{"id":5382,"date":"2024-07-04T12:30:53","date_gmt":"2024-07-04T15:30:53","guid":{"rendered":"https:\/\/revistaoropel.cl\/?p=5382"},"modified":"2024-07-04T12:31:10","modified_gmt":"2024-07-04T15:31:10","slug":"lector-de-lo-ajeno-por-jaime-pinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/2024\/07\/04\/lector-de-lo-ajeno-por-jaime-pinos\/","title":{"rendered":"Lector de lo ajeno \u2013 Por Jaime Pinos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Hace muchos a\u00f1os escribo sobre libros ajenos. Con el correr del tiempo he acumulado varias decenas de comentarios, muchas veces oficiando de presentador cuando los textos editados reci\u00e9n empiezan a circular. He sido entonces uno de sus primeros lectores, aparte del editor y los cercanos al autor. Leer un texto que est\u00e1 en esa especie de limbo previo a la publicaci\u00f3n, no deja de ser una situaci\u00f3n extra\u00f1a pero interesante. Hace posible una lectura absolutamente concentrada en el texto, sus materiales, sus procedimientos, su trabajo con la forma, sus relaciones contextuales.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Solo escribo sobre libros que me interesan. Creo que fue T. S. Eliot quien escribi\u00f3 que criticar mal un libro demuestra debilidad de car\u00e1cter.\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Creo que se lee y se escribe sobre los libros ajenos para ayudar a que sean le\u00eddos. No para inventarse un lugar de \u00e1rbitro o de juez. No para obstruir lecturas. El encuentro de un libro y un lector ya es bastante improbable en nuestros tiempos como para remar en contra. Se escribe sobre lo ajeno para propiciar ese encuentro. Como un gesto de generosidad, no de egotismo.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Desde luego, el personaje del cr\u00edtico como figura de autoridad parece decimon\u00f3nico en la \u00e9poca de la web y las redes sociales. La pretensi\u00f3n de establecer un \u00fanico canon, francamente rid\u00edcula. Cada lector es ahora, en gran medida, su propio cr\u00edtico. La literatura, una especie de archipi\u00e9lago cuyas islas son habitadas por lectores que navegan libremente entre una y otra.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">He escrito sobre libros de autores que admiro, sobre todo poetas pero no solamente. Escrituras que han influ\u00eddo en la m\u00eda, que han planteado problemas y abierto preguntas que alimentaron o alimentan mi propia evoluci\u00f3n literaria. El mismo Eliot en<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\"> Criticar al cr\u00edtico: <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEsa parte de mi cr\u00edtica, dedicada a escritores con los que tengo alguna deuda y que puedo elogiar sin reservas, es de la que estoy m\u00e1s seguro con el paso de los a\u00f1os.\u201d<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Como Bola\u00f1o, por religi\u00f3n, no releo lo que escribo. Sin embargo, si reviso la serie que articulan en el tiempo mis textos cr\u00edticos, puedo ver el desarrollo fragmentario de un pensamiento. La insistencia en ciertas ideas y ciertas formas de leer. La intenci\u00f3n de construir un pensamiento propio a partir del di\u00e1logo con el trabajo de otros escritores. Sus mundos, sus imaginarios. Su forma de reponer la tradici\u00f3n mediante nuevos usos y combinaciones. Su manera de responder al presente.\u00a0 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">Pienso en la cr\u00edtica, la practico, como un gesto comunitario. En ese sentido, como una pol\u00edtica. La literatura es una experiencia improbable para los que no viven dentro o cerca de ella. La escritura sobre los libros ajenos puede ser una invitaci\u00f3n, una forma de abrirles la puerta. Tambi\u00e9n la afirmaci\u00f3n de una posible comunidad en el oficio. Prestar atenci\u00f3n al trabajo del otro es una forma del respeto y la cordialidad. La comunidad invisible de los que sostienen la literatura con su trabajo cotidiano deber\u00eda construirse sobre esas bases. Cultivar el esp\u00edritu del valle, como quer\u00eda Gonzalo Mill\u00e1n. Escribir, leer ah\u00ed.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">La cr\u00edtica es una forma de la autobiograf\u00eda, ya lo dijo Piglia. Quien escribe sobre los libros ajenos traza en esos textos su autorretrato. Su propio rostro refractado en el espejo convexo de sus lecturas. El camino que, libro a libro, ha recorrido su mirada.<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><span style=\"font-weight: 400;\">He le\u00eddo y escrito sobre mis contempor\u00e1neos para intentar comprender la \u00e9poca en que vivo. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Es bien conocida la definici\u00f3n de Agamben. Contempor\u00e1neo es aquel que tiene la mirada fija en su tiempo, para percibir no la luz sino la oscuridad. Contempor\u00e1neo es quien sabe ver en esa oscuridad y se hace capaz de escribir all\u00ed. He vivido y escrito en tiempos oscuros. Muchas veces leer y escribir sobre los libros de mis contempor\u00e1neos me ha ayudado a comprender. Sus libros me han dado cierta luz. A veces tambi\u00e9n cierta esperanza.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por\u00a0<strong>Jaime Pinos<\/strong><\/p>\n<p>Fotograf\u00eda de Marcia Resnick<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En:<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft  wp-image-5383\" src=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/13-Los-Libros-Ajenos-Portada-626x1024.jpeg\" alt=\"\" width=\"359\" height=\"587\" srcset=\"https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/13-Los-Libros-Ajenos-Portada-626x1024.jpeg 626w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/13-Los-Libros-Ajenos-Portada-183x300.jpeg 183w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/13-Los-Libros-Ajenos-Portada-768x1256.jpeg 768w, https:\/\/revistaoropel.cl\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/13-Los-Libros-Ajenos-Portada.jpeg 921w\" sizes=\"auto, (max-width: 359px) 100vw, 359px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los libros ajenos<br \/>\nJaime Pinos<br \/>\nCarb\u00f3n<br \/>\n2024<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace muchos a\u00f1os escribo sobre libros ajenos. Con el correr del tiempo he acumulado varias decenas de comentarios, muchas veces oficiando de presentador cuando los textos editados reci\u00e9n empiezan a circular. He sido entonces uno de sus primeros lectores, aparte del editor y los cercanos al autor. Leer un texto que est\u00e1 en esa especie [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":80,"featured_media":5384,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-5382","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-apuntes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5382","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/80"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5382"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5382\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5385,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5382\/revisions\/5385"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5384"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5382"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5382"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistaoropel.cl\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5382"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}