{"id":5690,"date":"2025-01-06T13:18:27","date_gmt":"2025-01-06T16:18:27","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5690"},"modified":"2025-01-06T13:19:26","modified_gmt":"2025-01-06T16:19:26","slug":"madres-e-hijas-por-kit-maude","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2025\/01\/06\/madres-e-hijas-por-kit-maude\/","title":{"rendered":"Madres e hijas \u2013 Por Kit Maude"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Es una de las curiosidades\/tragedias del mundo contempor\u00e1neo que la gente, a juzgar por lo menos por sus representantes elegidos democr\u00e1ticamente, est\u00e1 cada vez m\u00e1s enojada e insatisfecha con sus vidas cuando todas las medidas posibles indican que, efectivamente, en las palabras inmortales del Primer Ministro Brit\u00e1nico Harold Wilson &#8220;<em>You&#8217;ve never have it so good&#8221;<\/em> que podr\u00edamos traducir como &#8220;nunca han vivido mejor\u201d o &#8220;nunca la han tenido tan f\u00e1cil&#8221;.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas son las razones para dicho fen\u00f3meno y se est\u00e1n identificando m\u00e1s todos los d\u00edas pero creo que un factor, quiz\u00e1s bastante importante, es que no sabemos bien c\u00f3mo apreciar nuestra cotidianeidad. En la espera constante para mejoras, o la ansiedad de conservar todo lo conseguido, se nos pasan por alto los peque\u00f1os tesoros y aventuras que nos depara una vida cualquiera, hasta la nuestra. Que el lector no se preocupe, este no ser\u00e1 un ensayo sobre el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mindfulness<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, o una exhortaci\u00f3n a oler las rosas, o disfrutar de una mariposa posando en una hoja (aunque no le vendr\u00eda mal), m\u00e1s bien un recordatorio de que los misterios, tan cargados con la potencia para el encanto o el terror, nos est\u00e1n siendo presentados todos los d\u00edas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El gran misterio cotidiano que nos concierne aqu\u00ed ser\u00e1 familiar para la mayor\u00eda: la relaci\u00f3n entre madres e hijas. Como var\u00f3n, dicho v\u00ednculo siempre ha sido causa de maravilla, confusi\u00f3n, y temor; \u00a1semejantes cantidades de amor, frustraci\u00f3n y significado en los gestos m\u00e1s m\u00ednimos! \u00bfC\u00f3mo se puede expresar tanto y a la vez dejar tanto sin decir? Ni hablar de las grandes explosiones de emociones; buenas, malas y, m\u00e1s misteriosas todav\u00eda, las m\u00e1s o menos neutras. La m\u00eda es, por supuesto, una mirada fundada en la ignorancia pero por todo lo que he le\u00eddo y observado creo que se puede aventurar que a ellas (y elles) tambi\u00e9n les pasa algo parecido, que la relaci\u00f3n les sigue siendo un misterio aunque sean una parte clave de ella. Y, subyacente siempre \u2013y eso aplica a toda relaci\u00f3n padre-hije\u2013 est\u00e1 la inevitabilidad de que si todo va como deber\u00eda, ese v\u00ednculo va a terminar en una traici\u00f3n imperdonable: la orfandad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Estos dos libros, escritos casualmente por dos mujeres de nombre Julieta de edades parecidas y publicados en fechas similares, se tratan de una de las versiones de esa traici\u00f3n m\u00e1s dolorosas: la despedida sin aviso. En el caso de Correa pasa por demencia temprana y el de Habif por un aneurisma cerebral seguido por un coma. En los dos casos la relaci\u00f3n era particularmente estrecha porque sus madres eran solteras para la mayor\u00eda de su ni\u00f1ez, aunque con padres presentes (los dos son tambi\u00e9n lindos retratos de las virtudes de la familias extendidas y complicadas) lo que, adem\u00e1s de acentuar todav\u00eda m\u00e1s las emociones involucradas, tambi\u00e9n signific\u00f3 que ellas fueron obligadas a encargarse de las log\u00edsticas y procedimientos diab\u00f3licos de la enfermedad; las reglas, instituciones, administradores, m\u00e9dicos y enfermeros buenos y malos, \u00fatiles y no, honestos y no. Para las dos, este es su primer libro, y en los dos casos uno tiene la sensaci\u00f3n de que, c\u00f3mo para James Baldwin y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ve y dilo en la monta\u00f1a<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, fueron los libros que \u201cera obligado a escribir antes de que escriba otra cosa.\u201d Por supuesto, los dos libros son completamente distintos entre s\u00ed.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Dado el tema, ser\u00eda medio obsceno hacer una cr\u00edtica tradicional de los textos, cualquiera que tenga el valor de compartir experiencias as\u00ed merece nuestra admiraci\u00f3n. Sin embargo, s\u00ed se pueden se\u00f1alar aspectos interesantes. Julieta Correa, c\u00f3mo menciona al principio de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Por qu\u00e9 son\u2026 <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es una reto\u00f1a menor de la nobleza literaria argentina y eso se refleja en su decisi\u00f3n de mantener una cr\u00f3nica contempor\u00e1nea de la enfermedad de su madre, Sari, un acto que refleje la costumbre de su madre de documentar su vida en gran detalle en diarios, una pr\u00e1ctica que lleva d\u00e9cadas, y que le ser\u00e1 dificultada y eventualmente imposibilitada de manera cruel por su