{"id":5521,"date":"2024-10-04T15:49:39","date_gmt":"2024-10-04T18:49:39","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5521"},"modified":"2024-10-04T15:49:52","modified_gmt":"2024-10-04T18:49:52","slug":"versiones-y-alias-de-pinochet-por-nicolas-campos-farfan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/10\/04\/versiones-y-alias-de-pinochet-por-nicolas-campos-farfan\/","title":{"rendered":"Versiones y alias de Pinochet \u2013 Por Nicol\u00e1s Campos Farf\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A una amiga le pregunt\u00e9 qu\u00e9 so\u00f1\u00f3 la noche anterior. Muchas veces acudo a ese comod\u00edn por defecto, cuando ya no s\u00e9 qu\u00e9 decir. Ayuda a conducir las conversaciones hacia lugares divertidos o menos predecibles.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El sue\u00f1o \u2014el cual la hizo despertarse llorando, me anticip\u00f3\u2014 fue torn\u00e1ndose cada vez m\u00e1s angustiante. A la mitad de una fiesta familiar, que primero parec\u00eda cansina y despu\u00e9s se fue hizo inc\u00f3moda, donde sea que mirara, todos los rostros estaban tensos, y ella no consegu\u00eda averiguar la raz\u00f3n. Recorri\u00f3 los pasillos del departamento y de repente, al entrar a un dormitorio, se encontr\u00f3 con Augusto Pinochet, y esa presencia le pareci\u00f3 insoportable, m\u00e1s a\u00fan en ese \u00e1mbito, porque consideraba que pon\u00eda en riesgo a todos sus seres queridos. Y en alg\u00fan momento el miedo y la angustia se le hicieron tan intensos que despert\u00f3.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Me pareci\u00f3 natural que cualquier chileno de bien tenga sue\u00f1os desagradables con Pinochet, pero tambi\u00e9n me cost\u00f3 comprender de inmediato su angustia. Pese a que Pinochet es un personaje hist\u00f3ricamente repulsivo y desde luego siniestro, siempre en mi familia se practic\u00f3 el juego muy chileno y banal de convertir su figura en la de un viejito rid\u00edculo, atorrante, senil, m\u00e1s p\u00edcaro que perverso. Le calzaban apodos que siempre ten\u00edan algo de inocente, o en cierta forma eran atenuaciones: Pinocho, el Tata. Lo mismo se sol\u00eda practicar en la televisi\u00f3n, seg\u00fan me acuerdo, sobre todo lo hac\u00edan los humoristas, imitando el tono ladino de la voz, y le citaban un \u201caqu\u00ed no se mueve una hoja sin que yo lo sepa\u201d o un \u201cno me acuerdo, pero no es cierto, y si fue cierto, no me acuerdo\u201d, todo esto para al final no nombrarlo, cosa que pod\u00eda generar pifias en el p\u00fablico o, peor, unos pocos pero resonantes aplausos. Y en los noticieros, claro que sin usar apodos, tambi\u00e9n recurr\u00edan a un tono atenuador para restar gravedad a que un dictador siguiera ejerciendo poder, ocupando incluso un esca\u00f1o designado en el senado.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En el teatro municipal de Valpara\u00edso, hace veinte a\u00f1os, fui a una proyecci\u00f3n de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Exorcista<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Friedkin. Ya avanzada la pel\u00edcula, que es de terror pero a la vez es un largo y minucioso procedimiento de exorcismo y un examen de fe para el sacerdote que lleva a cabo dicho exorcismo, muchos de los asistentes tomaron la opci\u00f3n de re\u00edrse ante algunas de las escenas que deben haberles parecido m\u00e1s agotadoras. El miedo o el posible miedo, digamos, se les desactiv\u00f3. Ellos o alg\u00fan mecanismo de defensa en sus subconscientes optaron por desactivar cualquier posibilidad de trauma. Prefirieron transformar parte del horror en un chiste.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El mismo mecanismo, me parece, se ha puesto en marcha en algunas ficciones chilenas. Ante un pudor o una incapacidad o derechamente un miedo a afrontar un horror del que muchas veces no podemos saber tanto y ha sido escondido y negado, no pocos han escrito versiones de Pinochet de tono m\u00e1s o menos jocoso o ir\u00f3nico, o de plano delirante.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Bola\u00f1o en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nocturno de Chile<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> lo retrata como uno de los alumnos que asisten a unas clases de marxismo dictadas a toda la Junta Militar por el protagonista de la novela, un alter ego del cr\u00edtico y sacerdote Ignacio Valente, miembro del Opus Dei. All\u00ed destaca como el alumno m\u00e1s dedicado, quien termina por considerarse superior a los presidentes que lo precedieron porque, a diferencia de ellos, \u00e9l escribi\u00f3 libros, por m\u00e1s que fueran de geopol\u00edtica y pseudo historia, redactados por negros literarios y repletos de plagios, y m\u00e1s encima en editoriales militares. Es una versi\u00f3n de Pinochet muy semejante a la retratada en el libro del periodista Juan Crist\u00f3bal Pe\u00f1a, sobre su biblioteca: un sujeto necesitado de legitimidad intelectual, siempre rapi\u00f1ando libros antiguos de bibliotecas p\u00fablicas para conformar su propia colecci\u00f3n, cuyo valor lleg\u00f3 a estimarse en m\u00e1s de dos millones de d\u00f3lares.