{"id":575,"date":"2018-09-02T17:49:28","date_gmt":"2018-09-02T20:49:28","guid":{"rendered":"http:\/\/revistaoropel.cl\/?p=575"},"modified":"2020-11-08T20:22:41","modified_gmt":"2020-11-08T23:22:41","slug":"cobertura-festival-internacional-cine-santiago-sanfic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2018\/09\/02\/cobertura-festival-internacional-cine-santiago-sanfic\/","title":{"rendered":"Cobertura Festival Internacional de Cine de Santiago (SANFIC)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por segunda vez consecutiva con Oropel pudimos asistir al Festival Internacional de Cine de Santiago (SANFIC), que en su decimocuarta edici\u00f3n nos vuelve a sorprender con una semana cargada de pel\u00edculas. Para nosotros siempre la secci\u00f3n m\u00e1s atractiva es Maestros del Cine, que esta vez tuvo a directores como Jafar Panahi, Pawel Pawlikowski, Spike Lee, Margarethe Von Trotta y Christian Petzold, con sus estrenos correspondientes. A continuaci\u00f3n una breve rese\u00f1a de las pel\u00edculas que pudimos ver esta semana, al final algunos comentarios sobre el festival.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">Buscando a Ingmar Bergman &#8211; Margarethe Von Trotta<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La aclamada directora alemana, autora del cl\u00e1sico <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las Hermanas Alemanas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1981), una de las pel\u00edculas que el mismo Ingmar Bergman se\u00f1al\u00f3 en su lista de pel\u00edculas imprescindibles, realiza una b\u00fasqueda a trav\u00e9s del documental para indagar en la identidad y personalidad del sueco que cumplir\u00eda 100 a\u00f1os. Por supuesto, visita la isla de F\u00e4ro donde Bergman viv\u00eda y donde film\u00f3 Persona y El S\u00e9ptimo Sello. Tambi\u00e9n dialoga con sus hijos cr\u00edticos de una paternidad ausente, con Liv Ullmann quien repite la mayor\u00eda de lo se\u00f1alado en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Liv &amp; Ingmar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2012), que era un artista genial pero al mismo tiempo una persona manipuladora, hiriente, y sobre todas las cosas irresponsable en sus relaciones afectivas. Este parece ser el documental que cierra una trilog\u00eda reciente de largometrajes sobre Bergman, junto a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La Isla de Bergman <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Marie Nyrer\u00f6d (2004) y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Liv &amp; Ingmar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Dheeraj Akolkar (2012) ambos ejercicios que buscan retratar la vida de Bergman a trav\u00e9s de los lugares donde vivi\u00f3 y las personas que lo conocieron. Quiz\u00e1s el punto innovador del documental de Von Trotta es la aproximaci\u00f3n de directora a director, quien en un principio parece estar buscando un \u00eddolo y a medida que avanza el largometraje se va decepcionando de lo que fue Bergman como persona a trav\u00e9s de lo que relatan sus hijos y conocidos, pasando del mito a la persona de m\u00faltiple facetas. Punto aparte las conversaciones con directores como Olivier Assayas, Ruben \u00d6stlund y Carlos Saura, sobre la influencia que tanto en ellos como en Von Trotta tiene el cine de Bergman.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"512\" class=\"alignnone size-large wp-image-582\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/searchingforingmarbergman_03-1024x512.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/searchingforingmarbergman_03-1024x512.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/searchingforingmarbergman_03-300x150.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/searchingforingmarbergman_03-768x384.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/searchingforingmarbergman_03-1040x520.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/searchingforingmarbergman_03.