{"id":5527,"date":"2024-10-08T17:52:20","date_gmt":"2024-10-08T20:52:20","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5527"},"modified":"2024-10-08T17:54:37","modified_gmt":"2024-10-08T20:54:37","slug":"los-cuerpos-sin-fin-por-tamara-rutinelli","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/10\/08\/los-cuerpos-sin-fin-por-tamara-rutinelli\/","title":{"rendered":"Los cuerpos sin fin \u2013 Por Tamara Rutinelli"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">1. EL DESFILE DE LOS CUERPOS<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A. Eva Per\u00f3n muere a las 20:25 del 26 de julio de 1952. Horas despu\u00e9s, el doctor Pedro Ara inicia el proceso de embalsamamiento del cuerpo. Es velada durante 13 d\u00edas. Tres millones de personas hacen interminables filas para despedirla. Hay procesiones y marchas de antorchas en todo el pa\u00eds. Las florer\u00edas se quedan sin flores. El cuerpo permanece en la capilla de la CGT hasta la finalizaci\u00f3n de la que ser\u00eda su tumba definitiva: el \u201cmonumento al descamisado\u201d. Con la Revoluci\u00f3n Libertadora, en 1955, el cuerpo es secuestrado y desaparecido durante 16 a\u00f1os. En ese periplo, viaja en cami\u00f3n los primeros d\u00edas, sin destino fijo. Durante el tiempo que permanece en la casa del mayor Eduardo Arand\u00eda, confundi\u00e9ndola con el fantasma de Evita, la esposa embarazada del militar cae muerta de un tiro. En el despacho del coronel Moori Koening, permanece en posici\u00f3n vertical en una caja y es mostrada, manoseada, como trofeo de guerra. El hombre borracho que dec\u00eda que esa mujer era suya, como narra el cuento de Walsh, fue relevado de la tarea y trasladado a Comodoro Rivadavia. En manos del coronel H\u00e9ctor Cabanillas, se inicia la Operaci\u00f3n Traslado, dise\u00f1ada por el coronel Lanusse. El 23 de abril de 1957 el cuerpo es despachado en barco bajo el nombre de Mar\u00eda Maggi de Magistris y enterrado en el cementerio de Mil\u00e1n. Tras el secuestro y ajusticiamiento del general Aramburu que realizara Montoneros en 1970, se inicia el proceso de restituci\u00f3n. En 1971 el cuerpo mutilado, golpeado y vejado es devuelto a Per\u00f3n en Madrid, en Puerta de Hierro, donde es alojado en una buhardilla. Hay quienes cuentan que L\u00f3pez Rega, \u201cel brujo\u201d, hac\u00eda rituales con la momia con la finalidad de transmigrar el esp\u00edritu de Evita al cuerpo de Isabel. En 1974, el cuerpo retorna a la Argentina. Es restaurado, puesto en exhibici\u00f3n y guardado en la cripta f\u00fanebre de la Quinta de Olivos, mientras se proyecta la construcci\u00f3n del mausoleo en el que ser\u00eda depositado junto al cuerpo de Per\u00f3n. En 1976, la dictadura militar decide restituirlo a lxs Duarte, que lo colocan en la b\u00f3veda familiar del cementerio de la Recoleta. \u00bfEva Per\u00f3n muere a las 20:25 del 26 de julio de 1952?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">B. Juan Domingo Per\u00f3n muere a las 13:15 del 1 de julio de 1974. Durante tres d\u00edas, es velado y saludado por las cientos de miles de personas que logran ingresar al Congreso, y por las millones que llenan las calles. Su cuerpo es embalsamado, llevado a la cripta de Olivos y m\u00e1s tarde, trasladado al cementerio de la Chacarita. En junio de 1987 la tumba es profanada: cortan con una sierra las manos de Per\u00f3n y las roban junto con su gorra y su sable militar, la bandera que cubr\u00eda el f\u00e9retro y un poema de Isabel. La investigaci\u00f3n incluye una carta enviada al Partido Justicialista exigiendo el pago de 8 millones de d\u00f3lares para su restituci\u00f3n, firmada por \u201cHermes Iai y los 13\u201d, pistas falsas, la desaparici\u00f3n de documentaci\u00f3n y la muerte de personas vinculadas a la causa, hip\u00f3tesis esot\u00e9ricas que incluyen logias nacionales e internacionales. En 2006, el cuerpo es trasladado a la Quinta de San Vicente, en una jornada no exenta de enfrentamientos, disparos y heridos. \u00bfJuan Domingo Per\u00f3n muere a las 13:15 del 1 de julio de 1974?