{"id":5614,"date":"2024-11-21T13:33:37","date_gmt":"2024-11-21T16:33:37","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5614"},"modified":"2024-11-21T14:09:20","modified_gmt":"2024-11-21T17:09:20","slug":"tu-nombre-que-no-es-tu-nombre-a-proposito-de-una-sombra-oscilante-de-celeste-rojas-mujica-por-miguel-angel-gutierrez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/11\/21\/tu-nombre-que-no-es-tu-nombre-a-proposito-de-una-sombra-oscilante-de-celeste-rojas-mujica-por-miguel-angel-gutierrez\/","title":{"rendered":"Tu nombre que no es tu nombre \u2013 A prop\u00f3sito de Una sombra oscilante de Celeste Rojas Mugica \u2013 Por Miguel \u00c1ngel Guti\u00e9rrez"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 ser\u00e1 esto, hija\u201d, dice el padre. Nosotros tampoco tenemos idea. Vemos paisajes granulados y machetazos de celuloide que nos acompa\u00f1an hace un rato, luego de que el padre y la hija montaran su laboratorio de fotograf\u00eda. Ambos son fot\u00f3grafos, pero \u00e9l comenz\u00f3 a serlo cuando tuvo que dejar de ser \u00e9l mismo y asumir una chapa, un alias de los tantos que tuvo y de los que no quiere hablar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuenta el padre que al pasar a la clandestinidad le dijeron \u201cahora eres fot\u00f3grafo\u201d y le pasaron un portafolio con fotos que, desde ese momento, hab\u00edan sido hechas por \u00e9l. As\u00ed se convierte en el \u00fanico fot\u00f3grafo que nace con obra, c\u00e1mara, destino y funci\u00f3n, volviendo a aquellas fotograf\u00edas en su propia historia. Es curioso, las palabras que escogemos para esconder las cosas son siempre visuales: fachadas, pantallas, cortinas, im\u00e1genes que tapan otras im\u00e1genes, las supuestamente verdaderas. Capas de misterio sobre capas de horror. Aquellas hermosas fotos son una historia inexistente que se confunde con las que s\u00ed sac\u00f3 luego, en los diversos viajes por Latinoam\u00e9rica que hizo estudiando la permeabilidad de las fronteras.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Una sombra oscilante <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">tanto hija como padre no pretenden actuar su rol familiar; aquello afortunadamente no es tema, menos a\u00fan la historia como tal. Las preguntas apuntan a las im\u00e1genes, su uso, pensamiento y futuro. Esa inquietud lleva a la pel\u00edcula a ser lo que es, a asumir su est\u00e9tica a partir de su b\u00fasqueda. Por lo mismo es comprensible el uso de los formatos anal\u00f3gicos que une la pr\u00e1ctica de padre e hija a trav\u00e9s de las im\u00e1genes, y si bien es inc\u00f3modo ver a polic\u00edas actuales reprimiendo en 16 mm, el paralelo de quien es testigo mediante su instrumento de los inevitables gui\u00f1os repetitivos de la Historia no podr\u00eda haber sido realizado de otra forma, no sin romper la pel\u00edcula ni el pacto que la sostiene: padre e hija se reconocen en cuanto colegas m\u00e1s all\u00e1 de la sangre, y ya con eso Celeste Rojas Mujica se distancia para bien de la narrativa de los hijos, aquella que ha producido montones de literatura y pel\u00edculas atendiendo los parad\u00f3jicos v\u00ednculos que ha moldeado la Historia. En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Una sombra oscilante <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">no hay una demanda familiar, no hay reclamos retrospectivos ni la necesidad del siempre rendidor golpe bajo; al contrario, la pel\u00edcula se nos escapa constantemente, toma desv\u00edos, se queda con una foto y luego nos bombardea de parpadeos, se r\u00ede, juega, erra y no tiene pudor en mostrarnos que hay tomas que repetir <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">o que hay cosas que el padre simplemente no tiene ganas de recordar.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Se dicen las fotos que no fueron, las que se evitaron porque todo registro es un peligro. La imagen, entonces, como fachada, suced\u00e1neo y escape, y a\u00fan as\u00ed, entre todo eso, la belleza que se niega a ser cooptada por la historia: la luna asomando entre las monta\u00f1as o el detalle de un espejo en la frontera demuestran lo que ya sabemos, que los d\u00edas no saben de efem\u00e9rides, maldades ni rituales, y hasta en el horror m\u00e1s grande hay c\u00famulos de belleza totalmente inesperados. Lo bello y lo justo raramente andan de la mano, y el militante fot\u00f3grafo clandestino tuvo que aprender a vivir con esa disonancia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En un momento, el padre cuenta un sue\u00f1o de sombras indefinidas que lo asedian, mientras \u00e9l, paralizado e impotente, las mira acercarse. Esa podr\u00eda ser la pesadilla recurrente de toda una generaci\u00f3n que fue perseguida, dej\u00f3 de serlo y a\u00fan as\u00ed perdi\u00f3; que vuelve a\u00f1o a a\u00f1o a aquellas im\u00e1genes donde fueron derrotados, s\u00ed, pero al mismo tiempo hab\u00eda coraje para querer ganar. A nuestros padres, luchadores contra la dictadura, las sombras algunos d\u00edas no los dejan dormir tranquilos. Pero los claroscuros cambiaron, la luz es otra, lo sabemos, aunque las sombras de la derrota lamentablemente ya nos son familiares, tanto que hay im\u00e1genes que ya aprendimos a evitar y lecciones que tendremos que asumir. Como sea, entre los sonidos magn\u00e9ticos y el rayo de las ampliadoras: \u201cquiz\u00e1s no est\u00e1bamos hechos para vencer\u201d, como dice el padre, y podr\u00edamos preguntarle de vuelta: \u00bfY para ser vencidos?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La respuesta, nos estamos dando cuenta, ya depende de nosotros, aunque la pel\u00edcula nunca se haga la pregunta por el presente pol\u00edtico, todo lo contrario, parece esquivarla a prop\u00f3sito. Lo poco que se atreve a mostrar son unos pocos estudiantes sobre Avenida Providencia con una bandera totalmente roja. Es ah\u00ed quiz\u00e1s, en lo que la excede, donde <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Una sombra oscilante <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">da la sensaci\u00f3n de ser un cortometraje estirado, forzado a volverse largometraje a pesar de s\u00ed misma, se le notan los bloques de secuencias uno encima de otro, la necesidad de llenar espacio, sobre todo en aquellas escenas muy redondas: el sue\u00f1o, la descripci\u00f3n exhaustiva de la foto en la frontera y la foto del funeral de Allende, lo que gana en tiempo lo pierde en precisi\u00f3n, y lo que pudiese haber sido un mediometraje espectacular se convierte en un largometraje que pide tijeras.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>*Una primera versi\u00f3n de este texto fue publicada como parte de los fanzines que \u00c1lvaro Bretal (Taipei) y Morpurgo editan para el FestiFreak.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNo s\u00e9 qu\u00e9 ser\u00e1 esto, hija\u201d, dice el padre. 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