{"id":5402,"date":"2024-08-06T16:40:02","date_gmt":"2024-08-06T19:40:02","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5402"},"modified":"2024-08-06T16:40:20","modified_gmt":"2024-08-06T19:40:20","slug":"sobre-poemas-dentales-de-javier-mansilla-por-catalina-duhalde","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/08\/06\/sobre-poemas-dentales-de-javier-mansilla-por-catalina-duhalde\/","title":{"rendered":"Sobre Poemas dentales de Javier Mansilla \u2013 Por Catalina Duhalde"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los dientes han sido siempre un tema en las sociedades. En origen, no es una preocupaci\u00f3n occidentalizada, ni mucho menos reciente. En muchos pueblos antecesores tambi\u00e9n han ocupado un espacio dentro del \u00e1mbito sociocultural tanto en la esfera individual como comunitaria, sea en vida o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">post mortem<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">: advertir jerarqu\u00edas sociales, estado civil, adornar el cuerpo o para fines rituales, espirituales o religiosos. Estos antecedentes no est\u00e1n muy alejados de las culturas contempor\u00e1neas, quienes practicamos la modificaci\u00f3n dental con prop\u00f3sitos similares: siendo la est\u00e9tica y la salud las m\u00e1s comunes, por supuesto, supeditada a pol\u00edticas p\u00fablicas, brechas sociales y problem\u00e1ticas actuales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El ejercicio de abrir este libro \u2013de anverso blanco y reverso rosado, casi como una boca\u2013 es muy similar a descarnar la cut\u00edcula de un dedo: se escudri\u00f1a entre sus pliegues, obsesivamente, hasta que se arranca un pedazo de piel, obteniendo una parad\u00f3jica reacci\u00f3n de placer y disgusto. Desde sus p\u00e1ginas brota algo org\u00e1nico \u2013no sangre como cuando ya no s\u00f3lo se desgarra dermis, sino tambi\u00e9n epidermis, llegando al vaso sangu\u00edneo\u2013, formas desprendidas de varios or\u00edgenes pero que, en su conjunto, se nos presentan anat\u00f3micamente. En este sentido, es un desaf\u00edo conceptual, puesto que a ratos obliga a acercarse a un c\u00f3digo del habla espec\u00edfico.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El primer cap\u00edtulo se presenta como \u201cOclusi\u00f3n parafuncional\u201d, el cual nos vaticina, desde una jerga m\u00e9dica, el contacto entre superficies dentales, pero no s\u00f3lo eso, sino esa parte del sistema masticatorio que describe actividades no funcionales y, en algunos casos, da\u00f1inas para el propio cuerpo, como el bruxismo, mordisqueo de u\u00f1as, labio o lengua, etc. Im\u00e1genes develan una serie de objetos, de origen natural (como los cuescos) o manipulaci\u00f3n industrial (como las tapas de l\u00e1piz). Todos tienen algo en com\u00fan: han pasado por la boca, por los dientes: cuescos, tapas, u\u00f1as, vasos, l\u00e1pices, tenedores, bombillas, palos de helado, huesos, gomas, todos ro\u00eddos por oclusiones parafuncionales en una serie de fotos que perturban y modelan artefactos o escenas estridentes, im\u00e1genes sinest\u00e9sicas que pasman los dientes de fr\u00edo. En este ejercicio escult\u00f3rico de trasfondo po\u00e9tico -y tambi\u00e9n social, si se quiere- tenemos seguridad de la manipulaci\u00f3n de los objetos a nivel art\u00edstico, pero sobre todo mediante la huella humana de la mordedura man\u00edaca. Objetos que, en su composici\u00f3n, declaran algo est\u00e9tico en dos niveles: el visible, el art\u00edstico de los objetos pensados de cierta manera y dentro del circuito del arte; y el invisible, el de sus indicios, el que tiene que ver con lo est\u00e9tico del cuerpo, quiz\u00e1s de u\u00f1as mordidas, de dientes picados y todo lo que eso podr\u00eda significar socialmente hablando. No deja de parecerme curiosa la paleta crom\u00e1tica de este primer apartado que exhibe una serie de objetos, de origen natural o industrial, pero bajo un velo de colores m\u00e1s bien org\u00e1nicos: plasticina rosada que sujeta una estructura \u00f3sea, lo que se arma autom\u00e1ticamente, en nuestro imaginario, como una emulaci\u00f3n de alguna parte del cuerpo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Luego, diez poemas de objetos ro\u00eddos pesados por gramos, los que comestibles o no, nos dan relato de situaciones cotidianas: un tenedor mordido que antes llev\u00f3 helado de mango a la boca, una bombilla masticada que antes dren\u00f3 200 cc. de leche, el cuesco de un durazno o unos huesos de pollo que sirvieron como alimento, unos cuescos de aceitunas que acompa\u00f1aron un viernes de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">snacks<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y cervezas. Todas descritas de manera cl\u00ednica: su utilidad, su contexto, su peso, casi como una ficha contextual. Tras esto, en el mismo cap\u00edtulo, hay un apartado de poemas bajo el t\u00edtulo de \u201cH\u00e1bitos parafuncionales\u201d, aquellos movimientos que realizamos de forma inconsciente al hablar y comer, dos elementos vitales para la subsistencia: comunicarse y alimentarse. Entre caries, traumatismos, dientes que ya no est\u00e1n, fonolog\u00edas y cavidades aparecen memorias de un cuerpo que ha encontrado, en estas profundidades, testimonios de su propia existencia y que, como tambi\u00e9n se expresa, atestiguar\u00e1 su paso por el mundo tras la muerte.