{"id":5386,"date":"2024-07-05T13:35:58","date_gmt":"2024-07-05T16:35:58","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5386"},"modified":"2024-07-05T13:38:40","modified_gmt":"2024-07-05T16:38:40","slug":"el-gesto-del-flagelo-sobre-el-vino-esta-servido-de-robert-desnos-por-ramiro-perez-rios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/07\/05\/el-gesto-del-flagelo-sobre-el-vino-esta-servido-de-robert-desnos-por-ramiro-perez-rios\/","title":{"rendered":"El gesto del flagelo \u2013 Sobre El vino est\u00e1 servido de Robert Desnos \u2013 Por Ramiro P\u00e9rez R\u00edos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">En los comienzos silentes y narrativos del cine exist\u00eda un subg\u00e9nero de dramas morales donde se trataban el flagelo del alcohol o el flagelo de las drogas. En ellos se ve\u00eda la brutal y veloz (no olvidar que se trataba de cortometrajes) degradaci\u00f3n de los personajes principales al volverse adictos al l\u00edquido y\/o sustancia. El principal fin de estas pel\u00edculas era instruir y asustar para as\u00ed alejar a los espectadores de estos problem\u00e1ticos consumos. El cine, medio novedoso, deb\u00eda educar adem\u00e1s de entretener. O, como probablemente lo ve\u00edan los estudios productores de estas pel\u00edculas, entretener ense\u00f1ando: que el ojo disfrute mientras el cerebro es educado en prohibiciones y modelos adecuados de vida.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Por esos a\u00f1os silentes tambi\u00e9n se realizaban experimentos formales donde se priorizaba la experiencia sensorial por sobre la comprensi\u00f3n unidireccional de un relato narrativo cl\u00e1sico. Es el caso de las pel\u00edculas dada\u00edstas\/surrealistas como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Ballet M\u00e9canique<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Entr&#8217;acte<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> o <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">An\u00e9mic Cin\u00e8ma<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En ellas se forzaba la t\u00e9cnica cinematogr\u00e1fica, inherentemente figurativa, a zonas m\u00e1s bien abstractas mediante yuxtaposiciones, ralent\u00eds, obturaciones parciales, animaciones, etc., etc. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La estrella de mar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, de 1928, dirigida por Man Ray a partir de textos de Robert Desnos (quien tambi\u00e9n act\u00faa en ella) podr\u00eda inscribirse en esta l\u00ednea, en este tipo de b\u00fasqueda cinematogr\u00e1fica. \u201c\u00bfQu\u00e9 se cuenta?\u201d. \u00bfImporta verdaderamente esta pregunta? Esbozar\u00e9 lo que se insin\u00faa: un tri\u00e1ngulo amoroso y una estrella de mar que obsesivamente se desea poseer. \u00bfQu\u00e9 representa esta estrella de mar?\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Se ha editado por primera vez al espa\u00f1ol <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El vino est\u00e1 servido<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, novela de Robert Desnos publicada originalmente en 1943, casi veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la realizaci\u00f3n de la pel\u00edcula de Man Ray. Un a\u00f1o despu\u00e9s, en 1944, Desnos ser\u00eda secuestrado por la Gestapo y llevado a un campo de concentraci\u00f3n checoslovaco. En 1945, recientemente liberado pero a\u00fan en Checoslovaquia, muere de tifus.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La novela est\u00e1 lejos de la experimentaci\u00f3n surrealista alrededor de la hipnosis, el sue\u00f1o y las drogas. Por el contrario, se asemeja m\u00e1s bien a esos dramas morales que los estudios cinematogr\u00e1ficos realizaban para amedrentar a la civilizaci\u00f3n. Desnos narra el declive de un grupo de drogadictos que se juntan a fumar opio y aspirar hero\u00edna. La contratapa a la edici\u00f3n de Mundana explica que la motivaci\u00f3n de Desnos de escribir as\u00ed esta novela es autobiogr\u00e1fica: Yvonne George, cantante francesa con la cual Desnos tuvo un amor\u00edo, era adicta al opio. La contratapa no lo aclara pero Desnos tambi\u00e9n lo fue. Es as\u00ed que la novela se lee de una sola forma: como la advertencia del adicto recuperado frente a quien a\u00fan no prob\u00f3. Se intuyen a lo largo de la novela saberes pr\u00e1cticos que s\u00f3lo la experiencia puede dar, como cuando se describe la forma correcta de dividir una bolsa de hero\u00edna con una hoja de papel cuadriculada. La novela, en sus intentos