{"id":5726,"date":"2025-01-22T14:26:50","date_gmt":"2025-01-22T17:26:50","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5726"},"modified":"2025-01-22T14:26:50","modified_gmt":"2025-01-22T17:26:50","slug":"la-madre-de-todas-las-hiperboles-por-evelyn-erlij","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/01\/22\/la-madre-de-todas-las-hiperboles-por-evelyn-erlij\/","title":{"rendered":"La madre de todas las hip\u00e9rboles \u2013 Por Evelyn Erlij"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el cuerpo de una embarazada se desata una guerra. Un combate a muerte entre las c\u00e9lulas maternas y el embri\u00f3n, que arrasa con todo lo que encuentra con tal de conquistar el \u00fatero. Lo explica Suzanne Sadedinis, una bi\u00f3loga evolutiva australiana, en un <\/span><a href=\"https:\/\/aeon.co\/essays\/why-pregnancy-is-a-biological-war-between-mother-and-baby\"><span style=\"font-weight: 400;\">ensayo incre\u00edble<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> donde cuenta que el endometrio, en el bando materno, es como el muro de una fortaleza: si no fuera por sus c\u00e9lulas inmunitarias letales, el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">invasor<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> podr\u00eda digerir el \u00fatero completo. \u201cNo es casualidad que muchos de los genes activos en el desarrollo embrionario est\u00e9n implicados en el c\u00e1ncer\u201d, explica Sadedinis, antes de volver a su tesis principal: el embarazo se parece mucho m\u00e1s a la guerra de lo que nos gustar\u00eda admitir. La biolog\u00eda de la maternidad, dice, esconde una visi\u00f3n bastante menos rom\u00e1ntica que la que nos han ense\u00f1ado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Record\u00e9 este ensayo mientras le\u00eda el volumen de cuentos <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Meditaci\u00f3n madre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de la escritora y artista visual argentina Ana Montes (1992), que hace poco public\u00f3 en Chile la editorial Ne\u00f3n. Record\u00e9 tambi\u00e9n un cuadro suyo, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Mam\u00e1 g\u00f3tica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2022), en el que aparece una mujer ojerosa echada en un sill\u00f3n con una guagua en brazos, una especie <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">beb\u00e9 vampiro <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">que gotea sangre de su boca. La autora no es madre (\u00bftodav\u00eda?), y es un detalle importante porque revela un poder de observaci\u00f3n prodigioso:<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">la maternidad es una experiencia particularmente dif\u00edcil de comunicar. En palabras de Marina Yuszczuk: \u201cYo parto de la base de que todo lo que est\u00e1 pasando no se puede escribir\u201d, dice en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Madre soltera<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (2020). Pero es cosa de mirar \u2014dice Montes\u2014, de observar lo cotidiano muy<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> de cerca para que se deforme y aparezca enfrente algo que, a primera vista, no estaba ah\u00ed.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n lo da a entender Jazmina Barrera en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Linea nigra<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">la maternidad mirada de cerca \u2014e incluso con microscopio, como dice Sadedinis\u2014 se parece m\u00e1s a un cuento de terror que a otra cosa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Intento escribir de la misma forma en la que pinto: paso muchas horas mirando, prestando\u00a0atenci\u00f3n a los detalles \u2014explica Montes desde Buenos Aires\u2014. Cuando pinto, no dibujo formas que despu\u00e9s relleno con pintura, sino que parto de manchas abstractas de color. Y esas manchas, luces y sombras son las que van formando la imagen. En la escritura hago algo parecido: junto fragmentos, pedacitos de observaciones muy chiquitas que, en el mejor de los casos, terminan formando un relato. Durante a\u00f1os tom\u00e9 notas de frases sueltas, im\u00e1genes, escenas de mujeres. No ten\u00edan un fin en s\u00ed mismo. Simplemente me gustaba registrar esos gestos, momentos, particularidades. Todas esas observaciones fueron la materia prima de estos cuentos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Meditaci\u00f3n madre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es, ante todo, un libro sobre el miedo. A la muerte de los hijos o los padres \u2014o incluso de una mascota\u2014; a un embarazo no deseado, a no ser una buena