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">Blackkklansman &#8211; Spike Lee<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Spike Lee vuelve al ruedo con esta s\u00e1tira al mal chiste que son los Estados Unidos, develando la nula actitud cr\u00edtica o capacidad de pensamiento que hay detr\u00e1s de la xenofobia y el racismo reinante en esta nueva oleada de gobiernos nacionalistas y protofascistas en el mundo. Lee logra decir todo sobre el presente a trav\u00e9s de una historia del pasado, y que si bien muchas veces se apresura en el propio ritmo narrativo que busca imponer, no desentona en ning\u00fan momento. Hay que destacar las actuaciones de John David Washington y Adam Driver, c\u00f3mplices in\u00e9ditos y sumamente efectivos para encarnar ese h\u00edbrido entre un negro y un jud\u00edo, ambos polic\u00edas e infiltrados en el KKK. Blackkklansman es una pel\u00edcula que devuelve a Spike Lee al cenit de su propuesta pol\u00edtica, una historia necesaria que transita entre la s\u00e1tira, el drama y algunas buenas secuencias de thriller pol\u00edtico. La pel\u00edcula termina con una advertencia, a trav\u00e9s de im\u00e1genes de archivo de lo sucedido con la oleada de protestas nacionalistas en respuesta a las campa\u00f1as por la negligencia y el asesinato de personas por parte de la polic\u00eda, Spike Lee resalta -quiz\u00e1s demasiado- la actualidad del mensaje pol\u00edtico de su pel\u00edcula.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">The Cleaners &#8211; Hans Block; Moritz Riesewieck<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">The Cleaners es quiz\u00e1s la gran sorpresa que nos llevamos en Sanfic. Los autores Hans Block y Moritz Riesewieck se hacen una pregunta sumamente frecuente en la actualidad, \u00bfqui\u00e9n, c\u00f3mo y por qu\u00e9 much\u00edsimas im\u00e1genes, cuentas, videos son eliminados deliberadamente de las redes sociales? La respuesta son algunos j\u00f3venes de Filipinas, quienes son subcontratados a trav\u00e9s de empresas locales por compa\u00f1\u00edas como Facebook, Twitter, Instagram, Google, etc. para estar todo el d\u00eda viendo miles de im\u00e1genes decidiendo cu\u00e1les se quedan y cu\u00e1les no. Adem\u00e1s de la obvia precarizaci\u00f3n laboral de quienes realizan esta tarea, el documental expresa la fragilidad del criterio a partir del cual estas personas deciden censurar contenidos. Ya sea demostrando el contexto donde vive cada uno y por lo tanto un esbozo de lo que podr\u00eda estar condicionando sus significados, o a trav\u00e9s del relato de ellos mismos mientras deciden qu\u00e9 dejar o no en l\u00ednea, vamos enter\u00e1ndonos del entramado gris que recorre la moderaci\u00f3n de contenidos, y sus consecuencias directas. Otra hebra del documental son im\u00e1genes de archivo sobre el testimonio que personas de Facebook, Twitter y Google tuvieron que dar frente al congreso de Estados Unidos, evento que quiz\u00e1s fue un catalizador para la realizaci\u00f3n del documental. All\u00ed, a partir de respuestas irrisorias y d\u00e9biles argumentativamente, el documental va construyendo la sensaci\u00f3n de desprolijidad alrededor de la \u00e9tica que subyace a las compa\u00f1\u00edas de tecnolog\u00eda, quienes dicen ser responsables de lo que se puede o no decir a trav\u00e9s de ellas, pero que sin embargo posee trabajadores precarizados en la otra punta del mundo para realizar estas acciones, adem\u00e1s de que sus mismas plataformas han precipitado cr\u00edmenes de odio contra colectivos, por ejemplo la tribu de los rohingyas en Myanmar, quienes d\u00eda a d\u00eda son v\u00edctimas de la organizaci\u00f3n de personas a trav\u00e9s de Facebook con el \u00fanico motivo de hacerles da\u00f1o por creerlos personas indignas de tener derechos humanos. En definitiva asistimos a un documental necesario y sumamente urgente, que entrega reflexiones importantes para pensar nuestros tiempos, as\u00ed como las consecuencias que actualmente tienen el uso de redes sociales en el mundo. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">3 Faces &#8211; Jafar Panahi<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Panahi vuelve a realizar una pel\u00edcula camuflada, con apariencia documental pero intencionalidad dram\u00e1tica, danzando en la cuerda floja que separa las a\u00f1ejas categor\u00edas de ficci\u00f3n y documental donde al parecer ya se siente c\u00f3modo. Se usa nuevamente a s\u00ed mismo como personaje, abordando la historia de una actriz consagrada y una joven aspirante a actriz que a trav\u00e9s de un intento de suicidio marca el ritmo de su b\u00fasqueda como punto de partida de la narraci\u00f3n. Con ribetes de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Sabor de las Cerezas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1997) de Kiarostami, Panahi busca a la joven aspirante actriz pidiendo indicaciones en los pueblos de la monta\u00f1a, encarnando al artista de la ciudad en un pueblo donde la gente no quiere saber nada de posibles artistas. El conflicto entre la necesidad del arte y al mismo tiempo el desprestigio de la actividad art\u00edstica\/expresiva recorre no solo a Panahi sino tambi\u00e9n a las tres mujeres que han decidido -pese a tener a toda la sociedad que las rodea en contra- ser artistas. Panahi realiza un llamado a la valent\u00eda, a la b\u00fasqueda de la expresi\u00f3n como algo leg\u00edtimo en s\u00ed mismo, sin por ello dejar de lado la cr\u00edtica social que subyace a sus pel\u00edculas, por algo sigue bajo condena, por algo sigue haciendo cine. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1000\" height=\"360\" class=\"alignnone size-full wp-image-578\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/12_jafar_panahi.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/12_jafar_panahi.jpg 1000w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/12_jafar_panahi-300x108.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/12_jafar_panahi-768x276.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 1000px) 100vw, 1000px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">Cielo &#8211; Alison McAlpine<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La canadiense Alison McAlpine realiza una apolog\u00eda del cielo inconfundible del Desierto de Atacama, all\u00ed a trav\u00e9s de los relatos de cient\u00edficos nacionales y extranjeros, pero tambi\u00e9n de personas que toda su vida han mirado esas estrellas, intenta descubrir qu\u00e9 es lo que el cielo y las estrellas significan para el que lo ve. Intenta constantemente de mantener una especie de intimidad con el cielo, como si estuviesen en un di\u00e1logo personal que une las tomas de las estrellas con el relato en off -quiz\u00e1s por momentos excesivo-. Montado por Andrea Chignoli y producido por Paola Castillo, el documental que tendr\u00e1 su estreno nacional antes de fin de a\u00f1o de la mano de Miradoc realiza un ejercicio parecido al que antes esboz\u00f3 Patricio Guzm\u00e1n en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nostalgia de la Luz <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(2010), sin embargo, a pesar de tener al cielo y las estrella como un elemento importante, en Cielo todo desemboca en \u00e9l, mientras que en Nostalgia de la Luz el cielo y las estrellas serv\u00edan para contar una historia distinta, de la que no vale la pena ahondar aqu\u00ed. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"635\" height=\"357\" class=\"alignnone size-full wp-image-581\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/171120_ff927_rci-cielo-pelicula_sn635.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/171120_ff927_rci-cielo-pelicula_sn635.jpg 635w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/171120_ff927_rci-cielo-pelicula_sn635-300x169.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 635px) 100vw, 635px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">Shoplifters &#8211; Hirokazu Koreeda<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La ganadora de la Palma de Oro en Cannes llegaba a Sanfic como el plato principal. Koreeda, usando otra vez a la familia como tema principal de sus pel\u00edculas, lo que a estas alturas parece un hilo conductor entre sus largometrajes, nos cuenta las problem\u00e1ticas emocionales que experimenta la pareja japonesa de <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Osamu y Nobuyu<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">, tras tomar la dif\u00edcil decisi\u00f3n de quedarse con Yuri, una peque\u00f1a ni\u00f1a de 3 a\u00f1os que es maltratada por sus padres. Luego del aparente secuestro conocemos la vida de cada uno de los integrantes de esta familia disfuncional, donde los bajos ingresos y los trabajos temporales inciden en la pr\u00e1ctica del robo como \u00fanico sustento directo que une a Osamu y a Shota -aparentemente su hijo- en la l\u00f3gica de que \u201clas cosas todav\u00eda no son de nadie\u201d. La pel\u00edcula, cargada de sutiles primeros planos a los rostros de sus personajes, ejerce un car\u00e1cter simb\u00f3lico desde lo cotidiano. Las pasiones expresadas en cada uno de los rostros, sus formas de caminar, de comunicarse, los juegos, el coqueteo, todo parece invocar un lugar del cual somos parte. La problem\u00e1tica central de la trama radica en lo que <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">significa la familia biol\u00f3gica, versus la familia emocional, cuesti\u00f3n que se sustenta en la investigaci\u00f3n suscitada por el extrav\u00edo de Yuri, que somete