por apabullar a potenciales consumidores, cae una y otra vez en la crueldad m\u00e1s llana. Es as\u00ed que un cap\u00edtulo breve mediando el relato est\u00e1 dedicado a la r\u00e1pida presentaci\u00f3n\u00a0 de una madre de familia que muere de sobredosis a la entrada de la casa familiar. El narrador omnisciente no puede evitar la tentaci\u00f3n de hacer juicios de valor sobre el grupo de personajes que protagoniza su novela. As\u00ed, el narrador se asemeja m\u00e1s bien a un locutor de una propaganda anti narc\u00f3ticos. Hay un personaje principal, el cual supongo es el alter ego de Desnos, llamado Antoine. \u00c9l consume pero no por placer sino por amor: est\u00e1 enamorado de B\u00e1rbara (siguiendo con las suposiciones, posible alter ego de George) y fuma opio y\/o toma hero\u00edna para estar cerca de ella. Todo esto, claro est\u00e1, explicitado por el narrador, quien evidentemente cree que Antoine es mejor que el resto. Es ah\u00ed, en el constante juicio, donde se lee morbo y crueldad.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Revisitada en retrospectiva, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La estrella de mar<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> parecer\u00eda estar hablando un poco de lo mismo siendo la hom\u00f3nima estrella marina una posible representaci\u00f3n de un estupefaciente. Vale aclarar: no creo que as\u00ed sea, sino que as\u00ed puede leerse. Parte de su valor reside en el misterio, en la opacidad narrativa, en el umbral entre lo que vemos y lo que causalmente comprendemos. En ese vapor que impide la claridad yace el plus po\u00e9tico que complejiza las im\u00e1genes del cortometraje. En la novela, en cambio, se ejerce el exhibicionismo m\u00e1s brutal: somos testigos de la descomposici\u00f3n de los cuerpos y de la putrefacci\u00f3n del pensamiento de este grupo sin siquiera ofrecernos un vistazo a aquello que experimentan, a aquello que viven en esos estados alterados. \u00bfPor qu\u00e9 ser\u00e1? \u00bfAcaso Desnos teme que la narraci\u00f3n de ello sea demasiado tentadora? Todos los momentos de consumo contienen las mismas palabras siendo \u201cgemidos\u201d y \u201cespasmos\u201d las que m\u00e1s se repiten a lo largo de la novela. Hay, s\u00ed, momentos de descripciones muy bellas alrededor de la luz estampando rect\u00e1ngulos de sol sobre el parqu\u00e9 de los departamentos o la utilizaci\u00f3n de frases tales como \u201clas cortinas empalidecieron\u201d para se\u00f1alar el amanecer y yire de estos desvelados. La novela, sin m\u00e1s, cierra con un ep\u00edlogo donde Desnos explica lo que ya antes, en el transcurso del relato, era expl\u00edcito: los fines de concientizaci\u00f3n y prevenci\u00f3n que lo llevaron a escribirla. Contrapone el realismo de su texto al romanticismo de Baudelaire y De Quincey, se\u00f1alando el car\u00e1cter seductor de sus escritos de cara al consumo de opio. Desnos cree que sus buenas intenciones son superadoras pero el elemento m\u00e1s pregnante de la novela es su disposici\u00f3n por la m\u00e1s lisa y llana crueldad. \u00bfAlcanza ella para amedrentar? No lo s\u00e9.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Ramiro P\u00e9rez R\u00edos<\/strong><\/p>\n<p>Imagen de portada: <i><span style=\"font-weight: 400;\">Autorretrato bajo la influencia del hach\u00eds <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">de Charles Baudelaire.<\/span><\/p>\n<p>Sobre:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-5388\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Captura-de-Pantalla-2024-07-05-a-las-13.32.57-686x1024.png\" alt=\"\" width=\"356\" height=\"532\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Captura-de-Pantalla-2024-07-05-a-las-13.32.57-686x1024.png 686w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Captura-de-Pantalla-2024-07-05-a-las-13.32.57-201x300.png 201w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Captura-de-Pantalla-2024-07-05-a-las-13.32.57-768x1146.png 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Captura-de-Pantalla-2024-07-05-a-las-13.32.57.png 980w\" sizes=\"auto, (max-width: 356px) 100vw, 356px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Robert Desnos<br \/>\nEl vino est\u00e1 servido<br \/>\nMundana Ediciones<br \/>\n2023<br \/>\n194 pp.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los comienzos silentes y narrativos del cine exist\u00eda un subg\u00e9nero de dramas morales donde se trataban el flagelo del alcohol o el flagelo de las drogas. 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