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">C. Durante la llamada Campa\u00f1a del Desierto, el Estado autoriza y lleva a cabo el mayor exterminio de comunidades ind\u00edgenas en nuestro pa\u00eds. Los pueblos que se resisten son asolados, apresados y arrastrados en las peores condiciones a distintos destinos de la provincia de Buenos Aires. Los mayores contingentes llegan a la Isla Mart\u00edn Garc\u00eda, donde son esclavizados, entregados como servicio dom\u00e9stico o enviados como material de estudio vivo a modernos centros del saber, como el Museo de La Plata, donde m\u00e1s tarde encuentran la muerte. La apropiaci\u00f3n y el reparto de cuerpos y tierras abarca tambi\u00e9n la profanaci\u00f3n de tumbas y el env\u00edo de miles de restos \u00f3seos a museos nacionales e internacionales. El crimen contin\u00faa bajo otras formas a lo largo del siglo XX, en nombre de la ciencia, del agro, de los negocios inmobiliarios. En vida, lxs ind\u00edgenas apresadxs son maltratadxs, paseadxs y exhibidxs como animales ex\u00f3ticos. Sus restos no gozan de mejor destino: acaban en las vitrinas de los museos o guardados en cajas y dep\u00f3sitos, como material antropol\u00f3gico. En 1994 se realiza la primera restituci\u00f3n ordenada por la ley. Inacayal fue un cacique tehuelche nacido en Tecka, Chubut. Secuestrado junto a Foyel y sus familias, fueron llevados al Tigre y de ah\u00ed al Museo de La Plata, a pedido de su director, Francisco P. Moreno, donde poco m\u00e1s tarde murieron. En 2014 se completa la restituci\u00f3n iniciada en 1994, con la devoluci\u00f3n de su cerebro, su cuero cabelludo, y los restos \u00f3seos de su mujer.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando Kryygi ten\u00eda un a\u00f1o, qued\u00f3 hu\u00e9rfana en medio de la masacre a un campamento Ach\u00e9 por parte de un colono en el Chaco paraguayo. Fue secuestrada, llevada a Samoa, bautizada como Damiana y criada por los asesinos de su familia. Dos a\u00f1os despu\u00e9s fue entregada a la familia Korn, que la tom\u00f3 como sirvienta. De all\u00ed pas\u00f3 al hospicio de Melchor Romero, que dirig\u00eda Alejandro Korn, donde fue fotografiada desnuda y en estado avanzado de enfermedad por el investigador alem\u00e1n Lehmann-Nitsche. Dos meses despu\u00e9s, muri\u00f3 de tisis. Su cuerpo fue desmembrado, estudiado y expuesto en vitrinas. La primera restituci\u00f3n, de 2010, es completada en 2012, con la devoluci\u00f3n de su cr\u00e1neo, que permanec\u00eda archivado en un laboratorio de Berl\u00edn, enviado por Lehmann-Nitsche.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El proceso de restituci\u00f3n de los restos identificados, contin\u00faa hasta la actualidad. Un breve repaso: en 2013, la restituci\u00f3n de trece hombres, mujeres y ni\u00f1os mapuches-tehuelches en Gaiman, Chubut; en 2015, la restituci\u00f3n de Margarita Foyel en Las Huaytekas, R\u00edo Negro; en 2016, la del ona Capello, guerrillero Selk\u2019nam y otros tres integrantes del mismo pueblo, sin identificar, en Tierra del Fuego, la del lonko Gervasio Chipitruz, el lonko Gherenal, el machi \u201cIndio Brujo\u201d y Manuel Guerra en Trenque Lauquen; en 2017, la de seis catrieleros a la comunidad Cacique General de Las Pampas Cipriano Catriel de Azul, la