise conocerla. Y, finalmente, estaba el aspecto material. Claramente el trabajo de verter libros de un idioma a otro cual monje copista, no era una chamba demasiado rentable y la mam\u00e1 de Libertad estaba haciendo malabares con la existencia, freejazzeando con el futuro en un intenso ahora. De ah\u00ed la urgencia del tecleo, yo dir\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">De alg\u00fan modo, pese a los pocos trazos con que Quino presenta a la mam\u00e1 de Libertad, ella se me hace tan visible como su realidad material. Hoy puedo ver con claridad a esa semejante m\u00eda y la imagino egresada de la Facultad de Letras de la UBA, en pareja pero no casada con el pap\u00e1 de su hija, a la que tuvo despu\u00e9s de estudiar una maestr\u00eda en Par\u00eds, donde quiz\u00e1s particip\u00f3 de las protestas de 1968. Del pap\u00e1 de Libertad nada sabemos excepto que nunca est\u00e1 en casa, que tiene un negocio, quiz\u00e1s un kiosko de peri\u00f3dicos, al que se refiere como \u201cese puestucho de morondanga\u201d. Quiz\u00e1s no lo vemos porque lleva la vida pol\u00edtica insurgente que el trabajo de traducci\u00f3n de su pareja le permite. Quiz\u00e1s la mam\u00e1 de Libertad asumi\u00f3 ese trabajo de traductora justamente para hacer posible ese trabajo pol\u00edtico de su pareja, \u00bfno? Porque para m\u00ed es evidente que los dos militan en Montoneros, y que ellos y su hija deben haber salido felices a festejar a las calles el d\u00eda que C\u00e1mpora fue elegido presidente. \u00bfNo les parece? \u00bfPor qu\u00e9 sino le pondr\u00edan ese nombre a su hija? \u00bfPor qu\u00e9 sino Quino har\u00eda tan peque\u00f1a a Libertad? \u00bfPor qu\u00e9 sino dibujar\u00eda a Libertad incluso m\u00e1s chiquita que Guille, el hermanito de Mafalda?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y entonces me pregunto, \u00bfqu\u00e9 libro de Jean Paul Sartre habr\u00e1 pagado ese pollo que comieron Libertad y sus padres montoneros? Solo por un asunto de contemporaneidad calculo que debi\u00f3 tratarse de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las Troyanas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, esa adaptaci\u00f3n de la tragedia de Eur\u00edpides donde, a trav\u00e9s de las voces de las mujeres sobrevivientes, Sartre comenta la Guerra de Argelia, ese conflicto colonialista donde el ej\u00e9rcito franc\u00e9s convirti\u00f3 la desaparici\u00f3n forzada en una pr\u00e1ctica com\u00fan, perfeccion\u00e1ndola, si cabe la expresi\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Es muy posible que el encargo de traducci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las Troyanas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> le haya llegado a la mam\u00e1 de Libertad directo de una compa\u00f1\u00eda de teatro. No dudo que, mientras eleg\u00eda con cuidado las palabras de Casandra, sinti\u00f3 la inminencia del desastre. No dudo que sinti\u00f3 su realidad de humilde traductora de pollos transformarse en la realidad de una mujer, una sacerdotisa de Apolo, con la lengua llena de visiones, que al trasladar a Buenos Aires las versiones sartreanas de H\u00e9cuba, Helena, Andr\u00f3maca y la misma Casandra, lateralmente estaba profetizando la dictadura de las Fuerzas Armadas argentinas, la importaci\u00f3n de la desaparici\u00f3n forzada como m\u00e9todo represivo y la aparici\u00f3n de esas nuevas troyanas, las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y la Agrupaci\u00f3n de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Chile.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Para m\u00ed ese es el poder de la traducci\u00f3n literaria, el poder de hacer resonar incluso a trav\u00e9s de milenios los dolores siempre frescos que nos hacen humanos. Muchas veces, traduciendo, he o\u00eddo retumbar a trav\u00e9s de poemas, obras de teatro, novelas y ensayos palabras que luego escucho vaciadas de sentido en bocas de personajes que pasan como fantasmas por la realidad, pol\u00edticos que desaparecen como humo en c\u00e1rceles o devorados por el sinsentido de su poca modestia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero ahora temo por la mam\u00e1 de Libertad. \u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 sido de ella durante la presidencia de Mar\u00eda Estela Mart\u00ednez de Per\u00f3n? \u00bfHabr\u00e1 escapado a la Alianza Anticomunista Argentina? Y si escap\u00f3 de la Triple A, \u00bfqu\u00e9 fue de ella tras el golpe de estado de 1976? \u00bfHabr\u00e1 escapado a los Grupos de Tareas? Y si escap\u00f3 de esos asesinos, \u00bfhabr\u00e1 visto a Videla condenado a prisi\u00f3n perpetua? \u00bfSe habr\u00e1 exiliado? Quiero creer que se exili\u00f3, que luego volvi\u00f3 a Buenos Aires y ya separada fund\u00f3 con unas amigas una editorial independiente. Seguro ha salido a protestar contra Milei, contra la anulaci\u00f3n de la ley del precio \u00fanico de los libros y por los jubilados. Quiz\u00e1s me he cruzado con ella en alguna feria. Quiz\u00e1s ley\u00f3 mi traducci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Yo no<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Eileen Myles, publicada por la editorial Mansalva, o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Un bestiario<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Lily Hoang, traducci\u00f3n que hice con Sim\u00f3n L\u00f3pez, publicada por Zindo &amp; Gafuri.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a1Ah, mam\u00e1 de Libertad! \u00a1Mi semejante! \u00a1Mi hermana!