madre, a enloquecer despu\u00e9s de parir, a ser confundida con una embarazada, a que se detenga el reloj biol\u00f3gico, al imperativo de reproducirse. El miedo \u2014parece advertir la autora\u2014 es la experiencia que organiza la vida de las mujeres desde que est\u00e1n en edad f\u00e9rtil, y tambi\u00e9n la que marca su relaci\u00f3n con el entorno. No extra\u00f1a que una de las im\u00e1genes que tuvo en mente mientras escrib\u00eda fuera la pintura <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La casa del tigre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (1976), de la artista argentina Mildred Burton (1942-2008), en la que, en el living de una casa burguesa, se asoma un tigre mostrando los colmillos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Cualquier hogar en el que prestes demasiada atenci\u00f3n tiene un tigre oculto en alg\u00fan lado, solo que no miramos lo suficiente para notarlo porque nos volver\u00edamos locos \u2014dice Montes, y cita como otras referencias para el libro las pel\u00edculas <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Persona<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Bergman o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Safe<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Todd Haynes, adem\u00e1s de los libros\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Siempre hemos vivido en el castillo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Shirley Jackson y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El coraz\u00f3n de un perro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Laurie Anderson, del que sali\u00f3 la imagen que da t\u00edtulo al libro\u2014. Son obras que ponen en primer plano lo siniestro que oculta el universo dom\u00e9stico y cotidiano\u00a0si lo miramos en profundidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Una idea central en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Meditaci\u00f3n madre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es que no todas somos madres, pero todas somos hijas, y cualquier reflexi\u00f3n sobre la maternidad o sobre las madres viene desde ah\u00ed. \u201cAgua salada\u201d, por ejemplo, el cuento que abre el volumen, est\u00e1 contado por una ni\u00f1a que a\u00fan no se pregunta qui\u00e9n es esa mujer que la dio a luz y que, de repente, no es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">solo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> su madre \u2014incondicional, firme, entera\u2014, sino una persona capaz de hundirse en la pena, de llorar, de sufrir como cualquier otra. La ni\u00f1a, ego\u00edsta como todo hijo, sabe que las madres no tienen derecho a derrumbarse, incluso cuando la imagen que m\u00e1s ve durante el d\u00eda es la de la suya tirada en la cama.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201c<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Desde que se separ\u00f3 de pap\u00e1 se pasa los d\u00edas acostada leyendo, hablando por tel\u00e9fono o viendo tele con el gato a upa \u2014se lee en el cuento\u2014. Cuando me voy al colegio la despido en su cama y cuando vuelvo ah\u00ed sigue. A veces me invita a acostarme con ella para ver pel\u00edculas juntas. Aunque no es la primera vez que mam\u00e1 est\u00e1 as\u00ed. Me acuerdo de otras veces, cuando era m\u00e1s chica, en las que no se levantaba nunca. Igual s\u00e9 que al final va a estar bien, siempre es as\u00ed. Despu\u00e9s de unos meses de dormir mucho, llorar por las noches y no comer casi nada, se activa milagrosamente y vuelve a ser la de antes\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Me llama la atenci\u00f3n esta capacidad de observaci\u00f3n, en un tiempo en que la escritura autobiogr\u00e1fica, la autoficci\u00f3n o como se le quiera llamar, sit\u00faa la mirada en el yo. Creo que vivimos en tiempos en que mirar a nuestro alrededor es algo cada vez m\u00e1s extra\u00f1o. Tu escritura se emparenta quiz\u00e1s con el trabajo de Alice Neel, una retratista de una sensibilidad feroz que supo capturar madres taciturnas, de miradas perdidas.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Alice Neel fue una gran referencia para pensar en estos cuentos. Esa mirada perdida que retrata es mi obsesi\u00f3n. Tengo un recuerdo muy claro (que a la vez no puedo comprobar si es real o no) de mi mam\u00e1 mirando al vac\u00edo con unos ojos profundamente tristes mientras jug\u00e1bamos con mi hermana. Hay un momento inevitable en la vida en el que te pregunt\u00e1s por qui\u00e9n fue esa mujer antes de ser tu madre. Es un momento revelador y doloroso que marca algo as\u00ed como el final de la infancia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>Cuando miras la maternidad de cerca, o la relaci\u00f3n madre-hija, esa imagen supuestamente hermosa o esa idea sentimental que tenemos del amor materno-filial se deforma hasta volverse incluso fea. \u00bfC\u00f3mo llegas a darle vueltas a esto?