de cuatro araucanos de Tapalque a la comunidad Pe\u00f1i Mapu de Olavarr\u00eda; en 2018, la del Lonko Cipriano Catriel en Azul, la de nueve hombres Qom en Napalp\u00ed, Chaco, la del tehuelche \u201cSam Slick\u201d en Gaiman, Santa Cruz, la del tehuelche \u201chombre de Yanquenao\u201d en Chubut; en 2019, la de la ni\u00f1a Nivacle en Nivacle, Formosa, la del cacique qom Polvareda en Las Toscas, Santa Fe. Quedan a\u00fan por identificar y restituir miles de restos \u00f3seos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">D. Durante la \u00faltima dictadura militar, se persiguieron, secuestraron, torturaron y asesinaron a miles de personas en centros clandestinos. Se incautaron sus bienes, se cuentan alrededor de 500 beb\u00e9s, ni\u00f1os y ni\u00f1as apropiadxs, nacidxs en cautiverio o secuestradxs con sus padres, que fueron entregadxs a otras familias y privados de su historia, de los cuales se restituy\u00f3 la identidad de 137 hasta la fecha. El Equipo Argentino de Antropolog\u00eda Forense recuper\u00f3 m\u00e1s de 1400 cuerpos e identific\u00f3 a m\u00e1s de 800 personas. Una minor\u00eda fue entregada durante la dictadura a quienes reclamaban por su paradero, como fue el caso, en 1978, de los restos de Laura, hija de Estela de Carlotto, presidenta de la asociaci\u00f3n Abuelas de Plaza de Mayo. Pr\u00e1cticas sistem\u00e1ticas como los \u201cvuelos de la muerte\u201d, la incineraci\u00f3n, el uso de fosas comunes y tumbas NN, y el silencio c\u00f3mplice de los militares y la sociedad civil que fue testigo de estos cr\u00edmenes, mantiene a\u00fan en condici\u00f3n de \u201cdesaparecidxs\u201d a miles de personas. La b\u00fasqueda y el reclamo de lxs familiares y los organismos de derechos humanos, contin\u00faa. En <em>Aparecida<\/em>, Marta Dillon cuenta sobre el momento en que son identificados y restituidos, en 2011, los huesos de su mam\u00e1, Marta Taboada, militante del Frente Revolucionario \u201c17 de octubre\u201d y del Partido Revolucionario de los Obreros Argentinos. En el libro, publicado en 2015, escribe: \u201c\u00bfLa encontraron? \u00bfQu\u00e9 hab\u00edan encontrado de ella? \u00bfPara qu\u00e9 quer\u00eda yo sus huesos? Porque yo los quer\u00eda. Quer\u00eda su cuerpo. De huesos empec\u00e9 a hablar m\u00e1s tarde, frente a la evidencia de unos cuantos palos secos y amarillos iguales a los de cualquiera. (\u2026) Chasquidos de huesos, bolsa de huesos, huesos descarnados sin nada que sostener, ni un dolor que albergar. Como si me debieran un abrazo. Como si fueran m\u00edos. Los hab\u00eda buscado, los hab\u00eda esperado. Los quer\u00eda.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">E. En un informe de la Procuradur\u00eda de Trata y Explotaci\u00f3n de Personas, perteneciente al Ministerio P\u00fablico Fiscal, que va de 1990 a 2013, se cuentan 3231 ni\u00f1as, adolescentes y mujeres adultas cuya condici\u00f3n contin\u00faa siendo la de desaparecidas. A la fecha, otros informes elevan el n\u00famero a unas 5000, cuyo paradero a\u00fan se desconoce. El tr\u00e1fico de personas y la trata son una de las causas principales de estas desapariciones. Si a este n\u00famero agregamos el encarnizamiento con los cuerpos de mujeres, ni\u00f1as, adolescentes y travestis, cometidos en casos de femicidio y travesticidio, la destrucci\u00f3n o desaparici\u00f3n de sus restos, el n\u00famero se eleva.