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Lo oral, como recurrente preocupaci\u00f3n del hablante l\u00edrico, se ver\u00e1 nuevamente expuesto en los relatos en primera persona del tercer cap\u00edtulo, en el que diferentes voces dan testimonio de su relaci\u00f3n con dentaduras propias o ajenas en periodos o momentos espec\u00edficos: todos relatos astringentes, dolorosos, que nos dan cuenta de un trauma, de algo que se rompe y no volver\u00e1 a crecer de manera natural. Todos bajo una mirada de accidente. Luego, dibujos de dentaduras que nos mapean algo, anotaciones que guardan relaci\u00f3n con experiencias y memorias: con la relaci\u00f3n familiar, laboral, personal como si todo, absolutamente todo, pasara por el cuerpo, por los dientes.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Estas c\u00e1psulas de estudios relativos a los dientes se ve muy bien concluida con \u201cWisdom Teeth Performances\u201d: en el que una pieza dental es cepillada; otra percutida con una resonancia muy distinta a la reverberaci\u00f3n bucal, un sonido casi desconocido asemejable a dados o casta\u00f1uelas; y otra pieza molida, desaparecida bajo su misma materia mineral de calcio, magnesio y f\u00f3sforo. En los tres casos podemos entender la pieza dental en su esplendor anat\u00f3mico desprendido del cuerpo, desde la corona a la ra\u00edz, entre las manos de alguien que las manipula: \u00bfqui\u00e9n no ha visto un diente fuera de su lugar? Probablemente todas las personas cuando fuimos infantes, o cuando nos sacaron alg\u00fan diente de m\u00e1s grande. \u201cWisdom Teeth Performances\u201d provoca algo parecido a la obra <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Estrella negra <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">del artista local Arturo Ducl\u00f3s, una estrella compuesta por diez f\u00e9mures humanos, en la que advertimos dos cosas: la particularidad de cada pieza en contraposici\u00f3n a la regularidad anat\u00f3mica ense\u00f1ada en libros afines, y la sensaci\u00f3n de estar presenciando algo que parece perdido dentro de la familiaridad de c\u00f3mo entendemos las cosas, un poco acerc\u00e1ndonos al concepto de lo ominoso. En el caso de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Poemas dentales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, el diente fuera de lugar, torcido de la vivencia est\u00e9tica emocional casi en dos planos incompatibles. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Poemas dentales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Javier Mansilla es, a todas luces, reflejo de una sociedad del malestar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Al incinerar un cuerpo, se necesitan entre 700 y 1100\u00b0C para convertir carne y huesos en cenizas. Salv\u00e1ndose s\u00f3lo las pr\u00f3tesis de titanio y las piezas dentales, las que se calcinan, reci\u00e9n, a los 1700\u00b0C, o sea, 600 grados m\u00e1s. La persistencia de los dientes, tras la muerte y la calcinaci\u00f3n de un cuerpo, me parece un antecedente tautol\u00f3gico en su existencia. Sabemos que la mordedura, al igual que la huella dactilar y el iris, es \u00fanica en cada cuerpo humano. En este libro de mordeduras y dientes, nos invita a reflexionar sobre la propia existencia de nuestros dientes, de nuestra historia, de nuestra identidad, no a modo de sobrevivencia, sino desde la huella humana individual, la dimensi\u00f3n de los dientes en la vida social y la persistencia de \u00e9stos incluso tras el propio deceso.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Este libro tiene elementos que no alcanzo a ilustrarles, puesto que transita en una dimensi\u00f3n sist\u00e9mica, psicol\u00f3gica y emocional muy profunda, la cual se entiende de manera muy personal. Por eso pienso que contiene tantas lecturas como lectores.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Por Catalina Duhalde<\/strong><\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-5403\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Poemas-dentales-10-portada-4-1-691x1024.jpg\" alt=\"\" width=\"471\" height=\"698\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Poemas-dentales-10-portada-4-1-691x1024.jpg 691w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Poemas-dentales-10-portada-4-1-202x300.jpg 202w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Poemas-dentales-10-portada-4-1-768x1138.jpg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Poemas-dentales-10-portada-4-1-1037x1536.jpg 1037w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Poemas-dentales-10-portada-4-1-1382x2048.jpg 1382w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/Poemas-dentales-10-portada-4-1.jpg 1594w\" sizes=\"auto, (max-width: 471px) 100vw, 471px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Poemas dentales<br \/>\nJavier Mansilla<br \/>\nLecturas ediciones<br \/>\n2023<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los dientes han sido siempre un tema en las sociedades. 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