a los protagonistas a decidir qu\u00e9 es mejor para cada uno de manera individual y ya no como familia. La forma de experimentar la distancia, el dolor y el devenir de cada uno ser\u00e1n reprimidas y anestesiadas en un gesto puramente visual y est\u00e9tico, donde la acci\u00f3n de los cuerpos, los gestos y el silencio, dar\u00e1n lugar a condensar la narraci\u00f3n final de aquellas relaciones sociales sujetas puramente por el afecto. La pel\u00edcula adem\u00e1s logra identificar la pobreza en Jap\u00f3n y poner en relieve la pregunta sobre qu\u00e9 entendemos por familia, tensiona la incesante relaci\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">The Lion Sleeps Tonight &#8211; Nobuhiro Suwa<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El regreso del japon\u00e9s Nobuhiro Suwa a la direcci\u00f3n luego de un peque\u00f1o par\u00e9ntesis, marca tambi\u00e9n otro cap\u00edtulo de la larga trayectoria de Jean Pierre L\u00e9aud, insigne Antoine Donel en Los 400 Golpes, quien ya ostenta 74 a\u00f1os. Esta informaci\u00f3n es clave para entender la motivaci\u00f3n de ambos por realizar esta pel\u00edcula. Comienza todo con un rodaje frustrado, en el que al actor principal le piden que se tome unas peque\u00f1as vacaciones antes de volver a rodar, ya que los problemas t\u00e9cnicos requerir\u00e1n alg\u00fan tiempo. As\u00ed comienza el periplo que llevar\u00e1 a L\u00e9aud a un pueblo donde alguna vez tuvo una novia a la que am\u00f3 m\u00e1s que a todas. Llega directo a su casa deshabitada y all\u00ed se queda, ve al fantasma de su novia y hasta habla con ella, algo que parece estar convencido de vivir conscientemente. Mientras tanto un grupo de ni\u00f1os aficionados al cine est\u00e1n intentando capturar im\u00e1genes sin ning\u00fan prop\u00f3sito especial, armados con c\u00e1mara y micr\u00f3fono, llegan hasta la casa deshabitada esperando encontrar algo que filmar y encuentran a L\u00e9aud, de quien piensan que es un viejo gru\u00f1\u00f3n que se aprovecha de hospedar en la casa vac\u00eda. Con el tiempo L\u00e9aud y los ni\u00f1os se vuelven a encontrar, se acercan poco a poco hasta que deciden hacer una pel\u00edcula juntos, en la casa de la amada muerta, donde fabulan sobre c\u00f3mo ser\u00eda que el fantasma de ella se le apareciera en el presente a L\u00e9aud. El ejercicio parece divertido, pero se atasca a medida que intenta mantener distintos niveles de narraci\u00f3n al mismo tiempo; Suwa combina la materialidad del encuentro de L\u00e9aud con los ni\u00f1os, con la obvia presencia del fantasma de la novia, y por lo tanto con la omnipresencia de la muerte, pero tambi\u00e9n con una reflexi\u00f3n intertextual sobre el cine y la necesidad de liberarse de las ataduras, ya sean t\u00e9cnicas, narrativas o convenciones de etiqueta, para llegar a ser una expresi\u00f3n con un poco m\u00e1s de libertad, tal como juegan al cine los ni\u00f1os de la pel\u00edcula. Llevar estos tres niveles a cada escena de la pel\u00edcula dificulta que el espectador pueda concentrarse en la posibilidad de relaci\u00f3n que ellos tienen por encontrarse intentando seguir la narraci\u00f3n, que si bien no es especialmente r\u00e1pida no permite dar lugar a la reflexi\u00f3n que la pel\u00edcula parece proponer. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"432\" class=\"alignnone size-full wp-image-580\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Leon-still-17.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Leon-still-17.jpg 800w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Leon-still-17-300x162.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/Leon-still-17-768x415.jpg 768w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">P\u00e1jaros de Verano &#8211; Ciro Guerra y Cristina Gallego<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tras el estreno de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El abrazo de la serpiente<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en 2015, nominada a mejor pel\u00edcula de habla no inglesa en los premios \u00d3scar de 2016, Cristina Gallego y Ciro Guerra, nos sorprenden este a\u00f1o con su film<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> P\u00e1jaros de verano<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una pel\u00edcula de amor y drama ambientada entre los a\u00f1os 1960 y 1980, nos cuenta la historia de un clan Way\u00fau, que sufre m\u00faltiples consecuencias producto de la bonanza Marimbera en Colombia. La fotograf\u00eda a cargo de