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">F. En <em>La locura de Onelli<\/em> (2012), de Leopoldo Brizuela, Salvatore Onelli, hijo ficticio de Clemente Onelli (1864-1924), y ahora director como su padre del Zoo de La Plata, ante la muerte de Oo, su criada ind\u00edgena, roba el museo de La Plata, vac\u00eda las jaulas y parte en tren con el cuerpo de la ni\u00f1a, varios animales y dos ayudantes, el naturalista Igor Alboff y el taxidermista Kim Yung Ha, hacia la Patagonia. La novela narra esta procesi\u00f3n f\u00fanebre que acontece durante el cincuentenario de La Plata, en 1932, a partir del testimonio de Igor, escriba en el tren, personas que lo ven pasar con asombro, y habladur\u00edas generales. Onelli no habla. Las \u00fanicas palabras que pronuncia a lo largo de la novela, son \u201c\u00a1Asesino, asesino!\u201d, en la primera p\u00e1gina, preso de lo que identifican como su locura. El viaje de esta barca de No\u00e9 moderna, nave de los locos, finaliza al tocar el punto m\u00e1s austral del continente, el Cabo de Hornos, ante lo cual lo \u00fanico que puede decirse es \u201c\u00a1Ah!\u201d. Oo es un enigma, una ni\u00f1a sordomuda cuya identidad se reduce a esa vocal duplicada que se le oye como toda forma de enunciaci\u00f3n ante el mundo extra\u00f1o que la secuestra y la ve crecer. Su cuerpo en tr\u00e1nsito durante la novela se confunde con el de una santa. Es un viaje hacia el origen, una restituci\u00f3n que no acaba de consumarse y una pregunta por el horror que como el nombre secreto de Dios, no puede decirse. Sobre el final de la novela, Igor escribe: \u201c\u00bfQu\u00e9 palabra venimos a decir a esta arena remota (&#8230;)? \u00bfQu\u00e9 palabra somos -el perro pila y yo, despu\u00e9s del largo viaje ahora que el terror nos cierra la garganta y empezamos a o\u00edr, en alas del \u2018viento-que-aqu\u00ed-pega-la-vuelta\u2019, palabras de otros d\u00edas -cacer\u00edas de indios, fusilamientos de peones, incontables naufragios? \u00bfDe esas gradas o barrancas, qu\u00e9 fantasmas nos miran? Vamos, perro pila, vida m\u00eda, vamos. Todo est\u00e1 en guerra aqu\u00ed, a\u00fan. Todo es la guerra.\u201d\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">G. En 2017 se publica en la editorial platense La Comuna, de forma p\u00f3stuma, la novela de Gabriel B\u00e1\u00f1ez, <em>Jitler<\/em>. El autor se quita la vida en 2009, y seg\u00fan cuenta Luis Chitarroni en el pr\u00f3logo, la novela le es entregada por su autor ese mismo a\u00f1o. Con recursos de la novela policial, de investigaci\u00f3n, donde el detective ha sido reemplazado por el periodista, <em>Jitler<\/em> narra muchas cosas. La historia comienza en el contexto de una democracia reci\u00e9n recuperada, cuando para no hablar de Malvinas, el periodista es invitado a escribir una \u201cnota de color\u201d que pueda sortear la papa caliente. Al enterarse de la existencia del \u201cDiccionario er\u00f3tico del R\u00edo de La Plata: ensayo ling\u00fc\u00edstico sobre textos sical\u00edpticos de las regiones del Plata, en espa\u00f1ol popular y lunfardo\u201d (1923), compilado y escrito por Lehmann-Nitsche, director del Departamento de Antropolog\u00eda del Museo de La Plata, entre 1898 y 1930, el periodista se re\u00fane en el dep\u00f3sito de un local de papeler\u00eda en Caballito con un hombre que tiene un ejemplar a la venta. A partir de este momento, se inician las bifurcaciones de una investigaci\u00f3n que viaja hacia el pasado entre pistas falsas y la b\u00fasqueda de unas identidades trastocadas que nunca llegan a establecerse del todo. En este viaje, una emboscada, nos enteramos\u00a0 que a trav\u00e9s de la figura de Lehmann-Nitsche y pasando por el m\u00e9dico Aribert Heim (1914-1992) y el profesor Oswald Menghin (1988-1973), los nazis comienzan a estudiar la Argentina como enclave pol\u00edtico para su establecimiento en el sur. De estos estudios, en donde Lehmann-Nitsche se bambolea entre la vida