{"id":5394,"date":"2024-07-11T14:42:49","date_gmt":"2024-07-11T17:42:49","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5394"},"modified":"2024-07-11T14:43:09","modified_gmt":"2024-07-11T17:43:09","slug":"sobre-resurreccion-y-saqueo-de-german-carrasco-por-felipe-moncada-mijic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/07\/11\/sobre-resurreccion-y-saqueo-de-german-carrasco-por-felipe-moncada-mijic\/","title":{"rendered":"Sobre \u201cResurrecci\u00f3n y saqueo\u201d de Germ\u00e1n Carrasco \u2013 Por Felipe Moncada Mijic"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El poeta Germ\u00e1n Carrasco nos regala esta vez un libro de ring, con movimiento de cintura y fintas metapo\u00e9ticas, con harto contexto social, estallido, corrupci\u00f3n y extractivismo, escrito desde el presente pol\u00edtico y social, y desarrollado con una afinada manera de mirar, que traspasa lo observado en el poema y se pone a batallar sobre la construcci\u00f3n del poema, o con los alba\u00f1iles de la construcci\u00f3n del frente, apitutados a fuerza de practicar la cancelaci\u00f3n deportiva, o bien por entrar a la administraci\u00f3n, la academia, y\/o trabajarle a la moda. Los obreros hablando de sus herramientas alcanzan reflexiones que no se dan en otro lado. Los poetas teorizando sobre sus poemas se ayudan a seguir adelante, se dan consejos t\u00e1cticos y t\u00e9cnicos, se dicen por aqu\u00ed no, por aqu\u00ed ya fue, por ac\u00e1 qui\u00e9n sabe. Hablar de po\u00e9ticas en el poema, desarmar, reflexionar, salirse y volver a entrar en el poema, son algunas de las posibilidades.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Dicen que el inter\u00e9s de los poetas con la metapo\u00e9tica, coincide con quienes estudian o ense\u00f1an, o investigan, o trabajan, con el lenguaje desde una perspectiva anal\u00edtica, eso se cumple en el caso de Germ\u00e1n, que ha oficiado d\u00e9cadas como traductor de poes\u00eda desde la lengua inglesa, con toda la reflexi\u00f3n sobre el habla que ello implica. Fijarse en los mecanismos, ver la realidad cuadro a cuadro, dejarse de prejuicios y meterse con linterna al poema, sin importar los l\u00edmites marcados por el hispanismo, o la literatura francesa, o el surrealismo, o las mandr\u00e1goras crecidas en potreros, o la poes\u00eda social hispanoamericana. Desde principios de los 90, un joven Germ\u00e1n se fij\u00f3 de profundizar en la literatura anglosajona, y en especial en algunos gringos, tan repelidos por nuestros cuadros literarios, por imperialistas y todo eso que ya sabemos. Por otro lado utiliz\u00f3 un lenguaje hablado, no el coa ni el flaite, el coloquial, digamos, de Independencia, de las tiendas de tela, Patronato y los clubes de boxeo, comerciantes del Mapocho, donde el ritmo permite la salida de los cabales con gracia, porque se trata de hablar en natural, y que ah\u00ed surja el poema, y las referencias culturales, y las an\u00e9cdotas.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Resurrecci\u00f3n y saqueo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, uno de los temas que se miran contra el vidrio, es la idea del hormig\u00f3n como s\u00edmbolo de lo s\u00f3lido, a la espera de ser sometido a tensiones, versus lo fr\u00e1gil del poema, lo que baila para resistir el terremoto, esa idea se reinventa a lo largo del libro y es una dualidad fuerza, como en otro libro suyo es <a href=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2023\/06\/30\/mar-de-fondo-sobre-cripsis-de-german-carrasco-por-manuel-boher\/\">Cripsis <\/a><\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">versus<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> estridencia.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfQu\u00e9 es lo po\u00e9tico?, se cuestiona a veces, \u00bflos lugares, las im\u00e1genes, las situaciones evocativas, el desgarro?, aparecen esas preguntas, mientras se sospecha que lo que vimos, sin considerarlo po\u00e9tico, era el lugar donde conven\u00eda mirar.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El poeta de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Resurrecci\u00f3n y saqueo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> opta por el movimiento que mantiene atento, la naturalidad, el ritmo del caminar, en oposici\u00f3n al preciosismo de la forma o el arca\u00edsmo en el lenguaje. Como dice Pablo Azocar en el ep\u00edlogo, \u201chay un manejo de las velocidades\u201d, por eso nos subimos al poema y pasa de neutro a primera, luego nos mantiene largo rato en tercera, para frenar en una esquina y estacionar frente a una lavander\u00eda: como si el poema fuera la calle y sali\u00e9ramos a recorrer algunos barrios y algunas ideas con Germ\u00e1n al volante, mostrando ac\u00e1 un hecho, all\u00e1 un recuerdo, indicando all\u00e1 un enemigo, ac\u00e1 un socio piola, mientras por el retrovisor luce lejano el letrero de Aluminios El Mono, haci\u00e9ndonos chao con su cola.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Po\u00e9ticas, manifiestos, chanzas, las categor\u00edas tienen algo de ficci\u00f3n. Las teor\u00edas son solo eso, hasta que no se demuestre lo contrario, burbujas que se revientan como sand\u00edas que caen de un cami\u00f3n mientras los cargadores se miran desconcertados, como en ese poema de la p\u00e1gina 104, con ese ese cami\u00f3n y esos obreros, que todos hemos visto, pero que Germ\u00e1n convierte en poema y algo m\u00e1s: muestra que los modos de mirar cambian con el tiempo, lo que lo relativiza, pero a la vez lo libera de la tensi\u00f3n de ser el \u00fanico registro.