{"id":5677,"date":"2024-12-26T17:48:36","date_gmt":"2024-12-26T20:48:36","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5677"},"modified":"2024-12-26T17:51:34","modified_gmt":"2024-12-26T20:51:34","slug":"la-verdadera-fiera-por-martina-dubini","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/12\/26\/la-verdadera-fiera-por-martina-dubini\/","title":{"rendered":"La verdadera fiera \u2013 Por Martina Dubini"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfNo est\u00e1 claro que las capas de musgo, aunque\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">no tengan idioma, pueden dar clase<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">si queren, todo el d\u00eda, acerca de\u00a0<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">paciencia espiritual?<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Mary Oliver\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">La abeja nos distrae, su vuelo al azar casi parece burlarse de nuestra intensidad.<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Virginia Woolf<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfPor qu\u00e9 deber\u00edamos amar este mundo? \u00bfD\u00f3nde radica la urgencia de este pedido? \u00bfEn qu\u00e9 momento este problema comenz\u00f3 a crecer como el polvo en las esquinas de nuestras bibliotecas? Apenas le\u00ed el pr\u00f3logo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Una ballena es un pa\u00eds<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Isabel Zapata, entr\u00e9 en un territorio en el que no ten\u00eda en claro cu\u00e1l deb\u00eda ser mi rol. Existen supuestos, peque\u00f1as teor\u00edas que nos inventamos todos los d\u00edas, acerca de c\u00f3mo debe ser nuestra relaci\u00f3n con los animales. Pero en la escritura de Zapata esas costumbres tambalean y entonces aparecen las dudas. Las respuestas tradicionales que el activismo o la academia dan no logran convencerme ni mucho menos conmoverme. No es novedad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Mucho antes de llegar a la poes\u00eda de Zapata, encontr\u00e9 a Elizabeth Costello, uno de los personajes de J.M. Coetzee. Fue en una conferencia ficcionalizada\u2014<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Los animales y los poetas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014 donde la escritora Costello advert\u00eda que algo pod\u00eda fallar; que sus palabras de acad\u00e9mica pod\u00edan sonar inocuas a la hora de invocar la naturaleza no abstracta y no intelectual de los animales. Entonces, a la manera de una \u00faltima tarea, Costello les ped\u00eda a los estudiantes que vayan all\u00e1, con los poetas, porque son ellos quienes pueden abrir el lenguaje con un bistur\u00ed invisible y permitir que entren esos seres vivientes y el\u00e9ctricos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Algunos de esos animales est\u00e1n en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Una ballena es un pa\u00eds, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">otros est\u00e1n un poco m\u00e1s lejos<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">pero por qu\u00e9 tendr\u00edamos ir a buscarlos, por qu\u00e9 deber\u00edamos amar este mundo<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> Una pregunta puede ser un juego. Cada lectura como una pieza de un rompecabezas necesariamente incompleto, una pista que solo complica a\u00fan m\u00e1s el asunto.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pista 1: Est\u00e1 en los primeros versos del poema <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfVes el humo que corre detr\u00e1s de esos \u00e1rboles?<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Zapata: Mi perra no es abstracta\/ Su cuerpo fluye y se resuelve\/ Por dentro mi perra es un planeta tibio. Un planeta puede entrar en un departamento de 40 m2. Eso aprend\u00ed de Teo, mi perro. Cada vez que me saco las zapatillas al entrar a casa, se revuelca sobre mis pies fr\u00edos. Mis dedos recorren su barriga y trazan caminos. Son peque\u00f1as rutas que se abren entre sus pelos y desaparecen apenas se sacude.