cient\u00edfica y la prostibularia a trav\u00e9s de su alter ego, Victor Borde, como un Jekyll y Hyde platense, se deduce la hip\u00f3tesis de un Hitler y unos jerarcas nazis homosexuales que ven en la conducta er\u00f3tica de los ind\u00edgenas estudiados por el antrop\u00f3logo alem\u00e1n y en la de los ciudadanos de la noche, una poblaci\u00f3n af\u00edn. El romance con la Argentina, que se encauza en el libro con la llegada de nazis al pa\u00eds, especialmente durante el primer gobierno de Per\u00f3n, desarrolla el asunto y la intriga principal a partir de la pregunta por el paradero de Hitler y las sospechas en torno de su muerte. El libro coquetea con paralelismos y borramientos entre el peronismo, a trav\u00e9s del cuerpo embalsamado de Eva, y el nazismo, a trav\u00e9s del cuerpo embalsamado de Hitler. As\u00ed nace <em>Jitler<\/em>, la forma acriollada ya no del canciller exiliado y vivo, sino de sus restos, una deformaci\u00f3n. La novela es no s\u00f3lo un viaje hacia el pasado, en el que late desde el comienzo la idea de Victor Borde de que \u201cel gerundio es lo que padecemos\u201d, sino tambi\u00e9n el viaje de un cuerpo sin sepultura, disfrazado bajo otros cuerpos. Ya en Argentina, Jitler ingresa al museo de La Plata, donde es reconstruido bajo la figura de un cacique ind\u00edgena, en la cual se superpone la figura de Inacayal, y puesto en exhibici\u00f3n como momia. M\u00e1s tarde, su cuerpo viaja con Oswald Menghin al museo de Chivilcoy, y luego su paradero se pierde. En la novela, de nadie puede decirse que sea quien dice ser, la identidad es un problema que nadie logra resolver. \u201cLo que quedaba: miserias de una melancol\u00eda pol\u00edtica fraguada entre las evidencias, las p\u00e1ginas m\u00e1s ajadas de una trama que nunca, sin embargo, lleg\u00f3 a ser leyenda, ni siquiera en esta ciudad de fascismo grado tres (tomar nota: grado uno para Bah\u00eda Blanca, dos para Mar del Plata). (\u2026) En todo caso, si alguien alguna vez acced\u00eda a sus pormenores, podr\u00eda leerla o interpretarla, mejor dicho, con la pasi\u00f3n del enga\u00f1o, con el fervor necr\u00f3filo que hace del pasado un motivo para el presente. No se trata de exhumar creencias, porque no las hay, sino de confirmar lo que alguna vez cre\u00edmos ser. Testigos de nada, protagonistas de mucho menos\u201d (<em>Jitler<\/em>, Gabriel B\u00e1\u00f1ez).<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">H (la letra invisible). Ant\u00edgona es un personaje de la obra griega que lleva su nombre, escrita por S\u00f3focles, en el 442 a.C. Durante el asedio a Tebas, sus hermanos Polinices y Eteocles se enfrentan y mueren. Creonte, rey de Tebas decide enterrar con honores a Eteocles por su defensa de la ciudad y privar de sepultura a Polinices por su traici\u00f3n. Ant\u00edgona desobedece a Creonte y decide enterrarlo, por lo que es castigada: es encerrada viva en una tumba, donde se ahorca. En Argentina hay dos reescrituras c\u00e9lebres del mito: <em>Ant\u00edgona V\u00e9lez<\/em> (1951) de Leopoldo Marechal, que transcurre en el contexto de la campa\u00f1a del Desierto (su hermano Ignacio se une a los ind\u00edgenas y muere al enfrentarse a Mart\u00edn, estanciero), y <em>Ant\u00edgona Furiosa<\/em> (1986), de Griselda Gambaro, que repone el contexto de la \u00faltima dictadura militar para reclamar por lxs desaparecidxs como lxs sin sepultura.