Mar\u00eda Camila Arias es uno de los elementos esenciales de la producci\u00f3n para describir el territorio en La Guajira, lo mismo ocurre con la manifestaci\u00f3n del idioma wayuunaiki y el elemento de la mujer en una sociedad matrilineal. Sin embargo la pel\u00edcula luego de relatar la naturaleza y cultura del clan Way\u00fau, parece someter al espectador a una tem\u00e1tica ya revivida en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El abrazo de la serpiente<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, sobre el mundo on\u00edrico y un destino poco acertado, las cuales, sumadas a los elementos del drama y las problem\u00e1ticas por el narcotr\u00e1fico, alcanzar\u00e1 el t\u00f3pico central del film, provocando momentos cargados de actos repetitivos, articulando una larga escena de conflictos, amenazas, sangre y muerte. La combinaci\u00f3n de una primera parte que se podr\u00eda catalogar como espiritual y tradicional, con una segunda parte que somete a la primera a la l\u00f3gica dosificadora del thriller de narcotr\u00e1fico, provocan que toda aproximaci\u00f3n po\u00e9tica y espiritual forjada en un principio desaparezca paulatinamente; lo que si bien es un acierto desde el punto de vista del way\u00fau que desprovisto de espiritualidad no tiene m\u00e1s dios que el dinero y la ambici\u00f3n, obliga a la pel\u00edcula a perder lo que justamente la hab\u00eda sostenido hasta entonces, dejando el ritmo y la narraci\u00f3n a cargo de lo que suceda o no con el dinero y el \u00e9xito, transformando una aproximaci\u00f3n cultural innovadora y respetuosa en una balacera sin sentido donde los personajes ya no tienen m\u00e1s motivaci\u00f3n o intenci\u00f3n que la venganza. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">P\u00e1jaros de Verano<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en este sentido es la culpable indirecta de las expectativas que Ciro Guerra hab\u00eda creado en torno al potencial po\u00e9tico de su cine en sus previas pel\u00edculas, algo que esperamos que vuelva a producir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"512\" class=\"alignnone size-large wp-image-576\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/pajaros-de-verano-cine-colombia-1024x512.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/pajaros-de-verano-cine-colombia-1024x512.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/pajaros-de-verano-cine-colombia-300x150.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/pajaros-de-verano-cine-colombia-768x384.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/pajaros-de-verano-cine-colombia-1040x520.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/pajaros-de-verano-cine-colombia.jpg 1050w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">Las Herederas &#8211; Marcelo Marinessi<\/span><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Marcelo Martinessi toma como personajes principales a una pareja de lesbianas de la tercera edad, origen uruguayo y pseudo arist\u00f3cratas. Una de ellas va a la c\u00e1rcel debido a un l\u00edo con un banco, por lo que para pagar abogados, fianzas, etc. la pareja, Chela y Chiqui, deben comenzar a vender el mobiliario de su casa. En ese tr\u00e1nsito de sentirse menos en su propia clase social, en el contraste de la burgues\u00eda con la vida carcelaria, en la necesidad de solventar econ\u00f3micamente la vida por primera vez, Chela y Chiqui cambian, sufren y se transforman. Es una pel\u00edcula en la que se nota claramente la importancia que da al detalle el director, con di\u00e1logos que muestran los matices del habla que existen entre el r\u00edo de la plata y Paraguay. Las Herederas apunta al seno de la comodidad burguesa, donde sus protagonistas deber\u00e1n decidir c\u00f3mo lidiar con el deseo de seguir perteneciendo a su propia clase sabiendo que ellas mismas no se considerar\u00edan de su misma clase si se vieran al espejo. El desplazamiento tanto simb\u00f3lico como material que provoca el desajuste es encarnado en el lenguaje y el trabajo por ambas protagonistas a sabiendas que luego de situarse fuera de la protecci\u00f3n aristocr\u00e1tica no hay vuelta atr\u00e1s. Los significados que ambas encontrar\u00e1n fuera de esta comodidad las confrontar\u00e1 de lleno con el sinsentido de la riqueza a nivel espiritual, en lo que engloba una buena reflexi\u00f3n de la pel\u00edcula sobre las posibilidades que abren ciertos sucesos cotidianos a personajes que parecen salidos de El \u00c1ngel Exterminador.