{"id":5739,"date":"2025-01-28T14:19:51","date_gmt":"2025-01-28T17:19:51","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5739"},"modified":"2025-01-28T14:19:51","modified_gmt":"2025-01-28T17:19:51","slug":"cual-es-el-don-de-los-miserables-sobre-agua-rapida-de-jaime-huenun-villa-por-camilo-brodsky","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/01\/28\/cual-es-el-don-de-los-miserables-sobre-agua-rapida-de-jaime-huenun-villa-por-camilo-brodsky\/","title":{"rendered":"\u00bfCu\u00e1l es el don de los miserables? \u2013 Sobre Agua r\u00e1pida, de Jaime Huen\u00fan Villa\u00a0\u2013 Por Camilo Brodsky"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">No advierten que en los tiempos polvorientos<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">que est\u00e1n por llegar, extendido el funesto desperdicio<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">de la historia, ser\u00e1n vistos en la cumbre<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">de esa misma colina: cuando toda su compa\u00f1\u00eda<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">se haya perdido irremediablemente [\u2026]<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">John Berryman, \u201cPaisaje de invierno\u201d\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">[trad., Armando Roa Vial]<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Nada en la poes\u00eda de Jaime Huen\u00fan Villa debiera parecernos casual a estas alturas. Su labor escritural obedece a una forma bastante meticulosa y particular de la memoria, un rescate inevitablemente desgarrado y desgarrador de la Historia y las historias tamizadas por la experiencia vital e intelectual del poeta, mil veces entrelazadas, deshiladas y vueltas a imbricar en Huen\u00fan, en sus vidas vividas y o\u00eddas, le\u00eddas, rastreadas y ficcionadas incluso, pero siempre, o casi, desde una ira parad\u00f3jicamente ponderada, una suerte de distancia necesaria ante la materia de textos que se hunden muchas veces en pozos demasiado hondos de horror y desidia humana, y que requieren de esa distancia y ponderaci\u00f3n relativas para intentar salir indemne de lo que parece asumido como labor <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">pol\u00edtica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del poeta, que no es otra que el retrato y relato del despojo permanente de uno y todos los pueblos en \u00e9l.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Como dice Nadia Prado en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El poema acecha en los intervalos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, \u201cLa poes\u00eda no parodia ni remeda el mundo, lo grita\u201d, y este parece ser el caso de Huen\u00fan en estos textos, subrayando en su caso una cierta <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">banalidad del mal<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> naturalizada hasta el hartazgo, y cuyas consecuencias \u2013como las de toda aniquilaci\u00f3n extendida en el tiempo y el espacio\u2013 caen como pesadas piedras sobre el cotidiano y lo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">dom\u00e9stico<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de quienes la perviven, hasta su completa normalizaci\u00f3n para v\u00edctimas, victimarios y espectadores de un mundo que es sucesi\u00f3n y permanencia de hecatombes, siempre protagonizadas por aquellos a quienes el poder, en sus m\u00faltiples expresiones (incluyendo, claro, las que cada uno de nosotros porta incluso sin reconocerlas), se\u00f1ala como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">los otros<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, los b\u00e1rbaros, los subhumanizados por el discurso hegem\u00f3nico, sea esto ayer bajo las dictaduras latinoamericanas, las contrarrevoluciones europeas de cualquier siglo y la quema de brujas, o bien hoy, en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Wallmapu<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, Gaza o las poblaciones y hacinamientos donde sobreviven entre el narco, el hambre, la violencia y la miseria las clases populares del sur global, con sus ni\u00f1os, mujeres y pueblos originarios como primera l\u00ednea de sacrificio para el capital.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y es por eso, porque nada o casi nada en la obra de Huen\u00fan debe aparecernos como casual, que hay que entender que el ep\u00edgrafe con que comienza <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Agua r\u00e1pida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, tres breves versos de Leonard Cohen, son el primer movimiento de una imposibilidad que se despliega en el texto, de manera breve, concisa, rabiosa a ratos, con una rabia cansada. Imposibilidad que hace, adem\u00e1s y de alguna extra\u00f1a manera, de este libro quiz\u00e1s uno de los m\u00e1s personales y faltos de c\u00e1lculo en la bibliograf\u00eda de Jaime: \u201cHe wants to write a love song\/ An anthem of forgiving\/ A manual for living with defeat\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Agua r\u00e1pida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, nuevamente siguiendo a Nadia, \u201cNo son las palabras las que escriben, quiz\u00e1 algo bajo el hormig\u00f3n armado, bajo los escombros del derrumbe\u201d es lo que sale finalmente a flote. Es un Huen\u00fan herido ya no simplemente por los siglos de opresi\u00f3n denunciados, o no s\u00f3lo, sino por el devenir propio de aquel que se alz\u00f3, en la medida de sus circunstancias y capacidades, y que constata el costo humano y material de ello, aumentado por las embestidas propias de la precariedad neoliberal y la miseria afectiva de esta realidad cuyo fin nos parece m\u00e1s dif\u00edcil de imaginar que el fin del propio