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">2. DESTIERRO-DESENTIERRO<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <em>El erotismo<\/em> (1957), Georges Bataille se refiere a la interdicci\u00f3n sexual y a la de la muerte, como el origen de la represi\u00f3n. Me interesa hablar de las pr\u00e1cticas en torno de la muerte, de eso que se precisa para su asimilaci\u00f3n represiva: la sepultura de los cuerpos. Pienso en las palabras destierro y desentierro, en su origen com\u00fan y en la importancia de tener una tierra. El destierro, vivido desde la antig\u00fcedad como uno de los mayores castigos de la ley humana (condenada al destierro por Jas\u00f3n, la venganza de Medea cobra fuerza), puede ser le\u00eddo en correlaci\u00f3n con el desentierro de los cuerpos o su no entierro, como infracci\u00f3n a una ley divina. El tab\u00fa de los cuerpos circulantes, de los cuerpos sin descanso, parece una especie de maldici\u00f3n y esa maldici\u00f3n se parece a la locura. El lugar de los cuerpos, parece decirnos la historia a trav\u00e9s de la continuidad de los rituales mortuorios, es la tierra. Un cuerpo fuera de la tierra o sin tierra, es una aberraci\u00f3n, un desquiciamiento. El trauma re\u00fane los \u00e9xodos humanos de poblaciones desterradas por el hambre y la guerra, con lxs miles de muertxs sin sepultura, perdidxs o privadxs de su identidad en aniquilaciones colectivas. Quienes permanecen entramadxs a esa falta de tierra de los cuerpos, arrastran el peso de una aver\u00eda cr\u00f3nica. La pregunta es sin embargo, no qu\u00e9 hacer con nuestra locura, sino para volver a su punto desencadenante, qu\u00e9 hacer con los cuerpos. La historia argentina, nuestra literatura tambi\u00e9n, podr\u00eda leerse desde esa clave. De cara a la historia, somos una sociedad necr\u00f3fila. Hablar del deseo es una forma vital de encarar el tema, pero como tema se parece a un desv\u00edo. La pregunta es por los cuerpos.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El plan sistem\u00e1tico de secuestro y desaparici\u00f3n de personas que llev\u00f3 a cabo la \u00faltima dictadura militar, se potencia como respuesta y horror por esa corriente subterr\u00e1nea que ven\u00eda de manera dispersa haciendo de los cuerpos sin tierra la encarnadura de un poder sobrenatural. Lxs desaparecidxs no son cuerpos ausentes sino cuerpos perdidxs. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n?, nos preguntamos todxs. Los dictadores se arrogan el derecho de decidir sobre el final descanso y establecer un castigo divino: no ser\u00e1s enterrado, no tendr\u00e1s paz. En esta usurpaci\u00f3n se sustenta su poder. No hay dictador que no sea tambi\u00e9n megal\u00f3mano. Los verdaderos tiranos no solo buscan aniquilar a quienes consideran sus contrincantes, sino que adem\u00e1s hacen escarnio p\u00fablico de sus cuerpos, desentierran sus huesos, los exhiben, los manipulan, los guardan para s\u00ed, como si fueran de su propiedad, en el prop\u00f3sito de disolver identidades. Esos tiranos pueden ser figuras p\u00fablicas, o tambi\u00e9n, personas an\u00f3nimas capturadas por una caricatura desmesurada: femicidas, tratantes, mafiosos. El vac\u00edo que abren donde hubo un cuerpo vivo, es lo aberrante en la historia del siglo XX argentino.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">3. EL ORIGEN DE LA PATRIA<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El historiador Javier Tr\u00edmboli distingue entre periodos para pensar la relaci\u00f3n de nuestra sociedad con la historia. Del \u201876 al 2001, el fen\u00f3meno paulatino de borramiento o clandestinizaci\u00f3n del pasado como cosa viva desde el \u00e1mbito de lo p\u00fablico, coincid\u00eda con una mirada de la historia cristalizada en sujetos (el pr\u00f3cer) y acontecimientos estancos (las fechas del calendario patrio), con una demonizaci\u00f3n de la participaci\u00f3n pol\u00edtica y una berretizaci\u00f3n del discurso y la vida