condici\u00f3n. En entradas cortas que cubren varios a\u00f1os, desde la apariencia de los primeros s\u00edntomas serios hasta el eventual deceso, y con algunas contribuciones de los diarios de Sari, Correa ofrece una narrativa detallada y sentida del calvario familiar cuyo logro mayor es comunicar efectivamente la sensaci\u00f3n de desconcierto en todas las dimensiones; la de la pobre paciente sufriendo cruelmente de la traici\u00f3n progresiva de su propia mente, la de su gente m\u00e1s cercana que no saben qu\u00e9 le est\u00e1 pasando, ni qu\u00e9 deber\u00edan hacer, ni qu\u00e9 deber\u00edan esperar <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u2013<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00faltimamente, aqu\u00ed la esperanza es una mala palabra. En segundo plano, y lo que hace al texto trascendente, es la refinada apreciaci\u00f3n de la iron\u00eda del proceso, que para alguien tan amante de las palabras sean las palabras mismas las que se derrumban es un hecho despiadado y devastador. Estructuralmente, ese desconcierto est\u00e1 expresado con un juico impresionante en los ritmos, pausas y lagunas de los textos mismos; sin perder su tono de sensatez aut\u00e9ntico y necesario, es la elegancia literaria que mantiene al lector pasando las p\u00e1ginas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Unidad M\u00ednima de<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">Familia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, en cambio, el desconcierto no es la sensaci\u00f3n dominante, de hecho Julieta Habif escribe con una contundencia impactante. No cabe duda de lo que le pas\u00f3 a su madre, ni de los sentimientos de su hija. Espacio para falsas esperanzas no hubo, en parte por la naturaleza s\u00fabita de la tragedia. Escrito con la distancia emotiva de algunos a\u00f1os, leyendo este libro corto, uno tiene la sensaci\u00f3n que Habif tiene el objetivo doble de reivindicar la vida y las elecciones de su madre, y tambi\u00e9n de festejar las bondades de la soledad misma. En cap\u00edtulos breves y al punto, Habif narra su experiencia de la enfermedad y muerte de su madre, seguido por memorias de su vida juntas y varias reflexiones, principalmente sobre relaciones y familias, en las que se podr\u00eda decir que no siempre cae al favor de su necesidad o, por lo menos, no en grandes cantidades. S\u00ed bien falta m\u00e1s elaboraci\u00f3n para ser una aut\u00e9ntica filosof\u00eda de vida, y en parte creo que eso se debe a que Habif todav\u00eda est\u00e1 deliberando sobre muchos de estos temas, es sin duda un notable tributo a su madre y representa la aparici\u00f3n de una voz original y cautivadora; otro de los tesoros de la vida que uno no deber\u00eda dejar pasar por alto.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0 \u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Kit Maude<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fotograf\u00eda de G\u00f6sta Peterson<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-5692\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Captura-de-pantalla-2025-01-06-a-las-12.56.16\u202fp.-m.png\" alt=\"\" width=\"245\" height=\"369\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Captura-de-pantalla-2025-01-06-a-las-12.56.16\u202fp.-m.png 1152w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Captura-de-pantalla-2025-01-06-a-las-12.56.16\u202fp.-m-199x300.png 199w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Captura-de-pantalla-2025-01-06-a-las-12.56.16\u202fp.-m-680x1024.png 680w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Captura-de-pantalla-2025-01-06-a-las-12.56.16\u202fp.-m-768x1156.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Captura-de-pantalla-2025-01-06-a-las-12.56.16\u202fp.-m-1020x1536.png 1020w\" sizes=\"auto, (max-width: 245px) 100vw, 245px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><i>\u00bfPorqu\u00e9 son tan lindos los caballos?<\/i><\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, de Julieta Correa<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Rosa Iceberg | 222p. |\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-5691\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Captura-de-pantalla-2025-01-06-a-las-12.56.27\u202fp.-m.png\" alt=\"\" width=\"228\" height=\"316\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Captura-de-pantalla-2025-01-06-a-las-12.56.27\u202fp.-m.png 626w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2025\/01\/Captura-de-pantalla-2025-01-06-a-las-12.56.27\u202fp.-m-216x300.png 216w\" sizes=\"auto, (max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><b><i>Unidad M\u00ednima de Familia<\/i><\/b><span style=\"font-weight: 400;\">, de Julieta Habif<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Vinilo Editora | 78p. |\u00a0<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es una de las curiosidades\/tragedias del mundo contempor\u00e1neo que la gente, a juzgar por lo menos por sus representantes elegidos democr\u00e1ticamente, est\u00e1 cada vez m\u00e1s enojada e insatisfecha con sus vidas cuando todas las medidas posibles indican que, efectivamente, en las palabras inmortales del Primer Ministro Brit\u00e1nico Harold Wilson &#8220;You&#8217;ve never have it so good&#8221; 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