{"id":5496,"date":"2024-09-24T17:33:54","date_gmt":"2024-09-24T20:33:54","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5496"},"modified":"2024-09-24T17:39:06","modified_gmt":"2024-09-24T20:39:06","slug":"lo-que-fue-ya-no-esta-sobre-nada-de-felipe-caro-por-claudia-jara-bruzzone","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/09\/24\/lo-que-fue-ya-no-esta-sobre-nada-de-felipe-caro-por-claudia-jara-bruzzone\/","title":{"rendered":"Lo que fue ya no est\u00e1 \u2013 Sobre Nada de Felipe Caro \u2013 Por Claudia Jara Bruzzone"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Felipe Caro P\u00e9rez es uno de los autores temuquenses m\u00e1s relevantes de los nacidos en la d\u00e9cada del 80, toda su formaci\u00f3n personal y literaria se encuentra vinculada al territorio, all\u00ed conoci\u00f3 a Guido Eytel y particip\u00f3 en los talleres literarios liderados por el escritor. Su actitud juvenil y \u00e1crata lo llev\u00f3 tempranamente a desconfiar de los conductos regulares, por lo que lejos de esperar que \u00e9l mismo o sus coterr\u00e1neos fueran \u201cvistos o descubiertos\u201d por alguna editorial capitalina comenz\u00f3 el levantamiento de una serie de micro editoriales que a la fecha mantienen cierto culto local: Poleo Ediciones y Ven\u00e9rea Violenta fueron, en la d\u00e9cada pasada, las responsables de publicar las primeras obras de un pu\u00f1ado de autores en Temuco.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Conoc\u00ed a Felipe el a\u00f1o 2010, un par de semanas antes que publicara <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Hija<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, su primer libro. Atesoro el recuerdo de este primer encuentro como uno de esos instantes de no retorno, un crucial arribo que inici\u00f3 mi propio periplo por la literatura, desde entonces navegamos juntos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por esos j\u00f3venes 2010 la escritura de Felipe Caro ya tomaba distancia de las fuertes voces masculinas a las que la literatura temucana nos ten\u00eda acostumbrados. Lo dom\u00e9stico y por ende la familia son referentes constantes de su primera obra. Caro ostentaba as\u00ed un incipiente empuje hacia lo sentimental, un registro intimista que reviste con la contemplaci\u00f3n del espacio circundante.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Esta observaci\u00f3n del mapa territorial se despliega con genialidad, en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nadir<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u2013obra publicada por Bogavantes en 2017\u2013 donde la voz po\u00e9tica construida por Caro posee la singularidad de un observador minucioso, donde la palabra transita por ese Temuco del que no se aleja, desde donde \u201cresiste\u201d, como escribe en el poema <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El ruido de la ciudad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u201caun resisto vivir en Temuco, \/ como lo hace mi padre en m\u00ed\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Este v\u00ednculo con la ciudad lo lleva a crear una poes\u00eda que, por la econom\u00eda de sus versos y la honestidad de los significados construidos, podr\u00eda hermanarse al objetivismo po\u00e9tico y no obstante el escritor transita con comodidad por su mundo interior. As\u00ed mientras recorre la ciudad, los pasajes y calles son escenario para la tensi\u00f3n personal, expresando a trav\u00e9s de ese mundo privado las tensiones sociales de lo exterior.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Una especie de micropol\u00edtica que su poes\u00eda desarrollar\u00e1 con \u00e9xito en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pieza Pa\u00eds<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, publicado en 2021 a trav\u00e9s de su \u00faltimo proyecto editorial Libros del perro escondido. Esta \u00faltima obra es un peque\u00f1o libro objeto en donde Caro tensa el lenguaje hasta lo cr\u00edptico del silencio. En esa misma oscuridad surge la palabra. Toda reflexi\u00f3n ontol\u00f3gica en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Pieza Pa\u00eds<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es atravesada tambi\u00e9n por su relaci\u00f3n con el lenguaje \u201cLa pieza creci\u00f3 desde el primer sonido gutural;\/ una oraci\u00f3n\/ dibujando un par de ojos.