p\u00fablica encarnada por los gobiernos de Menem. Los primeros movimientos de recuperaci\u00f3n del pasado reciente con el retorno democr\u00e1tico en los \u201880 y la primavera alfonsinista, asumieron la forma de un sello de cierre, de algo definitivo, el nunca m\u00e1s del \u201cNunca m\u00e1s\u201d. Despu\u00e9s, el tab\u00fa, la marginalizaci\u00f3n de las organizaciones de familiares y los pactos esp\u00fareos. El pueblo politizado se hizo punk, la vida animosa, rebelde. El rock fue la expresi\u00f3n cultural de una nueva resistencia. Quienes crecimos durante esas dos d\u00e9cadas e hicimos nuestra experiencia de escolarizaci\u00f3n, recibimos la marca de un fuerte rechazo a las instituciones, la militancia como estigma y el miedo a la polic\u00eda, a las racias, a las desapariciones en democracia. Todo esto se parece a la expresi\u00f3n social de un trauma. Cuando el horror te respira en la nuca, pocxs se animan a girar la cabeza. Una forma de sobrevivir.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Con la llegada del nuevo siglo, a partir de la crisis del 2001, su no va m\u00e1s, y luego los gobiernos de N\u00e9stor y Cristina Kirchner, un nuevo aliento nos sacudi\u00f3 los huesos, expandiendo el \u00e1nimo social hacia atr\u00e1s. Sospecho que cada momento hist\u00f3rico refunda su pasado, necesita inventarse un origen. Durante este periodo, la pregunta por la violencia desplaz\u00f3 el origen de la patria del momento independentista, o de los enfrentamientos entre federales y unitarios, a la Campa\u00f1a del Desierto. Las restituciones de restos \u00f3seos a los pueblos originarios, el paulatino y a\u00fan inconcluso reconocimiento de sus identidades, el reconocimiento de otras identidades hasta entonces perseguidas, el inter\u00e9s por las mal llamadas \u201cminor\u00edas\u201d, incluidas las mujeres, las trans, las lesbianas, los gays, la incorporaci\u00f3n al Estado de varias organizaciones ligadas a los derechos humanos, toman envi\u00f3n en este contexto. Los textos literarios de Brizuela y de B\u00e1\u00f1ez atr\u00e1s mencionados, que piensan la historia como continuidad y ubican el origen de la patria en la Campa\u00f1a del Desierto, tambi\u00e9n pertenecen a este periodo. El libro de Brizuela es escrito entre el 2001 y el 2005, el de B\u00e1\u00f1ez en 2009.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Si el movimiento que desencadena el primer peronismo necesita pensar el origen de la patria retornando a la figura de Rosas, a la lucha entre unitarios y federales; el movimiento iniciado por el 2001, vuelve a la figura de Roca y al primer genocidio en nuestro pa\u00eds llevado a cabo por el Estado. Las violencias que narran son distintas: en el primer caso, dos facciones enfrentadas, desarrollando su lucha a trav\u00e9s de los a\u00f1os, pero conviviendo en suelo argentino, m\u00e1s all\u00e1 de la asunci\u00f3n de conquistas y derrotas, de exilios y retornos; en el segundo caso, un sector encarnado por el Estado cae sobre otro sector encarnado por una parte de la poblaci\u00f3n reconocida como esp\u00farea, asumida como enemiga, no en una guerra, como quisieron tambi\u00e9n contar los a\u00f1os \u201870, sino en un movimiento de usurpaci\u00f3n, despojamiento y aniquilaci\u00f3n. Quiz\u00e1s la pregunta que buscaba refundar la patria en el nuevo milenio haya sido c\u00f3mo volver de una aniquilaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">4. CUERPOS VIRTUALES<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A la pregunta por los cuerpos, el movimiento antrop\u00f3fago de Andrade en Brasil, le introdujo una variante latinoamericana. Los cuerpos no se entierran, se incorporan como alimento en funci\u00f3n sagrada. La met\u00e1fora cobra significado en el contexto de la colonizaci\u00f3n, como una resignificaci\u00f3n de la muerte y ante el exterminio de los pueblos ind\u00edgenas a manos de espa\u00f1oles y portugueses. La tierra son los cuerpos, los cuerpos de los vivos, de quienes sobrevivimos como argamasa de la historia. La identificaci\u00f3n del cuerpo con la tierra, dar\u00e1 lugar a las corrientes de pensamiento latinoamericano.