mundo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Porque las <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">aguas r\u00e1pidas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de este texto son tambi\u00e9n las aguas \u201cde los r\u00edos\/ que van a dar en la mar,\/ que es el morir\u201d, como dec\u00eda Manrique; aunque en este texto, al menos en apariencia, Huen\u00fan parece optar por el abandono de cualquier intento de mesura a la hora de evaluar ese tr\u00e1nsito que puede llegar a ser la existencia, dando rienda al cansancio, el hast\u00edo e incluso a una cierta extra\u00f1eza c\u00ednica al momento de hacer su recuento vital, siempre contrastada con la inesperada \u2013aunque siempre relativa, conociendo la poes\u00eda de Jaime\u2013 idealizaci\u00f3n del tiempo pasado:\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ahora que mi patria son los hospitales\/ y enfermeras azules me pinchan la\u00a0 existencia\/ recuerdo mi ni\u00f1ez en las pampas de Osorno, [\u2026].\/ Y pienso c\u00f3mo diablos llegu\u00e9 a esta estaci\u00f3n,\/ and\u00e9n de los ca\u00eddos, terminal de los viejos.\/ [\u2026] y la vida era inmensa como el tren de la tarde,\/ dulce como ciruelas tempraneras y rojas,\/ veloz como el mast\u00edn corriendo tras las liebres.\/ C\u00f3mo crestas entonces llegu\u00e9 a este camastro,\/ si ayer no m\u00e1s ol\u00eda la flor de la inocencia,\/ y compraba pan fresco, mantequilla y aj\u00edes\/ y pl\u00e1tanos fragantes donde La Marujita<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero no es de idealizaciones que va este libro, aunque la nostalgia por la infancia aparezca a ratos como el contraste necesario para llevar a cabo el ajuste de cuentas con la realidad cotidiana, con el presente de quien ve ya hundidas las naves que ayer se decidi\u00f3 quemar, y que pareciera ya ni siquiera buscar ser vindicado, sino s\u00f3lo constatado desde el hast\u00edo algo sorprendido de quien, sin confesarlo, esper\u00f3 quiz\u00e1s mejores primaveras, pero que hoy s\u00f3lo puede dar cuenta del inventario de derrotas que solemos compartir quienes, cruzada la barrera simb\u00f3lica de los cincuenta, no pensamos ya en remar contra el destino, sino simplemente contemplar, no sin algo de asombro embroncado, como nuestra l\u00ednea de flotaci\u00f3n se encuentra cada d\u00eda m\u00e1s amenazada, por no declarar abiertamente que en proceso de ser superada por las condiciones materiales y sentimentales de una existencia cuya direccionalidad no est\u00e1 ya, en gran medida, en nuestras manos, sino en las de la inercia que comienza cuando se ha hecho gran parte de lo posible e imposible con la energ\u00eda disponible, pero que una vez disminuida esta es imposible no ver en ocasiones incluso con cierta resignaci\u00f3n \u2014vista esta como una forma novedosa e inesperada de sabidur\u00eda para las rebeld\u00edas de ayer.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y es que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Agua r\u00e1pida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u2013y ac\u00e1 nuevamente nada es azar ni coincidencia en Huen\u00fan\u2013 es tambi\u00e9n en cierto sentido \u201cA manual for living with defeat\u201d, como nos pide Cohen en el ep\u00edgrafe, aunque sin la calma zen que se podr\u00eda arrogar el autor de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Famous Blue Raincoat<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; porque no, esa calma no se le puede exigir a Huen\u00fan en estos textos, en estas letras champurriadas, comunistas, derrotadas y resentidas m\u00e1s all\u00e1 de lo sensorial, empapadas de bronca como un trozo de marraqueta est\u00e1 empapado en un consom\u00e9 de la Vega Chica a las 6:30 despu\u00e9s de una noche demasiado larga de juerga y enamoramientos no correspondidos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y es por eso que ac\u00e1, por ejemplo, los proyectos colectivos derrumbados, traicionados, exigen tambi\u00e9n su lugar, aunque sea como una suave patada en las canillas por debajo de la mesa; o los ajustes de cuentas con el padre y la madre, aun cuando la ternura exude y ti\u00f1a m\u00e1s que el rencor o el dolor, incluso, presentes tambi\u00e9n en cada esquina del texto, como el intento de volver al origen, que se asume perdido, robado, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">despojado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, como casi todo en este libro. Porque es este un texto del despojo. El despojo perpetrado por la miseria, por el prejuicio, por la violencia del capitalismo; pero sobre todo del despojo perpetrado por la vida, por la vida obligada a ser construida y pensada desde ese prejuicio y esa violencia, que encuentra su cristalizaci\u00f3n en el despojo de los despojos: el ejecutado sin piedad por la propia vida aplastada por el paso del tiempo. El despojo de la vejez descampada y desvencijada a la que nos arrojan el neoliberalismo y la deshumanizaci\u00f3n actual.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Deshumanizaci\u00f3n donde \u2013porque nada es azar, nada es casual\u2013 el amor, esa \u00fanica potencia humana capaz de darnos alg\u00fan respiro en este valle de muerte al que nos condenamos, es la m\u00e1s evidente y zarandeada baja en combate.