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pista 2: Camina por el teclado de mi computadora. Pasea su caparaz\u00f3n rojo entre la \u201c\u00d1\u201d y la \u201cP\u201d. Es m\u00e1s chiquita que el resto de las vaquitas de San Antonio. Trato de esquivarla, me muevo hacia el lado izquierdo del teclado, pero ella avanza por cada letra que necesito usar. Por unos segundos dejo el mail que estoy escribiendo, abandono el pedido del supermercado. Cuento uno, dos, tres, cuatro puntos negros en su caparaz\u00f3n. \u201cLa atenci\u00f3n es el principio de la devoci\u00f3n\u201d, escribi\u00f3 Mary Oliver en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Elogio de lo min\u00fasculo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Agregar\u00eda la distracci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pista 3: Ya m\u00e1s lejos de mi computadora, Anne Carson escribe un ensayo sobre un nadador. En la vigilia, el nadador no duerme, solo observa el lago que est\u00e1 frente a su ventana; ese agujero plateado al que va entrar la ma\u00f1ana siguiente. Un gato viejo y enfermo lo acompa\u00f1a. \u201cCasi todo lo que los fisi\u00f3logos saben sobre el cerebro vivo lo han aprendido de gatos dormidos. Dormidos o despiertos, el dise\u00f1o de los cerebros de los gatos es el m\u00e1s parecido al del cerebro humano. Las neuronas de un gato se disparan con tanta intensidad como las humanas, bombardeadas ya desde afuera o desde adentro\u201d dice Carson en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00e1rgenes de agua: un ensayo sobre la nataci\u00f3n de mi hermano<\/span><\/i> <span style=\"font-weight: 400;\">. Algunas cosas son m\u00e1s f\u00e1ciles de ver de noche: ellos como nosotros, nosotros como ellos, y en el medio, fuegos artificiales. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pista 4: Aparece por la ventana de mi habitaci\u00f3n. Son las cinco de la ma\u00f1ana, es primavera. Un zorzal canta y me despierto. Qu\u00e9 lindo, pienso, y el zorzal sigue cantando. Qu\u00e9 lindo, pienso, y lo hace cada vez m\u00e1s fuerte. Qu\u00e9 lindo ser\u00eda que se calle, pienso, pero \u00e9l me ignora. Me gustar\u00eda acomodar la almohada, seguir durmiendo, recordar el nombre del poema de Idea Vilari\u00f1o que empieza con \u201cun p\u00e1jaro me canta \/y yo le canto\/ me gorjea al o\u00eddo\/ y le gorjeo\/ me hiere y yo le sangro\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pista 5: Est\u00e1 en una nena, que despu\u00e9s de abrir una rana para una clase de biolog\u00eda piensa que cuando el animal se despierte va a sentir dolor, entonces decide cubrir el peque\u00f1o cuerpo con una servilleta. Entre sus manos, ella lo lleva hacia el patio de su escuela, lo pone a los pies de una planta de Santa Rita y lo cubre de hojas secas. Sylvia Molloy incluy\u00f3 ese gesto en su <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Animalia.<\/span><\/i><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pueden existir tantas lecturas como pistas, pero me animo a decir que todas ellas se escriben con un diccionario prestado. Un vocabulario compuesto de voces que escuchamos en los pasillos de nuestros edificios, en las plazas que visitamos los fines de semana, en el r\u00edo que rodea o atraviesa la ciudad. \u201cMe interesa el lenguaje de los animales\u201d escribe Zapata. Un lenguaje que comparte una similitud esencial con el nuestro; habla de lo ausente. Quiz\u00e1s por eso es tan importante el canto de las ballenas que \u201csiempre est\u00e1n en otra parte\u201d. En los portales de noticias, lo ausente se expresa en n\u00fameros: \u201cFueron aplastados m\u00e1s de 140 nidos de ping\u00fcinos de Magallanes en Punta Tombo\u201d, \u201cAl menos 70 ballenas fueron encontradas muertas en las costas de la Peninsula de Valdez\u201d. Pero ni Elizabeth Costello, ni los poetas nos piden que hagamos cuentas: alcanza con quedarnos en una imagen y un nombre.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Dos hombres cazan un yaguaret\u00e9 en los bosques de la provincia de Formosa. Como si Mary Oliver los hubiese retratado, vemos que \u201cpasaron horas hasta que\/ volvieron a sus casas, arrastrando su premio arponeado\/ sangriento\u201d. Al igual que el tibur\u00f3n que describe la poeta, el yaguaret\u00e9 \u201cno ten\u00eda palabras para oponerse\/ palabras que nos dan los que sabemos del futuro\/ palabras que nos hacen diferentes, seg\u00fan solemos decir\u201d. Pero existen nombres. Algunos habitantes de la regi\u00f3n se refieren al yaguaret\u00e9 como tigre criollo, tigre mariposo, overo, manchado o mantis. Otros, los que hablan en guaran\u00ed, lo llaman \u201cverdadera fiera\u201d. Capaz esa pueda ser una raz\u00f3n para querer a este mundo.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Martina Dubini<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda: obra de Ellsworth Kelly<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfNo est\u00e1 claro que las capas de musgo, aunque\u00a0 no tengan idioma, pueden dar clase si queren, todo el d\u00eda, acerca de\u00a0 paciencia espiritual? Mary Oliver\u00a0 La abeja nos distrae, su vuelo al azar casi parece burlarse de nuestra intensidad. 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