<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>\u2014<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">Es, en efecto, terror\u00edfico que podamos gestar un humano entero con nuestro propio cuerpo. Siempre me pareci\u00f3 de ciencia ficci\u00f3n. Tanto que se me volvi\u00f3 una obsesi\u00f3n pensar en eso. A veces, cuando peleaba mucho con mi mam\u00e1 en la adolescencia, tomaba conciencia de esa locura. Pensaba: esto para ella es como que un brazo se le revele al resto del cuerpo. En cierta forma somos para siempre algo, un anexo, un cuerpo extra\u00f1o que sali\u00f3 del cuerpo de nuestras madres, \u00bfno?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>En el libro est\u00e1 muy presente la idea de que nacer y morir no son verbos opuestos, \u00bfno?\u00a0<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014La vida y la muerte son, aunque parezca trillado, dos caras de la misma moneda. Siempre me interes\u00f3 esa peligrosa cercan\u00eda. Creo que fue el hilo del que tir\u00e9 al escribir estos cuentos. Pens\u00e9 mucho en el agua, que es un elemento fundamental para mantenernos vivos pero que es tambi\u00e9n potencialmente una fuerza capaz de arrastrarte y ahogarte. Me gusta pensar en el agua como una met\u00e1fora de la madre. La madre que te trae a la vida pero que, con esa misma fuerza visceral, todo el tiempo amenaza con arrastrarte a la muerte, como un oleaje siniestro. Es un v\u00ednculo imposible, misterioso y fascinante. Me interesaba explorarlo desde todos los lugares posibles, a\u00fan no habiendo sido madre todav\u00eda. Tal vez la escritura de \u201cUna cat\u00e1strofe\u201d fue una especie de elaboraci\u00f3n del trauma a futuro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>S\u00e9 que en el libro hay mucho de conversaciones con amigas escritoras, e imagino que varias de las cosas que escribes sobre la muerte, por ejemplo (los miedos de las primerizas, en particular) vienen de ah\u00ed. Y me pregunto cu\u00e1n importante para ti es ese ejercicio dial\u00f3gico en torno a la escritura, porque asistes a talleres y das talleres y es parte de tu proceso creativo \u201cpensar con otros\u201d.<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Este fue un libro totalmente colectivo. Lo escrib\u00ed en el marco de un taller que hac\u00edamos en pandemia con mis amigas religiosamente todos los domingos y surgi\u00f3 de mirarlas a ellas, charlar con ellas, confesarnos miedos, etc. No creo en la escritura como un proceso solitario. Para m\u00ed es siempre en relaci\u00f3n con otros.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>El mandato de maternidad es tan fuerte, que aunque no quieras tener hijos est\u00e1s obligada a imaginarte teni\u00e9ndolos, porque sea como sea debes tomar una decisi\u00f3n. La vida entera de la mujer gira en torno a esto. Es un poco lo que le pasa a la protagonista del cuento <\/b><b><i>Truco de magia<\/i><\/b><b>. Es muy fuerte si lo piensas: desde la menstruaci\u00f3n, quiz\u00e1s la gran preocupaci\u00f3n es que siempre se est\u00e1 en \u201cpeligro\u201d de ser madre. \u00bfC\u00f3mo llegaste a la idea de ese cuento?<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014La idea de \u201cTruco de magia\u201d parti\u00f3 de una experiencia autobiogr\u00e1fica. Una mujer en la vida real se me acerc\u00f3 y me dijo esa frase textual: te admiro por estar embarazada y animarte a usar jeans. De la verg\u00fcenza que me dio admitir que mi panza era de harinas y no de beb\u00e9s le segu\u00ed la charla y despu\u00e9s me dio una rabia profunda haber mentido y que ella haya asumido un embarazo en m\u00ed. Entonces pens\u00e9 en este cuento en el que la protagonista se obsesiona tanto con esa situaci\u00f3n que tiene un embarazo psicol\u00f3gico, o algo as\u00ed. Creo que es una hip\u00e9rbole de algo que nos podr\u00eda pasar por pensarnos madres desde tan ni\u00f1as.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>La relaci\u00f3n con la madre es la m\u00e1s cercana, la m\u00e1s visceral que tenemos, pero al mismo tiempo es una de las m\u00e1s misteriosas: ese amor supuestamente incondicional se da entre dos personas que nunca terminan de comprenderse y conocerse. \u00bfQu\u00e9 te llev\u00f3 a escribir un libro en torno a esta relaci\u00f3n tan tortuosa, cercana, visceral y, a la vez, enigm\u00e1tica?