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pieza plet\u00f3rica en versos de decepci\u00f3n y gestos de despecho hacia el amor, que no es m\u00e1s que \u201cuna sombra en el agua r\u00e1pida\u201d, y la vida, de alguna manera, un tr\u00e1nsito donde \u201cla tempestad\/ es siempre imaginaria y el amor\/ un enemigo com\u00fan\u201d, parecen buscar estos textos de Jaime una cierta vindicaci\u00f3n ante el maltrato del amor, esa \u201c[\u2026] muerta que no escucha el coraz\u00f3n de su deudo\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La derrota de Huen\u00fan en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Agua r\u00e1pida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es, por cierto, la derrota pol\u00edtica, cultural, cosmog\u00f3nica, al tiempo que cotidiana, familiar, dom\u00e9stica\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cHemos matado en nombre del dolor,\/ del padre y del hijo santificados\/ por el capital\u201d;\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEl deseo de llorar viene de todas las cosas,\/ [\u2026]. El deseo de llorar tiene milenios\u201d;\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cComo otros\/ desanduve\/ el camino de la historia,\/ y mir\u00e9 los ojos\/ de verdugos y v\u00edctimas\u201d;\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cContra la nada estar\u00e1 la rep\u00fablica,\/ contra la nada el terror y la pobreza,\/ esas pompas de jab\u00f3n\/ que los ni\u00f1os quieren alcanzar\/ entre juegos y risas\u00a0 maternales\u201d;\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cTodas mis tumbas huaqueadas bajo la luz de la luna, \/ toda mi sangre vendida\/ a los servicios de urgencia de vetustos\/ hospitales metropolitanos\u201d;<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c\u00bfPodr\u00e1 comer mi madre\/ chocolates de pascua valdivianos\/ coronados de ni\u00f1ez\/ y de c\u00e1ndida morfina?\u201d;<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cAntes de tener un cumplea\u00f1os\/ fue mi padre enloquecido\/ fue mi abuela destetando\/ a sus hijas frente al mar.\/\/ H\u00e1gase las guerras, dije,\/ h\u00e1ganse los gobiernos,\/ h\u00e1ganse las grandes\/ y afiladas catedrales\u201d.<\/span><\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero encuentra su nicho, su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">momentum<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en la desintegraci\u00f3n de lo amoroso: \u201c\u00bfQui\u00e9n dir\u00eda que cada vez que me cruzo con el cami\u00f3n de la basura recuerdo un amor que perd\u00ed una noche semejante?\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Son innumerables las im\u00e1genes de este amor que no es, o que m\u00e1s bien parece que ya no puede ser, y por extensi\u00f3n la memoria lo hace un imposible perpetuo. El amor agua que corre y desaparece, el amor viento que se borra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y, sin embargo, no son textos de desamor, no es la pulsi\u00f3n rom\u00e1ntica la que palpita. Son palabras de decepci\u00f3n, de tiempo gastado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero s\u00f3lo se decepciona quien cree.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y Jaime Huen\u00fan cree. Puede que est\u00e9 cansado, que le duela la vida. Pero no duele lo que no importa. Y el amor es, ya ha sido dicho, esa potencia humana que la deshumanizaci\u00f3n combate \u2014la revoluci\u00f3n es, quien puede negarlo, b\u00e1sicamente un acto de amor y humanidad, por ejemplo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y como nada en Huen\u00fan es azar ni casualidad, me pidi\u00f3 a m\u00ed este postfacio.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Agua r\u00e1pida<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, aunque sea a pesar de Jaime, no es otra cosa que un libro de amor. Aunque sea amor por lo ido, aunque sea amor por lo perdido. Aunque sea amor por esa dignidad que tiene la derrota y que la victoria nunca conocer\u00e1.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por <strong>Camilo Brodsky B.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-5744\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-agua-rapida-redes.jpg\" alt=\"\" width=\"305\" height=\"438\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-agua-rapida-redes.jpg 1603w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-agua-rapida-redes-209x300.jpg 209w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-agua-rapida-redes-714x1024.jpg 714w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-agua-rapida-redes-768x1101.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-agua-rapida-redes-1071x1536.jpg 1071w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-agua-rapida-redes-1428x2048.jpg 1428w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/portada-agua-rapida-redes-1600x2295.jpg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 305px) 100vw, 305px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Agua r\u00e1pida<br \/>\nJaime Huen\u00fan Villa<br \/>\nDas Kapital Ediciones<br \/>\n2024<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; No advierten que en los tiempos polvorientos que est\u00e1n por llegar, extendido el funesto desperdicio de la historia, ser\u00e1n vistos en la cumbre de esa misma colina: cuando toda su compa\u00f1\u00eda se haya perdido irremediablemente [\u2026] John Berryman, \u201cPaisaje de invierno\u201d\u00a0 [trad., Armando Roa Vial] &nbsp; Nada en la poes\u00eda de Jaime Huen\u00fan Villa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":5740,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[],"class_list":["post-5739","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-literatura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5739","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5739"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5739\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5745,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5739\/revisions\/5745"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5740"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5739"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5739"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5739"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}