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">El humor es otro puntal, citando otra vez a Pablo Az\u00f3car, en eso de que \u201cel humor se tercia con diferentes caras, a veces destilando iron\u00eda o recelo, a veces embozado detr\u00e1s de una sonrisa ambigua\u201d\u2026 A esto podr\u00eda agregar que muchas de las chanzas tambi\u00e9n son tomadas con humor, las diferencias est\u00e9ticas, porque el que se pica pierde\u2026 como metaforiza Carrasco con respecto a algunas disciplinas cuerpo a cuerpo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los enemigos es uno de los temas que este libro le hinca el diente, uno puede ser la canonizaci\u00f3n como una cosa de mercanc\u00eda: <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cPodemos fundir el bronce, sugiero, y verterlo con un embudo en la garganta de los poetas con egos muy grandes o con afanes de trascendencia\u201d, sugiere, como remedio para algunos egos que no caben en sus poetas, mientras aclara que \u201cel real enemigo se solaza viendo las poblaciones podrirse en pasta, mano de obra barata para comprar zapatillas de basquetbolista\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cMe siento inc\u00f3modo. Me voy. Me tienen chato\u201d, dice el poeta en su despedida de \u201clugar de origen\u201d, para no decir barrio, ni lar; lugar que se abandona porque \u201ctodos perdimos mucho\u201d, la ciudad se achica en los desaciertos. Otros enemigos que reciben sus cachamales en el libro: La zancadilla, el clich\u00e9 demasiado b\u00e1sico, la fiebre \u00e9pica, la impostura, las chorradas autoritarias, los tics de las corrientes literarias, los lugares comunes, la cursiler\u00eda, el arte prepotente, los delirios de poder.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Otro axioma que se demuestra en el camino, es la invitaci\u00f3n a \u201cexagerar el panfleto, enrarecerlo\u201d, no descartarlo. Por eso cuando le escribe una carta a los se\u00f1ores de Lavander\u00eda Nueva Tokio, les explica \u201ccu\u00e1ntas cosas dependen\u201d de la apariencia en este pa\u00eds, ir con la camisa blanca bien planchada, como \u201cuna monta\u00f1a de coca\u00edna\u201d, habla tanto o m\u00e1s que un panfleto. El poeta busca ser \u00fatil en este nuevo orden y se ofrece a \u201cbarrer sus instituciones sospechosas manejadas por delincuentes h\u00edpster\u201d, todo eso dicho con cari\u00f1o, con respeto por el arte de la lavander\u00eda y por la inocencia en un mundo feroz. Se disloca el panfleto, pero por amor, por amistad, por resistencia, o en memoria de quienes \u201cdieron la pelea y pagaron el precio y fueron tildados de locos, y censurados, y acosados.\u201d El poema como una forma de resistir a los enemigos, el tiempo, la pereza, el acomodo con sus correspondientes empujones y codazos.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Leer <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Resurrecci\u00f3n y saqueo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> deja en guardia, despabila sobre temas, ventila convicciones, mientras nos convida a mirar realidades cotidianas, como ni\u00f1os que trepan una reja de una canchas urbana, u hombres que trabajan lanz\u00e1ndose sand\u00edas, o un poeta que mira una f\u00e1brica vac\u00eda, pero bajo la \u00f3ptica y oficio de un autor que a\u00fan busca en los rincones m\u00e1s apartados de la ciudad, o en lo m\u00e1s crudo de la geograf\u00eda, lugares donde vale la pena detenerse para fluir.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por <strong>Felipe Moncada Mijic<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Kenneth Van Sickle<\/p>\n<p>Sobre<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-5395\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Captura-de-Pantalla-2024-07-11-a-las-14.33.20-710x1024.png\" alt=\"\" width=\"389\" height=\"561\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Captura-de-Pantalla-2024-07-11-a-las-14.33.20-710x1024.png 710w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Captura-de-Pantalla-2024-07-11-a-las-14.33.20-208x300.png 208w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Captura-de-Pantalla-2024-07-11-a-las-14.33.20-768x1107.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Captura-de-Pantalla-2024-07-11-a-las-14.33.20.png 892w\" sizes=\"auto, (max-width: 389px) 100vw, 389px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Resurrecci\u00f3n y saqueo<br \/>\nGerm\u00e1n Carrasco<br \/>\nEditorial Deriva<br \/>\n2024<br \/>\n130 pp.<br \/>\nM\u00e1s informaci\u00f3n <a href=\"https:\/\/www.editorialderiva.org\/catalogo\/resurreccion-y-saqueo\">ac\u00e1<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Talca, 18 junio 2024<\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El poeta Germ\u00e1n Carrasco nos regala esta vez un libro de ring, con movimiento de cintura y fintas metapo\u00e9ticas, con harto contexto social, estallido, corrupci\u00f3n y extractivismo, escrito desde el presente pol\u00edtico y social, y desarrollado con una afinada manera de mirar, que traspasa lo observado en el poema y se pone a batallar sobre [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":43,"featured_media":5396,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,443],"tags":[],"class_list":["post-5394","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-poesia","category-resena"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5394","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/43"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5394"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5394\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5397,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5394\/revisions\/5397"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5396"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}