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Germ\u00e1n Mar\u00edn, en su primera trilog\u00eda, la autobiogr\u00e1fica, cuenta que cuando rindi\u00f3 el servicio militar en los cincuenta coincidi\u00f3 con Pinochet, quien era comandante de compa\u00f1\u00eda. Sobre \u00e9l escribi\u00f3: \u201cno era mejor ni peor que cualquier otro oficial intermedio de la Escuela, aunque se diferenciaba por exhibir uno o dos puntos m\u00e1s altos de inmisericordia cuando montaba en c\u00f3lera\u201d. Y en otro pasaje, que hoy no pude encontrar, me acuerdo que subrayaba lo casposo que era, que a todos sus movimientos les segu\u00eda una verdadera explosi\u00f3n de caspa agit\u00e1ndose por el aire.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Esas han sido, hasta hace poco, las \u00fanicas apariciones que he le\u00eddo de Pinochet en ficci\u00f3n. Nunca, que yo sepa, ha sido personaje principal de ninguna novela. Tampoco de una pel\u00edcula.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">S\u00ed figura en comics. Ese g\u00e9nero tiene ciertas facultades que han facilitado su uso como personaje, pero no s\u00e9 si corresponda divagar ac\u00e1 al respecto. Tambi\u00e9n toca consignar que lo han ocupado no \u00fanicamente en tono de parodia: en un par de obras, los autores se han atrevido a indagar sobre su vida y sus obsesiones.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pero en el resto de la ficci\u00f3n ha ejercido como una suerte de centro negro u hoyo negro. Ya sea por asco o por miedo, o por ambas cosas.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Se le ha parodiado y despreciado, pero s\u00f3lo en la parte de su historia que es posible convertir en chiste, claro. Porque el horror verdadero ni siquiera se puede mostrar, porque no s\u00f3lo hiere y violenta, sino que tambi\u00e9n puede llegar a tener el efecto posterior de dejarnos un tanto anestesiados. Y porque en estos lares donde a\u00fan no escasean las fosas comunes y los cuerpos sin sepultar, un sentido del humor brutal, si no se han llevado a cabo los m\u00ednimos duelos, obvio, no ser\u00eda lo decente.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Ante todo ha imperado el pudor, un cuidado de no falsificar la verdad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">De hecho, no parece que nadie haya parodiado o hecho versiones m\u00e1s raras de Pinochet que \u00e9l mismo, que tambi\u00e9n se agenci\u00f3 otros alias u otras identidades. Se llam\u00f3 Augusto Pinochet pero a veces Daniel L\u00f3pez o Jos\u00e9 Ram\u00f3n Ugarte, que eran sus nombres falsos en cuentas de bancos extranjeros. Para sus pasaportes falsos se sac\u00f3 fotograf\u00edas impresionantes por lo burdas, en las que parece jugar al inc\u00f3gnito, o un personaje del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Adivina qui\u00e9n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Tiene nacionalidad chilena, pero quiz\u00e1, dicen algunas teor\u00edas que algunos pinochetistas niegan, naci\u00f3 en Per\u00fa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sorprende que reci\u00e9n en el a\u00f1o 2023 se estren\u00f3 la primera pel\u00edcula que lo ubica en el lugar central: <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Conde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de Pablo Larra\u00edn, que lo desplaza al terreno de las pel\u00edculas de monstruos, en un cuento de terror sat\u00edrico \u2013o algo as\u00ed\u2013 con tintes g\u00f3ticos donde \u00e9l ahora es un vampiro, lo cual no s\u00e9 si es arriesgado, pero es decidor y se acerca un poco \u2013muy poco\u2013 a esa verdad que resulta obscena de retratar. Tiene una escena donde el personaje de Miguel Krasnoff, el Renfield de rigor de este Dr\u00e1cula, le espeta algo as\u00ed como \u201cA usted lo que le interesaba es el dinero; a m\u00ed lo que me gustaba era matar\u201d, a lo que Pinochet contesta picado: \u201c\u00a1A m\u00ed tambi\u00e9n me gustaba matar!\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La pel\u00edcula quiere a ratos ser una comedia, y muchos aspectos de la trama son de brocha gorda, pero porque as\u00ed lo quisieron sus realizadores. Las comedias, qu\u00e9 se le va a hacer, tienden a ser, sino incongruentes, primitivas e instintivas, y para funcionar necesitan alejarse de las complejidades que reviste un caso as\u00ed. Aunque Jaime Vadell, el actor que encarna a este vampiro ex dictador, menos mal, no lo imita en sus gestos m\u00e1s caricaturescos, e incluso como vampiro su representaci\u00f3n es levemente at\u00edpica: este Pinochet piensa demasiado, es culposo.