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero el momento actual hist\u00f3rico es otro. Cu\u00e1l, a\u00fan no sabemos. El proceso iniciado en el 2001, parece haberse interrumpido o debilitado por el peso de los acontecimientos que tienen como centro la pandemia mundial del COVID-19, en 2020 y 2021. Durante ese periodo, millones de cuerpos debieron ser aislados y los muertos privados de sus rituales de sepultura. El enfermo era separado y si mor\u00eda, lo hac\u00eda en un espacio as\u00e9ptico e impersonal, lejos de familiares y seres queridos, para ser m\u00e1s tarde entregado, con id\u00e9ntica asepsia, bajo la forma de cenizas. Una descorporalizaci\u00f3n de la muerte, materia para el aire, se complementaba con la prohibici\u00f3n de velorios u otros rituales p\u00fablicos y colectivos, de socializaci\u00f3n de la experiencia f\u00fanebre.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Esta desrealizaci\u00f3n de los cuerpos, encuentra su entorno ideal en la virtualizaci\u00f3n de la vida que trajo aparejada el avance de las nuevas tecnolog\u00edas y de las redes sociales, el nuevo tipo de subjetividades que se han formado en su uso, y ahora la inteligencia artificial. Entre miles de im\u00e1genes, la muerte parece haber perdido su peso disruptivo, y la vida haberse convertido en un espect\u00e1culo ef\u00edmero. \u00bfQu\u00e9 soportan hoy los cuerpos? \u00bfQu\u00e9 es hoy un cuerpo? Deja de latir un coraz\u00f3n, pero una red social con el nombre de la persona que lo identificaba, contin\u00faa en funcionamiento, recibiendo y enviando se\u00f1ales m\u00e1s all\u00e1 de la muerte. El algoritmo como nuevo latido. La inteligencia artificial usurpando una voz, recreando im\u00e1genes de lo vital para la fantas\u00eda colectiva.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfSeguimos siendo una sociedad necr\u00f3fila? \u00bfNuestro destino contin\u00faa unido a los cuerpos sin sepultura? \u00bfSiguen siendo los cuerpos el vac\u00edo en torno del cual giramos produciendo im\u00e1genes y sentidos para la historia? \u00bfSiguen convoc\u00e1ndonos los cuerpos como nudo fundamental de nuestro devenir hist\u00f3rico? \u00bfSiguen siendo los cuerpos un s\u00edmbolo de la vida social? \u00bfEs posible una historia sin cuerpos? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el hito de origen que nos sirva para ver y contar lo que hoy nos pasa, lo que vivimos a diario y su relaci\u00f3n con el tiempo que dejamos atr\u00e1s? \u00bfReemprenderemos los caminos de la pol\u00edtica? \u00bfVolver\u00e1n los cuerpos, su experiencia material, a enhebrar sentidos? \u00bfLograremos enterrar a nuestros muertos?<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nPor\u00a0<strong>Tamara Rutinelli<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Trent Parke<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; 1. EL DESFILE DE LOS CUERPOS A. Eva Per\u00f3n muere a las 20:25 del 26 de julio de 1952. Horas despu\u00e9s, el doctor Pedro Ara inicia el proceso de embalsamamiento del cuerpo. Es velada durante 13 d\u00edas. Tres millones de personas hacen interminables filas para despedirla. 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