<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014No lo s\u00e9 exactamente. Solo s\u00e9 que siempre me interes\u00f3 mucho este v\u00ednculo tan de ciencia ficci\u00f3n. Por un lado est\u00e1 la parte animal instintiva del cuidado de la madre a sus cachorros y, como contrapartida, la b\u00fasqueda de protecci\u00f3n de esos cachorros en su madre. Por el otro, el misterio de esa mujer que fue la madre antes de ser madre. Hay un texto de Mark Strand sobre la tristeza de las fotograf\u00edas familiares que habla de esto. \u00c9l dice (sobre una foto de su madre de joven): \u201cYo todav\u00eda no hab\u00eda nacido, ni hab\u00eda sido concebido, ni mi madre hab\u00eda conocido siquiera a mi padre. Que mi madre estuviera felizmente viva a pesar de mi ausencia no es motivo de asombro, pero s\u00ed es algo que en cierta forma dirige un reparo a mi persona, y parece poner en duda mi propia importancia. Despu\u00e9s de todo, la conoc\u00ed exclusivamente en relaci\u00f3n conmigo, por lo que hay un aspecto de m\u00ed que se siente desplazado, e incluso celoso. Y hay otra cosa, adem\u00e1s. No la veo como a mi madre sino como a una hermosa mujer joven, y pienso para mis adentros c\u00f3mo me hubiera gustado conocerla entonces\u201d. Cuando escrib\u00ed este libro ten\u00eda mucho esto en mente. Que una hija solo puede pensar a su madre en relaci\u00f3n a s\u00ed misma. Y que una madre solo puede pensar a su hija en relaci\u00f3n a s\u00ed misma. Pero lo cierto es que si esas dos mujeres se cruzaran en los tiempos, como dos personas separadas de sus historias compartidas, tal vez ser\u00edan dos completas extra\u00f1as. Tal vez a\u00fan lo sean, a pesar de ser madre e hija. Aunque hayan compartido un \u00fatero. Eso me parece fascinante.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>En el libro est\u00e1 esa fantas\u00eda de volver a la infancia, o de acercarse a ella, volviendo a lugares donde uno estuvo con sus padres. Aparece en dos cuentos. Es como esa frase megacitada de Louis Gluck: \u201cMiramos el mundo una sola vez, en la infancia. El resto es memoria\u201d.\u00a0\u00bfQu\u00e9 es lo que te interesa de ese mundo infantil donde el centro de gravedad son los padres\/madres?<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014Me encanta esa frase megacitada de Gluck. Creo que es muy precisa. Justamente lo que me interesaba era eso de lo nost\u00e1lgico e irrecuperable que encontr\u00e9 en el concepto de \u201cmeditaci\u00f3n madre\u201d que rescata Laurie Anderson en su libro: Buscar un momento en el que tu madre te am\u00f3 sin reservas, focalizarte en ese momento para devolv\u00e9rselo al mundo como si fueras su madre. Y la angustia de que ese momento no existe. No se puede encontrar porque ya pas\u00f3, qued\u00f3 en el pasado y siempre se nos est\u00e1 escapando. Es una b\u00fasqueda infinita y por eso me gusta perseguirla. Creo que para eso escribimos los que escribimos, \u00bfno? Para ir a la caza de imposibles.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b>En el cuento <\/b><b><i>La flamenca<\/i><\/b><b>, escribes sobre una chica que se obsesiona con\u00a0 Emilia Guti\u00e9rrez, una pintora que naci\u00f3 en Buenos Aires en 1928 y la apodaron \u201cla flamenca\u201d y que tuvo una vida bien extra\u00f1a. Ella dec\u00eda que en sus cuadros estaba el mundo de su infancia, y entiendo que es una pintora que te gusta mucho, porque tu pr\u00f3ximo libro, que saldr\u00e1 el pr\u00f3ximo a\u00f1o, se trata en parte sobre ella. \u00bfQu\u00e9 es lo que te interesa de Emilia como para haberle dedicado un cuento y ahora un libro?<\/b><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014En la figura de Emilia Guti\u00e9rrez encontr\u00e9 una condensaci\u00f3n de muchas de mis obsesiones: mujeres, la vida dom\u00e9stica, el encierro, la pintura, los m\u00e1rgenes. Emilia dec\u00eda: \u201cNo tengo nada que decir, nada importante hay en mi vida, en los cuadros est\u00e1 el mundo de mi infancia, que no fue muy alegre.\u201d Me gusta la idea de recuperar, a trav\u00e9s de una ficci\u00f3n, esa voz que dec\u00eda no tener nada que decir pero que dec\u00eda tanto a trav\u00e9s de sus im\u00e1genes. A mi lo que m\u00e1s me interesa del mundo es seguir insistiendo con persistencia, casi con terquedad, en el puente entre im\u00e1genes y palabras. Creo que Emilia es para m\u00ed un puente perfecto.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por <strong>Evelyn Erlij<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Gosta Peterson<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el cuerpo de una embarazada se desata una guerra. Un combate a muerte entre las c\u00e9lulas maternas y el embri\u00f3n, que arrasa con todo lo que encuentra con tal de conquistar el \u00fatero. 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