<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">***<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Han pasado dieciocho a\u00f1os desde que Editorial Anagrama public\u00f3 el primer libro que traduje, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Aullido y otros poemas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Allen Ginsberg, haci\u00e9ndome de paso un profesional de un oficio que estuvo en m\u00ed desde que traduc\u00eda letras de canciones de bandas metaleras para los fanzines de mis compa\u00f1eros de colegio o cuando traduc\u00eda en voz alta las letras de Tupac Shakur y Biggie Smalls para los fumones que se juntaban en la multicancha de mi barrio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A la fecha he traducido m\u00e1s de cincuenta libros, veinte obras de teatro y unos quinientos art\u00edculos. Y mi \u00fanica certeza, despu\u00e9s de procesar tanto texto, de hallar tantas soluciones, de descubrir que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">la mot juste<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> no existe, etc. es que mi vida de traductor es inseparable del furor y el deseo de mi vida como lector. Sin el furor y el deseo que provocan en m\u00ed, digamos, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Caminar por aguas cristalinas en una piscina pintada de negro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Cookie Mueller, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Manual para un destino desencantado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Anne Boyer, o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Este peque\u00f1o arte<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Kate Briggs, esos libros no ser\u00edan posibles. Muchos libros no ser\u00edan posibles sin esas lectoras y lectores, las traductoras y traductores, esa avanzada del mundo del libro, entregada a la infatigable exploraci\u00f3n que debe ser la lectura, esa tripulaci\u00f3n de piratas que est\u00e1 siempre detr\u00e1s de algo que encienda en ellos el deseo de encarnar y comunicar. No hay glamour en este oficio de leer y palear ripio, solo hay un vago aire de bohemia y cosmopolitismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Annie Ernaux dice por ah\u00ed que escribe \u201cpara vengar a su raza\u201d y no me parece exagerado suscribir esa frase y doblar la apuesta diciendo que no solo escribo para vengar a mi raza, tambi\u00e9n traduzco para vengar a mi raza.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sin la materia prima de una rabia salvaje reflexivamente transmutada frente al computador, muchos libros que he traducido y editado no ser\u00edan posibles. Pienso, por ejemplo, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Benito Cereno <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Melville. Ese libro, conformado por el texto original de la novela, un pr\u00f3logo y varios ap\u00e9ndices, constituye para m\u00ed nada menos que un acto pol\u00edtico, una forma de intervenir editorialmente la historia que se me ense\u00f1\u00f3 (y sigue ense\u00f1\u00e1ndose) y de usar el peso at\u00f3mico y el prestigio de un autor decimon\u00f3nico mega can\u00f3nico, como Herman Melville, para se\u00f1alar con el dedo la fragilidad de la construcci\u00f3n de \u201clo chileno\u201d, para mostrar que las calles que recorremos fueron usadas para transportar esclavos, que nuestras plazas fueron usadas para torturarlos, y se\u00f1alar detalles que todo el mundo prefiere ignorar, como el hecho de que la orden jesuita fue la mayor propietaria de esclavos en la Capitan\u00eda General de Chile, hasta su expulsi\u00f3n en 1767.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pienso tambi\u00e9n en los dos vol\u00famenes de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Poes\u00eda de y por Palestina<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, colecciones de poemas y textos de varios autores de origen palestino, publicados por la editorial Otra Sinceridad, editados por m\u00ed, y traducidos al espa\u00f1ol por una treintena de traductoras y traductores de Argentina, Per\u00fa, Chile, Espa\u00f1a y M\u00e9xico. Estos vol\u00famenes han sido impresos por editoriales de Chile, Uruguay, Puerto Rico, Argentina, Brasil, M\u00e9xico y Espa\u00f1a; y las ganancias que han generado han sido donadas a organizaciones que trabajan actualmente en terreno en Gaza. Tambi\u00e9n pienso en el precedente m\u00e1s inmediato de estos dos vol\u00famenes, el trabajo del Colectivo Frank Ocean durante el estallido social y la crisis resultante del encierro pand\u00e9mico, un proyecto en que una docena de poetas y traductores trabajamos colaborativamente traduciendo, imprimiendo y pegando poes\u00eda pol\u00edtica en los muros de Santiago.