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No disfrut\u00e9 mucho <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Conde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, pero es problem\u00e1tica en un sentido interesante. Se puede decir que en el fondo no se trata del verdadero Pinochet sino de un eco suyo, que en este caso proviene de la imagen famosa capturada por el fot\u00f3grafo holand\u00e9s Chas Gerretsen, es decir, la de Pinochet con el uniforme prusiano, las gafas ahumadas y, en especial, la espantosa capa. Es una imagen tan elocuente de un dictador, que da la apariencia de que no hace falta explicar m\u00e1s. De esa imagen se hicieron much\u00edsimas parodias, sobre todo en Europa.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n es posible, como sugiri\u00f3 el cr\u00edtico Christian Ram\u00edrez, que la idea de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Conde<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> provenga de la portada y la contraportada que public\u00f3 el pasqu\u00edn The Clinic tras la muerte de Pinochet. Era un d\u00edptico de im\u00e1genes: adelante la captura de \u00e9l muerto detr\u00e1s del vidrio de su ata\u00fad, y atr\u00e1s la de \u00e9l tambi\u00e9n en el mismo lugar y con la misma postura, pero esta vez con un ojo abierto y con un globo de di\u00e1logo en el que se le\u00eda algo as\u00ed como \u201c\u00a1cuidado!\u201d o, m\u00e1s en chileno: \u201c\u00a1cuidadito!\u201d. Y, tanto en el caso de esta pel\u00edcula como en la portada, no se sabe si se est\u00e1 representando un temor o un anhelo oculto de la gente de The Clinic. Porque, por cierto, si bien se entiende que se quiere decir que Pinochet es como un tumor inextirpable para los chilenos, tal como el sistema econ\u00f3mico que nos enquist\u00f3, tambi\u00e9n subyace algo sospechoso en este gesto de estirar la vida del dictador con prop\u00f3sitos no tan claros.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">No la disfrut\u00e9 mucho la pel\u00edcula, pero no me animo a detestarla tal como ya lo hicieron, o se creyeron obligados a hacerlo, tantos supuestos bienpensantes de izquierda como uno. Nuestra visualizaci\u00f3n de la obra ac\u00e1 queda ensombrecida por las mismas aprensiones que, sin que las tengamos claras, llevaron a que nunca antes existiera una pel\u00edcula donde Pinochet fuera protagonista, ya sea por miedo o por asco. Muchos dijeron quedar decepcionados de que no se contara toda la verdad del caso, lo cual es, derechamente, oponer la pel\u00edcula a otra que se imaginaron y con la que nunca va a poder competir. Que esa historia parezca para muchos de nosotros un libro abierto no implica que debiera aparecer tal cual en la pel\u00edcula.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A lo mejor, no tiene tanto caso analizar la pel\u00edcula todav\u00eda, y basta con consignar que en el 2023 Pinochet se volvi\u00f3 un vampiro. Salvador Allende se transform\u00f3, ya desde su \u00faltimo discurso y desde que fue asesinado en La Moneda, por supuesto, en un fantasma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Para ir terminando, alguien m\u00e1s vio a Pinochet como un fantasma: Armando Uribe. \u00c9l elabor\u00f3 una teor\u00eda donde opera como un arquetipo: \u201cPara nosotros Pinochet es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">unheimlich<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. O <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">uncanny<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, y nos produce <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">une inquietante etrangete<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">; pero a la vez corresponde a algo que sentimos muy propio desde antiguo; lo percibimos oscuramente, con disgusto y placer ambiguos. Es un misterio de la psique chilena (y acaso de otras partes y \u00e9pocas)\u201d. Y tambi\u00e9n dijo: \u201cEste proceso no terminar\u00e1 jam\u00e1s. \/ Es el de una figura que ha existido desde muy antiguo, y volver\u00e1 a repetirse (como un terremoto) cuando no se lo espera. \/ Pobre g\u00e9nero humano. (\u2026) \/\/ Es que el protagonista es otra cosa que hombre carne con huesos. \/ La palabra arquetipo es desagradable, pero existe. Y la cosa que significa aletea entre nosotros desprendi\u00e9ndose de las subterr\u00e1neas cuevas de debajo de la conciencia.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">A \u00e9l, a Uribe, quiero dejarle la \u00faltima palabra esta vez. Quiz\u00e1 su manera de entender al dictador se acerca m\u00e1s al miedo que afligi\u00f3 a mi amiga en su sue\u00f1o. Ese miedo, curiosamente, no estuvo mediado por im\u00e1genes o met\u00e1foras, fue una suerte de miedo puro.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Nicol\u00e1s Campos Farf\u00e1n<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A una amiga le pregunt\u00e9 qu\u00e9 so\u00f1\u00f3 la noche anterior. Muchas veces acudo a ese comod\u00edn por defecto, cuando ya no s\u00e9 qu\u00e9 decir. Ayuda a conducir las conversaciones hacia lugares divertidos o menos predecibles. El sue\u00f1o \u2014el cual la hizo despertarse llorando, me anticip\u00f3\u2014 fue torn\u00e1ndose cada vez m\u00e1s angustiante. 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