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Tiene cierta l\u00f3gica que todo lo anteriormente descrito se despliegue arm\u00f3nicamente en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">NADA o el vac\u00edo observable del espacio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, su \u00faltima obra y con la que obtiene el premio de poes\u00eda Yosuke Kuramochi otorgado el 2023 por la Universidad Cat\u00f3lica de Temuco. Aqu\u00ed Caro utiliza la voz de un astronauta que orbitando la galaxia contempla la inmensidad espacial y personal. En el vac\u00edo del espacio aparecen las interrogantes y tambi\u00e9n las respuestas, como al final de su poema <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Motores de combusti\u00f3n interna o par\u00e1bola del \u00edmpetu de los finales:<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u201cSe vuelve a mirar\/ estrellas\/ como si fuese\/ la primera vez\/. La oscuridad trazar\u00e1\/ rutas a otras despedidas\/ que intentan pronunciar otras voces, \/ otros labios.\u201d\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En su \u00f3rbita este hablante\/ astronauta relata en clave l\u00edrica el viaje desde el punto orbital m\u00e1s lejano, el AFELIO, en el transcurso de la lectura este recorrido nos acerca inexorablemente al PERIHELIO o punto m\u00e1s cercano desde el objeto al sol. Para lograr este recorrido el\u00edptico, Caro juega con los t\u00edtulo de los textos, cada texto que integra Afelio o Perihelio tiene su equivalencia, en ocasiones id\u00e9ntica y otras \u00fanicamente alterado por lo que contin\u00faa despu\u00e9s de la conjunci\u00f3n o, a modo de ejemplo, la obra inicia con un poema titulado <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Valentina Tereshkova o la vuelta al mundo de casi tres d\u00edas luego de ordenar los papeles del escritorio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, esto ser\u00eda el punto m\u00e1s distante al sol; por su parte Perihelio, finaliza con el poema <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Valentina Tereshkova o nuevos lugares para escuchar viejas canciones<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Hay una intenci\u00f3n t\u00e1cita de cerrar los recorridos, identificable a trav\u00e9s de la equivalencia de los poemas, sin embargo, el final de la traves\u00eda no guarda optimismo, m\u00e1s bien resignaci\u00f3n.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La lectura de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> supone entonces una traves\u00eda espacial sin protagonistas heroicos, es m\u00e1s bien un viaje a las profundidades de uno mismo, de los propios fantasmas y recuerdos que vamos descubriendo a medida exploramos la inmensidad espacial. La estaci\u00f3n espacial MIR, la observaci\u00f3n de las perseidas, el fracasado vuelo de Gagarin, todas estas claves configuran el primer plano espacial que prontamente en la lectura da lugar a la vivencia terrestre, como en el poema <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Constante de Hubble o la necesidad de medir las distancias que nos separan<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, porque, as\u00ed como el vac\u00edo del espacio continua en su infinita expansi\u00f3n, la distancia que se genera entre dos seres que han dejado de amarse crece exponencialmente de la misma forma.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Nada<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> el hablante po\u00e9tico toma distancia para comprender su realidad desde la m\u00e1s absoluta contemplaci\u00f3n, una contemplaci\u00f3n que bien puede lograrse en el espacio, pues como versa la poeta china Lan Lan \u201cSeguro hay una soledad m\u00e1s grande, por eso existe el cielo estrellado\u201d. Y Felipe Caro, por lo le\u00eddo, seguro conoce de cielos estrellados.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p>Por\u00a0<strong>Claudia Jara Bruzzone<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Luigi Ghirri<\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-5497\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Captura-de-pantalla-2024-09-24-a-las-5.30.42\u202fp.-m.png\" alt=\"\" width=\"366\" height=\"611\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Captura-de-pantalla-2024-09-24-a-las-5.30.42\u202fp.-m.png 504w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/09\/Captura-de-pantalla-2024-09-24-a-las-5.30.42\u202fp.-m-180x300.png 180w\" sizes=\"auto, (max-width: 366px) 100vw, 366px\" \/><\/p>\n<p>Nada<br \/>\nFelipe Caro P\u00e9rez<br \/>\n2024<br \/>\nEdiciones UCT<br \/>\nTemuco<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Felipe Caro P\u00e9rez es uno de los autores temuquenses m\u00e1s relevantes de los nacidos en la d\u00e9cada del 80, toda su formaci\u00f3n personal y literaria se encuentra vinculada al territorio, all\u00ed conoci\u00f3 a Guido Eytel y particip\u00f3 en los talleres literarios liderados por el escritor. 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