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Podr\u00edamos entonces decir que este \u201cvengar a mi raza\u201d no puede sino asumir la forma del activismo, que traducir los poemas donde Eileen Myles escribe sobre las protestas del verano de 1987 en Manhattan, cuando la enfermera Kelly Michaels fue juzgada por abuso de menores solo por ser una lesbiana de aspecto masculino, es una forma de iluminar el presente de Chile y hablar sobre la violaci\u00f3n y asesinato de Nicole Saavedra Bahamondes en junio del 2016, cuando ten\u00eda s\u00f3lo veintitr\u00e9s a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por supuesto, los poetas y traductores que unimos en nuestras vidas los trabajos de edici\u00f3n, traducci\u00f3n y publicaci\u00f3n con una rabia salvaje reflexivamente transmutada, no estamos solos. Hay quienes nos preceden y son admirables (y aqu\u00ed voy a hacer eco de Soledad Marambio, parafraseando en parte su valioso trabajo). Desde el siglo XVIII hubo mujeres que combinaron la lucha social y pol\u00edtica con la traducci\u00f3n, es lo que dice Sherry Simon en el libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Gender and Translation<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1996). Por ejemplo, Alice Stone Blackwell, nacida en Nueva Jersey en 1857, hija de abolicionistas y defensores de la igualdad de derechos de la mujer, graduada con honores de la Universidad de Boston, editora durante treinta a\u00f1os del peri\u00f3dico <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Woman\u2019s Journal<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y una de las editoras del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Woman Citizen<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Nueva York.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La relaci\u00f3n de Stone Blackwell y la traducci\u00f3n parte a fines del siglo XIX cuando conoci\u00f3 a un grupo de armenios refugiados y decidi\u00f3 dar a conocer los cr\u00edmenes del imperio Otomano. Supo que los poetas eran perseguidos y pens\u00f3 que una mayor circulaci\u00f3n de su poes\u00eda podr\u00eda ayudar a frenar la represi\u00f3n. En 1896 public\u00f3 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Armenian Poems<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una antolog\u00eda que tradujo con ayuda de armenios y cuyas ganancias fueron entregadas a la Uni\u00f3n de Amigos de Armenia. A\u00f1os m\u00e1s tarde replic\u00f3 este m\u00e9todo para producir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Songs of Russia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1908), antolog\u00eda pensada para ayudar a quienes sufr\u00edan bajo el yugo zarista.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El caso es que traductoras y traductores pertenecemos a un largo linaje de trabajadores de la palabra, el deseo y la rabia. Un gremio al que se agradece poco y se critica demasiado. Pienso en traductores como Te\u00f3filo de Edesa, quien tradujo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La il\u00edada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> al sir\u00edaco en la corte del califa al-Mahdi en Bagdad en el siglo VIII. Siempre pienso en Te\u00f3filo de Edesa, en su intenso ahora y en los persas conchesumadres que criticaron su trabajo despu\u00e9s de su muerte. Pienso en Faustino Galicia Chimalpopoca y en los alemanes culiados que cien a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte se atrevieron a criticar sus traducciones del n\u00e1huatl. Pienso en Helen Lowe-Porter y en los ingleses pelotudos que publicaron art\u00edculos llenos de vanidad en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Times Literary Supplement<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> criticando sus traducciones de Thomas Mann. Por qu\u00e9 la inquina. La cr\u00edtica es natural, nuestro trabajo es provisorio y generoso.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y entonces vuelvo a pensar en la mam\u00e1 de Libertad, esa Casandra, en la urgencia de su tecleo, en ella haciendo malabares con la existencia, freejazzeando con el futuro en el intenso ahora de las dictaduras argentinas de los a\u00f1os setenta, conversando con amigas y amigos traductores para hallar soluci\u00f3n a tal o cual giro idiom\u00e1tico para el montaje de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las Troyanas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pienso en mis amigas traductoras y en mis amigos traductores, todas y todos involucrados en el cotidiano palear ripio que es tambi\u00e9n traducir, cada una y cada uno luchando a su manera en su intenso ahora, traduciendo y quiz\u00e1s profetizando dolorosas iteraciones de tragedias cl\u00e1sicas. Todas y todos protagonistas de tiras c\u00f3micas con un vago aire de bohemia y cosmopolitismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Rodrigo Olavarr\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fotograf\u00eda de Bruce Davidson<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">[Ensayo le\u00eddo en el seminario \u201c(Des)encuentros en la traducci\u00f3n po\u00e9tica\u201d, realizado el 2 de abril de 2025 en la Pontificia Universidad Cat\u00f3lica de Valpara\u00edso].<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tom\u00e9 la l\u00ednea \u201cPoes\u00eda es aquello que vale la pena traducir\u201d, la primera del libro Diecinueve maneras de ver a Wang Wei del escritor, traductor y editor Eliot Weinberger como pretexto para escribir sobre traducci\u00f3n. No hablar\u00e9 sobre la traducci\u00f3n de poes\u00eda en particular, ni abordar\u00e9 sus alcances desde el \u00e1mbito de la reflexi\u00f3n abstracta. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":5878,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[447],"tags":[],"class_list":["post-5875","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5875","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5875"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5875\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5879,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5875\/revisions\/5879"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5878"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}