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"138\" class=\"size-medium wp-image-577 alignright\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/herederas-300x138.jpg\" alt=\"\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/herederas-300x138.jpg 300w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/herederas-768x354.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/herederas-1024x472.jpg 1024w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/herederas-1040x480.jpg 1040w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2018\/09\/herederas.jpg 1080w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">SANFIC fue nuevamente una semana llena de novedades, con much\u00edsimo estrenos de grandes directores que hacen imposible verlos a todos. En el plano log\u00edstico, nuevamente la alianza con Hoyts provoca algunos problemas de organizaci\u00f3n: el cambio de horarios de un d\u00eda a otro, la desprolijidad del proceso de adquisici\u00f3n de entradas, o problemas t\u00e9cnicos como lo sucedido con Cold War de Pawlikowski que no pudo ser finalmente exhibida hasta el d\u00eda siguiente. Al margen de lo anterior, la organizaci\u00f3n de SANFIC mejor\u00f3 en algunos aspectos, por ejemplo solucionaron algo que ha estado presente en la cr\u00edtica hist\u00f3ricamente, la ausencia de salas fuera del sector oriente de la capital donde puedan verse la mayor\u00eda de las pel\u00edculas del festival, algo que fue realizado gracias a la existencia de Hoyts Imperio -cine que era desconocido para la mayor\u00eda- ubicado en pleno centro, donde fue posible ver much\u00edsimas de las funciones. Adem\u00e1s continuaron con la pol\u00edtica de realizar funciones matutinas para prensa y jurados, facilitando much\u00edsimo el trabajo de cobertura y cr\u00edtica, lo que claramente es un punto a favor. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Competencias SANFIC 14<\/p>\n<p><em>COMPETENCIA INTERNACIONAL:<\/em><br \/>\nMejor Pel\u00edcula: \u201cEl motoarrebatador\u201d de Agust\u00edn Toscano<br \/>\nMejor Director: Marcelo Martinessi por \u201cLas herederas\u201d<br \/>\nMejor Actuaci\u00f3n: Sergio Prina y Liliana Ju\u00e1rez (ex aequo) por \u201cEl motoarrebatador\u201d<br \/>\nMenci\u00f3n especial: \u201cDoubtful\u201d de Eliran Elya<\/p>\n<p><em>COMPETENCIA DE CINE CHILENO:<\/em><br \/>\nMejor Pel\u00edcula: \u201cFlow\u201d de Nicol\u00e1s Molina<br \/>\nMejor Director: Sim\u00f3n Vargas por \u201cSobre los muertos\u201d<br \/>\nMejor Actuaci\u00f3n: Berta Lasala por \u201cPerkin\u201d<br \/>\nMejor Sonido: \u201cPetit Fr\u00e8re\u201d<\/p>\n<p><em>COMPETENCIA CORTOMETRAJE TALENTO NACIONAL:<\/em><br \/>\nMejor Cortometraje: \u201cVivero\u201d de Marcela Gueny<br \/>\nMenci\u00f3n especial: \u201cEl verano del le\u00f3n el\u00e9ctrico\u201d de Diego C\u00e9spedes<\/p>\n<p><em>PREMIO SIGNIS<br \/>\n<\/em>\u201cDoubtful\u201d de Eliran Elya<\/p>\n<p><em>PREMIO DEL P\u00daBLICO:<\/em><br \/>\n\u201cCola de mono\u201d de Alberto Fuguet<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Miguel Guti\u00e9rrez y L\u00fa Zurita<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por segunda vez consecutiva con Oropel pudimos asistir al Festival Internacional de Cine de Santiago (SANFIC), que en su decimocuarta edici\u00f3n nos vuelve a sorprender con una semana cargada de pel\u00edculas. Para nosotros siempre la secci\u00f3n m\u00e1s atractiva es Maestros del Cine, que esta vez tuvo a directores como Jafar Panahi, Pawel Pawlikowski, Spike Lee, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":25,"featured_media":579,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[9,47],"tags":[197,198,201,191,192,193,199,200,190,195,194,196],"class_list":["post-575","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cine","category-festivales","tag-blackkklansman","tag-cielo","tag-ciro-guerra-y-cristina","tag-corpartes","tag-las-herederas","tag-lion-sleeps-tonight","tag-mcalpine","tag-pajaros-de-verano","tag-sanfic","tag-searching-for-ingmar","tag-shoplifters","tag-von-trotta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=575"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":625,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/575\/revisions\/625"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/579"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=575"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=575"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=575"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}